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Comentarios sobre la mortalidad en Costa Rica

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Academic year: 2017

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varia@o de 250 a 300 leitos conforme o crescimento ja calculado para as diversas phases do desenvolvimento da populagão. 0 Departamento acompanha por intermedio do seu director geral, as obras da Funda@0 Euphrasia Teixeira Leite, em Vassouras, a maior organisapão de que disporá o Brasil, na categoria em que se enquadra. 0 Hospital de Clini- cas onde se reunirão o actual Hospital Sao João Baptista, o Prompto Soccorro, e as Clinicas da Faculdade Fluminense de Medicina, será brevemente sujeito á concorrencia. Em Niteroi, 3 predios foram alugados para installar alguns dos nossos servicos; foi construido mais um andar sobre o immovel do Estado onde funcciona o “Jnsti- tuto Vaccinico.”

COMENTARIOS

SOBRE LA MORTALIDAD

EN

COSTA RICA

Por el Dr. SOL6N NÚÑEZ

Vocal del Consejo Directivo de la Oficina Sanitaria Panamericana; Ex-Secretario de Salubridad Publica y Protección Social de Costa Rica

iQu6 se entiende, en primer término, por mortalidad infantil? Llamase asi, internacionalmente, la mortalidad de los niños desde su nacimiento hasta un año de edad. Alguna vez insinué que la mortalidad infantil debiera considerarse la ocurrida dentro de los dos primeros años de vida, pues en verdad las posibilidades de subsistir durante el segundo año, dependen de las condiciones del niño durante el primero de su existencia. Esta parece ser también la opinión del distinguido pediatra argentino, Dr. Gregorio Aráoz Alfaro.

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casos de intoxicación alimenticia, y la facilidad con que las moscas procrean explica la pronta difusión de numerosas infecciones. Un palúdico, un anquilostomiático, son elementos preciosos para que la tuberculosis se adueñe de ellos. La disentería amibica, en estos debili- tados, toma siempre caracteres graves y abre la puerta a infecciones secundarias. Bien conocida es la relación entre la apendicitis y la disentería amfbica. Muchas de las enfermedades de la infancia, como el sarampión y la tos ferina, se agravan con la portación de parásitos intestinales, de lombrices, principalmente. Algunos médicos, con muy buen juicio, dan a los pacientes de tos ferina y sarampión, en vez de

drogas inútiles, preparaciones especificas contra las lombrices.

Mortalidad infantil (de O-1 año) en 6 años recientes en la Reptíblica de Costa Rica

PRovINcr&a 1931

Pa mil 7lCWi- mientos

San Jos6.. . . . . . . . . . 174.2 Alajuela., . . . . . . . . . . . . . . . . . 179.3

Cartago.. . . . 226.8

Heredia.. . . . . . 244.8 Guanacaste.. . . . . 136.0 Puntaranas.. . . . . . . . . . . . . . . 166.7 Limh . . . . . . . _ . . . . . . . . . 188.4 La Rephblica.. . . . . . . . . . . . . . 184.0

--

-

1932

Pm mil naci- misntos 138.0 174.6 104.8 219.9 121.3 171.9 126.7 155.7 1933 162.8 176.6 172.6 213.8 121.6 146.8 146.8 161.6 __ - 1934

Por mil naci- mientos 123.9 146.9 134.6 164.8 118.3 141.6 164.2 135.6 - _- - 1936 168.3 169.6 171.9 209.4 127.6 148.8 171.3 167.0

Nos Ilevaría muy lejos comentar las influencias que se oponen a la longevidad, por el solo hecho de vivir en los trópicos. Cierto es, tam- bién, que la abundancia de sol y de luz contrarrestan en parte esas influencias. Dentro del propio país la morbosidad y la mortalidad están modificadas por la topografla del suelo. La topograffa de Costa Rica da a algunas de sus zonas condiciones semejantes y aún más ventajosas que las de las zonas templadas. La Meseta Central, a una altura media de 1,000 m, tiene elementos de vida superiores a los países mejor situados en el mapa, y si otras influencias no existieran, la longevi- dad alcanzarfa cifras máximas. La morbosidad y la mortalidad en la Meseta Centra1 son, desde luego, inferiores a las de las partes bajas; a partir, descendiendo, de 600 m de aItura, ya prevaIecen en forma grave o intensa las enfermedades que ya citamos como influyendo decisiva- mente en la morbosidad y en la mortahdad. En Costa Rica 186,047 habitantes, o sea 32% de la población total, viven a menos de 800 m de altura.

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tan importante este factor, que zonas dentro del pais en que por su altura poca o nula en relación con el mar, y sus calores sofocantes, la morbosidad y la mortalidad debieran alcanzar su mãximun, tienen a veces menor mortalidad que parajes altos, debido, en mucho, a la permeabilidad del suelo. En la provincia de Guana- caste, donde los cantones estan situados: Liberia, a 150 m de altura; Nicoya, a 140; Santa Cruz, a 35; Bagaces, a 304; Carrillo, a 46; Cañas, a 96; Abangares, a 471, y Tilaran, a 522, la mortalidad infantil fué en 1935 respectivamente de: 98.1; 51.0; 107.4; 74.8; 134.0; 147.2; 157.0; y 151.2 por mil nacidos vivos. El coeficiente de mortalidad infantil en la provincia de Guanacaste durante el año 1935 fu6 de 127.6 por mil nacimientos, mientras que en la de Heredia en la meseta central, fue en ese mismo año de 269.0. Hay que observar que todos los cantones de la provincia de Heredia estan situados a mas de 800 m de altura y en cambio los de la provincia de Guanacaste a menos de 500, con excepción de Tila& cuya altura es de 522-el suelo de Guanacaste es permeable.

Influjo de la raza.-En parte por nuestra posición geográfica; en parte por las condiciones ffsicas del suelo, el costarricense no podrfa pretender una longevidad como la de los habitantes de los países europeos, de gran parte de los Estados Unidos y algunas ciudades de la Am6rica Latina de situación privilegiada. Pero hay otro factor inexorable, y es el factor racial. Contra lo que generalmente se cree, España di6 a la América lo mejor de su sangre. No es como se afirma, que de España vino la hez de sus pobladores. Al contrario: elementos muy vigorosos por sus músculos, por su mentalidad y por su audacia dejaron la Península, no siempre para venir en busca de oro, sino de aventuras y de emociones. El cruce se hizo con nuestras razas indígenas, pobres, debilitadas por el alcohol y por las enfermedades autóctonas. En Costa Rica la raza ha permanecido, en su casi totalidad, netamente costarricense, pues el influjo de razas superiores que ha cambiado la biologfa argentina, por ejemplo, ha sido insignificante.

Alcoholismo.-Mi opinión personal es que el alcoholismo es el deus ez machina de todos nuestros males. No cabe, quizá, dentro de los propósitos de este comen- tario, describir la influencia del alcoholismo en el individuo y en la familia; en la sociedad y en la raza; la influencia del alcoholismo, en la materia y en el espíritu. Se gastan sumas fantasticas de dinero en campañas sociales y en el sostenimiento de instituciones de beneficencia, y todo eso no es sino combatir el efecto, sin combatir, antes al contrario, estimulando la causa: el alcoholismo, institución del Estado. En todos los paises se consume alcohol; el cuerpo quizá hasta a veces necesite de una dosis prudencial de alcohol para estímulo de sus funciones; pero el alcohol que consumen Costa Rica y varios pafses de la América Española no es el mismo de los paises de Europa ni de algunos de América. Estos consumen vino, algunos cerveza, cuya influencia, sin exagerar su bondad como lo hacen los tratadistas y aun los higienistas, es infinitamente menos perjudicial que las bebidas destiladas que consume nuestro pueblo. El sifilftico temperante puede defenderse y defender su familia, mientras que tratándose del alcohólico sifilftico, estan condenados 61 y su descendencia. El uso de estupefacientes no constituye aun en Costa Rica un problema social; pero puede llegar a serlo si no se toman medidas contra el comercio ilícito, contra los que buscan y hacen prosélitos y se somete a tratamiento racional a los enfermos.

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de condici6n social inferior. El divorcio facil deja a los niños en desamparo y casi en las mismas condiciones que la natalidad ilegitima. La influencia del medio variará notablemente dentro del mismo territorio de la República, si el niño se desarrolla en San Jose, Puntarenas, Orotina, Cascajal, o Siquirres. Y dentro del propio medio, San Jose, por ejemplo, si el niño vive en el distrito del Hospital o en el del Carmen, o en los barrios Keith o Luján. El error de los que hacen estadísticas está, justamente, en juzgar las cosas con un criterio simplista y haciendo caso omiso del medio, comparar la mortalidad de nuestras ciudades con la de ciudades netamente urbanizadas. Nuestro pais es integramente rural. Nuestras ciudades son rurales y aun la capital de la Rephblica, aun cuando esto parezca paradójico, es rural. La Sociedad de las Naciones en la Conferencia, Europea sobre Higiene Rural dehnib así las regiones rurales: “aquéllas donde la agricultura es la principal o la sola actividad económica y donde todas las otras formas de industria son de poca importancia y dependen esencialmente de la agricultura.”

De otra parte, si nos separamos seis cuadras nada más del Parque Central, en cualquier direcci6n encontramos las caracteristicas delas poblaciones rurales: casas con un mal excusado de hueco, servicio de basuras nulo o deficiente, desagües en mal estado; calles de zacate; lotes desocupados; huertas y jardines para la explotación; crfa de gallinas y aún de cerdos; potreros, gentes descalzas, etc.

Factores económicos.-Esbozadas asf a la ligera las condiciones naturales y sociales en que el niño nace y crece, surgen los factores familiares. Entre ellos, titubeo en si dar el primer lugar a la miseria o a la ignorancia. Mas como con alguno hemos de comenzar, lo haremos con la miseria. Natalidad alta; vida cara; trabajo escaso y salarios bajos. Quizá los habitantes de la ciudad de San José podrian clasificarse así: 1” en propietarios; 2” empleados del Estado, de los municipios, de los bancos, de las casas comerciales y de otras instituciones; 3” obreros; 4” peones. Esta última categorfa ha aumentado en la ciudad de San José por diferentes razones, entre otras por los altos salarios de los peones en épocas de bonanza fugaz que transformó cada trabajador del campo en un obrero, y a favor de las vfas de comunicación que a medida que despueblan el campo, congestionan la ciudad. Desgraciadamente, el aumento de salario en los buenos tiempos ha influido poco o nada en el mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores, y ha ido a parar a la cantina y al burdel. En 1928, época de los más altos salarios, ~610 la Fábrica Nacional de Licores vendió en vinos y licores corrientes # 5,761,558.00, contra 6 1,568,518.00 que vendió en 1935, año de muy bajos salarios. Posiblemente otro tanto ocurrió con el consumo de cerveza, licores extranjeros, de cigarrillos; con el rendimiento de las casas de juego y las de prostitución. De otro lado, esa época se caracterizó por una mayor entrada al pafs de automóviles, radios y ortofónicas. Posiblemente también el ingreso de sedas, perfumes y artfculos en general de lujo, aumentó. Todo para decir que generalmente en el estado de nuestra cultura, un aumento de salarios, ~610 en muy pequeña proporción, entra a mejorar la protección de la familia: alimenta- ción, vestido, educación, asistencia médica. Pero juzgando las cosas con criterio de actualidad, fácilmente se advierte que con los salarios actuales la alimentación tiene que ser deficiente, el abrigo escaso, y una gran masa de la población condenada a vivir en condiciones de desnutrición, desnudez, y de muerte.

Natalidad.-A una gran natalidad corresponde siempre una mortalidad ele- vada. La natalidad en Costa Rica sobrepasa a la de muchos paises latinoameri- canos y por consiguiente, a los de Europa y Estados Unidos. Al juzgar el índice vital de Costa Rica, que no es de los más bajos, facilmente se colige que nuestra gran mortalidad es en parte el producto de nuestra gran natalidad.

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es de quien tenga una mayor resistencia, un campo menos propicio para la ad- quisición y evolución de las enfermedades. Nuestra alimentación es defectuosa por su cantidad, por su calidad, por su balance, por su preparación, por la distri- bución de las comidas en las diferentes horas del día, por la protección misma de los alimentos y hasta por la manera como los llevamos a la boca, los masticamos e ingerimos. Se come mal, por pobreza, por ignorancia, por avaricia y por indi- ferencia. Las familias campesinas y obreras son numerosas: como promedio 5 6 7 miembros. Con la generalidad de los salarios actuales y el precio de la vida, qué alimentación pueden ellas tomar que sirva de estímulo para el trabajo, que dé fuerza muscular, que signifique alegría de vivir, que aumente la resistencia a las enfermedades? Hay que conocer las condiciones de vida del obrero, del cam- pesino y del modesto empleado, para deducir, ya que ellos forman la gran masa ciudadana, la situaci6n general del país. He oído muchas veces decir que nuestra situación es bonancible por cuanto los cinematógrafos se llenan todos los dfas de asistentes; pero no se toma en cuenta que esos asistentes son siempre los mis- mos: son, capitalmente, las familias de las gentes acomodadas de la ciudad y las de los empleados a sueldo, sea del Gobierno, del Municipio, de las empresas industriales, de las casas de comercio, cuyo ntimero, comparado con el de la población general del país, es insignificante. El Estado tiene una serie de institu- ciones creadas para defensa de los pobres, pero que han sido constituidas en virtud de un aumento de los impuestos, con lo cual se hace más difícil la vida de la generalidad. Son centenares los niños que vienen a la escuela. habiéndose desayunado con una taza de agua dulce y aveces con nada; que por todo almuerzo les tiene la pobre madre, y no siempre, un plato de arroz y frijoles sin manteca, y para la tarde, la misma alimentación. Hondas reflexiones sugiere un tal estado de cosas, desde el punto de vista de la salud del niño, y de su eficiencia en la escuela; y hondas reflexiones acerca de la resonancia de un tal estado de cosas en las finanzas del pafs y en su progreso y bienestar. Los niños pobres, no solamente enferman con mayor frecuencia, sino que la enfermedad hace en ellos, por su poca resistencia y por los deficientes cuidados mayores estragos. El médico recomienda al niño enfermo una dieta determinada; pero ¿cómo obtenerla? Le recomienda abrigo, pero ~610 cuenta con un andrajo por cobija y el suelo por cama. De tal manera que, en igualdad de enfermedad y aun en igualdad de resistencia, el hijo del rico tiene mayores posibilidades de triunfo sobre la muerte, que los hijos de los pobres. Es interesante comparar dentro de la misma ciudad de San José, la mortalidad en los distritos de condiciones económicas más holgadas con la de los distritos re- conocidos como pobres; y más interesante sería todavía, comparar la morbosidad en los mismos, si nuestra estadística estuviera debidamente organizada. En el distrito del Carmen de la ciudad de San José, donde los habitantes tienen más alto standard de vida, la mortalidad se comportó así en 1934; en una población de 10,342 habitantes hubo 940 nacimientos y ll defunciones en niños de 0 a 1 año, o sea una mortalidad de 22 por mil nacimientos. En cambio en el distrito de La Merced donde están ubicados los barrios m& pobres de la capital, la mortalidad infantil en ese mismo año, fué como sigue: en una población de 10,653 hubo 305 nacimientos y 41 defunciones en niños de 0 a 1 año, lo que da un coeficiente de mortalidad infantil de 134.4 por mil nacimientos. Y lo mismo pasa en todo el mundo. Lo que ocurre es que del extranjero nos vienen generalmente como estadfsticas generales, las estadfsticas parciales de los centros de población mejor acondicionados.

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mordial. Es tan importante como la alimentación y frente a algunas enferme- dades, como la tuberculosis, quiz& mas importante. Casas ubicadas en terreno pantanoso; casas húmedas; casas sin aire y sin luz donde el sol rara vez penetra; casas estrechas donde el aire que corresponderfa a un solo individuo se lo reparte toda la familia: ocho, diez, doce personas; casas de un solo cuarto, que es sala, dormitorio, comedor, cocina, y, con frecuencia, excusado. Es fácil ponderar la mortalidad del país desde la cómoda curul del diputado o desde el escritorio del periodista, o desde la silla del forjador de estadísticas; y pensar que son los in- tereses personales los que han permitido la formación de barrios insalubres y la construcción de casas antihigiénicas; y pensar que las leyes bien inspiradas son continuamente burladas por los intereses creados y por las conveniencias indi- viduales. Casas de vecindad, inmundos chinchorros, donde conviven veinte o mas familias, con una paja de agua para todos los inquilinos y un mal excusado de hueco para todas las familias. Estas casas son verdaderoi centros de enfer- medad y de muerte; son casas malditas, donde la tuberculosis hace a montones sus victimas; donde son frecuentes los contagios venéreos accidentales. Son centros de desmoralización y de crimen. Un largo capitulo podrfa escribirse acerca de la vivienda insalubre como factor de morbosidad y de muerte, de prosti- tuci6n y de crimen.

Vestido y calzado.-El abrigo es, igualmente, factor preponderante en la salud de los individuos, y, especialmente, en la de los niños. Propensión frecuente a los

resfriados por falta de abrigo. Hay que ver el número de familias que tiene por todo abrigo un saco de gangoche o una cobija hecha añicos. Las organizaciones llamadas Gotas de Leche, debieran serlo también de abrigo para los niños. La obra benéfica ~610 se hace a medias, cuando se da alimento al niño que carece de abrigo.

El uso de calzado, no solamente es fndice de cultura de un pueblo, sino que tiene marcada influencia en la defensa contra las enfermedades. Es notorio el papel de la humedad en la reducción de la resistencia del organismo, que lo hace accesible a los resfriados, catarros, y, a diferentes trastornos, no 8610 respiratorios, sino digestivos, renales, etc. La predisposición aumenta en aquellos niños o personas mayores, que acostumbradas al calzado, se ven, por pobreza, obligados a descalzarse, o si llevan calzado, esta en tan malas condiciones, que no pueden preservar sus pies de la humedad. Pero hay otras enfermedades que son propias de los pies descalzos, entre ellas la anquilostomiasis, enfermedad anemiante, grave a la larga, que llena las estadfsticas de morbosidad y tiene su influencia directa o indirecta en la mortalidad general e infantil. La Secretaria de Salu- bridad hizo estudios sobre la prsvalencia de la anquilostomiasis y otros parasitos en grupos de personas calzadas y descalzas, con el siguiente resultado:

Cont;;qj$3s- CY&$- CpJl;O-

% % %

Calzados.. . . . . . . _ . . . . 30.7 64.3 96.0 Descalzos.. . . . . . . . . . . . . . . 75.4 66.6 100.0 El tétano, enfermedad grave, cruel, y con frecuencia mortal, se desarrolla

Los casos de morde- , generalmente en heridas en los pies de las gentes descalzas.

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Argentina, no logré ver, ni en la ciudad ni en el campo, una sola persona descalza. Otras infecciones de los pies han provocado septicemias fatales, producidas por estreptococos 0 estafilococos. Las heridas de los pies en los trabajadores del campo producidas por el machete o el hacha, son frecuentes, ocasionando muchos dfas de pérdida de trabajo o impedimentos temporales o definitivos, y no pocas veces la muerte, por complicaciones infecciosas.

La miseria en que viven tantas gentes, si les permite cubrir sus desnudeces, no les permite cambiar sus ropas con la frecuencia que serfa de desear, dando lugar a numerosas enfermedades parasitarias o al menos a la reducción de la resistencia * del organismo que lo hace accesible al desarrollo de otras enfermedades o a sus

complicaciones.

Educac%n.-Un factor que corre parejas con la miseria en la recepción y transmisión de enfermedades, es la ignorancia. Muy poca labor, desgraciada- mente, ha desarrollado la escuela para vencer la ignorancia de las gentes en lo relativo ala protección dé la salud. La ignorancia en materia de higiene no ~610 es parte del analfabetismo del país, sino que esa misma ignorancia se observa en las gentes de mediana preparación escolar y aun profesional. Hay padres de familia que viven en condiciones de holgura; que tienen una cultura general y aun especial, vale decir, médicos, y que, sin embargo, exponen a sus hijos a la enfermedad y la muerte, por negligencia, simplemente. Si la crueldad, dice un autor, fu6 en la generación pasada el criterio que dominó en la protección del niño, en la actual es el descuido y la complacencia.

Qué hermoso y qué útil seria que en cada centro de población, allí donde hay un médico, se organizara un servicio prenatal para ilustrar a las madres en sus delicadas funciones; cuan útil serfa que los colegios de segunda enseñanza, de- jando de lado tantas asignaturas de valor escaso o nulo, ilustraran a las alumnas en su futura misión de madres. Un cartel americano muy sugestivo, muestra un niño y una niña, escolares los dos, sentados junto al pizarrón cubierto de fórmulas algebraicas: “Muy bien, dice la lectura que acompaña el cartel, pero iqué se os ensena para ser esposos dichosos y padres conscientes de su responsabilidad?” Prácticamente, cada medicatura oficial debe, con los elementos que trabajan a su alrededor, los maestros preferentemente, fungir como unidad sanitaria.

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resultado de este estado de cosas es que las gentes, aun cuando no prefieran muchas veces al curandero, tienen que acudir a él por falta del profesional. Dije que el servicio médico debfa ser oportuno y eficaz. Nos hemos ocupado de la falta de oportunidad y diremos una palabra acerca de la poca eficacia de muchos de los servic’ios médicos prestados en los lugares donde existen. Nuestros Médicos Oficiales continúan, a pesar de los esfuerzos de la Secretaría de Salubridad por quitarles el carácter de simples médicos para los pobres, siéndolo.

Las personas de recursos escasos o nulos que constituyen la mayor parte de los habitantes de estas poblaciones no siempre reciben el diagnóstico de sus enferme- dades, pues a menudo el médico se limita a dar una receta cuyo efecto terapeutico corresponde al sintoma más visible. Ninguna historia clfnica; ningún examen ffsico, ningún examen de laboratorio, ninguna dietética. Una receta, y nada mas. Es mi opinión personal, que la polifarmacia, y sobre todo el empleo abusivo de medicinas de patente y en especial de productos inyectables, estan ejerciendo en Costa Rica, como en casi todos los pafses de la América Latina, una influencia notoriamente perjudicial sobre la salud. No sé si sera demasiado decir, que multitud de personas, niños inclusive, son víctimas más de los productos inyecta- bles que de las enfermedades de que sufren. No es la ocasi6n para ahondar este tema. Una futura organización de Médicos Oficiales deberfa exigir a cada pueblo donde el médico funciona, una casa especial para consultorio y al médico su equipo personal para realizar su labor. De la propia manera que el carpintero que solicita trabajo lleva sus herramientas, y el peón mas modesto su machete, el médico, al instalarse en un lugar, debe llevar con él todo su equipo: mesa para examenes, microscopio, estetoscopio, aparatos para la presión sangufnea, libros de consulta, medicamentos indispensables, instrumentos para cirugfa de urgencia, etc., etc. En cada localidad donde hay organizada una Unidad Sanitaria, debe existir el médico tratante dependiente también de la organización sanitaria. La organización de los médicos oficiales me hizo meditar mucho y alguna vez pense que la labor seria más eficaz si los médicos fueran pagados por las mismas pobla- ciones en virtud de cuotas mensuales que satisficieran en parte el municipio y en parte cada familia, teniendo por esa cuota derecho a los servicios gratuitos del médico. El Estado contribuiría al pago de la acción sanitaria. Creo que en esa forma el médico recibiría una mayor recompensa por su trabajo, habria mejor atención para los enfermos y se lograr-fa una vinculación social entre el médico y la colectividad, que sería fecunda en buenos resultados.

Ala falta de asistencia médica del paciente, hay que agregar las deficiencias de la asistencia familiar. Es frecuente, que el médico haga el examen mas o menos prolijo; haga o presuma el diagnóstico y redacte la ordenanza; pero el cuidado del enfermo, la dietética, las medidas profilácticas, en casos de enfermedades infecto- contagiosas, le merecen poca atención, quedando, por lo tanto, este trascendental capítulo del cuidado del enfermo, a voluntad de la familia, casi siempre ignorante de lo que debe hacer. Una familia debidamente educada en el cuidado de los pacientes, ejerce sobre la lucha contra la enfermedad influencia igual o superior a la que puedan tener las drogas en el tratamiento de las enfermedades. Surge aqui la importancia de las enfermeras para el servicio particular y las visitadoras sociales para los trabajos públicos.

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maternidad, debilitadas por una escasa nutrición, sin vigor suílciente para dar a luz, y se las despide cuando aun necesitan de mucha ayuda para asegurar su salud y defender a su hijo. La madre va al trabajo, se fatiga y, o priva al hijo de su propio alimento, o lo nutre sin ningrín plan. En los pocos establecimientos industriales que hay en el pds y que ocupan brazos femeninos, nada se ha hecho por acondicionar IocaIes especiales dentro de la misma fábrica para el acomodo de los niños de las trabajadoras, que les permitiera a éstas tomar el tiempo para amamantar a sus hijos.

Los niños enfermos requieren su propio hospital: el edificio, su ubicación, su disposición, construcción, equipo, todo es diferente de los hospitales para adultos, más aun la calidad del personal: médicos, enfermeras, servidumbre, etc. A pesar de los esfuerzos realizados por la Junta de Caridad de San José para hacer secciones especiales para niños, el resultado ha sido nulo. Es pues, necesidad que se impone, la construcción de un hospital general para niños.

El estado defectuoso de Ia higiene pública en todo el pafs, inclusive en las ciudades capitales de provincia, determina, obligadamente, un alto porcentaje de morbosidad general e infantil. Es la influencia del medio.

Agua.-La Secretaría de Salubridad llev6 a cabo hace dos años una encuesta sobre la calidad de agua que consumían los diferentes pueblos de la República. Como la situación no ha variado desde esa fecha hasta este momento, con la excepción de Puntarenas y San Ramón que cuentan ya con un abastecimiento inmejorable, es interesante ver el resultado de esa encuesta. De los 286 distritos en que se divide la República, 233 enviaron reportes: 149 tienen servicio de ctierfa; de estas cañerías 104 estan entubadas desde su origen, pero proceden de río que puede estar contaminado, sin que las aguas reciban el menor tratamiento; y 8610 8 cañerías proceden de manantiales y estan entubadas desde su origen; las otras 35 proceden de río, haciendo un trayecto en zanja de tierra sin que tampoco reciban ningún tratamiento. Hay, ademas, 64 poblaciones que consumen agua de acequia; 55 de río y 35 de pozo.

Indudablemente, la ciudad de San José es de las más favorecidas, y lo ser& siempre que sus filtros y su cloración no sean descuidados un solo momento; sin embargo, nuestra agua está expuesta, aun cuando en muy modestas proporciones, a la contaminación que puede operarse en los tanques de Aranjuez donde el agua clorada está en contacto con el agua que no ha tenido ningún tratamiento, separa- dos los dos tanques por una pared de mollejón que se presta a fáciles titraciones. De otro lado, en algunas casas del alto de la Estación, las gentes se sirven al mismo tiempo del agua de San Pedro y de la de San José, haciendo comunicaciones entre una y otra cañerías que ponen en peligro la pureza de las aguas que recibieron su tratamiento en la planta de Tres Ríos.

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donde hay servicio de recolección de basuras la bondad de la medida se pierde por la destrucción imperfecta de las mismas. En tesis general, ellas son llevadas a alguna depresión del terreno donde quedan sin ningún tratamiento, convirtiéndose esos lugares en grandes focos de multiplicación de moscas. Si bien es cierto que la ciudad de San José tiene un crematorio costoso, no toda la basura es quemada. LOB nuevos crematorios recomendados por la Secretaria de Salubridad y cons- truido ya uno en la ciudad de Alajuela, no parecen dar el resultado que se observa con modelos similares en Panam6.l La razón es que la basura que se quema en la ciudad de Alajuela es muy distinta a la que se quema en Panamá. En ésta, abundan las substancias inflamables, como cajas de madera, de cart6n, llantas de automóviles, papeles. etc., mientras que en la basura de Alajuela los elementos principales son, tierra y hojas. En el pafs entero, sin hacer excepción de la capital de la República, las basuras para ser entregadas al recolector, allí donde el servicio existe, son guardadas en depósitos destapados, rotos, sucios, facilitando, pues, la atracción y desarrollo de las moscas.

Las casas de San José, con raras excepciones, a pesar de su atractiva apariencia exterior, tienen patios de tierra, muchos en estado de abandono o semiabandono, manteniendo la humedad de las habitaciones, la putrefacción de substancias organicas, las colecciones de agua y, como consecuencia de todo esto, la pro- creación de moscas y zancudos.

Cloacas.-A excepción hecha de los centros de las ciudades cabeceras de provin- cia, las poblaciones de la República, inclusive las afueras de las ciudades capitales, carecen de desagües, y si los hay, estbn en mal estado. Como resultado, las aguas de lluvia, de servicio, y en ocasiones hasta las de efluentes de tanques sépticos, se coleccionan manteniendo la humedad de las habitaciones, despidiendo miasmas desagradables, contaminando las manos de los niños que sin ningún escrúpulo juegan con ellas, permitiendo la reproducción de ciertos tipos de zancudos, etc.

Servicio de cloacas solamente lo tienen San José, Cartago y Limbn, pero la red apenas si alcanza el centro de las poblaciones, quedando loa alrededores con servicio de tanque séptico, y, frecuentemente, con excusados de hueco de tipo insanitario. En la ciudad de San Jo& hay alrededor de 3,000 excusados de este tipo. Apréciese la influencia insanitaria de un tal sistema de recolección de excretas: contaminación directa con las materias fecales e indirectas por medio de las moscas que allf se procrean. EBtos excusados son, también, los responsa- bles de la cantidad extraordinaria de zancudos que hay en la propia capital y en todas las ciudades y poblaciones de la República. De otra parte, los tanques de purificación de cloacas se encuentran en estado ruinoso y son por decirlo asf, como inmensos excusados insanitarios a flor de tierra. Las moscas encuentran allí magnifico campo para multiplicarse y difundirse por la ciudad. Es muy posible que casos de tifoidea en diferentes lugares de la ciudad, y cuyo origen no es posible constatar, sean ocasionados por moscas procedentes de estos viejos tanques Imhoff. Y es aceptable la indicación hecha por un empleado de Salubri- dad, que los sopilotes que pululan en las proximidades de estos tanques, hayan podido llevar en las patas y en el pico, los gérmenes de la tifoidea a distintos lugares de la ciudad.

Aseo personal.-La higiene individual es rudimentaria aun en gentes de alguna cultura general. El baño diario, el aseo constante de las manos, de la boca y de los dientes; el cambio de ropas, la practica de dormir con las ventanas abiertas, la dignidad personal para tener SUB propios utensilios de tocador, la selección de los alimentos, el afán de mantenerse siempre limpio, etc. etc., no son hábitos generali- zados y es f&cil comprender la enorme influencia que en la salud y en la vida tiene la observancia de estos postulados elementales de la higiene y de la educación.

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Patología infantil.-Dos enfermedades epidémicas, propias de la infancia, la tos ferina y el sarampión, en sus visitas cfclicas e inevitables, determinan el alza de la curva de mortalidad en los años que prevalecen. En el año 1933 el numero de defunciones por estas enfermedades fué de 418 y 229, respectivamente. Des- graciadamente el ciclo del sarampibn y de la tos ferina coincidieron, soportando los pobres niños ambas enfermedades al mismo tiempo, con fatales consecuencias. Leche.-Tiene Costa Rica una buena Ley de Alimentos y Bebidas, pero la producción, elaboración y protección son deficientes. La ley no ha obligado el cumplimiento de los reglamentos que se han emitido, ni de parte de fabricantes y expendedores existe el sentido de responsabilidad para cumplirlos sin medidas de fuerza, lo que serfa bien de desear, ni de parte del público que compra los ali- mentos, hay la cultura necesaria para seleccionar los lugares donde adquirirlos. El control más estricto debiera ser sobre la leche, alimento único de la infancia y alimento muy principal en todas las épocas de la vida. La leche, que cuando limpia y buena, es fuente de vida, impura es fuente de muerte. Razones que no son del caso citar aquí interrumpieron las gestiones de Ia Secretaría de SaIubridad para dar a la capital primero y a las otras ciudades después, leche pura. La pasteurización es a mi juicio la única manera de dar buena leche a la ciudad. Pasteurización se entiende, debidamente vigilada. La pretensión de muchos de los productores de fecherfas entorpeció en gran parte las gestiones para suprimir las ventas ambulantes y ofrecer a las familias tan 9610 leche pasteurizada; decían ellos que la leche que producían, por el ~610 hecho de ser de razas finas de ganado no debfa ser pasteurizada y debfa consumirse como leche certificada. Nadie en Costa Rica esta en condiciones de producir leche certificada, ni lo estará dentro de muchos años.

Si hubiéramos en este esbozo de causas principales de la mortalidad infantil de resumir las medidas a tomar para reducirla, podríamos enumerarlas asi:

(1) Mejoramiento del st8ndard de vida de los individuos; (2) Mejoramiento de las condiciones ambientales; (3) Educación general, eugénica y sanitaria.

Referências

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