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Educación médica y salud, 13(3)

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Volumen 13, Número 3 1979

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Educación médica y saludesunapublicación trimestral de laOPS creada en 1966 paraserviralospaísesdelContinente enrelacióncon susactividadesde desarrollo derecursoshumanosensalud.Ensus páginassedanaconocer experienciasenel proceso enseñanza­aprendizaje, resultados de investigaciones, documentos de trabajo e informes de reuniones técnicas en el campo educacional. La revista incluye también una sección de noticias de interés en el campo del desarrollo de recursos humanos en salud y otra de reseñas de publicaciones de la Organiza­ ciónMundialdelaSaludydelaOrganizaciónPanamericanadelaSalud.

ColaboranconlaOPSenlapublicaciónde

Educaciónmédicaysaludlassiguientesinstituciones:

UNIONDEUNIVERSIDADES DELA AMERICA LATINA

FEDERACIÓN PANAMERICANA DEASOCIACIONES DE FACULTADES ' ­ •■" (ESCUELAS) DEMEDICINA

FEDERACIÓN PANAMERICANA DEASOCIACIONES DEENFERMERÍA ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DEFACULTADES DEODONTOLOGIA FEDERACIÓN LATINOAMERICANA DE ASOCIACIONES NACIONALES

DEESCUELAS DEMEDICINA VETERINARIA ASOCIACIÓN DEESCUELAS DESALUD PUBLICA

DEAMERICA LATINA

Elprecio delasuscripción anuales EUASS.OOósuequiva­ lenteenlamonedadelpaís respectivo. Lospedidos deben enviarsea:

OficinaSanitaria Panamericana 525 Twenty­Third Street, N.W. Washington,D.C, 20037,E.U.A.

Otras publicacionesdelaOrganizaciónPana­ mericana delaSalud incluyen la revistatéc­ nica mensual Boletín dela Olicina Sanitaria Panamericana, quesepublicadesde 1922;el

Bulletin eninglés,publicado trimestralmente, que contiene selecciones del Boletín en español; Salud Panamericana, revista tri­ mestral ilustrada (español e inglés), y las

series de Publicaciones Cientificas, Docu­ mentos Oficiales y Otras Publicaciones, a travésdelascualessedifundenconocimien­ tosytécnicasdeinterésinternacional parala prevencióndeenfermedadesyel fomentode lasalud,ysedanaconocerlasdecisionesde losCuerposDirectivosdelaOPS.

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Educación

médica

ij

salud

Volumen13,Número3 1979

209 Editorial. El Index Medicus Latinoamericano: U n a aspiración se

hace realidad—Héctor R. Acuña T ^ r Y Ç ^ ^ V l

Artículos

» 212 El trabaio científico en la formación de profesionales de s^ífdfF^s­^y

María Isabel Rodríguez "^^h'sJlJ

» 232 Amedicina previdenciária e oensino médico—Carlos Gentiíe^e

Mello

^'©EJOBD

' 243 El técnicoen salud comunitaria: U n a alternativa en la formación de recursos humanos para la salud—Raúl Romero Cabello, Jorge

Nicolás Cisneros, Gabriela Reyes Retana, Rafael Coria C a ^ ^ j ^ J ^ l f p r

Antonio González Pacheco

259 ­^ Requisitos mínimos para la creación de escuelas de m e d i j e i n a ^ ^ , ^ ^

División de Recursos Humanos eInvestigación, OPS/OM'SA " y--^£f.A%£¿ÍJ

274 Informe Final del Grupo de Trabajo sobre Requisitos Mínimos

para la Creación de Escuelas de Medicina ­'•*■•■■ J--"'JLJA\¡Í¿;¿J)

Reseñas

288 Reunión sobre Políticas de Investigación en los Países de Centro América y Panamá

293 Taller Internacional sobre Formación de Técnicos Medios en Salud

296 Programa de Cintas Fijas de la OPS

Noticias

298 Nuevo Director Adjunto de la Oficina Sanitaria Panamericana 298 La OPS adjudicó 1,249 becas en 1978

300 Maestría en Medicina Social en México—Promoción 1979­1981 301 Curso Regional de Control de Calidad en Química Clínica 301 Curso Internacional sobre Inmunidad a Infecciones Bacterianas 302 Proyecto regional para educación continua del personal de salud 303 III Jornadas Farmacéuticas en la República Dominicana

Libros

304 Publicaciones de la OPS y de la OMS

Las opiniones expresadas en los artículos yreseñas firmados que aparecen enestarevista son

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Bduc Med Salud, Vol. IS, No. 3 (1979)

Editorial

E L I N D E X M E D I C U S L A T I N O A M E R I C A N O U N A A S P I R A C I Ó N SE H A C E R E A L I D A D

D r . H é c t o r R. A c u ñ a Director de la Oficina S a n i t a r i a P a n a m e r i c a n a

En los últimos años, las actividades médico-científicas en la América Lati-n a se h a Lati-n desarrollado eLati-n forma acelerada, i Lati-n c o r p o r a Lati-n d o progresivameLati-nte a u n a extensa c o m u n i d a d de profesionales y a u n g r a n n ú m e r o de institucio-nes. Expresión de este hecho lo constituye la diversa y calificada producción bibliográfica de los centros de investigación, universidades y servicios de salud, q u e p u e d e apreciarse en las publicaciones científicas de todo el C o n t i n e n t e .

Sin e m b a r g o , toda esta labor no se conoce b i e n , y por lo tanto, es poco apreciada y menos a ú n totalmente identificada, ya q u e son limitados los mecanismos adecuados p a r a su difusión. P a r a c a m b i a r esta situación, no es suficiente, per se, la publicación de artículos científicos. Es preciso i m p l a n -tar procesos de r e c u p e r a c i ó n y de diseminación de esta i n f o r m a c i ó n . Y con este propósito, los instrumentos de referencia q u e p e r m i t a n recopilar estas publicaciones r e s u l t a n mecanismos útiles p a r a facilitar a los profesionales y trabajadores de la salud el acceso a revistas médicas, tal como lo h a h e c h o el

Index Medicus p u b l i c a d o por la Biblioteca N a c i o n a l de Medicina de los Estados U n i d o s de América con la l i t e r a t u r a m u n d i a l .

Consideramos q u e son oportunas estas reflexiones con motivo de la próxi-m a a p a r i c i ó n del Index Medicus Latinoamericano ( I M L A ) , q u e la Bibliote-ca Regional de M e d i c i n a y Ciencias de la Salud ( B I R E M E ) de la Organiza-ción P a n a m e r i c a n a de la Salud p u b l i c a r á semestralmente, concretando u n a aspiración señalada por la c o m u n i d a d científica de los países de la Región. El I M L A r e u n i r á la producción científica de u n a s 250 publicaciones, presentadas en u n formato ú n i c o , a c t u a l i z a n d o la l i t e r a t u r a médica de América L a t i n a y p o n i é n d o l a a disposición de los interesados de esta y otras regiones. Se c o n t a r á así con u n documento o r g á n i c o q u e p e r m i t i r á conocer en forma global las publicaciones l a t i n o a m e r i c a n a s del sector salud, hasta a h o r a dispersas.

n

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210 / Educación médica y salud Vol. 13, No. 3 (1979)

Motivará también a concentrar la atención de la comunidad científica de nuestros países sobre las investigaciones biomédicas y los proyectos socioepi-demiológicos y de servicios de salud desarrollados en estas latitudes y sobre los logros alcanzados —hoy muchas veces ignorados.

Por otra parte, los más destacados centros científicos de la Región podrán ser identificados fácilmente, por medio de la difusión de su producción de artículos y publicaciones, con lo que se favorecerá el mejor conocimiento de su labor, se promoverá el intercambio recíproco y se crearán, al mismo tiempo, nuevas posibilidades de trabajos conjuntos y complementarios que no resultan de fácil realización en la actualidad.

El IMLA facilitará en gran medida el acceso de los trabajadores de la salud a la información necesaria para cumplir mejor sus actividades, am-pliando exponencialmente su cobertura, pues la publicación del conoci-miento médico en su propio idioma permitirá la difusión de los más recien-tes avances científicos, hoy restringida a los que pueden comprender otras lenguas.

Además, la recopilación y la difusión del material publicado e incluido en el IMLA promoverá a los profesionales latinoamericanos que hoy se esfuerzan por escribir en otros idiomas, a hacerlo en el suyo propio, contri-buyendo así a mejorar la calidad de las publicaciones nacionales.

El Index Medtcus Latinoamericano constituye la culminación de un pro-ceso desarrollado durante dos años, y es uno de los resultados de la aplica-ción de la política de BIREME que recomendara su Comité Científico Ase-sor en su reunión de 1976, oportunidad en que se señaló su responsabilidad en facilitar el acceso a la información bibliográfica actualizada "a los profesionales, educadores e investigadores en ciencias de la salud, cualquie-ra sea su lugar de tcualquie-rabajo, a fin de mantenerlos al corriente de los adelantos científicos relacionados con la salud".1

Este proceso innovador en el campo de la divulgación científica y técnica adquiere otras connotaciones que trascienden el campo de la información y que deseamos señalar dada su relevancia.

En primer lugar, la publicación del Index Medicus Latinoamericano

exhibe aspectos concretos de la cooperación técnica entre la Biblioteca Nacional de Medicina de los E.U.A. y los países de la Región, a través de la Organización Panamericana de la Salud, ya que se capacitó en esa institución a personal profesional de BIREME, posibilitando, a partir de 1976, la indexación de las publicaciones latinoamericanas incluidas en el

Index Medicus.

Paralelamente se fueron seleccionando, mediante consultas con la comu-nidad médica de todos los países, aquellos trabajos que reunieran las

condi-Acuña, H. R. Nuevo enfoque en los sistemas de salud de las Américas. Bol Of San Panam

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Editorial 211

dones necesarias para su inclusión en el IMLA, y se fue preparando en la computadora el programa que permitiera, utilizando la traducción portu-guesa del MESH (Medical Subject Headings), hacerlo compatible con el

Index Medicus. Así pues, la decisión de publicar el IMLA llevó a la trans-ferencia, incorporación y adaptación de tecnologías, coordinación de es-fuerzos interregionales, capacitación de personal, movilización de recursos nacionales y a la obtención de un producto que estimulará, como verdadero mecanismo de retroalimentación, el dinamismo de la información para el apoyo de los programas de salud de los países de la Región.

Permítaseme terminar esta presentación del Index Medicus con una

re-flexión: programas que configuran contribuciones de esta naturaleza, que envuelven la participación de muchos países, que comprometen la colabo-ración científica de sus profesionales e instituciones y que conforman una labor en común para todos los que intervienen-y de la cual muchísimos trabajadores de la salud podrán usufructuar-constituyen verdaderos ejem-plos de la factibilidad de la cooperación técnica entre países en desarrollo. Constituye, por lo tanto, una satisfacción para la Organización Panameri-cana de la Salud ofrecer un programa con estas características,

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Educ Med Salud, Vol. 13, No. 3 (1979)

El trabajo científico en la formación de

profesionales de salud

1

DRA. MARIA ISABEL RODRÍGUEZ2

I N T R O D U C C I Ó N

E n casi todas las discusiones sobre los fines de la universidad resulta común i n c l u i r , como objetivos fundamentales, el desarrollo de la docencia, la investigación y, cada vez con mayor énfasis, el servicio a la c o m u n i d a d , interpretado por algunas instituciones como el servicio o trabajo social universitario. Estos objetivos h a b i t u a l m e n t e se desa-r desa-r o l l a n como pdesa-rocesos independientes y poco se ha tdesa-rabajado en el enfoque globalizador que analice e integre los diferentes procesos como p a r t e de u n todo: el papel de la u n i v e r s i d a d en la producción de conocimiento científico que le p e r m i t a c o n t r i b u i r al proceso de transformación social de nuestros países.

E n este comentario sobre el proceso dé investigación en la formación de personal de salud partiremos del contexto de la producción científica en los países latinoamericanos, p a r a abordar luego algunos aspectos de la investigación en salud y su relación con el proceso educacional universitario y referirnos, en p a r t i c u l a r , a las caracte-rísticas de ciertos esfuerzos realizados por i n c o r p o r a r al estudiante en el proceso de investigación en salud y a la correspondencia entre esos intentos y las tendencias educacionales en la formación de personal de salud. Concluímos este trabajo con u n i n t e n t o de elaboración de nuestra hipótesis sobre el papel q u e p u e d e j u g a r la universidad latino-a m e r i c latino-a n latino-a en el deslatino-arrollo científico y tecnológico independiente de los países.

Presentado en la IX Conferencia de Facultades y Escuelas de Medicina, La Habana Cuba 1976.

2

Funcionaria de la División de Recursos Humanos e Investigación, OPS, destacada en la Oficina de Área I, Caracas, Venezuela.

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Trabajo científico y formación en salud / .213

A L G U N A S C O N S I D E R A C I O N E S S O B R E E L D E S A R R O L L O C I E N T I F I C O Y T E C N O L Ó G I C O DE A M E R I C A L A T I N A

La tercera r e u n i ó n de dirigentes de los Consejos Nacionales de Política Científica y de Investigación de los Estados Miembros de América L a t i n a , convocada por la U N E S C O (J), (Santiago de Chile, j u l i o de 1971), al analizar la situación de la ciencia y la tecnología en la región entre 1969 y 1971, señaló progresos en cuanto a la toma de conciencia de los países respecto a la posibilidad de utilizar la ciencia y la tecnología como h e r r a m i e n t a s eficaces p a r a el desarrollo económico-social de los países de la Región y p a r a liberarlos de u n a i n d e b i d a dependencia de los grandes centros internacionales de poder. Ello supone tanto el logro de u n a relativa autonomía científica como u n a adecuada integración de los planes nacionales de ciencia y tecno-logía d e n t r o de los planes adoptados p a r a el desarrollo regional. Más adelante se concluye en el mismo informe, q u e son menos satisfactorios los progresos logrados en c u a n t o a la vinculación del sector científico y tecnológico con el de la producción económica.

N o puede analizarse el problema del subdesarrollo científico y tecnológico latinoamericano sin p r o f u n d i z a r en su vinculación con las causas de orden político, económico y social que condicionan la b r e c h a entre naciones desarrolladas y subdesarrolladas y acentúan la condición de dependencia de nuestros países.

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214 / Educación médica y salud Vol. 13, No. 3 {1979)

Hemos tomado algunos elementos del estudio de H e r r e r a en rela-ción con el diagnóstico del atraso científico y tecnológico de la región que son reveladores de la tesis sostenida por el a u t o r . T o m a n d o como ejemplo los recursos n a t u r a l e s , q u e son trascendentales p a r a casi todos los países del área, H e r r e r a analiza en p r i m e r t é r m i n o el caso de los recursos minerales, señalando la i m p o r t a n c i a que el m a p a geológico general de u n país tiene como base p a r a c u a l q u i e r plan regional de evaluación y prospección m i n e r a :

"En América Latina se puede estimar que menos del 5% del área total ha sido mapeada geológicamente en las escalas apropiadas, además de que la selección de las áreas estudiadas no se ha hecho en función de un mejor cono-cimiento de algunos de los recursos que se relacionan directamente con las condiciones geológicas del medio, como los minerales y el agua subterránea".

Establece el contraste con la situación de otros países, como Canadá, que "con u n a superficie equivalente a la m i t a d de América Latina h a mapeado más del 7 5 % en escalas a p r o p i a d a s " . En lo que respecta a i n v e n t a r i o y a evaluación, n i n g u n o de los países de la región posee u n i n v e n t a r i o físico adecuado de sus recursos minerales conocidos. Las deficiencias de información se refieren a los recursos minerales más importantes, por lo general metales y combustibles. Existe casi un total desconocimiento sobre los restantes recursos. Se detiene a analizar otro aspecto esencial p a r a el desarrollo de América L a t i n a , como es el sector agropecuario, que revela u n considerable atraso tecnológico:

"En la agricultura el avance tecnológico estimado a través del rendimiento unitario por hectárea de los cultivos, muestra que durante el período que sigue a la II Guerra Mundial la producción agrícola aumentó a un ritmo de 3.7% anual, lo que representa un crecimiento per cápita de solo el 0.8%".

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Trabajo científico y formación en salud I 215

período en u n 1 8 % . En el sector pecuario los datos proporcionados por H e r r e r a revelan u n a situación todavía peor: la producción de origen animal en América L a t i n a aumentó a u n a tasa de solo 1.3% a n u a l en la posguerra, lo q u e significa u n a disminución del 2 % a n u a l de la producción por h a b i t a n t e , para u n a región en q u e más del 50% son desnutridos crónicos.

Al referirse al desarrollo industrial se presentan datos indicativos de que p r á c t i c a m e n t e n o existe investigación tecnológica a nivel de las empresas. L a mayor p a r t e de la i n d u s t r i a l a t i n o a m e r i c a n a se h a esta-blecido en base a la transferencia de técnicas provenientes de países más desarrollados sin que se realice u n m í n i m o de investigación tecno-lógica p a r a adaptarlas a las condiciones locales. H e r r e r a hace referen-cia al estudio de la C E P A L (3) sobre problemas de perspectivas del desarrollo i n d u s t r i a l latinoamericano, en el cual se concluye que el desarrollo e x p e r i m e n t a d o por la i n d u s t r i a h a consistido, en su mayor parte, en estudiar las listas de importaciones, seleccionar u n producto definido cuya fabricación resulta comercial y t r a t a r de r e p r o d u c i r l o en América L a t i n a , m u c h a s veces también i m p o r t a n d o hasta la materia p r i m a .

Es bien conocido el hecho de que h a b i t u a l m e n t e se p r o c u r a utilizar los mismos procedimientos del país de origen, sin tomar en cuenta la calidad del p r o d u c t o y la productividad de la operación (2). Es de espe-rarse q u e así o c u r r a , dado que, como lo señala el m e n c i o n a d o informe de la U N E S C O ( i ) , en América L a t i n a solo por excepción se realiza investigación tecnológica a nivel de las empresas industriales, y "el sector productivo n o muestra interés en el desarrollo científico y tecnológico más allá del necesario p a r a lograr su p r o p i o m e r c a d o " . Se consideró apropiado recomendar que se e x t i e n d a a la universidad la investigación tecnológica y, a ú n más, se p l a n t e ó la posibilidad de que la u n i v e r s i d a d p u e d a proveer al Estado los elementos necesarios p a r a u n adecuado proceso de transferencia tecnológica y c o n t r i b u i r al desarrollo de u n a ciencia y tecnología p r o p i a en nuestros países, convirtiéndose así en u n "engranaje f u n d a m e n t a l de los procesos de transformación y desarrollo".

La Conferencia sobre la Aplicación de la Ciencia y Tecnología al Desarrollo de América L a t i n a (GÁSTALA) o r g a n i z a d a en 1965 por la U N E S C O en cooperación con la Comisión Económica p a r a América L a t i n a , expresó en su informe final (4):

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el desarrollo del país, y que la independencia científica y tecnológica es com-pletamente indispensable para la independencia política y base de la inde-pendencia económica".

Se consideró la expresión independencia científica y tecnológica en el sentido de a u t o n o m í a científica y tecnológica, es decir como la capa-cidad necesaria p a r a tomar decisiones propias. L a Conferencia sobre la Aplicación de la Ciencia y Tecnología al Desarrollo de Asia (CASTASIA), (1968), precisó el concepto de a u t o n o m í a científica de las naciones en términos q u e son aplicables a los países en desarrollo

"El progreso de un país depende de su capacidad para identificar, resolver y decidir acerca de los problemas científicos y técnicos con los cuales se ve confrontado en las etapas sucesivas de su desarrollo social y económico. Esto es particularmente relevante al proceso de cambio de las industrias tradiciona-les a las nuevas formas de producción, y a la integración de nuevas técnicas en el sistema nacional de producción. Este proceso no puede tener lugar en un país que no ha logrado un cierto grado de adelanto en ciencia, el cual debe, por consiguiente, ser considerado como un requisito esencial para toda genuina independencia nacional".

Mientras t a n t o , en m u c h o s círculos científicos latinoamericanos se sigue e n c u b r i e n d o la situación y la actividad en universidades y centros de investigación n o es producto claro del qué, por qué y p a r a qué se investiga, olvidando, como lo comenta Leff ( í ) , q u e el desa-rrollo de las ciencias y su incorporación a la esfera productiva n u n c a se ha presentado como u n desarrollo del conocimiento i n d e p e n d i e n t e de su e s t r u c t u r a social y de su organización p r o d u c t i v a .

U n a posición m u y c o m ú n es la de los grupos científicos q u e se niegan a aceptar esa vinculación de la ciencia con el a p a r a t o produc-tivo y se declaran apolíticos, sin r e p a r a r en el uso q u e p u e d e hacerse de sus resultados. L a separación artificial e n t r e ciencia y técnica q u e muchos investigadores sostienen, impide q u e el investigador visualice el papel q u e él p u e d e desempeñar en el campo productivo e ideológico. Como sostiene R o q u e p l o (7) en u n a de sus ocho tesis sobre la significa-ción de la ciencia, la separasignifica-ción entre la ciencia y la técnica "justifica el aislamiento c u l t u r a l de los medios científicos".

Esa distribución idealista q u e h a generado " l a ideología cientificista" aleja al científico del proceso de producción y le impide reconocer hacia donde va dirigida "su ciencia".

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Trabajo científico y formación en salud I 217

técnica impide reconocer lo q u e Engels (S) señala como u n o de los cri-terios que rigen el r i t m o veloz que manifiesta la ciencia en su desarrollo, la reducción de plazos en la transición de u n a a otra fase del conocimiento científico, del descubrimiento a su aplicación prác-tica. N o es n u e s t r a intención presentar en esta ocasión u n a discusión sobre el significado de la ciencia y de sus métodos; sin embargo, creemos q u e es responsabilidad del científico l a t i n o a m e r i c a n o asumir el papel crítico frente a la función que está desempeñando en la sociedad, en donde su saber le confiere poder. P a r a Roqueplo (7) la "significación de la ciencia n o debe buscarse en el saber en c u a n t o tal, sino en el saber q u e ese poder confiere". L a utilización de ese poder a fin de que r e p e r c u t a en el bienestar colectivo, es la trascendental tarea de nuestros países.

L A I N V E S T I G A C I Ó N E N SALUD E N A M E R I C A L A T I N A

L a investigación en salud n o escapa a las consideraciones q u e se h a n expresado previamente sobre la investigación científica en general. T a m b i é n es escasa y dependiente; n o surge como p r o d u c t o de la pro-blemática de salud de los países latinoamericanos; al igual que los procesos de formación de recursos h u m a n o s en salud, y en p a r t i c u l a r de recurso médico, aparece totalmente desvinculada de la r e a l i d a d social, obedeciendo a influencias externas, en ocasiones totalmente ajenas a las propias necesidades de los países.

L a investigación básica en salud, al igual q u e en otros campos del conocimiento, h a b i t u a l m e n t e se produce en universidades o institutos conectados con ellas. Con frecuencia está a cargo de personal formado en el exterior, q u e en m u c h a s ocasiones c o n t i n ú a u n a línea de investi-gación iniciada allá, q u e c u e n t a con financiamiento, n o i m p o r t a la p r i o r i d a d y la trascendencia q u e pueda tener p a r a el país. L a investi-gación básica surgida de problemas de la realidad se h a p r o d u c i d o en América L a t i n a , pero n o es la regla. L a región cuenta con numerosos ejemplos de grupos de investigadores en el área biomédica, constituidos en u n a élite cuyo criterio es el de la ciencia por la ciencia, que comparten algunas de las características que K a p l a n (9) t r a e a colación al señalar ideas y actividades básicas que la c u l t u r a de clases y grupos dominantes proyecta sobre los científicos, como son:

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218 / Educación médica y salud Vol. 13, No. 3 {1979)

socioeconómicas, ideológicas y políticas, separado de aplicaciones prác-ticas . . . la visión del científico como miembro de una élite aparte de la socie-dad, mantenido por esta para que, por los éxitos de su actividad específica, brille sobre la masa . . . y evasión de la propia responsabilidad social y ética, eludida mediante el recurso de la tradición de la ciencia como búsqueda desinteresada de la verdad, indiferente a los resultantes que pueda producir, y transferencia de la responsabilidad a los empresarios, políticos y otros grupos de presión y de poder".

En u n estudio {10) realizado en 1974 sobre la investigación

biomédica en tres de los países de la región considerados como de mayor desarrollo tecnológico, se concluye q u e la investigación biomédica en estos países no está o r i e n t a d a a dar solución a los pro-blemas concretos de salud que afectan a los países latinoamericanos. El mayor volumen de investigaciones en el campo de la salud en América L a t i n a está representado por la investigación clínica, que con raras excepciones, es poco original y con frecuencia está orientada al estudio de casos y sus características. Esta situación p e r m i t i r í a calificar m u c h o s de los estudios q u e se realizan y p u b l i c a n a ese nivel como correspondientes a u n a etapa del conocimiento empírico o precientífico. L a ciencia no se reduce a registrar o a c u m u l a r hechos sino q u e busca, ante todo, su sistematización, su generalización. L a ciencia del investigador básico con frecuencia n o se comunica al clínico, ambos forman dos m u n d o s totalmente independientes. L a separación existente entre investigadores del área básica y del área clínica es u n reflejo de la discusión q u e se presenta e n t r e ciencia y técnica, e n t r e ciencia básica y aplicada. Incide i g u a l m e n t e en el aisla-miento en q u e se m a n t i e n e a u n el profesor básico, con u n p r o f u n d o desprecio por todo lo que represente aplicación de su ciencia.

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Trabajo científico y formación en salud I 219

La característica más i m p o r t a n t e de la investigación en salud en la región es la escasez de investigaciones en el campo de la salud pública, los modelos de investigación epidemiológica eminentemente descrip-tiva y apenas, en algunos casos, llegando a la etapa analítica, y la ausencia de investigaciones socioepidemiológicas que consideren en el campo del conocimiento, la salud y la enfermedad como fenómeno social.

Los resultados de u n estudio realizado en México por Echeverría y colaboradores (JJ), publicado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, ejemplifican las consideraciones anteriores. El estudio corresponde a las investigaciones realizadas en ese país en el campo de la salud en los últimos 10 años. A j u i c i o de los investigadores, dicho estudio revela la ausencia de u n a política nacional de investigación biomédica, en base a los siguientes resultados:

• La proporción de investigación aplicada es baja.

• La investigación verdaderamente útil al país es mínima.

• Hay un bajo porcenaje de investigación original (36.2%) tanto clínica como básica; la gran mayoría (63.8%) duplica estudios de otros países.

• La investigación clínica que se realiza es de baja calidad.

• La investigación clínica cuya finalidad es comprobar la acción de un producto de eficacia establecida y la que se encamina a la revisión retrospectiva de los casos atendidos en una institución de servicio no tiene valor como investigación.

• Excluyendo las instituciones universitarias que se dedican únicamente a la investigación, la producción científica en escuelas o facultades de medi-cina es baja. Los autores comentan a este respecto que debería esperarse una mayor actividad para que esas instituciones cumplieran con su papel de formar investigadores y proporcionar un mínimo de conocimientos sobre investigación a los futuros médicos.

• Se propone mejorar la calidad de la investigación clínica y recomendar que ejercite al cuerpo médico de las instituciones de atención médica en la aplicación del método científico.

• Se señala como una de las consecuencias más graves de la falta de una política nacional en investigación científica, la escasa producción que se observa en el área de la salud pública.

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220 / Educación médica y salud Vol. 13, No. 3 (1979)

América L a t i n a , se indica q u e en 1967 existían consejos nacionales de investigación solo en A r g e n t i n a y Brasil; en 1973 ya se h a b í a n estable-cido en Colombia, Costa Rica, Chile, J a m a i c a , México, P e r ú , T r i n i d a d y Tabago, U r u g u a y y Venezuela.

Estos consejos i n t e n t a n promover investigación y adiestramiento en todos los campos de la ciencia. E n el estudio de L l o p a q u e hemos hecho referencia (10) se concluye q u e la función de los consejos n o se h a definido y parece no ser u n objetivo inmediato de los mismos. Sabemos, en efecto, que en algunos de los países los consejos h a n desempeñado el papel de impulsadores de ciertas áreas del conoci-miento y h a n propiciado algunas oportunidades p a r a la formación de recursos h u m a n o s p a r a la enseñanza y la investigación, pero su poder f u n d a m e n t a l ha radicado en la capacidad que se les confiere p a r a distribuir subsidios y becas y n o en el papel de rectores de u n a política nacional de investigación científica.

K a p l a n (9) establece u n a diferencia i m p o r t a n t e e n t r e lo q u e es u n a política científica nacional y g u b e r n a m e n t a l . En c u a l q u i e r a de los casos, la política científica p u e d e ser o no explícita. A n u e s t r o juicio, el científico latinoamericano estudioso del campo de la salud debe someter a u n análisis cuáles son las políticas implícitas. Es conveniente p r e g u n t a r n o s si el estímulo y el apoyo a grupos aislados de científicos constituidos en u n a élite, si la ausencia de investigaciones socioepide-miológicas, si el refuerzo actual en la investigación en el campo de la reproducción, si el intenso auge de la investigación de psicofármacos no constituye u n a política de investigación científica, cuya ubicación en el momento histórico q u e viven nuestros países merece ser estudiada.

N o se h a n definido—y podríamos arriesgarnos a asegurar que se desconocen hasta el momento—las variables que hay q u e tener en cuenta y el proceso que debería seguirse p a r a establecer u n a política nacional en salud con activa participación de la c o m u n i d a d científica, la cual debiera comprometerse en u n análisis de las relaciones que está g e n e r a n d o la política implícita d e t e r m i n a n t e de la producción científica en los países.

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Trabajo científico y formación en salud I 221

LA I N V E S T I G A C I Ó N EN EL P R O C E S O D E F O R M A C I Ó N D E L P E R S O N A L D E S A L U D

Como h a sido comentado a n t e r i o r m e n t e , los determinantes del proceso de producción del conocimiento científico son comunes al pro-ceso de formación de recursos h u m a n o s ; ambos propro-cesos, investigación y educación, son inseparables entre sí y con la e s t r u c t u r a social. Como lo comentan F i n c h a n t y Pecheaux (25) " l a ciencia m a n t i e n e con sus efectos (específicamente la enseñanza y la aplicación) u n a relación tal que p a r a u n a ciencia dada, la práctica teórica de producción de cono-cimientos d o m i n a las prácticas de enseñanza y de a p l i c a c i ó n " .

Si por razones históricas de división del trabajo la investigación y la enseñanza pasan a ser responsabilidad de instituciones independien-tes, no p u e d e ignorarse que u n a y otra obedecen a u n objetivo común: el desarrollo de la ciencia y de la técnica p a r a servir a la c o m u n i d a d . Sin embargo, las instituciones de enseñanza de todos los niveles, y en p a r t i c u l a r las universitarias, parece que olvidan su responsabilidad como productoras de conocimiento científico y del recurso h u m a n o capaz de c o n t r i b u i r a la búsqueda, producción, transmisión y aplica-ción del conocimiento. El desarrollo de núcleos de investigaaplica-ción completamente desvinculados de toda problemática ajena al p u n t o específico de su interés, h a determinado esos violentos contrastes entre u n magnífico l a b o r a t o r i o en donde trabajan individuos importantes que n a d i e sabe lo que h a c e n , apoyados por u n a institución en donde se forman grandes grupos de profesionales en base a u n a educación libresca, pasiva, que n o genera capacidad crítica, con u n desconoci-miento total del valor de la ciencia, y el papel q u e p u e d e desempeñar en el desarrollo de su país.

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222 / Educación médica y salud Vol. 13, No. 3 (1979)

proceso. La investigación educacional, y más a ú n , el conocimiento de la sociología de la educación, está ausente de los esfuerzos q u e realizan las instituciones de enseñanza.

La incorporación y generalización de la tecnología educacional en el campo de la salud, parece haber desarrollado en el docente u n a falsa sensación de seguridad, p o r q u e así ya sabe lo q u e enseña, aplica objetivos educacionales y ordena al estudiante: repetir, escribir, d i b u -j a r , c o n t r i b u y e n d o así a la pasiva formación de alumnos que ya n o serán capaces ni siquiera de derivar sus conocimientos de la lectura de u n texto clásico, sino solamente de memorizar aquellos renglones q u e el procedimiento les o r d e n a repetir, con desconocimiento de la teoría

que los sustenta. Como señala Bachelard (14), es cómodo p a r a la

pereza intelectual refugiarse en el "empirismo evidente y profundo, en llamar a u n hecho, u n hecho y vedarse la investigación de u n a ley".

El reconocer q u e se r e q u i e r e formar u n nuevo tipo de personal, capaz de desarrollar su creatividad y de c o n t r i b u i r científicamente a la solución de la problemática de salud de los países, h a determinado que algunas universidades incorporen en el c u r r í c u l o u n curso sobre el método científico, o bien se e n c u e n t r e n en búsqueda de mecanismos que incorporen el uso del método científico en el desarrollo de las experiencias educacionales.

La participación del estudiante, y en especial del estudiante de medicina, en la investigación científica es tan a n t i g u a como el propio desarrollo de las ciencias médicas y a u n más, es posible detenerse en el análisis de más de u n centenar de figuras de grandes científicos q u e realizaron importantes contribuciones a la ciencia d u r a n t e su vida de estudiantes (15, 16). Pero ese no es el propósito de nuestro enfoque, n o pretendemos hacer u n análisis de cómo surge o cómo se forma el inves-tigador en nuestros países. Nuestro propósito es analizar el papel q u e en la formación del estudiante y futuro profesional desempeña su participación en el trabajo de investigación.

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Trabajo científico y formación en salud I 223

i n q u i e t u d e s generadas en el laboratorio, se incorpora a u n a r u t i n a de estudios q u e no g u a r d a relación con la experiencia previamente vivida.

Algunas modalidades, como la i n t r o d u c c i ó n de cursos electivos o la sustitución de u n curso regular por trabajo investigativo en el mismo campo, h a n sido introducidas en América L a t i n a en base a modelos observados en algunas universidades norteamericanas.

La creación de u n g r u p o elitista q u e crea actitudes negativas en el resto de los compañeros h a sido observado en algunas universidades. E n los Estados Unidos y en algunos países europeos, como I n g l a t e r r a (/2), existen modalidades tales como la separación del a l u m n o del cur-so regular y su incoporación al trabajo de investigación en el supuesto q u e tal procedimiento puede servir p a r a detectar la potencial capaci-dad de futuros investigadores. Sin embargo, este tipo de experiencias tiene su limitación d e t e r m i n a d a por la separación entre el proceso formativo docente y su inclusión total en la investigación; n o se realiza por lo tanto el proceso de integración docente e investigación. Se establece con esta experiencia, igual q u e con los cursos electivos, u n a descontinuidad entre el proceso de investigación y su reincorporación al proceso docente, en ocasiones, totalmente tradicional.

Varsavsky (ij>), al referirse a la educación por la investigación, opina q u e otra forma de contacto destinada además a estimular el espíritu creativo p a r a resolver sus problemas principales, es la participación constante y masiva, desde el comienzo de la vida univer-sitaria, en ciertos proyectos de investigación científico-tecnológica. Propone dicho autor u n a serie de caminos p a r a lograr u n propósito. Este proceso, a su juicio, es u n a forma de desmistificar la investiga-ción, haciendo que todos participen en ella, a u n c u a n d o debe quedar claro y comprenderse que debe h a b e r personal especializado, dedicado por entero a la investigación científica, pero los demás serán capaces de valorar la tarea. U n a participación consciente, activa del estudiante en todo el proceso de investigación, c o n t r i b u i r á a evitar q u e sea utilizado simplemente como i n s t r u m e n t o y que se envuelva en investigaciones cuya finalidad desconoce, y al mismo tiempo llevaría a evitar q u e se convierta en u n oponente del desarrollo de investiga-ción científica por desconocimiento del papel q u e puede tocarle en el desarrollo independiente del país.

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224 / Educación médica y salud Vol. 13, No. 3 (,1979)

El esfuerzo más i m p o r t a n t e realizado hasta la fecha por estudiantes latinoamericanos tuvo l u g a r en México en 1975 en el Foro Científico Nacional sobre Investigación en Ciencias de la Salud, convocado por la Federación de Estudiantes de G u a d a l a j a r a con la cooperación de autoridades universitarias, de educación y salud del país, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y la O P S . L a temática de la r e u n i ó n puso de manifiesto el interés del g r u p o estudiantil por abordar cien-tíficamente el papel de la investigación científica en el proceso docente. Los temas tratados fueron los siguientes:

1. Metódica de la incorporación de alumnos al campo de ta investigación científica y su coordinación con la estructura magisterial en las instituciones en que se forman, tratando de encontrar la solución de los siguientes puntos: a) Razones que justifiquen la incorporación de alumnos al área de investigación científica en cuanto al interés y capacidad del alumno y a las necesidades del país.

b) Necesidad de las instituciones de la incorporación activa de alumnos en el área de investigación científica como material humano útil o como reactivador del profesor investigador o estímulo para su institución.

2. Prospecto de planificación de la investigación científica en las institu-ciones, y adecuación de las soluciones enfrentándose a la problemática cientí-fica, económica, social y cultural del país.

Se presentaron en la r e u n i ó n contribuciones de orden teórico así como resultados de investigaciones realizadas a través de encuestas en universidades del país por los propios estudiantes. U n a de las encues-tas, efectuada en u n a muestra de 300 estudiantes de las facultades y escuelas del sector salud y del nivel de bachillerato, mostró que el 8 8 % n o sabía lo que es investigación científica, el 76% calificó al investigador como u n i n d i v i d u o aislado de la sociedad y el 92% desco-nocía si se realizaba investigación científica en su universidad, a pesar de q u e se t r a t a de u n o de los centros de provincia con mayor actividad científica.

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Trabajo científico y formación en salud / 225

En general, los estudiantes consideraron q u e se t r a t a b a de investi-gaciones de sus profesores y que la mayoría de ellos participaba "como i n s t r u m e n t o s " de trabajo. U n resultado que merece consideración especial es el relativo a la actitud e interés hacia la investigación, que resultó positivo a nivel del primer semestre y con u n alto porcentaje de negatividad en el séptimo semestre, lo cual les planteó a los estudiantes la i n t e r r o g a n t e de si es el sistema educativo el causante de la pérdida de interés q u e el estudiante manifiesta por la investigación.

U n a serie de factores, entre ellos la actividad de los profesores, la falta de u n a enseñanza crítica que d e t e r m i n a pérdida de actitudes que fueron iniciadas en los primeros años, con antecedentes recientes de u n a mayor exposición al método científico en el nivel de bachillerato, fueron expuestos por los estudiantes.

U n o de los grupos estudiantiles propuso como objetivos del prospecto de planificación de docencia e investigación en las faculta-des de medicina los siguientes:

"a) Integrar al alumno de pregrado del área de ciencias de la salud a la investigación científica.

b) Las investigaciones debieran ser originadas, planificadas y desarrolla-das por el binomio docente-alumno de pregrado.

c) Las investigaciones científicas realizadas por el binomio docente-alumno de pregrado, deberán estar enfocadas a la solución de los problemas existentes en la comunidad". {18)

El interés demostrado en esta r e u n i ó n por los estudiantes por aclarar' su papel en el proceso de investigación debe ser considerado por los planificadores de la educación y los cuerpos docentes de las institucio-nes. El estudiante debe participar en la b ú s q u e d a y producción del conocimiento como u n ente activo, en busca de respuestas a problemas cuyo p l a n t e a m i e n t o debe ser claro. Igual q u e el investigador, debería iniciar su tarea por el conocimiento del significado de la ciencia, de su historicidad, de su metodología, e ir reconociendo, a medida que participa en el desarrollo de u n a investigación, las diversas etapas que llevan a la producción del conocimiento científico. Pero es el caso que,

como lo señala Rosemblueth (19):

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226 / Educación médica y salud Vol. 13, No. 3 (1979)

Y aducía como u n a de las razones causantes de esa situación:

"La mayoría de los hombres de ciencia se han encauzado en su disciplina iniciándose como aprendices junto a un maestro.. .".

Bachelard (20), en u n a p a r t e de sus discusiones sobre l a actualidad de la historia de las ciencias, manifiesta:

"Porque es preciso que prestemos atención a la transmisión de la ciencia de una generación a otra, a la formación del espíritu científico. . .es menester transmitir la ciencia de modo tal que permanezca en la historia de los hombres de hoy al menos al que fue elevada por los hombres de ayer . . . [Es preciso sobre todol mantener el interés por el pensamiento científico. . . " .

Esta resulta ser u n a t a r e a que n o cumplen las universidades. E n el campo de la salud, igual q u e en otras áreas del conocimiento, n o se h a n desarrollado hasta el presente experiencias completas que incor-poren el proceso de investigación como eje f u n d a m e n t a l del proceso docente en estrecha relación con la estructura social. U n interesante intento por lograr este objetivo se está i n i c i a n d o actualmente en México en la formulación del personal de salud en la U n i v e r s i d a d Autónoma M e t r o p o l i t a n a . L a formulación teórica h a sido lograda y el seguimiento de la experiencia nos p e r m i t i r á conocer si ese podría ser u n o de los caminos q u e nuestras universidades pueden ofrecer a sus estudiantes p a r a capacitarlos en el desarrollo de u n j u i c i o crítico, u n a capacidad de análisis, u n a sólida base científica y al mismo tiempo capacidad p a r a resolver los problemas relevantes de su c a m p o profesional.

P a r a t e r m i n a r , quisiera reforzar nuestra hipótesis sobre el papel de la universidad l a t i n o a m e r i c a n a en el desarrollo científico c o n t a n d o como precedente la o p i n i ó n de Varsavsky (15) sobre el actual segui-dismo c u l t u r a l que:

. .. "refuerza nuestra dependencia económica y dificulta todo intento de reorganizar nuestra sociedad sobre bases más j u s t a s . . . [Frente a una universidad] "que enseña una ciencia y una tecnología (física y social), un concepto del papel del profesional, que son imitaciones de lo que se hace en otros países, se plantea la necesidad de que la universidad genere la búsqueda de nuevos criterios de enseñanza e investigación más adecuados a los objetivos y recursos nacionales".

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Trabajo científico y formación en salud I 227

con la ciencia al servicio de la sociedad. Esta misión solo p u e d e ser c u m p l i d a por la u n i v e r s i d a d a través del conocimiento científico de la realidad en que se desenvuelve y de la incorporación de todos sus integrantes en la formación de u n nuevo tipo de universitario consciente y crítico. L a universidad debe p r o d u c i r conocimiento cien-tífico y c o n t r i b u i r al desarrollo ciencien-tífico-tecnológico i n d e p e n d i e n t e del país.

El conocimiento científico q u e la universidad l a t i n o a m e r i c a n a produzca pertenece a la sociedad y los problemas de esa sociedad q u e la universidad estudia solo p o d r á n ser resueltos c u a n d o la u n i v e r s i d a d n o g u a r d e ese conocimiento en el espacio cerrado del ámbito universi-tario, o lo destine exclusivamente a la publicación en los círculos científicos. T e n d r á valor c u a n d o la universidad e n t r e g u e ese conoci-miento a la población y b u s q u e conjuntamente con ella la solución a sus problemas.

U n a universidad q u e p r o d u c e nuevo conocimiento, q u e c o n t r i b u y e a la producción de tecnología i n d e p e n d i e n t e y a la validación o re-chazo de la tecnología q u e se importa, que forma recursos h u m a n o s a través de u n proceso de servicio y entrega a la sociedad, es u n a u n i v e r -sidad comprometida, q u e será respetada y que p o d r á c o n t r i b u i r a la transformación social de nuestros países.

R E S U M E N

El documento f o r m u l a u n a serie de consideraciones sobre el limi-tado desarrollo científico y tecnológico q u e se observa en la América L a t i n a , así como sobre las tendencias de los últimos años p a r a hacer frente al problema.

L a autora hace u n r e c u e n t o de la investigación en salud en la re-gión, e n u m e r a n d o las deficiencias de la misma: "es escasa e indepen-diente; n o surge como p r o d u c t o de la problemática de salud de los países latinoamericanos; al igual q u e los procesos de formación de re-cursos h u m a n o s en salud, y en p a r t i c u l a r del recurso médico, apare-ce totalmente desvinculada de la realidad social, obedeciendo a in-fluencias externas, en ocasiones totalmente ajenas a las propias nece-sidades de los países". 53f

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in-228 / Educación médica y salud • Vol. 13, No. 3 (1979)

tento por desarrollar el conocimiento científico de la problemática de salud, a la cual debe responder el proceso educacional.

Analiza el papel que en la formación del estudiante desempeña el trabajo de investigación, y manifiesta que debe tenerse presente que tanto la investigación como la enseñanza han de obedecer a un obje-tivo común: el desarrollo de la ciencia y de la técnica para servir a la comunidad.

Al terminar, plantea que la universidad latinoamericana debe es-tar comprometida con la ciencia al servicio de la sociedad, lo que im-plica que ha de entregar ese conocimiento a la población y buscar conjuntamente con ella la solución a sus problemas.

REFERENCIAS

(1) UNESCO. Lapolítica científica en América Latina. Viña del Mar, Santiago de Chile. Estudios y documentos de politica científica. No. 29. 1971.

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Buenos Aires, Solar-Háchete, 1964.

(4) UNESCO. Conferencia sobre la Aplicación de la Ciencia y la Tecnología al Desarrollo de América Latina. Santiago de Chile, 1965.

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1968.

(6) Leff, E. Ciencia y tecnología en el desarrollo capitalista. Historia y Sociedad No. 6, México, 1975.

(7) Roqueplo, P. Ocho tesis sobre la significación de la ciencia. Barcelona, 1971.

(8) Engels, F. Comentado por Kedrow, M. B. y Spirkin, A. La ciencia. México, D.F., Ed. Grijalbo, S.A. Colección 70, 1968.

(9) Kaplan, M. Política científica y ciencia política. Buenos Aires, Ed. Ciencia Nueva, 1972.

(10) Llop, A. Algunas consideraciones sobre estructura, organización y control de la investigación biomédica en México, Venezuela y Perú. Informe, La Habana, 1974.

(11) Echeverría, E.B., B. Ordoñez, y R. Alvarez. Investigación para la salud en México. México, D.F., Serie Estudios, Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología,

1974.

(12) Organización Panamericana de la Salud. Health Research in Latin America.

Washington, D.C., 1973.

(13) Finchant, M. y M. Pecheaux. Sobre la historia de las ciencias. Buenos Aires, Siglo XXI, 1969.

(i<OBachelard, G. La formación del espíritu científico. Buenos Aires, Siglo XXI, 1948. 2a ed., 1970.

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Trabajo científico y formación en salud / 229

Memoria del II Congreso de Estudiantes de Medicina. San Salvador, Ed. Universitaria, 1965.

{16) Gibson, W. C. Young Endeavour. Springfield, 111., C. V. Thomas, 1958. (77) Varsavsky, O. Hacia una política científica nacional. Colección Ciencia, Desarrollo e Ideología. Buenos Aires, Ed. Periferias S.R.L., 1972.

(18) Universidad de Guadalajara, Facultad de Medicina. Foro Científico Nacional sobre Investigación en Ciencias de la Salud. Documento mimeografiado. Guadala-jara, 1975.

(19) Rosemblueth, A. El método científico. México, D.F., Ed. La Prensa Médica Mexicana, 1975.

(20) Bachelard, G. El compromiso racionalista. Buenos Aires, Siglo XXI, 1973.

S C I E N T I F I C W O R K IN T H E T R A I N I N G OF H E A L T H P R O F E S -S I O N A L -S (Summary)

T h i s d o c u m e n t makes a series of statements about the limitations to scien-tific a n d technological development in L a t i n America a n d about recent trends in efforts to overeóme t h e m .

T h e w r i t e r reviews the situation r e g a r d i n g h e a l t h research in the Región a n d lists the respective shortcomings: " i t is meager a n d disjointed, does not spring from the health problems of L a t i n A m e r i c a n countries, a n d — l i k e the t r a i n i n g of health m a n p o w e r , a n d of physicians in p a r t i c u l a r —is seen as entirely divorced from social reality, responding to outside influences that are somedmes entirely extraneous to the countries' own needs."

She emphasizes that, while many h e a l t h m a n p o w e r t r a i n i n g centers are striving to m a k e their instruction m o r e relevant to real life in their coun-tries, n o attempt is m a d e to develop a scientific u n d e r s t a n d i n g of the h e a l t h problems to which the educational process must be geared.

She analyzes the role of research in student t r a i n i n g a n d regards it as im-p o r t a m to keeim-p in m i n d that both research a n d instruction must aim for t h e same goal: development of science a n d technology in the service of the com-m u n i t y .

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230 / Educación médica y salud Vol. 13, No. 3 {1979)

O T R A B A L H O C I E N T I F I C O N A F O R M A Ç Ã O DE P R O F I S S I O N A I S DE SAÚDE {Resumo)

F o r m u l a este documento u m a série de considerações sobre o limitado desen-volvimento científico e tecnológico q u e se observa n a América L a t i n a , assim como sobre as tendências dos últimos anos p a r a fazer face ao p r o b l e m a .

A a u t o r a faz u m relato sobre a pesquisa em saúde n a região, e n u m e r a n d o suas deficiências: " é escassa e i n d e p e n d e n t e ; n ã o surge como p r o d u t o da problemática de saúde dos países latino-americanos; tal como os processos de formação de recursos h u m a n o s em saúde, e em p a r t i c u l a r o recurso médico, aparece totalmente desvinculada da r e a l i d a d e social, abedecendo a i n f l u ê n -cias externas, em ocasiões totalmente alheias às próprias necessidades dos países".

Destaca que, apesar de g r a n d e n ú m e r o de centros formadores de pessoal de saúde se esforçar por r e o r i e n t a r o processo de ensino, p a r a p r o c u r a r vinculá-lo à realidade n a c i o n a l , n ã o se fazem esforços p a r a desenvolver o conhecimento científico da problemática de saúde, à qual o processo educa-cional deve responder.

Analisa o papel desempenhado n a formação do estudante pelo t r a b a l h o de pesquisa e opina no sentido de que se deve ter presente q u e t a n t o a pesquisa como o ensino h a v e r i a m de ser subordinados a u m objetivo comum: o desenvolvimento da ciência e da técnica p a r a servir à c o m u n i d a d e .

N a conclusão, sugere a a u t o r a , q u e a universidade l a t i n o - a m e r i c a n a deve estar comprometida com a ciência a serviço da sociedade, o q u e implica a necessidade de entregar a q u e l e conhecimento à população e, j u n t a m e n t e com esta, p r o c u r a r a solução de seus problemas.

LE T R A V A I L S C I E N T I F I Q U E D A N S LA F O R M A T I O N DES P R O F E S S I O N E L S DE L A S A N T É {Resume)

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Trabajo científico y formación en salud I 231

L'auteur souligne qu'en dépit des gros efforts faits par un grand nombre d'établissements de formation des personnels de santé pour réorienter le pro-cessus d'enseignement et le rattacher à la réalité nationale, rien n'est accom-pli pour approfondir la connaissance sciendfique des problèmes de santé dont le processus d'éducation doit faciliter la solution.

Elle analyse le role que jouent les travaux de recherche dans la formation de l'étudiant et sígnale qu'il est important de ne pas oublier que la recherche et l'enseignement doivent obéir à un objectif commun, à savoir le dévelop-pement de la science et de la technologie pour servir la communauté.

Enfin, elle estime que l'université latino-américaine doit mettre la science au service de la société, ce qui présuppose qu'elle doit transmettre ses connais-sances à la population et chercher avec elle une solution à ses problèmes.

"Si es cierto que todo lenguaje contiene los elemen-tos de una concepción del mundo y de la cultura, también será verdad que por el lenguaje de cada cual puede enjuiciarse la mayor o menor complejidad de los mencionados conceptos. Quien sólo habla un dia-lecto o comprende en escala limitada el idioma nacio-nal, necesariamente ha de participar de una concep-ción del mundo en cierto modo limitada y provin-cial, fosilizada, anacrónica en comparación a las grandes corrientes del pensamiento que dominan la historia universal. Y sus intereses aparecerán limita-dos, más o menos corporativistas y económicos, pero no universalistas. Si no es posible aprender otras len-guas extranjeras para establecer contactos con la di-versidad de vidas culturales, es necesario por lo menos aprender bien el idioma nacional. Una gran cultura puede traducirse al idioma de otra gran cul-tura; un idioma nacional, históricamente rico y com-plejo, puede interpretar otra gran cultura, ser expre-sión de lo mundial. Un dialecto no puede hacer lo mismo".

A. Gramsi. La formación de los intelectuales.

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Educ Med Salud, Vol. 13, No. 3 (1979)

A medicina previdenciária e

o ensino médico

1

DR. CARLOS GENTILE DE MELLO2

M E D I C I N A P R E V I D E N C I Á R I A

A assistência médica aos beneficiários do sistema brasileiro de segu-ros sociais n ã o foi i n t r o d u z i d a no elenco dos direitos previdenciários como decorrência de questões m e r a m e n t e c o n j u n t u r a i s . A maior ou menor a m p l i t u d e dos programas de proteção e recuperação da saúde, bem como as suas características, r e s u l t a r a m de variadas pressões em várias o p o r t u n i d a d e s . Mas é fora de d ú v i d a que o decreto n" 4.682, de 24 de j a n e i r o de 1923, conhecido como Lei Eloy Chaves, assinado pelo presidente A r t h u r da Silva Bernades, c r i a n d o " e m cada u m a das empresas de estradas de ferro existentes n o país, u m a caixa de aposen-tadorias e pensões p a r a os respectivos empregados", estabelecia, no seu artigo 9°, q u e os empregados ferroviários que houvessem con-t r i b u i d o p a r a os fundos da caixa " [ con-t e r i a m ] direicon-to: Io, a socorros médicos em casos de doença em sua pessoa ou pessoa de sua família,

que habite o mesmo teto e sob a mesma economia; 2o, a

medicamen-tos obtidos por preço especial determinado pelo Conselho de Adminis-tração; 3o, a aposentadoria; 4o, a pensão p a r a seus herdeiros em caso de m o r t e " .

Pouco a pouco o sistema foi sendo ampliado. P r i m e i r o aos por-tuários, depois aos empregados nas empresas de serviços públicos, em seguida aos aeroviários, depois aos trabalhadores em mineração.

A p a r t i r de 1933 começaram a surgir os grandes institutos de âmbi-to n a c i o n a l , a b r a n g e n d o trabalhadores da mesma categoria ou de ati-vidades afins. Nascia o Instituto dos Marítimos, seguindo-se, em 1934, o dos Comerciários e o dos Bancários; em 1936, o dos Industriários;

Documento técnico produzido para Conjutura social. Coordenadoria de Comunicação Social, Ministério da Previdência e Assistência Social, Rio de Janeiro, agosto de 1978.

Chefe de Auditoria Médica, Hospital de Rio, Rio de Janeiro, Brasil.

(28)

Medicina pr evidenciaria / 233

em 1938, o dos Empregados em T r a n s p o r t e s e Cargas; e, por fim, através da unificação de quase 200 caixas, o Instituto dos Ferrovários e Empregados em Serviços Públicos.

Em 26 de agosto de 1960, foi aprovada a Lei Orgânica da Previdên-cia SoPrevidên-cial, de n0 3.807, cujo m é r i t o maior foi a uniformização dos procedimentos dos institutos, n o q u e respeita aos direitos e deveres no âmbito previdenciário.

T o d a v i a , cada u m a das entidades, desenvolvendo atividades em separado, embora obedecendo a u m a legislação ú n i c a , promovia programas médico-assistenciais que variavam amplamente, não apenas q u a n t o aos limites de c o b e r t u r a como pelas suas peculiaridades.

Em 1966, pelo Decreto-Lei n0 72, de 21 novembro, foi criado o

Instituto Nacional de Previdência Social (INPS), u n i f i c a n d o todos os institutos de aposentadorias. Começou então o gradativo crescimento das atividades médico-assistenciais do sistema previdenciário.

Em j u n h o de 1972, a Secretaria de Assistência Médico-Social, através da P o r t a r i a 48, estabeleceu q u e a assistência médica dos bene-ficiários da previdência social "deverá ser prestada p r i o r i t a r i a m e n t e nos órgãos próprios das instituições previdenciárias" e que, esgotada a capacidade operacional desses órgãos, " p o d e r á ser subsidiariamente prestada através de convênios, contratos e protocolos, respeitada a se-g u i n t e ordem de prioridades: a) serviços públicos federais, estaduais e m u n i c i p a i s ; b) sindicatos; c) instituições filantrópicas e / o u de cari-dade; d) organizações particulares e consultórios privados", acrescen-t a n d o q u e , sempre que possível, deveria ser subsacrescen-tiacrescen-tuído o regime de r e m u n e r a ç ã o médica por " u n i d a d e de serviço" pelo. sistema de paga-m e n t o fixo paga-mensal.

Em 1974 foi criado o Ministério da Previdência e Assistência Social, voltado exclusivamente p a r a o seguro social, i n c l u í d a no seu bojo a assistência médica. Em setembro do mesmo ano, foi aprovado o P l a n o de P r o n t a Ação da Previdência Social (PPA) o q u a l , p r e t e n d e n d o u m a " a t u a ç ã o em programação flexível, coerente e conjugada com os demais prestadores de serviço", adotou "certas medidas de aplicação imediata, sem prejuízo da p r o g r a m a ç ã o global a ser o p o r t u n a m e n t e d e f i n i d a " .

O texto do P P A , sem fixar prioridades programáticas, denota n í t i d a preocupação em desenvolver atividades abrangentes, no c a m i n h o da universalização desse tipo de serviço a todos os previdenciários. E

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a) hospitais próprios destinados à prestação de assistência de alta especiali-zação e à pesquisa e aperfeiçoamento; b) convênios com empresas para atendimento de seus empregados em casos de doença; c) credenciação de médicos e estabelecimentos nas grandes cidades, estabelecidos nos suburbios, para atendimento nas especialidades de clínica médica, pediatria, ginecolo-gia e obstetrícia; d) convênios com a União e com os Estados para utilização das instalações e serviços de saúde oficiais, assim como das entidades sem fins lucrativos; e) convênios com prefeituras destinados a proporcionar pronto socorro médico aos beneficiários; f) livre escolha e reembolso de despesas; g) opção por instalações especiais, mediante o pagamento de sobrepreço.

Com a implantação do P P A , expandiu-se de forma sem precedentes a assistência médica prestada pelo sistema previdenciário. N ã o será exagero afirmar, segundo estimativas de n a t u r e z a técnica, q u e m a i s de 7 0 % das internações hospitalares ocorridas no país são financiados direta ou indiretamente, parcial ou totalmente, pela Previdência Social.

E m setembro de 1977 foi sancionada a Lei n0 6.439, que i n s t i t u i u o S I N P A S , Sistema Nacional de Previdência è Assistência Social, cujo e s t r u t u r a inclui o Instituto N a c i o n a l de Assistência Médica da Previdência Social (INAMPS), ao qual compete desenvolver p r o g r a -mas de assistência médica aos t r a b a l h a d o r e s u r b a n o s , aos servidores públicos civis da U n i ã o e suas a u t a r q u i a s , aos trabalhadores r u r a i s , bem como os programas especiais ora mantidos pela Legião Brasileira de Assistência (LBA).

Nos dias atuais o I N A M P S , p a r a c u m p r i r os seus programas, conta com 539 postos com 7168 consultórios médicos, 3161 hospitais com 229.964 leitos, e 4602 clínicas médicas contratadas e convenentes.

T u d o indica q u e a tendência de ampliação dos programas médico-assistenciais a cargo do I N A M P S é irreversível. Em j u l h o de 1978, o então Ministro de Providência e Assistência Social, Luiz Gonzaga do Nascimento e Silva, declarou q u e " a universalização da assistência médica d e n t r o do Sistema Nacional de Saúde deverá ser u m a das próximas medidas adotadas n o sistema previdenciário—medidas q u e j á estão sendo estudadas e virão a m p l i a r e generalizar a proteção social".

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Medicina pr evidenciaria I 235

E N S I N O M E D I C O

As p r i m e i r a s escolas médicas, no Brasil, s u r g i r a m em 1808, logo após a chegada de D . J o ã o V I . Plácido Barbosa e Cássio Rezende, em t r a b a l h o " o r g a n i z a d o por ordem do D r . Oswaldo Gonçalves Cruz, Diretor Geral de Saúde P ú b l i c a " , r e l a t a m as circunstâncias históricas relacionadas com a criação desses estabelecimentos de ensino.

Segundo esse registro, o Cirurgião-Mor dos Exércitos, Conselheiro D r . José Corrêa Picanço, nascido em P e r n a m b u c o e q u e cursara o ensino de c i r u r g i a em Lisboa com aperfeiçoamento em Paris, "pensan-do n o progresso da sua p á t r i a , interveio eficazmente j u n t o à real pessoa do P r í n c i p e Regente, p a r a que este, em amor à sua passagem pela B a h i a de São Salvador, mandase erigir u m a escola de c i r u r g i a n a nova e provisória metrópole.

"O Príncipe Regente, aprovando tão sábio alvitre, expediu ao Conde da Ponte, então governador da capitania da Bahia, a Carta Régia de 18 de feveiro de 1808 pela qual era criada uma escola de cirugia no Hospital Real Militar daquela cidade."

Prossegue a registro:

"Tendo passado a Corte para o Rio de J aneiro, onde chegou a 7 de março de 1808, o cirurgião-mor Dr. José Corrêa Picanço pugnou igualmente pela instalação aí de uma outra escola de cirurgia, a qual foi decretada em 5 de novembro de 1808 devendo ficar anexada ao Hospital Real Militar e da Marinha, então estabelecido no ex-colégio dos jesuítas no morro do Castelo."

C u m p r e destacar q u e :

"(...) ao tempo do refúgio do Príncipe D. João no Brasil, o ensino e o exer-cício da medicina em Portugal refletiam o atraso e a desídia. Facilmente se obtinha o diploma de cirurgia; a venalidade dos exames era habitual, enxameavam os médicos idiotas, que eram os curandeiros empíricos e igno-rantes exercendo a a medicina. (...) Não podia ser diferente destes moldes o regime adotado para o Brasil em 1808 em matéria do ensino e exercício da medicina."

E mais: constituiu-se u m a verdadeira conjuração integrada por médicos portugueses, que se o p u n h a ao ensino médico brasileiro, subressaindo-se, nessa luta, o D r . Vicente N a v a r r o de A n d r a d e , depois B a r ã o de I n h o m e r i m .

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Medi-236 / Educación médica y salud • Vol. 13, No. 3 (1979)

ciña da Universidade do Rio G r a n d e do Sul, segundo informa a Comissão de Ensino Médico, no seu documento ri" 1.

De 1808 a 1960, isto é, d u r a n t e um período de 152 anos, foram cria-das no Brasil 29 escolas médicas, u m a em cada cinco anos. De 1961 a 1970, ou seja, em apenas, nove anos, s u r g i r a m n a d a menos de 45 novas escolas médicas, v e r d a d e i r a explosão, cerca de cinco novas faculdades a cada a n o .

Esse r i t m o acelerado de crecimento n o âmbito do ensino médico n ã o encontrou a u m e n t o paralelo n a esfera dos recursos materiais e h u m a -nos indispensáveis p a r a u m a adequada atividade didática. No q u e res-peita ao p r o b l e m a dos leitos hospitalares, a situação se configurou p a r t i c u l a r m e n t e grave tendo em vista que, n o período, a prática médi-ca incorporou m o d e r n a s tecnologias de diagnóstico e de tratamento que exigiam novos e dispendiosos equipamentos e instalações, elevan-do, em conseqüência, em escala significativa, o custo dos serviços mé-dico-assistenciais.

O problema começou a preocupar os setores técnicos do Ministério da Educação e C u l t u r a , que, em j u n h o de 1971, i n s t i t u i u a Comissão do Ensino Médico, i n t e g r a d a por dez professores de dez escolas de me-dicina. Em 1972, depois de ter visitado todas as escolas de medicina em f u n c i o n a m e n t o n o país, a Comissão p r o d u z i u seu p r i m e i r o rela-tório, d e n o m i n a d o " A Expansão da Rede Escolar", no qual considerou " d i g n a de registro a pobreza do e q u i p a m e n t o , a sua desatualização, as precaríssimas condições de m a n u t e n ç ã o , o elevado n ú m e r o de instrumentos fora de uso, aliados à baixíssima relação l e i t o / a l u n o e à insuficiente conservação das propias instalações".

N o que respeita à escassez de leitos p a r a fins didáticos, a Comissão de Ensino Médico foi taxativa:

"Nada menos de 24 escolas (quase a terça parte) têm número inferior a 150 leitos hospitalares à sua disposição. Dessas, onze contam com menos de 75 camas."

Pelos dados oferecidos, nesse grupo, havia mais de cinco alunos p a r a cada leito hospitalar disponível. N o mesmo d o c u m e n t o dizia-se:

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Medicina pr evidenciaria I 237

E N S I N O E P R E V I D Ê N C I A

Em 1974, a Comissão de Ensino Médico, n o documento versando sobre " E n s i n o Médico e Instituições de Saúde", reconhecia q u e :

"O Instituto Nacional de Previdência Social detém no País a maior soma de recursos destinados à assistência médica; possui a maior rede hospitalar unificada em nosso meio; é o organismo oficial que maior número de médicos emprega; e, por fim, é aquela que maior número de clientes abriga entre nós (cerca de 85% da população ativa, no momento e certamente 100% nos próximos anos). Cabe-lhe, pois, a maior responsabili-dade no sistema nacional de prestação de serviços médicos e, por via de conse-quência, não pode deixar de participar nos programas de formação dos pro-fissionais da área da saúde, direta ou indiretamente. Simultaneamente, qual-quer atividade educacional nessa área terá que levar em consideração que o produto final do seu desenvolvimento será utilizado pelos órgãos de Previ-dência Social."

Os responsáveis pela assistência médica da Previdência Social, ao q u e tudo indica, n ã o pensam diferentemente dos responsáveis pela área universitária. E o q u e se pode deduzir pela orientação desde h á m u i t o seguida nos 31 hospitais próprios, com os seus 7.340 leitos postos à disposição do ensino n ã o apenas de médicos, como de nutricionistas, enfermeiros, farmacêuticos, assistentes sociais, e n t r e outros, n a fase de g r a d u a ç ã o como n a de pós-graduação.

O t r e i n a m e n t o de recursos h u m a n o s nos hospitais da Previdência Social oferece a vantagem adicional de permitir o contacto do f u t u r o profissional com a realidade de saúde com q u e se vai defrontar. Acredita-se que o médico formado exclusivamente nos hospitais universitários, sabidamente diferenciados e altamente especializados, via de regra destinados ao a t e n d i m e n t o de portadores de condições mórbidas mais complexas, poderá ser vítima de imensas frustações ao trocar o ambiente escolar pelas lides da rotina profissional. T a l é o pensamento da Comissão de E n s i n o Médico.

A outra forma efetiva de participação da Previdência Social n a formação do médico q u e , ao cabo, se destina a c o n t r i b u i r nos seus programas de saúde, consiste em oferecer recursos p a r a a m a n u t e n ç ã o dos hospitais universitários.

O H O S P I T A L U N I V E R S I T A R I O

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Fig. 1. Esquema de los objetivos generales de la carrera de  técnico en salud comunitaria
Cuadro 1. Asignación de horas por módulo.
Fig. 2. Distribución semestral de los módulos de la carrera de  técnico en salud comunitaria

Referências

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