Nombre
2.2.5 Nacionalidad
El Derecho Internacional Privado es una disciplina del derecho cuyo objeto de estudio es el llamado derecho de gentes o derecho que regula la situación jurídica de las personas y de los bienes en el ámbito internacional.
El objeto de estudio del Derecho Internacional Privado son pues las normas internas de los Estados en materia civil, los tratados internacio- nales, los convenios y acuerdos entre las naciones, así como el papel que desempeñan los organismos internacionales en materia de regulación del derecho de las personas y de los bienes.
Los atributos de las personas físicas y jurídicas son: el nombre, el domicilio, el patrimonio, la capacidad, el estado civil. El estado civil con- templa no solamente la relación familiar que una persona guarda respec- to al Estado – sino también su situación política como jurídica, a esto le da el nombre de nacionalidad.
El derecho de los bienes es el conjunto de reglas jurídicas que regu- lan las relaciones entre las personas y los bienes. Una de las clasificaciones de estos últimos puede hacerse entre bienes materiales e inmateriales.
Una distinción importante entre el derecho de personas y el dere- cho de bienes, es que las personas son sujetos de derecho mientras que los bienes, son objeto de derecho, en consecuencia susceptibles de apro- piación por los sujetos de derecho.
2.2.5.1 A
nteceDentesEn la Edad Media, el individuo o siervo era vasallo del señor feudal o súbdito del soberano, basada en la allégeance, fidelidad y lealtad por el mero hecho de haber nacido dentro de los límites del territorio sometido al dominio del señor. El vínculo era eterno y al súbdito le estaba prohibido emigrar, bajo sanción. Sin embargo, el siervo sometido podía cambiar su nacionalidad sólo si el soberano lo consentía.
En la Época Moderna, el término de allégeance, practicado en la edad media, se asocio al concepto de nacionalidad. En los años precedentes a 1789 la nación se confundía con la persona del monarca y la nacionalidad era el lazo de fidelidad y lealtad al soberano. Al desaparecer éste con la Revolución Francesa, el nuevo régimen buscó una noción que reflejara los principios de Libertad, Fraternidad e Igualdad, de índole democráti- co que sustituyera ese lazo de adhesión al antiguo monarca, surge así la nacionalidad.
Cualquiera que sea la percepción del Estado, una de sus primeras consecuencias es que no es más el arbitrio del soberano o el príncipe quien otorga o no la nacionalidad, sino el Estado, sobre la base de un conjunto de principios y reglas constitucionales o civiles como de circunstancias personales o familiares del sujeto. El hombre vía el derecho internacional se beneficia de la nacionalidad, vinculando ésta al Estado.
Los nacionales son entonces aquellos individuos que por su vínculo al territorio y/o a la sangre forman en un territorio determinado un Estado, regulado por un conjunto de reglas que los localizan e identifican, en una
determinada colectividad. Puede decirse también que los nacionales son el conjunto de personas sometidas a la autoridad de un Estado a quienes éste reconoce derechos civiles y políticos y asume su protección dentro y fuera de su territorio. La nacionalidad no puede ser confundida con la ciu- dadanía, ésta ultima solo comprende una parte de los nacionales, aquellos calificados para ejercer sus derechos y deberes civiles y políticos.
El derecho de la nacionalidad está constituido por un conjunto de normas que permiten distinguir entre aquellos sujetos que el Estado rei- vindica como nacionales de aquellos que no lo son, entre los nativos y los extranjeros.
La nacionalidad como uno de los componentes del Estado moderno tiende a desaparecer con la identidad digital, replanteando la noción de democracia, de deberes y derechos de los nacionales, de protección del Estado, como de localización e identificación.
2.2.5.2 Definición y derechos humanos
La nacionalidad ha adquirido una connotación tal que ha sido ele- vada a la categoría de Derecho Humano fundamental y en consecuencia ha sido reconocido por varios instrumentos jurídicos internacionales, de carácter declarativo y convencional; aquellos de la Organización de las Naciones Unidas (O. N. U.) y la Organización de Estados Americanos (O. E. A.)
La identidad digital replantea igualmente este derecho, por ejem- plo:
- La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.
Esta declaración estipula en su artículo 15 lo siguiente:
1- Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
2- A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del De- recho a cambiar de nacionalidad, o los derechos al cambio de nacio- nalidad, o los sujetos a su pérdida y recuperación.
2.2.5.3 A
Dquisición ypérDiDADe lAnAcionAliDADoriginAriAoADquiriDA El derecho interno de cada Estado reglamenta soberanamente la forma de otorgar su nacionalidad, de tal manera que su adquisición pue- de ser originaria o adquirida, los mecanismos de recuperación y e doble o múltiple nacionalidad.Igualmente, el desafío tecnológico pone en cuestión estas afirma- ciones.
2.2.5.4 c
onflictosDe nAcionAliDADDe la misma manera, los conflictos de la nacionalidad, sobre la per- sona: Positivos: una persona con varias nacionalidades; Negativos: des- pojo de nacionalidad a una persona o rechazo de su pretensión de ad- quirir otra. O, sobre los criterios jurídicos adoptados por cada Estado: Ius sanguinis; Ius soli, no son aplicables en el ámbito virtual.
De la misma manera, es posible que podamos resolver algunos de los conflictos, de crearse una institución internacional oficial, apelando a sistemas validos para solucionar estos, vía:
• Aplicación del mismo sistema a nacionales y extranjeros.
• Acuerdos de principios de reciprocidad.
• Aplicar medidas para atribución de nacionalidad; y
• Evitar imponer nacionalidad sin renuncia previa de la anterior.
Y utilizando instrumentos jurídicos reguladores como los Tratados, Convenios..
2.2.5.5 r
égimenDe lAnAcionAliDADen elp
erúLa competencia en materia de nacionalidad, y en particular a la nacionalidad virtual le corresponderá al legislador interno; basado en el respeto de los principios de derecho internacional y en el marco de la coo- peración internacional. Cada país determinará lo referente a adquisición, pérdida y recuperación de su nacionalidad, como de los conflictos que
ello plantea. Esa libertad del legislador interno obedece a la soberanía del Estado peruano, cualquier sujeto estatal internacional, debe respetar dicha soberanía.