NORMALIZACIÓN Y CONTROL DE CALIDAD
2. MECANISMOS DE CONTROL DE CALIDAD: CONCEPTOS GENERALES
Em primer lugar, se van a definir algunos conceptos de utilización frecuente en este ámbito de la calidad, pero que, en muchas ocasiones, se confunden:
a) Caracterización
Actividad por la que se determinan los atributos peculiares de una persona o cosa, de modo que claramente se distingan de los demás.
b) Normalización
Actividad por la que se unifican criterios respecto a determinadas materias y se posibilita la utilización de un lenguaje común en un campo de actividad concreto.
c) Certificación
Actividad que permite establecer la conformidad de una determinada empresa, producto, proceso o servicio con los requisitos definidos en nor- mas o especificaciones técnicas.
d) Homologación
Certificación, por parte de una administración pública, de que el prototipo de un producto cumple los requisitos técnicos reglamentarios.
e) Acreditación
Reconocimiento formal por parte de un organismo autorizado para ello de la competencia técnica de una entidad de certificación, inspección o ensayo para llevar a cabo sus actividades, generalmente referidas a una determinada normativa.
En el caso de la piedra natural, no existe en España un mecanismo obligatorio (homologación) de control de estos productos, ni tan siquiera uno voluntario (certificación) para el aseguramiento de la calidad de los mismos. Sin embargo, sí existe un cuerpo normativo extenso en lo que se refiere especialmente a metodologías de ensayo, ya que en cuanto a
especificaciones de producto, únicamente está publicada una norma de aplicación a las pizarras de techar.
Es esta normativa la que se emplea para la caracterización de estos materiales en los laboratorios, generalmente a requerimiento de los productores o, más frecuentemente, de los prescriptores y utilizadores, es decir, arquitectos, aparejadores y jefes de obra en general, que en ocasiones, ante la ausencia de una referencia reglamentaria específica, desean comprobar la aplicabilidad del producto elegido para la aplicación diseñada.
No obstante, al menos en España, y pese a su posición de liderazgo en el mercado mundial de piedra natural (2ª tras Italia), la adecuada caracterización no es una práctica generalizada, sino esporádica. Este hecho no deja de ser curioso al ser la piedra uno de los materiales de construcción más antiguos, aunque es cierto que su uso en la actualidad rara vez tiene una finalidad estructural como en el pasado, sino meramente ornamental, en aplicaciones tales como revestimientos, pavimentos o cubiertas.
En todo caso, esto no sirve como pretexto, pues estas utilizaciones precisan cada una de ellas de adecuadas determinaciones de propiedades específicas, como luego se verá. Así se evitarían actuaciones tan desafortunadas como utilizar un travertino altamente poroso como pavimento en cocinas o materiales heladizos en lugares con temperaturas mínimas de hasta –10ºC, por poner ejemplos conocidos por el autor de forma directa.
A nivel europeo, esta situación va a ir cambiando progresivamente conforme se vayan poniendo en marcha los mecanismos previstos en la Directiva Europea (89/106/CE) de Productos de Construcción. En ella se establecen una serie de requisitos esenciales en las obras de construcción, que son las siguientes:
-
Resistencia mecánica y estabilidad.-
Seguridad en caso de incendio.-
Higiene, salud y medio ambiente.-
Seguridad de utilización.-
Protección contra el ruido.-
Ahorro de energía y aislamiento térmicoPara el cumplimiento de los mismos por los distintos materiales empleados en las obras, se prevé la elaboración de documentos interpretativos de sus prescripciones y, concretamente para cada tipo de producto, unas normas armonizadas, que recogerán qué propiedades específicas de los mismos afectan a los requisitos esenciales, estableciendo unas especificaciones mínimas para ellas. La elaboración de estas normas armonizadas están encomendadas a CEN (Comités Europeos de Normalización), cuya estructura y funcionamiento se comentarán en el próximo apartado.
La verificación de estas especificaciones dará lugar a un sistema de certificación, en este caso obligatorio, que desembocará en la puesta en marcha de un sistema de identificación de los productos acordes con la directiva: El marcado CE.
Es importante hacer constar que este marcado constituye un sistema fundamental de seguridad en la utilización por los consumidores, y no se corresponde con un marcado de calidad, identificativo de un sistema de aseguramiento de ésta (certificación). Es decir, todas aquellas propiedades que no afecten a los requisitos esenciales no formarán parte de este mecanismo. Así, a título de ejemplo, cobrarán importancia características como la conductividad térmica o resistencia al deslizamiento, en detrimento de otras más tradicionalmente utilizadas. Por supuesto, será compatible el marcado CE con la sujeción voluntaria a un sistema de certificación de otras propiedades no recogidas en las normas armonizadas, pero no por ello menos importantes para una adecuada comercialización de estos materiales para sus usos previstos.
Como un dato importante, se puede citar que el 1 de abril de 2001 ha entrado en vigor el marcado CE del primer producto de construcción, de los recogidos en la Directiva. Se trata de los cementos comunes. A partir de este momento, todos los demás productos se irán incorporando progresivamente, según vayan siendo elaboradas sus normas armonizadas.
A este respecto, es conveniente hacer constar que existen cuatro niveles básicos en el sistema para la obtención de la marca CE, en función de la mayor o menor influencia en los requisitos esenciales, que se recogen en el cuadro de la tabla 1.
Marcado CE - Directiva Europea de Productos de Construcción - 89/
106/CE
Tabla 1 – Sistemas para el aseguramiento de conformidad a normas
NIVEL CONFORMIDAD DE PRODUCTO CONTROL DE PRODUCCIÓN EN PLANTA
1 Mediante organismo notificado Mediante organismo notificado 2 Declaración del fabricante Mediante organismo notificado 3 Declaración del fabricante, con
ensayo inicial de tipo por terceros
Declaración del fabricante
4 Declaración del fabricante Declaración del fabricante
Para el caso de piedra natural, los sistemas previstos dependerán del tipo de aplicación.
Así, una aplicación estructural estará probablemente sujeta a un nivel 1, mientras que pavimentos o cubiertas se controlarán con un nivel 2 y en los revestimientos la única exigencia destacada será el aislamiento contra el fuego.
Es importante resaltar que este sistema se basa en gran medida en la declaración de conformidad por parte del fabricante, con una intervención mínima de organismos externos que, en todo caso, tendrán que estar autorizados para ello. El control de todo el proceso se completa con un mecanismo de control en el mercado.