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Los propios actos de estado civil

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2.2.6 Actos de estado civil

2.2.6.2 Los propios actos de estado civil

Los propios actos de estado civil sirven a registrar la existencia o no de una persona, su estado familiar, su sexo.

En derecho civil, los actos o los documentos en los cuales se consig- nan estos son las partidas de estado civil en sentido amplio. En ellas se consignan la existencia o no de la persona física, su presencia física o no.

En sentido estricto interesa la persona física como su situación familiar, tal como resulta de la filiación y del matrimonio.

Las partidas de estado civil son los documentos escritos, mediante los cuales la autoridad pública, constata auténticamente los principales acontecimientos del estado de las personas: nacimientos, matrimonios, defunciones. El establecimiento de los registros civiles consagra la trans- ferencia de la función eclesiástica, antes detentada por la iglesia,latu sen- su, vinculada al cumplimiento de ceremonias religiosas.

Los actos de estado civil representan las acciones practicadas por los funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones, caracterizadas jurídicamente por: el formalismo, el valor probatorio y la publicidad.

Los actos de estado civil presentan una característica original, si se les compara por ejemplo a los actos notariales, es que toman en cuenta no solamente los intereses privados, sino también el interés público.

Para la identidad digital debiera igualmente registrarse la existen- cia o no de una persona, su estado familiar, su sexo, su nacionalidad.

Pero también las acciones practicadas por los funcionarios públicos, con conocimientos y formación particular en nuevas tecnologías, respe- tando las características que ellas deban tener: formalismo, valor proba- torio y publicidad. Y tomando en cuenta el interés privado y público..

2.2.6.2.1 Formalismo

Son actos solemnes, es decir, requieren de una forma particular para su existencia,ad solemnitatem. No obstante, el derecho no profundizó en esta materia como si lo hizo en otros ámbitos, cuanto a esta exigencia formal, por el riesgo de privar a ciertos individuos de toda prueba de su estado, lo que habría tenido una consecuencia más grave, no solamente para los propios interesados, sino también para la sociedad.

Esta es la razón por la que, aún cuando la existencia de los actos de estado civil pareciera rigurosamente vinculada adeterminadas formas,la inobservancia de las mismas es raramente sancionada denulidad, pudién- dose plantear lareconstitución de los actos si faltaran las formas pre consti- tuidas. Son una especie de actos de formalismo reducido.

Es necesario reflexionar sobre el formalismo de los actos de estado civil, y las entidades que llevarían a cabo éstas.

2.2.6.2.2 Valor probatorio

El funcionario de estado civil es un funcionario público. Posee las mismas características: los actos que redacta son escrituras públicas, provis- tas de un valor probatorio especial que no puede ser enervados sino por de- cisión de instrumento falso. Ese es el principio, el mismo que no reconoce diferencia entre los registros, ni incluso entre los actos según hayan sido recibidos y entregados por el propio funcionario o por agentes delegados, los mismos que operan bajo su vigilancia y bajo su responsabilidad.

Sin embargo, ciertas distinciones son necesarias para atenuar el al- cance de la afirmación precedente. Es necesario separar las declaraciones relativas a la filiación cuyo valor probatorio, en las partidas de nacimien- to, se someten a normas particulares. Luego, se distinguirá, de acuerdo con una teoría válida para todas las escrituras públicas, entre las declara- ciones en las cuales el funcionario público hace constatar hechos verifi- cados por él mismo, de sus propios ojos, por sus propios sentidos, propriis sensibus, en el ejercicio de sus atribuciones de aquellos otros en los cuales sólo reprodujo las declaraciones hechas por las partes, los declarantes o los testigos. Sólo las declaraciones de la primera categoría, las constata- das por él mismo, dan fe hasta que ellas sean sancionadas de falsas; las otras sólo dan fe hasta prueba en contrario.

En consecuencia, dan ciertamente fe hasta prueba de declaraci- ón en contrario de falsas: la mención de la fecha del acto, la mención de la identidad y la calidad del funcionario de estado civil, la mención que determinadas personas, indicando tener tal o cual nombre, tal o cual

domicilio, etc., se presentaron ante ese funcionario y le hicieron las de- claraciones que figuran a continuación. Pero está claro que esta última mención, no implica ninguna afirmación del funcionario público cuanto al contenido de las declaraciones: la identidad de los interesados (partes, declarantes, testigos) sólo se constata, certifica hasta prueba en contrario.

A fortiori, sucede lo mismo con la veracidad de los hechos reportados por ellos. ¿Si se produjo un parto? ¿En el día y a la hora indicados? ¿El niño fue del sexo mencionado? Ningunos de estos aspectos tiene en una par- tida de nacimiento el valor probatorio auténtico, ya que no es misión del alcalde o del funcionario de estado civil de comprobarlos. Los formularios de los cuales se inspiran los municipios tienden a reducir al mínimo las comprobaciones que el funcionario del estado civil toma a su cargo, ape- nas circunscrito al marco del acto (fecha, lugar, autoridad) de los cuales él asume la responsabilidad; en cuanto al contenido, se limita a recoger estas o aquellas declaraciones de los comparecientes.

Allí, el principio de autenticidad pierde eficacia. Y también, de acuerdo con ésta pérdida general de responsabilidades, se opera una evo- lución en la concepción del estado civil, representa cada vez más una ventanilla de trámite que una magistratura. Queda, sin embargo, a cargo de los interesados asumir la comisión delitos penales contra la fe pública, si sus declaraciones alteraran la verdad sobre los hechos que los actos tienen por objeto constatar.

El valor probatorio que concierne a los registros de estado civil se extiende también a las copias regularmente hechas por los depositarios de los registros civiles municipales. En consecuencia las copias certificadas conformes darán fe ellas mismas, si han sido entregadas por el mismo funcionario de estado civil o por los agentes delegados. Copia puede ser definida como el término genérico, pero podemos distinguir:

1° las copiasstrictu sensuo expediciones,que reproducen íntegramente los registros;

2° losextractos,que son copias reducidas (para las partidas de naci- miento y matrimonio solamente). Expediciones y extractos tie- nen un igual valor probatorio: la de los propios registros.

Igualmente, deberá reflexionarse sobre el agente a quien incumbirá esta: RENIEC, a la Autoridad Nacional de Datos Personales, u otra Instituci- ón sobre el valor probatorio atribuible a estos actos y las herramientas tecno- lógicas necesarias para ello (firmas y certificados digitales, micro formas...)

2.2.6.2.3 Publicidad

Los actos de estado civil no son sólo medios de prueba, sino ins- trumentos de publicidad sobre el estado de las personas. Existe el interés público para que el estado civil de la persona no sea un secreto, y que determinados terceros, tengan legítimo interés en conocer, además, de sus relaciones personales o empresariales (Ej. Conocer la capacidad de un co-contratante depende de la fecha de su nacimiento, o de su situaci- ón familiar). La diferencia es muy marcada con los actos notariales que constatan acuerdos, contratos privados, normalmente sin consecuencias fuera de las partes. Los actos notariales privados, en principio, no deben comunicarse a terceros, mientras que el principio de publicidad se aplica a los actos de estado civil.

Es necesario comprender que este principio no implica, para las personas ajenas al servicio, el derecho de examinar los registros. La pu- blicidad se realiza siempre por entrega de copias íntegras o simples ex- tractos. A este respecto, es necesario distinguir según los actos y según los requirentes.

De la misma manera que para el caso del valor probatorio, deberá reflexionarse sobre los agentes a quien incumbirá esta: RENIEC, la Au- toridad Nacional de Datos Personales, u otra Institución y las formas de publicidad de estos actos, las herramientas tecnológicas necesarias para ello (firmas y certificados digitales, micro formas...) y los medios o sopor- tes en los cules se consignan estos.