• Nenhum resultado encontrado

Algunos problemas de salud en las Américas

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2017

Share "Algunos problemas de salud en las Américas"

Copied!
14
0
0

Texto

(1)

Bol Of sanit Panam 94(4). 1983

ALGUNOS

PROBLEMAS

DE SALUD EN LAS AMERICAS’

S. Paul Ehrlick (h.)2

En relación con las condiciones de salud en las Américas, en este trabajo se presentan estimaciones sobre la situación de- mográfica, actual y @-evista, se analiza la esperanza de uida como indicador de dichas condiciones y, asimismo, se consi- deran datos seleccionados de algunas de las principales causas de mortalidad y morbilidad en la Región.

Introducción

Una discusión sobre las condiciones de salud en la Región de las Américas debe ser el prefacio obligatorio al examen de temas sobre la cooperación internacional en sa- lud. Es imperativo conocer cuál es la situa- ción actual, hacia dónde apuntan los cam- bios que ya se vislumbran y cuáles son los posibles puntos de intervención antes de de- finir las correspondientes áreas prioritarias. En primer lugar, es necesario describir el marco conceptual dentro del cual la OPS contempla la planificación e investigación necesarias en materia de salud. En 1980, la XXVII Reunión del Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud formuló una serie de estrategias regionales (1) con el fin de alcanzar la meta de salud para todos en el año 2000, y recomendô a los Gobiernos Miembros diversas acciones que estarían en consonancia con los objeti- vos de las estrategias aprobadas. Para su ejecución, asimismo se recomendó preparar un Plan de Acción (2) que fue formalmente

’ Se publica en inglés en el Bulletin of the Rzn Amencan Health

Orgatiafia

’ Director Adjunto. Oficina Sanitaria Panamericana.

adoptado en la XXVIII Reunión del Con- sejo Directivo de 1981. En la resolución co- rrespondiente el Consejo acordó destacar que la OPS debe concentrar sus esfuerzos y recursos hacia los objetivos y prioridades es- tablecidos en dicho plan, de modo que al discutir las conclusiones y repercusiones que pueden inferirse de los datos disponibles sobre las condiciones de salud en las Améri- cas, se hará referencia frecuente a este plan, no sólo porque es esencial para las ac- tividades de la OPS, sino también porque se lo considera una guía para orientar a los go- biernos acerca de cómo estructurar cual- quiera de las acciones emprendidas a la luz de los problemas prioritarios identificados. Por razones de espacio no es posible descri- bir en mayor detalle las condiciones de sa- lud de cada uno de los países, pero a conti- nuación se presentan algunos datos globales significativos desde el punto de vista de la planificación y la investigación en materia de salud. Así pues, convendrá apreciar la si- tuación demográfica y examinar entonces la esperanza de vida en las Américas como indicador de las condiciones de salud, pre- sentándose también algunos datos selec- cionados sobre la mortalidad y la morbili- dad que reflejan esas condiciones y los

(2)

problemas principales de salud de la Re- gión.

Datos demográficos

Según se ha estimado (3, 4), en 1980 la población de las Américas era de 615 mi- llones y, de acuerdo con las proyecciones, en el año 2000 alcanzaría 898 millones: en el cuadro 1 se muestra su distribución. Estas cifras indican la cantidad de servicios de salud que se necesitarán y el tipo de es- tudios que se requieren para idear sistemas de prestación de servicios eficaces y efícien- tes. El aumento de población continúa planteando problemas, sobre todo en los países en desarrollo, y es mucho lo que se realiza en el campo de la capacitación e in- vestigación tanto en reproducción humana como en regulación de la fecundidad, a través de uno de los programas especiales de la OMS. En el Plan de Acción no hay un programa específicamente diseñado para la regulación de la fecundidad, pero se ha propuesto que el componente de pla- nificación familiar de los programas de sa- lud maternoinfantil se integre en el sistema de atención primaria. Por otra parte, aun- que el crecimiento de la población es causa de preocupaciones, este aumento no resul- ta intrínsecamente indeseable, y a largo plazo no tiene un efecto negativo sobre el nivel de vida ni, por extensión, sobre las condiciones de salud (5). Nuestra in- quietud primordial, como puede deducirse de las estrategias y el Plan de Acción, es la disponibilidad de servicios en corto y me- diano plazo para cubrir un número cre- ciente de personas. Otro factor demográfi- co de importancia para las condiciones de salud es la creciente urbanización. Hay al- gunos indicios de que dentro de ciertos límites urbanos tradicionales, la población estaría estabilizándose o disminuyendo, pero el proceso de urbanización se está ex- pandiendo (6), ya que al crecimiento natu- ral de la población de las ciudades se suma

CUADRO l-Población de las Américas, según estimaciones para 1980 y 2000.

Zona Atrkrica Latina

Area Andina= cono Surb Brasil Centro Américac

México Caribe Latinad Caribee

América del Norte’ Total

Población (en millones)

% de 1980 2000 incremento

362 599 65,5 73 121 65,8

44 57 29,5

127 213 67,7

2s 40 73.9

70 132 88,6

25 36 44.0

7 9 28.6

246 290 17.9 615 898 46.0 a Bolivia, Colombia, Ecuador. Perú y Venezuela. b Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay.

’ Costa Rica, El Salvador. Guatemala, Honduras. Nicaragua y d Cuba. Haitl. Puerto Rico y República Dominicana. ’ Antigua. Antillas Neerlandesas, Bahamas, Barbadm. Belice, Dominica, Grenada.Guadalupe.Guayana Francesa.Guyana. Islas Caimán. Islas Turcas y Caicm, Islas VIrgenes, Jamaica, Martini- ca. Montserrat. San Cristóbal-Nieves, San Vicente y Granadinas, Santa Luda, Suriname. Trinidad y Tabago.

f Canadá y Estados Unidos de América.

Fuente: Organización Panamericana de la Salud (1).

(3)

350 BOLETIN DE LA OFICINA SANITARIA PANAMERICANA A bd 1983

la definición aceptada por la OMS, pero si se pretende evaluar la eficacia de las inter- venciones o hacer comparaciones entre lu- gares y a través del tiempo, deberá contar- se con alguna medida global objetiva del estado y de las condiciones de salud.

Esperanza de vida y condiciones de salud

Uno de los mejores indicadores de las condiciones de salud es la esperanza de vi- da al nacer y a determinadas edades. La primera consiste en una proyección basada fundamentalmente sobre las situaciones perjudiciales existentes o probables que el recién nacido puede encontrar a lo largo de su vida. Entre este excelente indicador del desarrollo social y el ingreso per cápita se han descrito correlaciones altamente significativas (71, y se han construido mo- delos empíricos para determinar el efecto de los recursos materiales y humanos sobre la esperanza de vida (8). En fecha reciente, en un indicador sustitutivo de estándares de vida-el índice de la calidad física de vida (ICFV)-se combinaron tres indica- dores: mortalidad infantil, esperanza de vida al año de edad y tasa de alfabetismo (9). Ambos constituyen indicadores basa-

dos sobre la salud, en un índice de calidad de vida. Los datos disponibles y las proyec- ciones realizadas indican un aumento en la esperanza de vida en las Américas (cuadro 2). Durante la segunda mitad del decenio de 1970, la esperanza de vida en conjunto fue de 67,0 años, con una variación de 53,9 años en Centro América hasta 71,7 años en América del Norte. Según se anti- cipa, en el año 2000 la esperanza de vida en la Región superará los 70 años. Así pues, parecería que las diferencias entre América Latina y América del Norte han comenzado a eliminarse: sin embargo, de acuerdo con los datos actuales se ha seña- lado que esas diferencias tienden a desapa- recer con mayor lentitud de lo previsto

(10). A medida que la esperanza de la vida aumenta en América Latina, tiende a de- clinar el incremento en relación con otros países desarrollados. Las cifras globales también ocultan las diferencias que existen entre los países y dentro de los mismos. En algunos casos, esto quizás se debe a consi- deraciones socioeconómicas, y en otros podría relacionarse con la cobertura irre-

gular de la población y la falta de equidad en la asignación y utilización de recursos. Rn un estudio se ha demostrado que la pro- babilidad de morir antes de los dos años de

CUADRO P-Esperanza de vida al nacer, durante los últimos cinco años de cada decenio, de 1965 a 2000.

Eheranza de vida al nacer Zona 1965-1970 19751980 1985-1990 1995.2000 América Latina

Area Andina Cono Sur Brasil Centro América

México Caribe Latino Caribe

América del Norte Total

(4)

edad en uno de los países de la Región va- riaba por un factor de cinco en los diferen- tes grupos de clases socioeconómicas (II). No obstante, hay ejemplos de países del mundo en desarrollo donde la esperanza de vida ha aumentado con mucha mayor rapi- dez que el PNB. Se supone que en países de la Región con esperanzas de vida relativa- mente bajas, ciertos tipos de interven- ción -algunas relacionadas con la sa- lud- pueden llegar a afectarlas de modo directo. En el Plan de Acción, una de las metas regionales más importantes para el año 2000 es que ningún país de la Región deberá tener una esperanza de vida al nacer inferior a 70 años. Se reconoce así que el propósito esencial y fundamental de la me- ta de salud para todos es la reducción de disparidades entre países y grupos huma- nos. El primero de los objetivos regionales consiste en reorganizar y expandir el siste- ma de servicios de salud para mejorar su equidad, eficiencia y eficacia. Si realmente se aplicaran los mecanismos para lograr lo antes mencionado, tal como lo establece el

Plan de Acción, se habrá contribuido en gran proporción a aumentar la esperanza de vida. Para esto, en el Plan de Acción se propone una reestructuración del sector sa- lud y la ampliación del sistema de servicios, incrementando primero la capacidad ope- rativa y extendiendo luego la capacidad ins- talada.

Cambio en la distribución por edades

La consecuencia obvia de este progreso en la esperanza de vida es el cambio en la distribución por edades de la población. En 1970, la proporción de habitantes de 65 años o más era de 6,4’% y, según las proyec- ciones, aumentará al 7,0% en el año 2000, con un incremento mayor en los países más desarrollados (cuadro 3). Aunque pequeño en cifras absolutas, este aumento del por- centaje representa un considerable conjun- to de individuos cada vez más dependien- tes. En el cuadro 4 pueden observarse las relaciones de dependencia en 1980 y las

CUADRO 3-Distribución por edades de la población en las Amkricas, de 1970 a 2000.

Distribución oor edades Zona

Menos de 15-44 45-64 65 años Año 15 años años años y rniki América Latina 1970 42,6 41,7 ll,9 3.8

1980 40,9 43,2 ll,9 4.0 1990 39,6 4404 11.8 4.2 2000 37,3 45,4 12.7 496

Caribe 1970 44,9 37,2 13.0 4.9

1980 30,7 43.2 12,7 5,4 1990 33.4 48.7 12.1 5,8 2000 29,3 51.1 13.5 681 América del Norte 1970 28,4 41.7 20.3 936

1980 22,5 46.8 19.7 ll,0 1990 22,6 46.4 19.0 12,0 2000 21,7 43.4 22.8 12,l Total regional 1970 36.6 41.6 15.7 6.4

(5)

352 BOLETIN DE LA OFICINA SANITARIA PANAMERICANA Abril 1983

proyectadas para el año 2000. En América del Norte, donde se proyecta un perfil de población estable, el índice de niños y an- cianos dependientes es aproximadamente el mismo, mientras que en América Latina y el Caribe el índice de niños disminuye, pero el de ancianos permanece inalterable. El re- sultado neto es que en América Latina y el Caribe se experimentará una redistribución de la población, con un crecimiento de la económicamente activa en relación con la dependiente. Debido al crecimiento en cifras absolutas y a la ausencia general de planes y programas para abordarlo, en el Plan de Acción se ha incluido a los ancianos entre los grupos especiales. En dicho plan se concede gran importancia al estudio y aná- lisis de la magnitud de los problemas de sa- lud de este ppo de personas y al estableci- miento de métodos de asistencia integrada en los servicios de salud. Además, se destaca la incorporación de epidemiólogos y profe- sionales de ciencias sociales en el estudio de los problemas de atención de ancianos.

Mortalidad

En salud, los datos sobre mortalidad pro- bablemente representan la forma más anti- gua de estadísticas y, a pesar de todos los defectos inherentes, aún constituyen un ex- celente medio para evaluar sus condiciones. Estos datos pueden servir para una amplia gama de propósitos, pero los tres principa- les se refieren al uso de la epidemiología descriptiva, estudios retrospectivos y exa- men de hipótesis de casualidad en estudios prospectivos (12). Los datos de mortalidad que se describen a continuación se aplica- rán al primer contexto, para delinear la im- portancia e importancia relativa de ciertos problemas de morbilidad específicos. Más bien que imputar la causa, los datos indi- can cuáles son los requerimientos de una acción correctiva 0 crítica.

Alrededor de 1978, las principales causas de defunción en América Latina fueron:

CUADRO 4-Relaciones de dependencia por edad en las Américas.

Relación de Relación de dependencia dependencia

de niñosa de ancianosb Zona 1980 2000 1980 2000 América Latina 74 64 7 8

Caribe 69 45 10 10

América del Norte 34 33 16 18 a Número de niños menores de 15 años en grupos de 100 Perno- nas entre los 15 y 64 años de edad.

b Idem para los ancianos (personas mayores de 65 años). Fuente: Organización Panamericana de la Salud (1).

influenza y neumonía (9Y0); enteritis y otras enfermedades diarreicas (8%); enfermeda- des del corazón (13%); accidentes (8%) y neoplasmas malignos (9 %), Seguidamente se analizan algunas de estas causas, comen- zando por las que afectan sobre todo a los niños.

Infecciones repiratorias y enfermedades diarreicas

En el cuadro 5 se presentan los porcenta- jes de defunciones de niños menores de cin-

(6)

CUADRO ã-Mortalidad por todas las causas, infecciones respiratorias agudas y enfermedades diarreicas, en niños menores de cinco años de edad, en 1968 y 1978. (Datos aproximados.)

Zona

‘% por cada 1 000 niños % sobre todas las causas Todas

las Câ”SBS IRA= Diarreab IRAa Diarreab 1968 1978 1968 1978 1968 1978 1968 1978 1968 1978 América Latina 20.8 13,l 5.7 3,l 4,2 2.8 27,3 23,5 20,3 21,2

Area Andina’ 21,O 12,4 5,8 3.1 3,7 287 27,6 25,2 17,6 22,0 Cono Surd 16,4 10,8 4,l 1.4 2,3 1,2 25,0 12,5 14.3 10.9

Brasil -- --

Centro Américae 28,0 17,6 5,4 3.1 5.7 3,9 19,4 17.8 20,3 22,3 MGco 23,O 15,O 7.5 4.2 5.8 3,6 32.7 28.3 25.1 24,l Caribe Latino’ ll,9 5,8 1,4 0.7 2.1 0.7 12,2 11.2 17,5 ll,6 Caribeg ll,1 5.6 2,l 0,6 2,l 0,9 19,O ll,3 16,l 14.3 América del Norteh 4,9 3,4 0,6 0.1 0.070 0,048 ll,8 4.2 1.4 1,4

a Infecciones respiratorias agudas, ICDA-8 Códigos A-017, 078, 089.91, 093. ’ ICDA-8’ 008-009.

’ Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela (sin datos para Bolivia).

d Argentina, Chile, Paraguay (información de área, sin datos para IRA) y Uruguay.

’ Costa Rica, El Salvador, Guatemala (sin datos para diarrea), Honduras (sin datos para diarrea) y Pana. má (sin datos para Nicaragua).

f Cuba (sin datos para diarrea), Puerto Rico y República Dominicana (sin datos para Haití).

g Antigua, Barbadas, Belice (sin datos para IBA), Dominica, Martinica (sin da& para diarrea), Santa Lucía (sin datos para diarrea) e Islas Vírgenes (sin datos para diarrea).

h Canadá y Evtadaî Unidos de América.

respiratorias agudas. En los 10 años, ningu- no de estos dos grupos de enfermedades cambió como porcentaje de todas las causas de defunción en América Latina: lo mismo puede decirse sobre las defunciones por diarreas en América del Norte, aunque la mortalidad atribuida a enfermedades infec- ciosas disminuyó mucho más que la origi- nada por otras causas. En 1978 por cada 10 000 defunciones de niños menores de cinco años en las tres zonas, en América del Norte sólo una se debió a infecciones respi- ratorias, en comparación con seis en el Ca- ribe y 31 en América Latina. En el período de 10 años, el riesgo de morir por causa de una infección respiratoria aguda en Améri- ca Latina aumentó por un factor de tres, en relación con el mismo riesgo en América del Norte.

En 1978, tratándose de las enfermedades diarreicas, la relación entre las tasas de mortalidad de América del Norte, y las del

Caribe y América Latina fue de 19:l y 58:1, respectivamente. Sin embargo, du- rante el período de 10 años, el riesgo de mo- rir por causa de diarreas en América Latina no cambió en relación con ese mismo riesgo en América del Norte. Además, las infec- ciones respiratorias y las enfermedades dia- rreicas como porcentajes de todas las causas de defunción no cambiaron extraordina- riamente durante el período de 10 años en América Latina, mientras que las infec- ciones respiratorias disminuyeron en Amé- rica del Norte.

(7)

354 BOLETIN DE LA OFICINA SANITARIA PANAMERICANA A bd1983

CUADRO 6-Descenso de la mortalidad por toe das las causas, infecciones respiratorias agudas y enfermedades diarreicas, en niños menores de cinco años de edad, de 1968 a 1978.

% de descenso de mortalidad Todas las

Zona causas IRA Diarrea América Latina 37.0 45,6 33,3

Area Andina 41.0 46.6 27,O Cono Sur 34,l 65,9 47.8

Brasil - - -

Centro América 37,l 42,6 31.6

México 34.8 44.0 37.9

Caribe Latino 51,3 50.0 66,7

Caribe 49,5 71.4 57,l

América del Norte 30,6 83,3 31,4

y América del Norte el perfil es diferente. En estas dos zonas, la mortalidad por enfer- medades diarreicas disminuyó al mismo rit- mo que todas las causas, pero ha habido una contracción mucho más grande en la mortalidad por infecciones respiratorias, hecho que destaca la necesidad de combatir en forma decidida estas infecciones, sobre todo en los países latinoamericanos. Es no- table que no se haya producido un descenso real de las defunciones por enfermedades diarreicas como porcentaje de todas las de- funciones. Quizás resulte demasiado pre- matura una apreciación del efecto del tra- tamiento de rehidratación oral en las defunciones por diarreas, pero en los próxi- mos 10 años podría observarse un cambio. Si no se produce, se deberá más a la falta de cobertura que a la de una forma apropiada de tratamiento.

En cuanto a las infecciones respiratorias, aún no se dispone de una terapéutica tan eficaz como la de rehidratación oral en ca- sos de diarrea. Los datos aquí presentados revelan la urgente necesidad de crear dicha tecnología. Walsh y Warren (13) han pro- puesto un sistema para determinar las en- fermedades que deben ser objeto de control, basándose sobre la prevalencia, morbilidad o gravedad del impedimento,

riesgo de mortalidad y factibilidad de control. Enfermedades tales como malaria, diarreicas, sarampión, tos ferina, esquisto- somiasis y tétanos neonatorum fueron colo- cadas por estos investigadores dentro de la categotia de enfermedades principales que han de recibir la más alta prioridad en la planificación de la atención de salud, asig- nando una categoría inferior a las enferme- dades respiratorias por las dificultades que presentan su prevención y manejo. Aunque estas diferencias son importantes desde el punto de vista del control, los criterios antes expuestos justifican plenamente que, con respecto a necesidades de investigación, se asigne a las enfermedades respiratorias un lugar muy importante en cualquier lista de problemas prioritarios.

En cuanto a las defunciones de niños, hasta cierto punto se relacionan con la dis- ponibilidad de cobertura de atención pri- maria y los efectos de las condiciones am- bientales. Como es obvio, la mortalidad por enfermedades respiratorias agudas no refleja de modo necesario la carga patoló- gica que éstas imponen. En estudios de cohortes y longitudinales se precisó que en América del Norte y América Latina el ni- ño medio contrae aproximadamente de 6 a 10 infecciones respiratorias por año (14, 15). Pero mientras en América del Norte las manifestaciones son benignas, en Amé- rica Latina y otras zonas en desarrollo pueden degenerar con más frecuencia en neumonía y ser letales (16).

(8)

dentro del marco de la atención primaria de salud. Los programas de investigación de estas enfermedades, en especial las res- piratorias, deberán implantar tecnologías apropiadas para el tratamiento y servir co- mo entradas en el sistema de atención pri- maria, atendiendo al niño como un todo y no restringiendo la intervención a técnicas específicas dirigidas a la enfermedad.

Accidentes de tránsito y enfermedades cardiomsculures

En estas dos áreas que se discuten a con- tinuación, se presentan los mismos grupos de países y en el cuadro 7 se consignan los datos sobre accidentes de tránsito. En la mayoría de los países latinoamericanos aumentó la mortalidad por accidentes de vehículos motorizados, con un incremento global de 31,7% para toda esa parte de la Región. En el período de 10 años las tasas de mortalidad por dichos accidentes dismi- nuyeron un tanto en América del Norte, mientras que el porcentaje de defunciones por esa causa en América Latina se está acercando al observado en aquella zona. En cuanto a la tasa de mortalidad por eda- des, llega abruptamente al máximo alre- dedor de los 20 años en América del Nor- te, pero la cúspide no es tan pronunciada en las otras zonas (3). Estas cifras sólo se re- fieren a defunciones, y es difícil obtener datos recientes sobre la epidemiología de los accidentes. Mediante un estudio se de- mostró que entre 1969 y 1975 el numero de vehículos registrados había aumentado un 50% en 18 de los 25 países de las Américas donde se disponía de datos (17). Con res- pecto al número de accidentes, en dos países hubo una leve disminución, y al me- nos en otros tres se registraron aumentos de más del 150% en ese período de seis años. En el Plan de Acción se describe co- mo requisito esencial la cooperación inter- sectorial, y en ninguna parte es más nece- sario dicho enfoque que en los programas

CUADRO 7-Mortalidad por accidentes de vehiculos de motor en 1966 y 1976.8 (Datos aproxi-

mados.)

Tasas por

100 000 % sobre todas habitantes las causas Zona 1968 1978 1968 1978 América Latina 12.6 16.6 1.4 2.4

Ama Andina 13.6 17,8 1.6 3.1 Cono Sur 18.1 13,2 1.9 1.6

Brasil - - - -

Centro América 10.6 16,5 1.3 1.6

México 796 183 0.8 2.5

Caribe Latino 11.6 ll,2 1.7 2.2

Caribe 8,3 9,6 l,l 1.5

América del Norte 27,5 23.4 2.9 2.7 = ICDA-8, E810-Et323.

para reducir la morbilidad y la mortalidad por accidentes de tránsito. Estos no dismi- nuirán en forma apreciable sin la interven- ción de los sectores encargados de normas sobre cuestiones tales como consumo de al- cohol, licencias para conducir y leyes de tránsito por carretera.

(9)

356 BOLETIN DE LA OFICINA SANITARIA PANAMERICANA A bd 1983

CUADRO 6-Mortalidad por enfermedades car- diovasculares en 1966 y 1978. (Datos aproxima. dos.)

Tasas por

100 000 % sobre todas habitantes las causas Zona 1968 1978 1968 1978 América Latina 57.9 53,3 6,4 7,s

Area Andina 38,4 40,l 4.6 7,l Cono Sur 132,8 120,l 14.0 14.4

Brasil - - - -

Centro América 23,l 25,5 2,8 4,4 México 24,3 24,6 2,5 3,4 Caribe Latino 60,l 66,O 8.6 12,9 Caribe 63,3 80,l 8,2 12,8 América del Norte 341 ,O 289,2 36,l SS,9

= ICDA-8, 450.404, 410.414.

dad los resultados de los estudios acerca de las causas de esta declinación, para que en América Latina se apliquen técnicas opor- tunamente adaptadas y se impida así la fir- me tendencia ascendente de estas tasas. En el Plan de Acción se insta a los gobiernos a que continuen el análisis de la incidencia y prevalencia como también a que traten de identificar los factores etiopatógenos que pueden usarse como base para aplicar me- didas de control; los tipos de medidas de control propiciadas hasta ahora tendrían que adaptarse para integrarlas en el servi- cio general de salud. En enfermedades co- mo las cardiovasculares en que la etiología es oscura y los resultados de la intervención deben medirse después de un largo tiempo (lP), para las investigaciones se requieren grandes grupos de población y estudios prolongados con cuidadosos controles. En general, este tipo de investigación conclu- yente suele encontrarse más allá de la ca- pacidad de nuestros países con excepción de unos pocos, pero existen mayores posi- bilidades de llevarla a cabo si se empren- den proyectos de colaboración entre países y un proceso de intercambio de informa- ción a través de la cooperación técnica de países en desarrollo.

Makzrziz

(10)

CUADRO O-Morbilidad por malaria en las Américas, de 1960 a 1980.

Población Tasas de morbilidad (en miles) (por 100 000)

En zonas En zonas

Año En los países maláricas En los países maláricas 1960 400 500 143 586 19.9 55.7 1965 455 527 146 389 53.0 165,O 1970 505 819 181 257 68,O 189.9 1975 555 676 205 872 64.2 173.3 1980 610 021 231 366 98.9 259.0

agrícolas se redujeron en forma notable. A la inversa, fuera de la Región se ha de- mostrado que en las zonas productoras de cereales la erradicación de la malaria está relacionada con una mayor producción de granos. Este problema no pertenece a un solo país o grupo de países. El aumento de casos en los países del grupo 1 demuestra lo que puede ocurrir en estos tiempos en que la gente se desplaza con rapidez y facilidad de un lugar a otro por las más diversas ra- zones. Los Gobiernos Miembros han re- afirmado que la meta final es lograr la erradicación de la malaria. Entre otras co- sas, en el Plan de Acción se proponen cuidadosos estudios de campo para ad- quirir conocimientos epidemiológicos completos de la enfermedad y se destaca la investigación operativa. También se señala la importante función de la colaboración

intersectorial y entre países. Las investiga- ciones en el área no se limitarán a buscar nuevas tecnologías para erradicar el vector o proteger al huésped, sino que en el ínterin se observarán aquellas variables so- ciales y económicas que podrían intervenir en la aplicación exitosa de técnicas efica- ces. En esta área la OPS colabora con la OMS, el PNUD y en el Progama Especial de Investigaciones y Enseñanzas del Banco Mundial sobre Enfermedades Tropicales y, además, apoya los esfuerzos que realizan los Gobiernos Miembros para controlar la enfermedad.

Comentario final

En este trabajo deliberadamente ecléctico no se han mencionado factores tan impor-

CUADRO lo-Casos de malaria notificados entre 1977 y 1980, por grupos de países.

Grupos

Población (en millones) en zonas originalmente

maláricas en 1980 1977

Casos notificados

1978 1979 1980

la 72,8 531 718 1 162 2 249

Ilb 15,0 5 204 5 004 9 044 11 509

IIIC 101.7 140 859 156 413 182 428 219 048 IVd 41.9 7.52 231 302 620 322 459 365 788 ’ Chile. Cuba, Dominica Estados Unidos, Grenada y Catiacou. Guadalupe, Islas vírgenes, Ja-

maica, Martinica, Puerto Rico, Santa Lucía, Trinidad y Tabago.

b Argentina, Belice. Casta Rica, Guayana Francesa, Guyana, Panan& Zona de] Canal, Para-

guay. República Dominicana.

’ Brasil, Ecuador. México, Suriname, Venezuela.

(11)

358 BOLETIN DE LA OFICINA SANITARIA PANAMERICANA A bd 1983

tantes como el agua potable y los servicios sa- nitarios, o los problemas de la nutrición y las enfermedades debilitantes crónicas. Sin embargo, los datos presentados sobre la si- tuación de la salud en este momento, así co- mo las tendencias y proyecciones, señalan algunas áreas primordiales de interés apre- miante para la investigación. Es de esperar que en el nivel nacional estos estudios se in- serten dentro del ámbito y de las priorida- des de una política nacional de investiga- ción en salud. Como es sabido, no existe ningún modelo único aplicable en todos los países. No obstante, la OPS está dispuesta a cooperar dentro del marco del Plan de Ac- ción con los Gobiernos Miembros para ide- ar políticas y estrategias de investigación que permitan crear la tecnología aplicable a los problemas críticos de salud.

Resumen

En este trabajo se presentan diversos da- tos relacionados con las condiciones de sa- lud en las Américas, comenzando con algu- nas estimaciones demográficas; al respecto, se indica que en 1980 la población era de 615 millones y, según se ha previsto, en 2000 alcanzaría 898 millones, cifras que subrayan la necesidad de contar con servi- cios de salud en corto y mediano plazo para disponer de una adecuada cobertura. En cuanto a la esperanza de vida al nacer, du- rante la segunda mitad del decenio de 1970

fue de 67,0 años en conjunto para toda la Región y en el año 2000 se cree que podría superar los 70 años. Como consecuencia del progreso en este aspecto, la proporción de habitantes con 65 años de edad o más au- mentará al 7,0% en dicho año. Al analizar la mortalidad por todas las causas, como por infecciones respiratorias agudas y enfer- medades diarreicas, se ha observado la im- portancia de combatir en forma decidida a las primeras, sobre todo en países latino- americanos. Por otra parte, es notable que no se haya producido un descenso real de las defunciones por enfermedades diarrei- cas como porcentaje del total, aunque quizás resulte prematura una apreciación del efecto del tratamiento de rehidratación oral en las defunciones por esta causa. Al analizar los accidentes de transito, en la mayoría de los países latinoamericanos se registró un aumento global de 31,7% en la mortalidad; asimismo, en relación con otras causas de mortalidad, la debida a enferme- dades cardiovasculares ha aumentado en América Latina y el Caribe, mientras que en América del Norte se encuentran en des- censo. En cuanto a malaria, entre 1975 y 1980 el incremento en los casos registrados fue de 68% y la tasa de morbilidad ha as- cendido en forma continua en los últimos seis años. Todos estos datos resultarían de evidente interés para la investigación, espe- rándose que los estudios correspondientes se inserten dentro del ámbito y de las priorida-

des de cada país. R

REFERENCIAS

1. Organización Panamericana de la Salud. Salud para todos en el año 2000. Estrategias. Washington, D.C., 1980. (Documento oficial

173.)

2. Organización Panamericana de la Salud. Salud para todos en el año 2000. Plan de Acción para la instrumentación de las Estrategzizs Regionales. Washington, D.C., 1982. (Documento oficial 179.)

3. Organización Panamericana de la Salud. Las condz’ciones de salud en las Américas X977- 1980. Washington, D.C., 1982. (Publicación Científica 427.)

4. Centro Latinoamericano de Demografía. Bol DemogT. Serie A, No 168, 1981.

(12)

6. Fox, R. W. Urban Population Growth Trends in Latin America. Washington, D.C., Banco

Interamericano de Desarrollo, 1975.

7. Banco Mundial. Health Sector Policy Paper, World Bank, 1975.

8. Chao, D. N. W. (1979) National Resources and Life Expeceation. In: Proceedings of the Meeting on Socioeconomic Determinants and Consequences of Mortality. México, D.F., 1979. pp. 453-482.

9. Grane, J. P. Dtipariy Reduction Rates in Several Indications: A Proposal for Measurt’ng and.Targeting Progress in Meeting Basic Needs. Washington, D.C., Overseas Development Council, 1978.

10. Gwatkin, D. R. Si&.s of Change in Developing Counby Mortal&y Trends: The End of an Era? Washington, D.C., Overseas Development Council. 1981. (Development paper 30.) 11. Behm, H. Socioeconomic determinants of

mortality in Latin America. In: Proceedings of the Meeting on Socibeconomic Determinants and Consequences of Mortality. México, D.F., 1979. pp. 140-165.

12. Moriyama, 1. M. Public health aspects of differential mortality. In: A-oceedings of the Meeting on Socioeconomic Determinants and Consequences of Mortality. México, D.F., 1979. pp. 8-25.

13. Walsh, J. A. y Warren, K. S. Selective primary

healrh care: An interim strategy for disease

control in developing countries. New Engl J Med 301, 967-974, 1979.

14. Loda, F. A., Glezen, W. P. y Clyde W. A. Respiratory disease in group day care.

PedUztriks 49, 428-437, 1972.

15. Mata, L. J. The Children of Sta. Maria Cuaque: A Prospective Field Study of Health and Growtk. Cambridge, MIT Press, 1978. 16. Riley, 1. D. Pneumonia in Papua, New

Guinea. Tesis, University of Sydney, 1979.

17. Alfaro-Alvarez, C. y Díaz-Coller, C. Los accidentes de tránsito: creciente problema para la salud pública. Bol Of San& Panum 83(4):310-318, 1977.

18. Stammler, J. Primary Prevention of Coronary Heart Disease: The Last 20 Years. Am J Cardiology 47:713-726, 1981.

19. Pooling Project Research Group. Relationship of blood pressure, serum c.holesterol, smoking habit, relative weight and ECG abnormalities to incidence of major coronary events: Final report of the Pooling Project. J Chronic Dis 31:201-306, 1978.

20. Organización Panamericana de la Salud. Situación de los programas de mala& en las Amérkas-XXIX Informe. XXVIII Reunión

del Consejo Directivo de la OPS. Washington, D.C., 1981. (Documento de Información CD28/INF/S.)

21. Conly, G. N. The Zmpact of Mala& on Economic Develofiment. A Case Study. Washington, D.C., Organización Panamericana de la Salud, 1975. (Publicación Científica 297.)

Some health problems in the Americas (Summary)

Information related to health conditions in the Americas is presented in this paper, starting with some demographic estimates that indicate that the 1980 population was 615 million and is expected to reach 898 million by the year 2000. Such figures underline the need for health services in the short and medium term in order to provide adequate coverage. During the second half of the 197Os, life expectancy for the Region as a whole was 67 years and this figure is expected to be above 70 by the year 2000, when the proportion of inhabitants 65 years of age or older will consequently have reached 7,0~o. Mortality

analyses that encompass al1 causes, including

acute respiratory infections and diarrheic diseases, have shown the importance of taking

decisive measures to combat such acute

respiratory infections, especially in Latin Ameritan countries. No real decrease in the percentage of deaths caused by diarrheic diseases has been noted, although it may still be too soon to perceive the effect of oral

hydration treatment in preventing such

(13)

360 BOLETIN DE LA OFICINA SANITARIA PANAMERICANA A bd 1983

by cardiovascular diseases has increased in rate has risen continually over the past six Latin America and the Caribbean in relation years. Al1 this information is obviously relevant to mortality due to other causes, it is to research, and related studies will hopefully decreasing in North America. Between 1975 be included within the sphere and priorities of

and 1980, the number of malaria cases each country.

recorded increased 68% and the morbidity

Apresentam-se neste trabalho vários dados relacionados com as condicões de saúde nas Américas, comecando por algumas estimativas demográficas; indica-se, por exemplo, que em 1980 a populacão do continente era de 615 milhóes e que de acorde com o que se prevê atingiria 898 milhóes no ano 2000. Tais números ressaltam a necessidade de depender de servicos de saúde tanto a curto quanto a prazo médio para dispor de urna cobertura

adequada. No concemente a esperanca de

vida durante a segunda metade do decenio de 1970, foi de 67,0 anos em conjunto para a Região inteira e acredita-se que no ano 2000 ultrapassará 70 anos. Como urna conseqüência do progresso atingido sob este aspecto a proporcáo de habitantes de 65 anos de idade ou ainda mais, aumentaria 7,0y0 nesse ano. Ao analisarmos a mortalidade por todas as

causas, como por exemplo infeccóes

respiratórias agudas e doencas diarréicas, observou-se a importancia de lutar de maneira

firme e decidida por vencer essas

enfermidades, especialmente nos países latino-

americanos. Por outro lado é notável observar que náo haja havido um decréscimo real dos falecimentos causados por doencas diarréicas,

como percentagem do total, ainda mesmo

considerando que talvez seja prematura a

apreciacáo do efeito do tratamento de

rehidratacão oral em relacão com os

falecimentos por essa causa. Ao analisarmos os desastres de transito, percebemos que na maioria dos países latino-americanos registrou-

se um aumento global de 31,7% na

mortalidade; outrossim, no relativo a outras causas de mortalidade aumentaram as que se devem a doencas cardiovasculares tanto na América Latina quanto no Caribe, ao passo que na América do Norte vão em descenso.

Quanto a malária, o aumento de casos

registrados foi de 68% entre 1975 e 1980 e a taxa de morbilidade ascendeu numa forma contínua nestes ultimos seis anos. Todos estes dados, pensamos seriam de interesse evidente

para a pesquisa e almejarnos que os

correspondentes estudos fiquem inseridos no âmbito e dentro das prioridades de cada país, Alguns problemas de saúde nas Américas (Resumo)

Quelques problèmes de santé des Amériques (Résumé)

Dans cet article sont presentées diverses données touchant aux conditions de santé aux

Amériques et on commence par quelques

évaluations démographiques; on indique, a ce sujet, qu’en 1980 la population s’élevait à 615 millions et que, d’après les prévisions démographiques, elle atteindra 898 millions en l’an 2000, chiffres qui soulignent le besoin urgent de services de santé, à court et à moyen terme, afin de disposer d’une couverture adéquate. @ant à l’espérance de vie, pendant

(14)

les pays latino-américains. Par ailleurs, c’est remarquable qu’il ne s’est pas produit de diminution réelle des décès dûs aux maladies diarrhéiques, en tant que pourcentage du total, quoiqu’il est peut-être prématuré de

donner une appréciation de l’effet du

traitement de réhydratation orale dans les cas de décès provoqués par ces maladies. Quant aux accidents de circulation, on a constaté dans la majorité des pays latino-américains une augmentation globale de la mortalité de 31,7% ; de même, en rapport avec autres causes de mortalité, en Amérique latine et aux

Caraibes, les déces causés par les maladies

cardio-vasculaires ont augmenté pendant

qu’en Amérique du Nord, sont en diiinution. Rn ce qui concerne le paludisme, entre 1975 et 1980, l’augmentation des cas enregistrés a été de 68y0 et le taux de mortalité a augmenté de facon continue pendant les six demieres années. Toutes ces données sont d’un grand intérêt pour la recherche et il faut espérer que les études entreprises seront appliquées d’accord avec le milieu et les priorités de chaque pays.

CENTRO LATINOAMERICANO DE PERINATOLOGIA Y

DESARROLLO HUMANO: PROGRAMA DOCENTE 1983

Durante el año 1983, el Centro Latinoamericano de Perinatología y Desarrollo Humano llevará a cabo los cursos siguientes dirigidos a pro- fesionales vinculados al área perinatal:

l Introducción a la ultrasonografía en perinatología; del 6 al ll de

junio.

l Crecimiento pre y posnatal normal y patológico; del 13 al 18 de junio. l Desarrollo neuropsicológico pre y posnatal; del 20 al 25 de junio. l Curso de perinatología; del 12 al 17 de septiembre.

l Introducción en salud pública para el área perinatal y maternoin-

fantil; del 3 al 22 de octubre (fecha a confirmar).

l Taller de perinatología para parteras y enfermeras; del 7 al 19 de

noviembre.

Imagem

CUADRO  l-Población  de  las  Américas,  según  estimaciones  para  1980  y  2000.  Zona  Atrkrica  Latina  Area  Andina=  cono  Surb  Brasil  Centro  Américac  México  Caribe  Latinad  Caribee
CUADRO  P-Esperanza  de  vida  al  nacer,  durante  los  últimos  cinco  años  de  cada  decenio,  de  1965  a  2000
CUADRO  3-Distribución  por  edades  de  la  población  en  las  Amkricas,  de  1970  a  2000
CUADRO  ã-Mortalidad  por  todas  las  causas,  infecciones  respiratorias  agudas  y  enfermedades  diarreicas,  en  niños  menores  de  cinco  años  de  edad,  en  1968  y  1978
+3

Referências

Documentos relacionados

El año 2000 encontrará a los organismos internacionales de salud, al menos en lo que respecta a las enfermedades transmisibles en los países en desarrollo, en una situación

mostraron una disminución firme de la incidencia de sífilis congénita, aunque esta continúa presentándose en todas las regiones del mundo y no puede pasarse por alto

El secreto del éxito de los programas de atención de la salud al re- ducir la mortalidad por enfermedades diarreicas en estos últimos anos, se debi6 sobre todo a que

En cuanto a Canadá y Estados Unidos, las enfermedades transmisibles no aparecen entre las primeras cinco causas principales de defunción; en cambio, en los

Las cifras de defunción de la mayoría de los países de Europa Occidental y Xortea- mérica son fidedignas en alto grado; las de causas de defunción, lo son

Asimismo, se han iniciado seis proyectos de investiga- ción operativa en cinco países de América Latina y el Caribe a fin de determinar las estrategias óptimas

La Organización Panamericana de la Salud colabora con los Gobiernos en la elaboración de políticas basadas en informaciones precisas sobre la magnitud del problema

Al planear las actividades de salud para el decenio 1971-1980, los Minis- tros de Salud de las Américas aprobaron varias resoluciones y recomenda- ciones