18(5):[08 pantallas] sept.-oct. 2010 www.eerp.usp.br/rlae
Correspondencia: Maria Aparecida Baggio
Universidade Federal de Santa Catarina. Programa de Pós-Graduação em Enfermagem. Campus Reitor João David Ferreira Lima
Bairro Trindade
CEP: 88040-970 Florianópolis, SC, Brasil E-mail: [email protected]
1 Artículo parte de la dissertación de maestría ‘Os significados das relações múltiplas do cuidado de si, do outro e “do nós” sob a perspectiva
da complexidade’ presentada a la Universidade Federal de Santa Catarina, SC, Brasil.
2 RN, Doctoral Student, Programa de Pós-Graduação em Enfermagem, Universidade Federal de Santa Catarina, SC, Brazil. Bequista CNPq.
E-mail: [email protected].
3 Enfermera, Doctor en Filosofía de la Enfermería, Profesor Titular, Universidade Federal de Santa Catarina, SC, Brasil.
E-mail: [email protected].
Se trata de un estudio de abordaje cualitativo con el objetivo de comprender las relaciones de
cuidado de sí, del otro y “de nosotros” en las diferentes dimensiones del cuidado, a través de
un proceso educativo/reflexivo/interpretativo con profesionales de enfermería de un Hospital
Escuela, bajo la perspectiva de la complejidad. Los datos fueron recolectados mediante talleres
y sometidos al análisis de contenido. Surgieron las categorías: reflexionado sobre el significado
del cuidado de sí, del otro, y “de nosotros” para el “yo – ser humano” y para el “yo – profesional
de enfermería”; y, reflexionando y (re)construyendo los significados de las relaciones del cuidado
de sí, del otro y “de nosotros”. El cuidado “de nosotros” es un tema nuevo, en construcción,
incentiva la preocupación con el colectivo y se relaciona con la comprensión de los fenómenos
múltiples e inagotables del constante movimiento entre los seres y de estos con su ambiente,
modificando, alterando y haciendo alterar las redes de relaciones existentes.
Descriptores: Enfermería; Grupo de Enfermería; Atención de Enfermería.
Maria Aparecida Baggio
2Alacoque Lorenzini Erdmann
3Relaciones múltiples del cuidado de enfermería: el surgimiento
Relações múltiplas do cuidado de enfermagem: o emergir do cuidado “do nós”
Este é estudo de abordagem qualitativa, com o objetivo de compreender as relações de
cuidado de si, do outro e “do nós”, nas diferentes dimensões do cuidado, através de um processo educativo/relexivo/interpretativo com proissionais de enfermagem de um hospital escola, sob a perspectiva da complexidade. Os dados foram coletados mediante oicinas e submetidos à análise de conteúdo. Emergiram as categorias: reletindo o signiicado do cuidado de si, do outro e “do nós” para o “eu – ser humano” e para o “eu – proissional de enfermagem” e, reletindo e (re)construindo os signiicados das relações do cuidado de si, do outro e “do nós”. O cuidado “do nós” é tema emergente, em construção, impele a
preocupação com o coletivo e remete à compreensão dos fenômenos múltiplos e inesgotáveis do constante movimento entre os seres e, desses, com seu ambiente, modiicando, alterando e fazendo alterar as redes de relações existentes.
Descritores: Enfermagem; Equipe de Enfermagem; Cuidados de Enfermagem.
Multiple Relationships of Nursing Care: the Emergence of Care “of the us”
The aim of this qualitative study was to comprehend the relationships of the care of the
self, of care of the other, and of care “of the us” in the different dimensions of care, through an educational/relexive/interpretative process with nursing professionals in a University Hospital, using the complexity perspective. The data were collected through workshops and submitted to content analysis. The following categories emerged: relecting upon the meaning of care of the self, care of the other, and “of the us” for the “I – human being”, and for the “I – nursing professional”; and relecting and (re)constructing the meanings of the relationships of care for the self, care for the other, and care “for the us”. The care “for the us” is an
emerging theme, in construction, and impels a concern for the collective, as well as remits to
the comprehension of the multiple and unending phenomenon of constant movement among
the beings and between them and their environment, modifying, altering, and causing to be
altered the networks of existent relationships.
Descriptors: Nursing; Nursing, Team; Nursing Care.
Introducción
La existencia del colectivo, de la sociedad, de los seres
humanos sucede por la interdependencia e interrelación
por medio de la cultura, del lenguaje, de la educación(1-3). De ese modo, por coexistir y cohabitar el mundo los seres
dependen de las interacciones que establecen en su medio,
siendo fundamental el establecimiento de relaciones con
otros seres para su socialización, cuya condición promueve
la comprensión mutua en los modos singulares de
convivencia y de cuidado(4-5).
Las relaciones que se encuentran en el ambiente
laboral hacen parte del proceso creativo, y también parte
del proceso de cuidado de los seres(6), los cuales desarrollan la autonomía psicológica, personal, individual a partir de
múltiples dependencias como la familia, la escuela, la
universidad, etc(2). La práctica cotidiana de cuidados también depende de las relaciones establecidas en el ambiente
laboral, cuyo espacio es potencial desencadenador de
situaciones de estrés, fatiga física y mental(7), teniendo las condiciones ambientales, culturales y sociales inluencia en el proceso de cuidado de los seres. Así, podemos decir que
los seres dependen unos de los otros para su autonomía,
su sobrevivencia y su cuidado personal y profesional en un
proceso relacional constructivo y creativo en el contexto
en que se vive.
Con base en eso, el ser humano/profesional de
complejidad. La actitud crítica y relexiva debe ser estimulada considerando la interrelación e interacción del cuidado en
su ambiente de relaciones, sea el cuidado de sí, el cuidado
del otro y el cuidado “de nosotros”, en la circularidad que se constituye, como una noción en construcción desaiada por el enfoque y dominio de conocimiento o comprensión sobre
el “nosotros”, asociando/integrando las relaciones de sí con
el otro mutuamente; favoreciendo los intercambios entre
los seres envueltos; aproximando la comprensión acerca
de las relaciones, interacciones y asociaciones establecidas
entre los seres humanos, de los seres con su ambiente, con su realidad y consigo mismo, así como las inluencias particulares y recíprocas; posibilitando la construcción de
nuevas formas de pensar y actuar que, consecuentemente,
llevan a nuevas y mejores prácticas de cuidado.
De esa forma, se interpreta el encuentro con los
profesionales de enfermería, a partir de las experiencias
individuales/personales y colectivas/profesionales
provenientes del vivir y del convivir en un mundo complejo,
lo singular y lo común, como posibilidad de cuestionar:
¿Cómo ocurren las relaciones de cuidado de sí, del otro y
“de nosotros” en las diferentes dimensiones de cuidado en
una unidad hospitalaria?
Delante de lo expuesto, este estudio tuvo como
objetivo comprender las relaciones de cuidado de sí,
del otro y “de nosotros” en las diferentes dimensiones de cuidado, a través de un proceso educativo/relexivo/ interpretativo con profesionales de enfermería de una
unidad clínica quirúrgica de un Hospital Escuela, bajo la
perspectiva de la complejidad.
Método
El estudio de naturaleza cualitativa fue desarrollado
a través de encuentros, denominados de talleres. Los
participantes del estudio fueron enfermeros, técnicos y
auxiliares de enfermería de una unidad clínica quirúrgica
de un Hospital Universitario de la región Sur del país,
totalizando diez profesionales, que autorizaron su
participación voluntaria después de aclarar los objetivos y la metodología propuesta, mediante irma del Término de Consentimiento Libre y Esclarecido.
El proyecto del estudio fue aprobado por el Comité de
Ética en Investigación con Seres Humanos de la Universidad
Federal de Santa Catarina, bajo el número 266/07, siendo
los aspectos éticos respetados en todas las etapas de la
investigación, conforme prevé la Resolución 196/96(8).
Se realizaron cinco talleres semanales, en octubre de
2007, con duración de una hora aproximadamente, con
participación de 7 profesionales por taller, en promedio.
La dinámica de las talleres fue construida* y desarrollada
por las autoras, con aporte teórico de la complejidad(1-3), teniendo cada taller tres momentos distintos. El primer
momento, denominado “Preparándonos para el taller”, tuvo como objetivo la sensibilización e introducción a las
temáticas, con lectura de texto y elaboración de carteles. En el segundo momento, denominado “Yendo al punto X”
se incentivó un espacio para discusiones profundas acerca de las relaciones de cuidado de sí, del otro y “de nosotros”.
El último momento, denominado “Cierre” trató de aglutinar las manifestaciones de los signiicados de las relaciones de cuidado, fundamentadas en la circularidad del pensamiento
complejo, a partir de las interpretaciones y construcciones de los sujetos participantes del taller. El guión de discusión,
que contenía las preguntas orientadoras de los talleres, fue basado en el Principio de la Duda†, de Edgar Morin, que orientó, conforme adaptación de los pronombres (yo, tú, nosotros), todos los talleres. Orientaron la discusión
las siguientes preguntas: ¿Son el yo, el otro y el nosotros pronombres (in)deinidos? ¿Cómo percibo/veo y cómo cuido del yo - ser humano y/o profesional, del otro, “de
nosotros”? ¿En qué dimensiones de cuidado? ¿Cómo ocurre y que signiicado representa ese cuidado? ¿Qué relaciones son establecidas entre el cuidado del yo, el otro y “de nosotros”? ¿Yo consigo integrar conocimientos para la
conducción de mi vida, para mi cuidado, para el cuidado del otro y para el cuidado “de nosotros”? ¿Hasta qué punto yo
cuido del yo, del otro y “de nosotros”, ¿Hasta qué punto yo hago un discurso personal y autónomo, o hasta que punto,
bajo la apariencia de que creo ser personal y autónoma, no hago más que repetir ideas adquiridas? ¿Soy una máquina anónima infra personal que cuida? ¿Qué discursa el cuidar/ cuidado y que da la ilusión de que cuida de sí mismo, del otro y “de nosotros”?
Los datos fueron registrados mediante grabación digital de la voz de los participantes y de registro de
anotaciones de campo. Para resguardar la identidad de los participantes, estos fueron identiicados con la letra “P” seguida del número ordinal correspondiente a las participaciones en las declaraciones (ej.: P.1; P.2; P.3...).
Para el análisis del estudio fue utilizado el método
del análisis sistemático de contenido de las declaraciones de los participantes después de la transcripción, lectura y
relectura de los datos, que constituyeron las unidades de signiicados(9).
* La construcción y el desarrollo de los talleres fueron requisito de la disciplina “Proyectos Asistenciales en Enfermería e Salud”, del curso de maestría del Programa de Posgraduación en Enfermería de la Universidad Federal de Santa Catarina - UFSC.
Después de varias lecturas de los datos con el objetivo de buscar los signiicados de las declaraciones de los sujetos, fueron recortadas del texto las palabras clave o frases de signiicado que contemplaban signiicativa importancia para la formación de las unidades de registro o unidades de signiicado, las cuales, posteriormente, fueron clasiicadas y agregadas, siendo entonces, deinidas las categorías que comandarían las especiicaciones de los temas (unidades temáticas). A seguir se procedió interpretar el material
investigado bajo el marco del pensamiento complejo y de
la revisión de la literatura.
Resultados y Discusión
Serán presentados a seguir los resultados surgidos del proceso educativo/relexivo/interpretativo, que mediante análisis de contenido, componen cuatro categorías y trece
subcategorías.
La categoría relexionando el signiicado del cuidado de sí del “yo - ser humano” y del “yo - profesional de
enfermería” revela el cuidado de sí – del ser humano/
profesional, en dimensiones múltiples e interconectadas, concebidas en sus especiicidades, que determinan el tipo de relación establecida en los movimientos del convivir
complejo, descritas en seis subcategorías:
Conlicto y dicotomía en el discurso del cuidado del yo – ser humano y del yo – profesional
Los participantes, en el movimiento dialógico, denotan
la posibilidad de separar el “yo – ser humano” del “yo – profesional” pero también hay diicultad para separarlos en el cuidado, como apuntan las declaraciones: Yo creo que
separa, debido a que trabajamos en un ambiente muy estresante, a
veces nos separamos sin querer. Por ejemplo, a veces tenemos un
paciente que está muy grave, usted no se quiere envolver mucho.
Pienso que es más profesional que ser humano (P.4); La verdad es
que, los dos están integrados, sólo que tenemos que administrar.
En este momento yo no puedo ser sólo profesional o sólo humano,
más profesional o más humano, yo no veo separado, ellos están
integrados (P.7).
En el ir y venir de las declaraciones se constata la
unidualidad de los seres humanos y profesionales que se
envuelven mutuamente con los seres cuidados, sin distinguir
claramente cuando cuidan en cuanto profesionales o como seres humanos, lo que conigura la imposibilidad de división, o sea, de ser individuos divisibles en la relación con el otro.
En la circularidad del cuidar/cuidado, el envolvimiento del
“yo – ser humano” y del “yo – ser profesional” con el cliente
se procesa naturalmente, cuyo ser humano y profesional
son en su unidad/multiplicidad individuos singulares y
plurales, por lo tanto, cohesivos(1).
Profesional de enfermería como yo – máquina/robot
Los profesionales de enfermería se equiparan a una
máquina y/o robot en las dimensiones del trabajo, del
cuidado de sí y del otro.
En lo que se reiere a la dimensión del trabajo
en enfermería, éste es considerado como una tarea
robotizada, comparada a una máquina, cuando relacionado a las actividades tecnicistas realizadas en lo cotidiano de
trabajo. Reside, también, la insatisfacción por no recibir la valorización deseada, inclusive inancieramente, como asevera el profesional:El personal de enfermería se torna una
máquina, que viene a trabajar y a veces no consigue mirar para
el lado; sólo quiere mirar para el frente y trabajar, trabajar, y
piensa que muchas veces no es valorizado. No estoy hablando sólo
inancieramente (P.1).
En la dimensión del cuidado de sí se maniiesta el descaso con el propio cuidado cuando equiparado a una
máquina, como se ve: Si usted se ve como una máquina, en
verdad, sólo va a cuidar cuando ella da problema. Y es así que al
inal acabamos haciendo con nosotras mismo. Sólo se va a recordar
de sí cuando alguna cosa esté equivocada con la máquina, cuando
tenga algún dolor (P.8).
En la dimensión de cuidado del otro – cliente, el
profesional se compara a un robot cuando no se envuelve
afectivamente o evita un contacto muy próximo con
ser cuidado como mecanismo de defesa personal o
enfrentamiento, movilizados internamente para sustentar condiciones del ambiente de trabajo, traduciendo en sus
acciones la falta de interés por el otro, la desvalorización del
cuidado y el actuar mecanizado(10-11). En contrapartida, la capacidad de empatía y sensibilización con el dolor del otro
son entendidos como imperativos para el cuidado humano,
no siendo posible cuidar del otro como una máquina, o sea, sin sentimientos y emociones.
Dimensiones del cuidado de sí – ser humano/ profesional
El estudio revela el cuidado de sí – ser humano/ profesional en las dimensiones de cuidado espiritual,
biológico, físico, estético, amoroso, social, cognitivo.
Conforme el pensamiento complejo(1-4) son dimensiones múltiples e interconectadas, concebidas en sus especiicidades, y que determinan el tipo de relación establecida sea consigo mismo, con el otro y con el nosotros, en el sentido amplio y colectivo.
El sistema/servicio de salud y su implicación para el cuidado de sí
salud y apuntan intolerancia para asumirse en la condición
de paciente/enfermo, teniendo que recurrir al sistema/
servicio de salud sea para diagnóstico o tratamiento,
no enfrentado como necesidad personal y si como una
continuidad del trabajo en salud: Nosotros no tenemos
tolerancia para correr atrás como paciente, teniendo que correr
atrás del sistema de salud. Nosotros siempre encontramos una
forma. Y nosotros no lo vemos como una necesidad personal; es
entendida como trabajo (P.10).
Sin embargo, los profesionales se utilizan del
conocimiento obtenido en la formación y en la actuación
y de las interrelaciones en el/del propio ambiente de
trabajo, denominadas como “encontrar una forma”,
para combatir algún problema de salud(12). Esa forma agrega conocimientos y quehaceres provenientes de las
experiencias particulares, expresados en una actitud
solidaria, de intercambio y cuidado(2).
Formación y práctica en salud y enfermería: condicionantes del autocuidado/automedicación
El autocuidado/automedicación practicado por los
profesionales de enfermería, como en otros estudios(13-14), está basada en los conocimientos obtenidos en la formación
y en la práctica de la profesión en salud: No consigo dormir,
doy vuelta para un lado me duele el cuello, para el otro me duele
el hombro, de barriga para arriba yo ronco. ¡Cuesta para dormir!
Tomo un remedio, pasa, pasó y va pasando. Cuando vamos al
médico es porque ya no aguanta más (P.3).
La automedicación representa una conducta
inadecuada y arriesgada en el cuidado de sí mismo de los
profesionales que, en tesis, deberían educar y orientar a los
legos, desestimulando está práctica, que puede enmascarar
una enfermedad aparente, pudiendo el problema resurgir
potencializado(14).
Descuidando de sí, siendo cuidado y cuidando del otro
En la jerarquización del cuidado en la vida del
enfermero, está el cuidado del otro, sea en el trabajo
o en la familia: Yo creo que nosotros hasta miramos para
nuestro problema, pero acaba disminuyendo, no dando la debida
importancia. Se preocupa con la casa, la familia, el trabajo... Y va
dejando aquel problema. Falta percibirse con más cariño (P.7).
Se entiende que es el tiempo exiguo, debido a las
numerosas actividades profesionales, un motivo prevalente
de la falta de cuidado de sí mismo(15). Mediante las señales que surgen del descuido, entendidos como un problema,
estos han atribuido poca importancia, debido a la demanda
cotidiana de cuidados a otros seres (familiares) y a otras
cosas (de la casa). En cuanto cuidan, se sienten cuidados,
pero no ofrecen a sí mismos el cuidado debido.
La categoría relexionando sobre el signiicado del cuidado del otro para el “yo – ser humano” y para el “yo –
profesional de enfermería” comprende el cuidado del otro
– del cliente y del compañero (este último interpelado por conlictos que abundan en las relaciones humanas) y, la (in)visibilidad del cuidado del otro y del propio profesional
de enfermería, presentadas en cuatro subcategorías
Cuidado del otro – cliente
El cuidado del otro – cliente es subjetivo e individual,
siendo fundamental que sea voluntario, sensible, solidario,
empático y procese el intercambio entre los seres
participantes, en la abertura e integración de sí con el
otro(1-4): El cuidado, en verdad, a veces, no es profesional. Por ejemplo, se alguien está aburrido, yo no voy a usar ninguna técnica
de enfermería para cuidar de esa persona, a veces basta escuchar,
un hombro. No es profesional, no tiene ninguna técnica para eso
(P.8).
Así, conforme la complejidad, las dudas de las
estructuras del conocimiento y del saber técnico no
atienden únicamente a las necesidades del otro, es
necesario estar atento para el movimiento dinámico de
cuidados y reconocer las fragilidades presentes en las más
variadas formas, dimensiones y conocimientos del actuar
humano(16).
Cuidado del otro – compañero
La convivencia diaria y prolongada en el ambiente
laboral, junto a los compañeros, posibilita la interacción
y la integración entre estos promoviendo la formación de
vínculos afectivos, el cuidado del otro – compañero. El
hecho de convivir y compartir sentimientos, experiencias
y conquistas fortalece los lazos de amistad y solidaridad
y, también, el acogimiento del/por el otro – compañero
promueve la relación profesional a la relación intrafamiliar,
ultrapasando el espacio institucional: Como vivimos mucho
tiempo aquí, nos volvemos una familia. Siente como si fuesen
hermanos mismos. Pasa a tener el compañero como un miembro
de nuestra familia (P.1).
Entre tanto, en los espacios del hospital, las relaciones con el otro – compañero son llenas de conlictos provenientes de los movimientos y ondulaciones propias
de la complejidad(1-4), como asevera la declaración: Es
complicado, es complejo, las personas son diferentes y usted tiene
que saber lidiar con eso (P.2).
Los profesionales de enfermería experimentan el
cuidado humano para un convivir más saludable, pero
también experimentan y enfrentan los problemas de lo
cotidiano, que inquietan a sí mismo y al colectivo. A pesar
de relaciones en que se encuentran en el convivir en un
mundo complejo(1-4).
El cuidado del otro invisible y visible
El cuidado invisible se reiere al cuidado silencioso, espontáneo, voluntario, no explícito, evidente o visible, que
no es percibido por el otro. El cuidado invisible es sentido
cuando el profesional de enfermería se percibe, como
ser humano y profesional, invisible y ‘desvalorizado en la
percepción del otro ser: El cuidado invisible, realizado en el otro,
pero que el otro no está sabiendo que está siendo hecho para él,
y por eso, a veces, no es expresado. Pero cuando alguien deja de
hacerlo, deja de cuidar del otro, eso se nota, las personas sienten
la falta (P.9). Sin embargo, el cuidado invisible se vuelve
visible, como no cuidado, cuando no es realizado, inclusive
en la dimensión familiar: Las madres hacen el cuidado invisible
también para los hijos... las madres reclaman del cuidado invisible,
reclaman que hacen y los hijos no dan valor, no lo ven (P.9).
Lo cotidiano del profesional de enfermería del género
femenino, en este estudio, todavía es marcado por los
quehaceres de la casa y cuidado de los hijos, a pesar de
que estudiosos apuntan la ocurrencia de transformaciones signiicativas, a partir de la mitad del siglo XX, en la búsqueda de la equidad entre los géneros, tanto en la vida
particular como en la privada(17-19).
Invisibilidad del profesional de enfermería conforme su categoría
Es inferida la invisibilidad del profesional de enfermería
por cuenta del entendimiento inadecuado o de la falta de éste, por el cliente, en lo que se reiere a la esfera de la profesión, a su estatus y competencia del hacer y del
saber: Cuando hablamos que somos enfermeras, ellos dicen:
¿Pero usted no pretende estudiar para ser médica? ¿No quiere
estudiar más? (P.7); ¿Entonces usted es técnica? ¿Pero usted es
más que enfermera? (P.1).
La profesión de enfermería históricamente retrata una
imagen de dedicación a los pobres, siendo responsable
por los cuidados con el cuerpo del otro. La práctica de
esa profesión, en su mayoría ocupada por mujeres, es
entendida por la sociedad como subalterna, sin valor, que
no necesita del conocimiento y de la habilidad para su
realización, y, por lo tanto, socialmente y económicamente
no reconocida(20).
En la categoría denominada relexionando el signiicado del cuidado “de nosotros” para el “yo – ser humano” y para el “yo – profesional de enfermería”, los
participantes comprenden el cuidado “de nosotros” como
un cuidado colectivo, englobando los sujetos de relación/
integración que representan un conjunto/equipo/grupo/
reunión de personas, que agregan otros además del yo;
indican a la enfermería como ejemplo de colectividad, así
como la violencia presente en las relaciones humanas,
presentado en las tres subcategorías a seguir:
Discurso “de nosotros” designado como responsabilidad colectiva, poder, autoridad y fuerza
La pronunciación “de nosotros” designa
responsabilidad colectiva; representa el trabajo de cada
uno relacionado al de otros para la constitución del todo,
en la interdependencia/interrelación compleja y dinámica
de los seres(1-4): Sentido de responsabilidad. Queriendo o no, cuando coloca el nosotros, se está incluyendo... (P.9). Destacan
que algo decidido colectivamente garantiza la fuerza y el
poder de la decisión, denota autoridad, ya que representa
el argumento de varias personas pensantes, el nosotros,
sugiriendo la consciencia de la necesidad de atención en lo que se reiere a las posiciones políticas y a lo explicito del saber/hacer de la enfermería, en su cotidiano(21).
Cuidado “de nosotros”: encuentro e intercambio a partir de la relación con el otro, con el colectivo
En este estudio, en el proceso de organización/
auto organización de la enfermería como grupo surge el
encuentro para el cuidado de sí, del otro y “de nosotros”,
cuyas relaciones se alimentan de cuidado: Yo creo que el
grupo en sí, cuando se reúne, o cuando se cuida tiene un poquito
de eso, de intercambio (P.2). El momento de encuentro, la
preocupación, la solidaridad y el importarse con el otro
remiten al cuidado “de nosotros”.
Así, por ser un sistema abierto, el cuidado y las
relaciones en la enfermería se disipan, intercambian,
reciben, donan, se regeneran, se desintegran, degradan,
trasforman, organizan a partir de integraciones,
interacciones e interrelaciones de los seres de cuidado(1).
Violencia en las actitudes relacionales/colectivas
Los participantes se inquietan con la presencia de la
violencia en la vida de las personas, e indignados apuntan:
Hay animales todavía que son mejores y no se comparan con el ser
humano (P.1). El mundo en que nosotros vivimos, un mundo de
violencia. ¿Qué sucede con nosotros? Esa matanza en los barrios
pobres, la desigualdad [...] Unos con tanto y otros sin nada. Y las
personas con poco se contentan con tan poco y los que tienen,
cuanto más tienen, más quieren, pasando por encima de las
personas (P.1).
Según el pensamiento complejo, se necesita ampliar,
aguzar, desarrollar una visión de mundo que posibilite mirar
local, también la visión global, del individuo, del ambiente,
de la colectividad, de la sociedad(1-4,22).Urge cambiar de actitud, como individuos y humanos, el ejercicio del
respeto y de la solidaridad con el otro y porque no decir,
con nosotros mismos.
La categoría relexionando y (re)construyendo los signiicados de las relaciones del cuidado de sí, del otro y “de nosotros” destaca la preocupación de los profesionales
con el nosotros, en el sentido del cuidado ecológico/
planetario/colectivo/del ambiente. Como sujetos críticos y relexivos, los profesionales aluden sobre actos y hechos locales que repercuten globalmente, especíicamente resaltan la preocupación con el control de epidemias,
como el dengue, que afecta la población en el país (en la
época del estudio); la preservación del ambiente natural;
la promoción de la salud humana vislumbrando el cuidado
individual y colectivo, citando el uso de agrotóxicos; la
preservación del agua y del medio ambiente, apuntando
el riesgo de la escasez de recursos naturales, si no son
preservados; el cuidado del planeta con un todo, que
depende de cada sujeto.
Estas observaciones motivan el pensar y el (re)pensar las prácticas individuales con la inalidad de asegurar la propia salud – el cuidado de sí mismo y de toda una
población – el cuidado del nosotros, considerando que
enfermedades ya erradicadas o hasta entonces controladas
están retornando o expandiéndose con gran poder de
virulencia(23) y denotan un importante síntoma de la crisis de la civilización enfrentado contemporáneamente,
cuya consciencia ecológica está subyacente a la crisis de
degradación del medio ambiente(24) y el individualismo subyacente en el colectivo: Es que en verdad pensamos
solo en uno mismo. No estamos pensando en nosotros (P.1);
Responsabilidad social como siendo deber del yo, del otro y de
todos nosotros (P6); Tenemos que tener respeto con el otro y con
el nosotros (P4).
Esta categoría implica para los profesionales un análisis
de las propias prácticas cotidianas, considerando aspectos
ambientales, sociales y culturales para la promoción de
nuevas y mejores prácticas para el cuidado colectivo y
planetario(1-4).
Consideraciones inales
Fue posible comprender que las relaciones del
cuidado de sí, del otro y “de nosotros” conjugan las
múltiples dimensiones del ser humano, concebidas en sus especiicidades, que determinan el tipo de relación establecida sea consigo mismo, con el otro y con el nosotros
en el sentido amplio y colectivo. La relación de cuidar se
procesa en la relación con otros seres, particularmente
por los intercambios que proporciona al atender las
expectativas individuales y/o colectivas.
El estudio apunta la imposibilidad de separar el “yo – ser humano” del “yo – profesional”, siendo ambos, inherentes
a un único ser, indivisible, insubstituible, cuyas relaciones
de cuidado que establece consigo mismo y con los otros,
en sus movimientos, presenta dimensiones múltiples e
interconectadas, provenientes del vivir complejo.
La relación de cuidado con el otro, sea cliente o
compañero, corresponde a la complejidad que se encuentra en el convivir humano, siendo subjetiva, plural y también
singular a la experiencia humana; envolviendo además
de la formación de vínculos e intercambios mutuos, los conlictos, problemas y animosidades inherentes a las relaciones colectivas.
El cuidado “de nosotros”, es un tema emergente y en
construcción, es designado como responsabilidad colectiva, destacando el cuidado ecológico/planetario/colectivo/del
ambiente, relacionado a la comprensión de los fenómenos
múltiples e inagotables de la constante asociación entre los seres y estos con su ambiente, que modiican, alteran y hacen alterar las relaciones existentes, siendo imperativa
la continuidad y ampliación de la comprensión acerca de las relaciones de cuidado “de nosotros”.
Entre tanto, el referencial teórico presenta limitaciones a la relexión de preguntas relacionadas al ser persona y al ser profesional de enfermería, al tener que hacerse persona
y hacerse profesional en el contexto del cuidado humano, especíicamente; no contextualiza la realidad identiicada y no aborda los signiicados de la persona - profesional de la enfermería, las cuestiones existenciales y culturales,
personales y grupales del ser - profesional de enfermería
dialógicamente.
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Como citar este artículo:
Baggio MA, Erdmann AL. Relaciones múltiples del cuidado de enfermería: el surgimiento del cuidado “de nosotros”.
Rev. Latino-Am. Enfermagem [Internet]. sept.-oct. 2010 [acceso en: ___ ___ ___];18(5):[08 pantallas]. Disponible
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