Concessões imediatas

No documento COMISSÃO DAS COMUNIDADES EUROPEIAS. Proposta de DECISÃO DO CONSELHO (páginas 145-154)

Capítulo II Cooperação e coordenação

Lista 1: Concessões imediatas

A mediados del siglo XX, el concepto de meritocracia prosperó como un pilar de la administración pública en varios países que requerían con urgencia desarrollar un sistema de contratación estatal ausente de desigualdad y privilegios. Desde este punto de vista, el mérito se puede definir como “Una filosofía de administración enmarcada en las capacidades de las personas que ingresan, o aspiran a ingresar al servicio público, cuya aplicación persigue desalentar el uso de criterios no relacionados con las ejecutorias profesionales de los empleados públicos o de los aspirantes a empleo” (Cordero, 2010, p. 1).

Entre los logros más importantes de la gestión estatal fundamentada en el mérito se encuentran: normalización de los procesos de reclutamiento y selección de talento humano, una amplia socialización de las ofertas de empleo en dicho sector, la agrupación de los roles laborales de acuerdo con las habilidades, destrezas y conocimientos requeridos para su desempeño, todo esto sin dejar de lado el realizar una carrera al servicio del estado. Propiciando con todo esto la equidad social, la posibilidad de incorporar al sector gubernamental los mejores candidatos, la lucha contra la corrupción en la contratación, fortalecimiento de las políticas de buen gobierno lejos de los excesos del clientelismo y el partidismo.

Para los críticos de este sistema, el sistema fue debilitado por la falsa impresión o sensación de seguridad laboral, la propia autopercepción de mérito que genera baja motivación, falta de compromiso, ausencia de retos que van en detrimento del servicio público de carrera.

Para Cordero (2010), los siguientes factores contribuyeron a debilitar los sistemas

Figura 1. Debilidades del sistema por mérito

En Colombia, una publicación de la Revista Semana.com (2012), evidenció como algunas universidades que realizaban el concurso de méritos, realizaban pactos ilegales con gobernadores y alcaldes para seleccionar el candidato indicado por ellos y otras veces solicitaban dinero a los candidatos ofreciendo a cambio una buena calificación, pese a ser universidades acreditas por la Comisión Nacional del Servicio Civil por lo que los profesionales elegidos no siempre eran los más competentes por lo que la Procuraduría solicitaba a las universidades implicadas

“ser ejemplo y garantía de pulcritud” debido a que el gerente elegido para dicha entidad puede significar “el fracaso o el éxito” de la entidad. De otro lado cuando la universidad realiza un proceso transparente podía ser objeto de demandas por los gobernantes u otros candidatos, poniendo en “tela de juicio los resultados” o logrando la dilación del proceso.

Finalizado en el 2016, con la nueva normatividad el nombramiento por

“meritocracia”, el art. 20 de la Ley 1797 de 2016 “por la cual se dictan disposiciones que regulan la operación del Sistema General de Seguridad Social en Salud y se

dictan otras disposiciones” permitió que el nombramiento de Gerentes o Directores de las Empresas Sociales del Estado del nivel territorial le corresponda al Jefe de la respectiva Entidad Territorial, en el nivel nacional los Gerentes o Directores de las Empresas Sociales del Estado son nombrados por el Presidente de la República.

De acuerdo con el Departamento Administrativo de la Función Pública (DAFP), fueron varios los argumentos que hicieron necesarios este cambio en la elección de Gerente de las ESES, entre las cuales se encuentran “(i) la existencia de dificultades para la provisión del cargo de director o gerente de una ESE bajo el régimen anterior, y, que en todo caso, (ii) este cargo está dentro de la categoría de libre nombramiento y remoción, lo cual no hace exigible su provisión mediante concurso de méritos”, motivo por el cual el DAFP asevera la constitucionalidad del artículo 20 de la Ley 1797 del 2016 (Corte Constitucional, 2018).

Por su parte el Ministerio de Salud y Protección Social se encuentra acorde con dicho artículo (artículo 20), expresando que el Gerente o Director de una ESE debe trabajar mancomunadamente con el gobernante de turno y que los requisitos legales y técnicos exigibles para dicho cargo no permiten la posible burocratización del cargo (Corte Constitucional, 2018).

En desacuerdo con estos argumentos encuentra la Federación Colombiana de Municipios, quienes consideraban el concurso de méritos era la manera más idónea de escoger a dicho servidor público, garantizando transparencia e imparcialidad en su elección, considerando la nueva normatividad fuente de politización en las entidades prestadoras de salud (Corte Constitucional, 2018)

De acuerdo con la Federación Colombiana de Municipios se encuentran académicos e investigadores como es el caso de la Universidad del Rosario, para quien es mejor el concurso de méritos para impedir que la designación de estos gerentes o directores sea objeto de indebidas coacciones políticas que originen prácticas clientelistas ocasionando mala administración de los dineros destinados a la salud en el país, además del consabido desconocimiento del Principio de Mérito”

para proveer empleos públicos (Corte Constitucional, 2018)

Es natural que el nombramiento “a dedo” de los Gerentes o Directores de las ESES, sea una normatividad que causa polémica, debido entre otros a que el Sector Salud en Colombia es un sector que se encuentra sin credibilidad social debido a los altos costos ocasionado por los malos manejos que han llevado a una crisis sobre las vigencias 2016 a 2018, de las ESES, debido a que, de conformidad con la Ley 610 de 2000, no ha operado la caducidad y son susceptibles de control. Según el solicitante de este control, la Veeduría Ciudadana Nacional de Recursos Sagrados, esto se da “ante la falta de acciones que evidencian una correcta ejecución de los rubros del Sistema de Salud por parte de quienes los administran, es imperante el control excepcional de la Contraloría General de la República”.

Asimismo, su petición de control se basa en cuatro argumentos que tienen que ver con la grave crisis del sistema de seguridad social en salud en Colombia, “como producto de los presuntos malos manejos e irregularidades en la administración de los recursos provenientes del sistema de salud” (El Nuevo Siglo, 2019)

Es por esto que se hace necesario replantear la normatividad que regula la elección de los gerentes de las ESES debido a que el Principio de Merito no fue capaz de mejorar la efectividad de dicha elección y el nombramiento de una persona idónea para el cargo, por parte de los responsables del territorio en el que funciona la ESE no es un mecanismo ideal debido a que alienta la burocracia.

Ingraham (1995) citado por (Cordero, 2010), está de acuerdo, debido al considerar que las organizaciones burocráticas y los sistemas de mérito poseen características que se fortifican, además de ser rigurosos, inflexibles, cerrados, con énfasis en la jerarquía y el uso de reglas y reglamentos para la dirección interna del organismo. Sin embargo, dicho autor considera que no pueden ni deben ser

confundidos uno con el otro, pues cada uno está sustentado por un cuerpo de conocimientos y experiencias en sí mismo, y para corregir consecuencias no deseadas es indispensable hacer un diagnóstico de cada uno, por separado.

Consideramos que el Principio de Meritocracia o la Designación del Cargo, no son el problema a debatir ya que en la medida en que se aplique correctamente, se podrán disminuir las malas prácticas como: la arbitrariedad en la designación de los gerentes, el nepotismo, el clientelismo político, la burocracia y la temida corrupción que azota la gestión gubernamental en todos los niveles. Lo que se requiere es la profesionalización del Gerente de la ESE.

De esta manera surge el concepto de profesionalización que, en este ensayo, se refiere a lo adscrito en La Carta Iberoamericana citado por (De la Garza y Aydé, 2016), es decir:

“La garantía de posesión por los servidores públicos de una serie de atributos como el mérito, la capacidad, la vocación de servicio, la eficacia en el desempeño de su función, la responsabilidad, la honestidad y la adhesión a los principios y valores de la democracia… la posesión de estos atributos relaciona con la existencia de un sistema de gestión del empleo y los recursos humanos orientado a la producción de las mencionadas garantías, esto es, a: “compatibilizar los objetivos de eficacia y eficiencia con los requerimientos de igualdad, mérito e imparcialidad que son propios de administraciones profesionales en contextos democráticos”.

En 2017, Madrid (España) aprobó una ley autonómica de buen gobierno y profesionalización de la gestión sanitaria (Ley 11 de 2017), por la cual los gerentes de hospitales dejaron de ser nombrados “a dedo”, con este cambio dichos responsables de la salud son seleccionados por un organismo formado por representantes del Servicio Madrileño de Salud “Sermas” y personal externo, en

“convocatoria pública” y con “criterios objetivos” como se hizo en el Gregorio Marañón y en la Princesa Sofía”. Dicha Ley incluye la creación de una especie consejo de administración ante el que los directores dan cuenta (El Mundo.es, 2017)

En este tipo de elecciones, los mecanismos de ingreso tienden a ser más rigurosos y competitivos; los resultados de las evaluaciones del desempeño pueden llevar a la remoción del gerente, la permanencia en el cargo exige requisitos de educación continua o desarrollo profesional; y, generalmente, existe una estructura reglamentaria y normativo distinto en los aspectos retributivos que contribuyen a evitar la corrupción administrativa (Australia Government, 2001; Ink, 2000;

Pilkington, 2000) citados por Cordero (2010)

Es importante que en Colombia se promueva una ley similar que permita la modernización del estado, el buen gobierno, la participación, la transparencia y control de las organizaciones sociales del estado lo que permitirá mejorar la gobernanza de estas entidades, la optimización de gestión pública y cuidar los recursos del erario público destinado a la salud de los colombianos a través de la idoneidad de los directivos de la red hospitalaria local y nacional.

No documento COMISSÃO DAS COMUNIDADES EUROPEIAS. Proposta de DECISÃO DO CONSELHO (páginas 145-154)