420
Deseo subrayar que la responsabilidad que adquiere cada persona o cada familia por su propia salud mediante una vida sana no reduce la importancia de la responsabilidad comunitaria y so- cial, inclusive la de los gobiernos. Un estilo de vida sano depende en gran parte de un ambiente social propicio y expresa un compromiso de mejorar la sociedad. A nivel mundial, los países, los gobiernos, los pueblos y las comu- nidades deben estar conscientes de la necesidad de crear condiciones sociales que fomenten una vida sana para todos.
Como Director de la Oficina Sanitaria Panamericana pido a todos los pueblos de las Américas que nos ayuden a mejorar la salud del Continente. Al observar el Día Mundial de la Salud de 1986, y en los anos venideros, comprometámonos a tomar las medidas que nos permitan lograr la salud para todos por medio de la determinación pro- pia de cada persona y la responsabilidad de la comunidad en un medio social propicio. Con una vida sana verdaderamente todo ed mzmdo gazza.
C
AMPEONES DE LA SALUD DR. HALFDAN T. MAHXER DIRECTOR GENERAL DE LA ORGANIZACIONMUNDIAL DE LA SALUD
El lema del Día Mundial de la Salud del presente año, Vuzd sana: todo eZ mundo gasa, se centra en un estilo de vida saludable. Refleja el convencimiento cada vez más profundo de que debe hacerse más hincapié en lo positivo que el individuo y la comunidad pueden emprender para proteger la salud. En la Declaración de Alma Ata de
1978 se afirma que el pueblo tiene el derecho y el deber de participar indivi- dual y colectivamente en la planificación y aplicación de su atención de sa- lud. Dado que el movimiento de salud para todos en el año 2000 ha cobrado tanto ímpetu, ha llegado el momento de poner en práctica ese principio.
El mundo cambia rápidamente pero, a menudo, no ocurre lo mismo con la práctica clínica normal ni con el fun- cionamiento de los servicios de salud. En muchos lugares se sigue prefiriendo la acción curativa y relegándose las medidas positivas que el individuo podría adoptar para preservar su salud. A veces, debido a algunos éxitos espectacu- lares de la medicina moderna, cunde la idea de que la salud es algo que los médicos dan a la gente y no algo que la comunidad y el individuo han de alcanzar por sí mismos. Sin embargo, en la actualidad se observa una tenden- cia mayor a poner el acento en las acciones cotidianas que ayudan a la salud, y a quitarlo de la atención hospitalaria. Ese nuevo criterio, inspirado en la meta de estar en buena forma física, es lo bastante amplio para abarcar a toda la sociedad.
El ejercicio se debe considerar en el sentido más amplio de la palabra, abarca desde caminar a cualquier otra ac- tividad recreativa. Tiene una influencia directa en la salud y promueve la buena forma física, mejorando la salud en general.
El ejercicio físico activo es necesario en todas las edades. Durante la juventud prepara al organismo para las fun- ciones que son inherentes a la adultez; durante la adultez, le permite dar su mayor rendimiento y soportar el estrés; después, en los últimos años, man- tiene la lucidez mental y la movilidad física. Pero quizá lo más importante sea que el mantenimiento de la actividad física estimula la alegría de vivir y contribuye a esa sensación de bienestar que es el verdadero fundamento de la salud.
Todo el mundo reconoce que el ali- mento es el sustento de la vida. Pero ahora los hábitos de alimentación están cambiando igual que otras costumbres. Algunas nuevas comidas populares son un verdadero peligro. Por ejemplo, la comida “chatarra” de alto con- tenido de grasas y de azúcar es una amenaza para el corazón y la dentadura. La OMS no recomienda una dieta universal uniforme para todo el mundo. Por el contrario, estima que cada cultura puede facilitar los ingredientes bási- cos de una dieta que estimule el desarrollo y el mantenimiento de un or- ganismo sano. Hoy es sumamente necesario saber cómo funcionan la dieta y la nutrición y estimular conscientemente los hábitos de alimentación que contribuyan al buen rendimiento en los deportes y al bienestar general.
La responsabilidad personal abarca un amplio sector. Debe estimularse al individuo para que mantenga su propia salud y evite comportamientos que la menoscaben. Con esto aludimos direc- tamente al consumo de tabaco y al uso indebido de alcohol y otras drogas.
El tabaco es la causa individual más importante y prevenible de morbilidad y muerte prematura. Los médicos no pueden curar esta epidemia; solo la prevención da resultado. Lo que se nece- sita son modelos positivos de salud, a fin de que los jóvenes no den el primer paso hacia la adquisición de un hábito pernicioso para toda la vida. Aunque la responsabilidad incumbe al individuo, existen muchos factores que deter- minan qué se elige, y en ellos mucho puede influir la sociedad. No hay que olvidar que a veces esa elección tan importante se hace a una edad tan tem- prana como los ll años. Por eso debe ayudarse al individuo a elegir para preservar su capacidad máxima de acción física y disfrute de la vida.
La OMS y el Comité Olímpico Interna- cional han firmado un acuerdo para el lanzamiento de la campaña Cam- peones de la Salud con objeto, precisamente, de recabar el apoyo de los
miembros de la sociedad cuyo ejemplo y actuación puedan servir de modelo, aunque esas personas no sean verdaderos profesionales del sector de salud. En efecto, los campeones olímpicos y los deportistas populares son imitados por millones de jóvenes y pueden hacer saber que los promotores de la salud no quieren suprimir las cosas agradables, sino que se viva la vida plenamente y que se evite el deterioro de la salud a causa, por ejemplo, del alcohol y las drogas.
Por conducto de los comités olímpicos nacionales, a los que se inducirá a organizar ferias, carreras y otros actos bajo el lema de la salud, la OMS y’el Comité Olímpico Internacional tratarán de estimular y fomentar actividades nacionales e internacionales en las que se destaque el hecho de que la preservación y protección de la salud representan un derecho humano fundamental del individuo y que son parte integrante del desarrollo nacional. También en este caso, el deporte ofrece un ejemplo excelente: en la medida en que un país puede proporcionar buena nutrición y modos de vida sanos a sus habitantes, podrá también empezar a contar con individuos y equipos capaces de competir a todos los niveles, desde la plaza del pueblo hasta el estadio olímpico, estimulando al mismo tiempo la alegría de vivir mediante el ejercicio corporal y mental.
Así, cualquiera puede convertirse en un mensajero de la salud. El mensaje debe llegar a todas partes: la salud es la única carrera en que ganan todos los participantes.
L
A SALUD COMO FORMA DE VIDAEn América Latina unas 25 000 per- sonas perdieron la vida y miles quedaron sin hogar a consecuencia de las devastadoras catástrofes ocurridas en 1985 : el terromoto de México y la erup- ción del Nevado del Ruiz en Colombia.
Sin embargo, <qué sabemos sobre otra catástrofe que cobra anualmente muchas vidas y priva a millones de su vitali- dad y salud? Ell os son víctimas de fuerzas tan devastadoras, debilitadoras y crueles como la de un terremoto o erupción.
Son las víctimas de las enfermedades y de la desnutrición, cuyos efectos pueden aminorarse con una vida más salu- dable y adoptando medidas protectoras de la salud. Afortunadamente, se vislumbra un cambio. Recientemente América Latina y el Caribe han tenido éxito en su lucha contra muchas enfermedades prevenibles. La inmunización tiene tanta prioridad que, por primera vez en la historia, en 1985 hubo una tregua de tres días en las luchas civiles de El Salvador para que los niños pudieran ser vacunados.