M
ENSAJE
DEL DIRECTOR
P
AR’I’ICIF!ACION
La importancia v la necesidad de la participación social y comunitaria en el cuidado de la salud sonuniversalmente reconocidas a pesar de las diferencias entre los sistemas políticos, niveles de desarrollo y modelos de servicios de salud. Es mucho lo que se ha hablado, escrito y comentado al respecto y, sin embargo, es poco lo que se ha hecho en la mayoría de los países. En muchas
experiencias definidas como “exitosas”, la participación comunitaria se ha limitado, ya sea a aceptar los programas ofrecidos o a aportar recursos para su ejecución. Ese nivel de participación, útil y a veces necesario, no
contempla la participación en la toma de decisiones, en la planificación y, sobre todo, en el control de las actividades; por lo tanto, no contribuye efectivamente al despertar de una conciencia sobre la responsabilidad individual y comunitaria por la salud. Es preciso cimentar y afirmar el concepto de participación en el ejercicio del poder, lo que conlleva la consideración de instrumentos que le confieran viabilidad.
La descentralización, que implica la organización y operación eficiente de sistemas locales de salud, es una condición esencial para la participación integral de las comunidades. La determinación de una responsabilidad mutua entre los servicios y la población creará una nueva relación bilateral que hará imprescindible la interacción participativa en la elección y ejecución de programas locales. Esa relación deberá ser afianzada mediante el establecimiento de instrumentos potenciadores y conductos para la expresión de la participación deseada: educación e información para el conocimiento; organización social; coordinación intersectorial, y nuevos mecanismos y estilos para la adopción de decisiones en los
Dr. Carlyle Guerra de Macedo realización de la meta de salud