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Fibroma en Buenos Aires.-Ries y Bueno discuten la estadfstica de 210 casos de fibroma uterino operados en un servicio de ginecología del Hospital Pirovano de Buenos Aires, desde julio de 1913. El fibroma apareci6 con mayor frecuencia entre los 35 y 40 años. La forma más frecuente fué la intersticial pura. Entre las enfermas hubo un alto porcentaje de esterilidad (44.7), y una cifra de abortos más elevada que la normal, sobre todo en las formas submucosas y difusas. La degeneración mixomatosa fue la más prevaleciente de las degeneraciones benignas. La malignidad fue poco frecuente (2.8 por ciento), de modo que no justifica la ejecución sistemática de la panhisterectomía. (Ries, E. B., y Bueno, R. M.: Prensa Méd. Arg., 2020, obre. 16, 1935.)
Córdoba.-Wolay y di Rienzo repasan la mortalidad cancerosa en la ciudad de Córdoba, Argentina. En el decenio 1924-1933, los casos suman 2036, habiendo subido de 158 en 1924 a 243 en 1933. En 1933, clasificados por órganos, la propor- ción era ésta: estómago, 62; hfgado, 55; peritoneo y mama, 13; genitales femeninos, 12; boca, 9; piel, 2; otros órganos, 77. En la ciudad, sin embargo, la mortalidad cancerosa no ha pasado todavfa de 96 por mil. En ciertos 6rganos, como útero y estómago, no se ha observado aumento, y en otros como la piel ha habido hasta disminución. En los últimos años ha aumentado la mortalidad a la edad de 40- 50, mientras que antes sucedia esto a la de 60-80. La Facultad de Medicina de Córdoba tiene en proyecto crear un instituto del cáncer. (Wolay, 1. F., y di Rienzo, S.: V Cong. Nac. Med., Act. Trab., 753, 1935.)
Rosario.-En Rosario, las muertes atribuidas al cáncer en 1929 alcanzaron a 381, habiendo aumentado año tras año. Divididas por sexo, 234 correspondieron al masculino. El órgano más atacado fué el estómago, 87 casos; viniendo después el hfgado y vfas biliares con 31, y ocupando el intestino el tercer lugar. (Sadi Fonso, F.: Rev. Med., 26, No. 75, 1934.)
Brasil.-No triennio 3133 morreram victimados pelo cancer no Rio de 40-50 por 100,000 habitantes, emquanto que, em Sao Paulo o indice variou entre 50 e 70. Para egual populaoão as cifras de Recife e Porto Alegre foram mais de 50 e mais de 57. (Folha Med., XV, dbro. 5, 1935.)
Liga Cubana.-Un comunicado reciente hace notar que desde hace 10 años existe y funciona en la República de Cuba la Liga contra el Cáncer, institución benefica particular, reconocida por el Gobierno como de utilidad pública y teniendo como propósito combatir la propagación del cáncer. Para ello emplea diversos medios incluso la publicación de boletines y revistas para información de los médicos e ilustración del público, adquisición de radio y aparatos cientfficos, sostenimiento de camas para cancerosos en el Instituto del Cáncer y en el De- partamento “Juan Bruno Zayas” del Hospital Mercedes, etc, y llevado a cabo una intensa campaña en todas las clases sociales para informar al público sobre los sfntomas y tratamiento de la enfermedad. La Liga, cuya sede esta en la Habana, cuenta tambien con Delegaciones en Caibarien, Santiago de Cuba y en el Central Tacajó, sosteniéndose únicamente de la caridad pública y por medio de cuotas de socios, donativos, fiestas y rifas. Los miembros de la Liga se dividen en tres clases: benefactores (abonando $50.00 anuales), protectores ($5.00 a $50.00 anuales) y asociados ($1.00 a $5.00 al año). Todos los años se organiza
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una gran fiesta para recolectar fondos. En el quinquenio de 1930 a 1935 la pro- tección de la Liga contra el Cáncer ha alcanzado a 10,150 enfermos. Dirfjase toda correspondencia al Instituto del Cáncer, Hospital Calixto Garcfa, Habana, Cuba.Más camas en Cuba.-Gracias a la labor de la Liga contra el Cancer se han creado en Cuba 200 camas más para cancerosos avanzados de ambos sexos, diatri- bufdas entre todos los hospitales de las capitales de provincias. Eso aliviará la tarea del Instituto del Cáncer y del Departamento Juan Bruno Zayas en el Hospital Mercedes, a donde acudían los cancerosos de toda la República. En el Instituto del Cáncer se inauguró un anexo en septiembre, en el que cabrán 24 enfermos más. (Bol. figa contra Cdncer, 254, agto. 1935.)
Chile.-En el Instituto Nacional de Rádium de Santiago de Chile, de 1,121 enfermas de cáncer del cuello uterino, 9610 48 (4.6 por ciento) eran del grado 1; 113 (10.9 por ciento) de grado II, o sea en el lfmite de operabilidad; 561 (54.3 por ciento) de grado III, inoperables ya; y 310 (30.2 por ciento) de grado IV, con infiltraciones macizas, o infiltración total, o metástasis distantes. En las en- fermas de grado III, las probabilidades de curación ya disminuyen a 15 por ciento, pero es inútil y dispendioso enviar enfermas de grado IV para tratamiento, sobre todo de sitios alejados. En el grado II precisa todo cuidado para evitar la mortalidad operatoria, que llega de 5 a 19 por ciento, aun en manos de los mejores operadores, mientras que en el Instituto la mortalidad terapéutica no pasa de 1.8 por ciento. (Del Río, S.: Ref. Méd., 928, nbre. 15, 1935.)
De 120 enfermos de la piel, 50 por ciento habían tenido sus lesiones por más de cinco años, y sido sometidos a tratamientos de prueba que resultaron inefi- caces, y de 68 de los labios, 48.5 por ciento llegaron con ganglios y un período de evolución de 17.5 meses, lo cual indica la conveniencia de hacer biopsias en todos los casos dudosos, si se quiere obtener el mayor porcentaje posible de curaciones probables. (Ztid.)
VaZpara%so.-En el Hospital San Agustfn de Valparafso ingresaron en 1934 122 cancerosos, siendo operados 43,5 enviados al Instituto de Rádium de Santiago y restando 74 incurables. En su tesis, el autor analiza 20 casos, haciendo notar que las estadfsticas actuales son incompletas, tanto en Chile como en otras partes. Al discutir el aspecto clínico y social, apunta que la ignorancia y apatfa del pueblo son de los factores que más contribuyen al desarrollo del mal, y que sería conveniente crear la especialidad y la cátedra de cancerologfa. Una organi- zación de lucha comprenderfa una central y consultorios distribuidos por el pafs. (Thomsen Potts, J.: “El cáncer incurable, su aspecto clínico y social,” tesis, 1935.)
Liga en El Salvador.-El 3 de febrero qued6 organizada en San Salvador, bajo la presidencia del Dr. Alonso V. Velasco y el patronato de la Sociedad Beneficen- cia Pública, una Liga Anticancerosa, a la cual auxiliaran no 9610 los médicos de la República, sino las enfermeras visitadoras y el Gobierno y sus representantes locales. (La República, fbro. 6, 1936.)
Honduras.-Señalando la escasez del fibroma en Honduras, donde su pro- porci6n en las mujeres de 35 años en adelante no llega ni siquiera a 5 por ciento, Paredes agrega que sucede algo muy distinto con el cáncer, pues por cada fibroma encuéntranse 3 0 4 carcinomas cervicales. (Paredes P., S.: Rev. Méd. Hond., 69, eno & fbro. 1936.)
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OFICINA SANITARIA PANAMERICANA FraYOy no es raro en los niños. El autor ha encontrado epiteliomas en niños de 5 años y sarcomas en criaturas de un año y un mes. De 82 niños estudiados, 80 eran pobres, 3 indfgenas, 74 mestizos y 5 criollos. La proporción del cancer com- parada con otros neoplasmas malignos, es baja. El sarcoma de elementos em- brionarios constituye el histoma maligno más frecuente. De 76 casos observados, 7 fueron en niñas. Al autor le parece que la intervención del factor herencia es muy debil y que el terreno luético no parece influir en la cancerogenia. En el niño la evolución es más rápida, quizás debido a que en apariencia resiste mejor la invasi6n y se descuida el tratamiento. (Mendizábal, Pablo: Bol. Liga Cont. Cáncer, 319 nbre., 1935.)
Nicaragua.-Según González, va en aumento en Nicaragua el número de cán- ceres del cuello de la matriz. Propone, secundando la idea de Castro Cervantes para Costa Rica, que se establezcan hospitales especiales para las enfermas inoperables. En Nicaragua ya han empleado el veneno de la cobra como anal- gésico en el cáncer, aunque tropezando con las dificultades de la carestfa del medicamento y la falta de una posología exacta. (González, R. : “Memorias II Cong. Méd. Centroam.,” 1934, p. 100.)
Cáncer cervical en Lima.-De 1928 a 1934, ingresaron en una clinica ginecológica de Lima 130 casos de cáncer del cuello uterino, en 70 de los cuales se probú el radio, en 33 la cirugía, en 7 ambos combinados, y en 20 diversos procedimientos, quedando 39 sin tratamiento. Entre 15 casos tratados en 1929 con radio, se han logrado cuatro sobrevivencias de cinco años, o sea 26 por ciento. (Garcfa Porto- carrero, P.: Rev. Méd. Per., 893, nbre. 1935.)
Puerto Rico.-En el análisis de 9233 especfmenes de distintas clases incluyendo 775 autopsias, obtenidos casi todos de habitantes nativos de Puerto Rico, que se sometieron a un estudio anatomopatológico, desde noviembre 17, 1924 hasta noviembre 21, 1934, se han observado 1,244 casos de tumores malignos en los que figuran la mayoria de los tipos ya conocidos en las zonas templadas, tanto en su morfologfa como en su crecimiento y propagación. La comparación de esta serie de casos con una análoga del Hospital Presbiteriano de Nueva York, donde se observaron 1,362 casos de tumores malignos durante diez años, desde 1915 hasta 1924, demuestra una diferencia en la frecuencia del cáncer del útero (208 y 169) y del cáncer del pene (95 y 1) en estas dos instituciones, lo que parece indicar una alta frecuencia de los tumores de estos dos órganos en Puerto Rico. La estadfstica oficial del Negociado de Estadística Demografica del Departamento de Sanidad de Puerto Rico muestra una mortalidad cancerosa de 45.9 por 100,000 habitantes, en 1933, que es relativamente baja, y un aumento progresivo desde 25.8 en el 1915. La explicación de estas dos observaciones no es del todo clara, pero larelativamente menor proporción de población adulta de 45 años en adelante en Puerto Rico, hace creer que este factor influye de una manera significativa en lo que se refiere a la mortalidad registrada. ‘(Rivero, Alberto: Bol. Asoc. Méd. P. R., ab. 1935.)
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garganta y boca 18.0, útero 7.5, huesos 7.0, estbmago 9.0, y otros órganos 5.25 por ciento. (Torrealba, J. F., y Troconis, F.: Gac. Méd. Caracas, 165, jun. 15, 1935.)Portugal.-L’Institut Portugais d’Oncologie est un établissement à la fois hospitalier, scientifique et social. Comme organisme hospitalier, il possède tous les moyens pour traiter un grand nombre de cancéreux par la chirurgie, la radiothérapie, la curiethérapie, la diathermie, etc. Ces traitements sont appli- qu6s soit à des malades externes, soit à des malades internés dans le nouveau pavillon, tant pour y subir des interventions chirurgicales que pour être traités par le radium. D’autres malades sont hospitalisés a la premiere Clinique Chirurgicale de la Faculté de Mbdecine, en attendant que la construction des bLtiments destines à 1’Hôpital du Cancer soit terminée. Le diagnostic précoce des tumeurs est assuré gr$ce au service de biopsies et d’anatomie pathologique qui fonctionne à 1’Institut. Les examens des tissus suspects, requis par les cliniciens du paya et de ses colonies, sont entièrement gratuita pour les malades pauvres. Des installations spéciales permettent aussi l’emploi ae la radio- graphie comme méthode diagnostique. Comme établissement scientifique uni- versitaire, 1’Institut se propose de poursuivre des recherches dans les différents domaines de la cancérologie. Comme organisme social, le centre de Lisbonne s’occupe de l’enseignement et de la propagande des moyens de lutte antican- céreuse. 11 organise des conférences et des cours théoriques et pratiques qui sont suivis par des médecins et des étudiants en médecine. Il publie des bro- chures de propagande et un Bulletin mensuel d’informations relatives aux tumeurs et aux moyens de les dépister. Une organisation privée collabore avec 1’Institut d’oncologie dans la campagne anticancéreuse. Cette Commission d’rnitiative particulière de Lutte centre le Cancer s’occupe notamment de réunir des fonda supplémentaires, au moyen de quêtes, souscriptions publiques, spectacles, etc. Dans le programme du Centre de Lisbonne figure aussi la création de filiales dans les villes universitaires de Coimbra et de Pôrto, ainsi que dans d’autres villes du pays et des colonies. Un de ces services fonctionne déja à Pôrto. Depuis son inauguration en décembre 1927 jusqu’à la fin de l’année 1933, 10,808 malades se sont présentés aux différentes consultations de I’Institut. Parmi eux, il y avait 6811 cancéreux, dont 1,900 hommes et 4,911 femmes, ce qui donne un pourcentage de 63 de cancéreux. Des malades porteurs de cancer, 195 seulement se trouvaient B un stade tellement avancé de la maladie qu’ils n’étaient plus susceptibles d’être traités. La plupart des malades ont pu être soumis aux traitements habituels. Le nombre total d’applications de rayons X fut 60,899. Le pour- centage des porteurs de cancer, qui a baissé successivement dans les cinq pre- mieres années, a subi une élévation en 1933. Mais même de 1928 a 1932, on a constaté une augmentation réelle du nombre des cancéreux. Portugal est un paya de 7,000,OOO d’habitants environ et la ville de Lisbonne ne compte guere plus de 700,000. La grande majorité des malades qui sont venus à I’Institut d’oncologie habitent Lisbonne et ses environs, région où le cancer est extrême- ment fréquent. (Arquivo de Patol., 546, dbro., 1934.)
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OFICINA SANITARIA PANAMERICANA IMaYOdebe a una irritación crónica y cree más bien en un factor diatésico o quiza un virus. (Hartmann, M.: Caz. Hôp., 1640, nbre. 30, 1935.)
PuEnzón.-Entre 8,092 enfermos fallecidos en el Hospital Rawson de Buenos Aires, desde julio de 1926 a diciembre de 1933, de los cuales 2,501 fueron autopsia- dos, Mosto y Polak encontraron400 cánceres, y de 6stos45 pulmonares primitivos. La proporción es enorme, pero depende en parte de que los casos pulmonares son seguidos con sumo interés, comprobándose casi sin excepción ana&ricamente, lo cual no sucede en otros casos. El enfermo más joven tenla 16 años, y el más viejo 65, y 27 de ellos quedaban entre las edades de 30 y 49 años. De los 45, eran hombres 40, y todos blancos, aunque ninguno judfo. Se comprobaron metástasis en 70 por ciento: 23 de ellas en los ganglios, y las demás en otros órganos, incluso estómago, coraz6n, cerebro y sistema óseo. En un gran porcentaje de los autop- siados se encontraron lesiones características de procesos pleuropulmonares agudos y crónicos, pero ~610 en tres signos de tuberculosis. En la discusión, Bianchi se preguntó si el aumento se debe a mejor estudio y diagnóstico, es decir, que antes los enfermos se mandaban al campo como tuberculosos, mientras que ahora se retienen para estudio. Las frecuentes metástasis suprarrenales plantean la relación entre este fenbmeno y el semejante observado en los tuberculosos pulmonares. Lascano González citd la estadfstica del Instituto de Anatomfa Patológica “Telémaco Susini’” donde se hacen autopsias sistemáticas de todos los enfermos que fallecen en el Hospital de Clfnicas desde 1897, sin selección. Allf, desde 1930, en que el cáncer pulmonar parecfa una rareza, ha dado un salto en su frecuencia, y actualmente se ven varios casos cada mes. Bianchi agregó que en el Instituto Modelo de Clínica Médica el aumento es enorme, pero, para 61, por la misma causa mencionada antes. Mosto aceptó que hoy dfa se diag- nostica mejor dicho cancer. En cuanto a histologfa, repitió que no ha encontrado ningdn caso de origen alveolar, observando siempre mucosidades en las células, lo cual para él tiene valor como indicio de origen bronquial. (Mosto, D., y Polak, M. : Hosp. Arg., 657, mayo 30, 1935.)
Arkin y Wagner afirman que el carcinoma primario del pulmón es uno de los cánceres más frecuentes en los adultos, viniendo después del gastrointestinal y constituyendo de 6 a 8 por ciento de todos los tumores malignos. Como 75 por ciento de los casos se presentan entre los 40 y 60 años de edad. En una serie de 135 casos, el citncer pulmonar fue 12 veces más frecuente en el hombre que en las mujeres. El asiento más frecuente fue el lóbulo superior derecho. Todos esos tumores son broncógenos, comenzando con una metaplasia de las células del epitelio basal. Histol6gicamente hay tres formas importantes: los fusiformes o globocelulares, los adenocarcinomas y los céluloescamosos; los últimos suelen ser menos malignos. De 74 casos en que se hizo la autopsia, 5610 uno no tensa metástasis. Los principales cambios pulmonares consistieron en: derrame pleural 47 por ciento; bronquiectasia43 por ciento; neumonfa aguda 28; neumonfa crónica 20; abscesos y gangrena 20, y bronquitis purulenta 19 por ciento. En 51 por ciento loa signos y sfntomas eran de predominio extrapulmonar. En el diagnóstico ayudan los antecedentes de bienestar hasta unos 8 meses antes de consultar al médico, la aparición de bronquitis o ataques recurrentes de neumonfa o pleuresfa seguidos de tos persistente, dolor pulmonar o extrapulmonar, hemoptisis y disnea. La roentgenograffa permite hacer el diagnóstico por lo menos en dos terceras partes de los casos. El broncoscopio es de mucho valor para confirmar el diag- nóstico, pero en la mayor parte de los casos no se necesita. (Arkin, Aaron, y Wagner, David H.: Jour. Am. Med. Asm., 587, fbro. 22, 1936.)
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pulmonar en 69 autopsias, conviniendo con Adler y Fried, en que la mayoría tienen su origen en la mucosa bronquial. Fueron clasificados como carcinomas céluloescamosos 42 por ciento, adenocarcinomas 24 por ciento, y no diferenciados de “células pequeñas” 33 por ciento. Los últimos eran clasiftcados antiguamente como carcinomas. En 67 autopsias de cáncer pulmonar primario, se encontraron metástasis en 92 por ciento, distribuidas en 45 localizaciones distintas. (Olson, K. B. : Am. Jour. Pa%., 449, mayo 1935.)
En una reunión dedicada por la Sociedad Médica de Francfort-del-Mein al carcinoma pulmonar, el Prof. Fischer-Wasels manifest6 que, comparado con otras formas de carcinoma, el pulmonar, particularmente desde la Guerra, revela notable aumento. En el Instituto Patológico de Francfort el aumento en el perfodo 192934 fu6 de 10 a 20 veces. El Prof. Alwens, del Hospital de Francfort, ha investigado la frecuencia de esos casos en las industrias, encontrando 30 casos desde 1926, varios de ellos en sujetos que trabajaban en una fábrica de cromatos y dcidos sulfúrico y clorhídrico. Groas presentó estadísticas del cancer pulmonar en el departamento de cromatos de la 1 G Farbenindustrie. Los casos observados llegan a 25, lo cual parece indicar que debe existir en dicha substancia algún factor carcinógeno. Bock, en la Clínica Universitaria de Francfort, ha observado 45 casos primarios de 1926 a 1934,39 de ellos en hombres, y por lo común radicados en el lado derecho. Hegler, en Hamburgo, ha diagnosticado 240 casos de 1920 a 1934, confirmando el marcado aumento de la enfermedad. En el hospital 6610 diagnostican 50 por ciento de los casos descubiertos en la autopsia, y fuera de los hospitales 6610 15 por ciento. Los roentgenogramas, seg6n Albrecht, revelan mucha semejanza a los de la neumonía, pero en general el aspecto es caracterfstico. El único tratamiento, según Holfelder, que parece prometer algo al principio es la irradiación sistemática con rayos de alto voltaje. (Carta de Berlín: Jour. Am. Med. Assn., 226, eno. 18, 1936.)
Hallazgo de particulas malignas en el esputo.-Dudgeon y Wrigley estudiaron el esputo de 58 personas en que se sospechaba malignidad del aparato respiratorio, incluso el pulmón, y en 20 de 26 casos positivos pudieron determinar asf el tipo histológico del tumor presente. Obtuvieron el esputo apenas se expector6 para evitar en lo posible la autolisis y la acción digestiva de los polimorfonucleares, vertiendo cada ejemplar en una placa de porcelana deslustrada. Luego se prepa- raron películas extendiendo el material con un bisturí en pelfcula de cristal, escogiendo de preferencia fragmentos sanguinolentos o, de faltar éstos, las por- ciones más sólidas. Para fijar se empleó el líquido de Schaudinn. En 68 por ciento de los casos comprobados de carcinoma pulmonar o laríngeo, se estableció en el esputo el diagnóstico, y en la mayoría de ellos se identificó la forma micros- cópica del tumor. (Dudgeon, L. S., y Wrigley, C. H.: Jour. Laryn. & OtoE., 752, obre. 1935.)
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OFICINA SANITARIA PANAMERICANA [Mayotres años, y 8610 17 por ciento por tres años. (Carta de Viena: Jour. Am. Med. Assn., 2199, jun. 15, 1935.)
Rhabdomyome de la langue.-Les AA. présentent deux cas de rhabdomyome de la langue, les seuls qu’ils ont trouvé parmi 3,096 néoplasies observées à 1’Institut Portugais d’0ncologie jusqu’au 30 juin 1933. 11s citent, en outre, tous les autres cas publiés dans la littérature médicale, dont ils ont eu connaissance et qui sont au nombre de 24. 11s décrivent ensuite leurs deux cas personnels avec l’obser- vation clinique et l’étude anatomo-pathologique en classifiant le premier comme un rhabdomyome angiomateux et l’autre comme un rhabdomyome myoblastique.
(Parreira, H.; e Nunes de Almeida, J.: Arq. Patol., 598, dbro. 1934.)
Esófago.-Para Guisez, de todas las afecciones esofägicas, el cáncer es la más frecuente. Mucho n-r& común en el hombre, se presenta sobre todo en las per- sonas de 50 a 65 años, aunque también puede afectar a los jóvenes, en quienes su evolución suele ser muy rápida. Por lo general primitivo, 8610 en 12 observaciones del autor fue secundario. El principal factor predisponente parece ser la eso- fagitis, pudiendo tratarse de irritación local por el alcohol, sobre todo en forma de aperitivos (que figura m8s o menos en la mitad de las observaciones), o de inflamación secundaria, como en la consecutiva a espasmos. Profilacticamente conviene, pues, tratar de refrenar los hábitos alcohólicos, y evitar la estasis ali- menticia, y la operación en la diverticulosis, etc. El radio, aplicado localmente, resulta tanto más eficaz cuanto mayor es la edad del enfermo, en particular si el tumor no ha traspasado los limites del esófago. (Guisez, J.: Prog. Méd., 1236, jul. 20, 1935.)
iWc&eZZe.-Les auteurs présentent dans cette note préliminaire une statistique des cas de tumeurs de la mamelle de l’homme observes à 1’Institut Portugais d’oncologie et B la Premiere Clinique Chirurgicale de I’Hôpital Universitaire. Dans leur statistique englobant 11,608 cas, les femmes y figurent avec 491 cancer et 201 tumeurs bbnignes, alors que les hommes y figurent avec 12 carcinomes et 13 lésions bénignes qui peuvent être considerées comme précancereuses. Puis les auteurs citent deux cas qui ont attiré particulièrement leur attention. Il s’agit tout d’abord d’un homme de 70 ana porteur d’une lésion de la mamelle classifiée de bénigne qui, n’ayant pas voulu se laisser opérer, en est mort au bout de 18 mois avec des métastases, la lésion primitive gardant toujours l’aspect d’une lésion bénigne. Le second cas est celui d’un malade avec des métastases des os et une lésion insignifiante de la mamelle, laquelle, h l’examen histologique, aprbs extirpation de la glande, s’avéra être un squirrhe. Les auteurs rapportent ces cas comme de bons argumenta à I’appui de l’utilité de l’éducation et de la propagande sur le cancer. 11s rappellent finalement l’action des traumatismes professionnels sur les glandes mammaires, surtout celles qui ont deja des lésions en rapport avec la gynécomastie. (Gentil, F.; Troncoso, José e Manuel: Arq. Patol., 559, dbro. 1934.)
Sarcoma mamario.-Entre 660 casos de tumor maligno de la mama de la mujer, que fueron operados en la clínica quirúrgica de la Universidad de Lepzig en 1933- 34, 16 (2.1 por ciento) fueron de sarcoma y la forma más frecuente fué la fuso- celular. La edad media fué de 40 años. La mama izquierda se afectó más fre- cuentemente que la derecha; la hipertrofia es más rapida en el sarcoma que en el carcinoma y el pronóstico también es más favorable obteniéndose un 71 por ciento de curaciones permanentes en el sarcoma. De 745 casos de neoplasia mamaria, 18 (2.4 por ciento) fueron en hombres, representando 12 carcinomas, 2 sarcomas y 4 adenocarcinomas. La edad media fué de 59 años en el hombre y se infectaron por igual ambas mamas. (Rose, J.: Deutsche Zeit. Chir. Berlin, 129, eno. 9, 1936.)
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Rosario, Argentina, más de la mitad (99), correspondieron al cuello, ocho a la vulva, seis al cuerpo uterino, tres a la vagina y dos a los ovarios, habiendo 48 en que no se especificó la parte afectada. (Sadi Fonso, F.: Rev. Med., 3, No. 74, 1934.)
Huesos.-Campbell analiza 100 casos de osteoma maligno, en los cuales, aparen- temente, se obtuvieron curaciones, y 14 de ellos de su propia clientela. Los otros 86 proceden del “registro del sarcoma” del Colegio Americano de Cirujanos, en 85 de los cuales las curaciones ya son de cinco años: 74 de osteosarcoma, 10 de sarcoma de Ewing, y uno de mieloma. Por ser dudoso un caso de osteosarcoma, no se acept6. De 125 enfermos con osteomas malignos primarios de la clfnica del autor, 30 viven y se hallan bien hoy día, pero ~610 en 14 ha transcurrido sufi- ciente tiempo para determinar el resultado probable, y hay bastante seguridad en el diagnóstico. Los osteomas malignos se clasifican para estudio en osteógenos, o sean los derivados de elementos osteógenos, y anosteógenos, derivados de tejido radicado en el hueso, pero que no interviene en la osteogenia. De los 14 casos del autor, 10 eran osteógenos, y 4 no. En 7 había antecedentes de operaciones anteriores, y lo mismo sucedió en 6 de 63 que murieron, aunque un porcentaje numeroso de éstos se presentaron en un periodo muy avanzado, después de tener lugar mucha destrucción ósea. El hecho de que muchos de los enfermos tratados con éxito habfan tolerado previas y, a menudo, extensas operaciones locales, es un argumento en pro de la biopsia, aunque Ewing la considera procedimiento peligroso que aumenta marcadamente las probabilidades de metástasis. El pronóstico es mejor a medida que avanza la edad, pues de los curados 7 tenían mas, y 7 menos de 30 años. No hubo casos osteoblásticos ni osteolfticos en niños que puedan presentarse, pues los 28 de ambos géneros observados terminaron en la muerte, salvo dos recientes. Esas formas son las más comunes en los niños, entrañando una mortalidad prácticamente de 100 por ciento. El tumor de Ewing es frecuente en la infancia, pero el pronóstico no es tan malo. El problema planteado por los osteomas es análogo al del cáncer, pero mucho más difícil, pues esos tumores, aunque menos frecuentes, son mucho más malignos. En todos estos casos el tratamiento fu6 quirúrgico. (Campbell, W. C.: Jour. Am. Med. Assn., 1496, nbre. 9, 1935.)
Tuberculosis.-Repasando la literatura, Pardal y Mazzei afirman que la coexis- tencia de cáncer y tuberculosis en el pulmón, considerando en conjunto los casos situados en zonas alejadas y contiguas, varía mucho en frecuencia, según las estadísticas publicadas, pues en muchos las lesiones son mfnimas. Para Zalka, la cifra oscila entre 2.5 y 41 por ciento. En la Argentina se han ocupado del asunto varios investigadores, y los autores mismos presentaron dos observaciones en el Congreso Panamericano de Tuberculosis en 1934. No puede, pues, haber duda sobre dicha asociación, que algunos habfan disputado. (Pardal, R., y Mazzei, E.: Reu. Asoc. Méd. Arg., 1269, sbre. 1935.)
Säfwenberg describe 21 casos en que coincidieron el cáncer y la tuberculosis en el estómago, y 13 en el ciego; 2 m6s en que se combinaron el cáncer y la tuber- culosis en el estómago, y uno en el ciego, los cuales fueron diagnosticados al operar. En estos casos el cáncer es por regla general primario y constituye un medio favorable para el desarrollo de la tuberculosis; en el ciego, la tuberculosis es a menudo primaria, como sucedió en un caso en que pareció haberse propagado por vía hemfitica, de los ganglios cervicales. (Säfwenberg, 0.: Ups. Läka. Förhand., 191, dbre. 16, 1935.)
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OFICINA SANITARIA PANAMERICANA [Mayo40 años, de las cuales 86 eran sarcomas y el resto epiteliomas. (Rosner, S.: Se- mana Méd., 1682, jun. 6, 1935.)
EspZenorreacci&n.-Según Roffo, sus experiencias anteriores señalan un hecho de mucho interés biológico, y es que con la inyección de sangre de embarazada se produce un proceso semejante al que provoca la sangre portadora de tumor. La reacción esplénica que se produce con aumento de volumen del órgano en estos dos procesos de crecimiento-neoplásico y embrionario-responderfa a la presen- cia de la sangre de una substancia bioqtimica, una estimulina lipoidógena, que influencia las secreciones de esta glándula, provocando a la vez con la hiperplasia tisular la hiperfunción de lipoides. Otros resultados experimentales apoyan este concepto, o sean los que se obtienen con la inyecci6n de extractos tumorales y normales-embriones de hfgado, bazo, riñ6n. La hiperplasia esplénica solamente SC aprecia en los animales que han recibido tejido neoplasico y embrionario, lo que está por otra parte, en relación con los resultados obtenidos al inyectar la sangre de estos dos procesos. La estimulina esplénica en la función lipoidea de acuerdo con lo anterior, seria función de los tejidos de activo crecimiento y que, vehiculizada por la sangre, ejercería su acción sobre el bazo y posiblemente sobre la suprarrenal, para activar una de las funciones más importantes como es la lipoidógena. (Roffo, A. H.: Bol. Inst. Med. Exp., 38, mar., 1935.)
Acido förmico en la orina-Para Golber la ingestión de gran cantidad de ácidos amínicos hace aumentar el ácido fórmico en la orina, y debido a oxidación deficiente, lo mismo debe rezar con los concerosos. Estudió el punto en 40 cancerosos, 26 afectos de otras enfermedades, y 8 adultos normales, descubriendo en la orina de los primeros de 34.7 a 101.6 mgm de ácido fórmico, de los segundos entre 16.5 y 31.9, y de los trltimos entre 16.5 y 21.1 mgm. Para los diabéticos, la cifra fué de 59.8 a 139.1 mgm. Para el autor, el aumento del acido fórmico en la orina es característico en las neoplasias, y puede ayudar en el diagnóstico. (Gol- ber, L. M.: Vmch. Delo, 119, No. 2, 1935.)
Transmisión de tumores acti&genos.--Presentando sus experimentos en ratas, Roffo declara que ha obtenido resultados categóricos con la transmisión de tumores sarcomatosos producidos por la acción de los rayos solares, juzgando no ~610 por el alto porcentaje de transmisiones que llegan en algunas series a 90 y aun a 100 por ciento, sino también por el volumen que en algunos casos fué de 50 a 60 gms. y hasta mucho mas, pues una rata que pesaba 165 gms. portaba un tumor de 180 gms. Todas las tentativas de transmisión con emulsión de tumor y filtrados por bujfa y aun por papel-filtro fueron negativas y lo mismo sucedib cuando se destruy6 la vitalidad celular durante media hora a 60 grados. Roffo considera este experimento prueba de la malignidad, no ~610 de los tumores primitivos producidos por las irradiaciones solares, sino también de los trasplantes trasmitidos secundariamente. (Roffo, A. H.: Bol. Inst. Med. Exper., 285, jul., 1935.)
Tratamiento.-Discutiendo el tratamiento del cáncer, en particular con referen- cia a las metastasis ganglionares, el Boleth de Za Liga Contra el Cáncer (jun. 1935, p. 159) de la Habana declara que en el único caso en que la cirugía conserva aun su superioridad sobre el radio, es en la lesión incipiente de las cuerdas vocales, existiendo allf pobreza de vasos linfáticos. En el fondo, no se trata de una lucha entre cirugfa y radio, sino de selección de una u otro, o del empleo de ambos. Hoy dfa, en cualquier forma, el tratamiento del cancer no se concreta a la lesión inicial, sino que también abarca el territorio linfático correspondiente, aunque sea simplemente con fin profiláctico.
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OFICINA SANITARIA PANAMERICANA NYOequivalente al de una sola dosis de unos 525 roentgenos; (2) relación entre la localizaci6n, tipo y aspecto microscópico del tumor, y método mas eficaz de aplicar los rayos; muchos radiólogos avezados no se han dado cuenta cabal del significado de estos estudios; a menos que la velocidad de la reposici6n de los efectos de la irradiación sea más lenta en el tumor que en los tejidos normales, incluso la piel, el fraccionamiento diario prolongado es inútil, o inferior a otros metodos; las indicaciones actuales son de que la observación clfnica, más la debida atención al aspecto microscópico del ejemplar biópsico, puede obtener un mejora- miento bien marcado de los resultados individualizando la técnica terapéutica; ya se va estableciendo la base de esa individudizacibn, y cuando nuestros conoci- mientos sean más completos, algunos tumores serán atacados con dosis únicas masivas, algunos con las dosis prolongadas fraccionadas de Coutard, y otros por técnicas especiales aun por elaborar; (3) la apreciación creciente del puesto que corresponde a la irradiación preoperatoria; quizás sea todavía demasiado tem- prano para considerar éste uno de los adelantos importantes, pero el método va cobrando ripidamente popularidad, y hay ciertos indicios de que comienza a reposar sobre una base científica; por ejemplo, los beneficios de la irradiación preoperatoria son mfnimos cuando se opera inmediatamente o muy poco después de la irradiación, y máximos cuando la irradiación completa va seguida de sufi- ciente tardanza para permitir la regresión máxima del tumor; (4) la menor im- portancia de la irradiación postoperatoria; el empleo sistemático de la irradiación postoperatoria ha reposado siempre sobre una base poco cientffica; sin recomendar el abandono completo de todas las formas de irradiación postoperatoria, ni de Ia cirugfa en favor de la irradiación en el carcinoma, la menor importancia concedida a la irradiación postoperatoria sistemática denota adelanto. Los problemas que quedan por resolver en el futuro son: IAumentara el porcentaje de curaciones de cinco años con el empleo de voltajes más altos y de filtros más gruesos (es decir, ondas mas cortas)? ¿Puede la cirugfa impedir las recurrencias tardfas de los tumores al parecer en completo regreso? Los modernos conceptos de la roent- genoterapia en el cancer ya no permiten continuar la supuesta rivalidad entre la radioterapia y la cirugía. El roentgenólogo y el cirujano se complementan hoy dfa, tratando cada uno de desempeñar la misión que le corresponde. Tan ansioso se halla el radiblogo por evitar la pérdida de la vida humana privando al enfermo de los beneficios de la cirugfa indicada, como el cirujano lo esta por evitar la mutilación inútil de un enfermo que podría ser tratado con la irradiación. Esa alianza es más completa, por el conocimiento de ambos de que ninguno posee la solución definitiva del problema, y que la cooperación eficaz entre el médico, el cirujano, el patólogo y el radi6logo, constituye la mejor arma en la batalla contra el c8ncer. (Chamberlain, W. E.: Jour. Am. Med. Assn., 1817, dbre. 7, 1935.)
Veneno de cobra.-Desde setembro do armo 1933, Castro Araujo vem estudando o veneno de Crotalus tekficus no tratamento do cancer. Desde então tem visto muitos casos e esta com 8 doentes em tratamento, dos quaes um ha sete meses com grandes melhoras. Ainda é cedo para julgar da therapeutica, mas o resultado é bastante animador e merece que continue applicando-lo e estudando-lo, pois o factor tempo é que vae dizer se o veneno de cobra 6 apenas um anestesico poderoso, um auxiliador das defesas organices melhorando sempre o estado geral dos doentes ou se ainda mais, sera realmente mais urna etapa vencida na solucão do problema do tratamento de cancer. (Castro Araujo, S. G.: Biol. Med., 13, sbro.-ab. 1935.)
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adoIorimiento Iocal y algrín edema pero, por otra parte, en la gran mayorfa produjo una notable sedaci6n del algia cancerosa, que duraba hasta unas 48 horas. Muchos enfermos pidieron por si mismos nuevas inyecciones. El veneno es tanto más activo mientras más fresco, aunque retiene su actividad por varios meses. No se notó efecto sobre el proceso canceroso mismo. El veneno se mostrb igual- mente eficaz contra otras neuralgias, pareciendo actuar por el componente neuro- tóxico. (Körbler, J.: Klin. Wchnschr., 1185, 1934.)
Inconvenientes.-Vellard y Miguelote-Vianna hacen notar que en dos can- cerosos tratados con veneno offdico, observaron una lisis masiva de los glóbulos rojos y blancos, marcada disminución del fibrinógeno y del complemento, cons- tante elevación del poder coagulante del suero, y ademas, algunos trastornos hepáticos y renales. Esos resultados fueron idénticos a los previamente notados en el perro o en la rata normales o cancerosos, que recibieron una serie de inyec- ciones de veneno. En el segundo caso se confirmó la gran resistencia de los linfocitos a la acción lftica del veneno, más la posibilidad de excitar considerable- mente la actividad de los órganos linfoideos en un organismo en que el funciona- miento de los mismos ya es exagerado. Aun la acción de las pequeñas dosis repetidas de veneno dista mucho de ser inofensiva, aunque varía según el estado general del enfermo y la naturaleza de los tumores. Los autores no se proponen condenar el empleo de veneno de serpiente en las algias y los tumores, sino señalar la gravedad de algunos de los accidentes que pueden sobrevenir. (Vellard, J., y Miguelote-Vianna: An. Atad. &-as. Sc., 255, abre. 30, 1935.)
Traz’tement par E’oxygène sous pression.-Ozorio de Almeida a en tout soigné 54 malades de cancer qui peuvent être classifiés dans les groupes suivants: 14 morts; 17 qu’ont abandonné le traitement; 20 encare en traitement; et 3 tout à fait guéris. Parmi les 20 malades encare en traitement on peut distinguer: 2 en voie d’aggravation; 6 en état stationaire et 12 en voie d’amélioration. Les 3 malades guéris présentaient des recidives inopérables de carcinome du sein. Ces trois guérisons représentent 5.5 pour-cent si Pon prend les 54 cas traités ou 8.1 pour-cent si Pon ne considere que les malades qui se sont soumis au traitement jusqu’à la fin. Pour I’auteur, le traitement du cancer par l’oxygène peut d’or et déja entrer dans la pratique médicale; il semble avoir déja guéri 3 malades, et on peut sans optimisme attendre beaucoup plus de lui. La chambre d’application est un cylindre construit en acier, qui permet au malade de se maintenir couché ou assis; une porte s’ouvrant du dehors vers le dedans donne libre entrée aux malades et aux médecins; l’observation du malade se fait par une fenêtre en verre épais placé dans une des bases de la chambre; I’éclairage se fait de dehors par la projection d’une lampe kleetrique. La chambre permet normalement I’emploi de pressions jusqu’a 6 atm. manométriques. Le dessous du parquet de la chambre est divisé en deux réservoirs, l’un rempli d’une solution de soude et I’autre d’eau pure; chaque réservoir se trouve en communication avec une pompe électrique qui aspire le liquide et le rejette de nouveau dans le même réservoir; en traversant un systeme de deux cheminées convenablements accouplées; ainsi on arrive à aspirer l’oxygène de la chambre, en fixer I’acide carbonique produit par le malade, le laver après en le réjetant de nouveau dans la chambre, complètement purifié. Des manomètres, des régistres d’entrée et d’échappement de l’oxygène complètent I’appareil. (Ozorio de Almeida, A.: Ann. Atad. Bras. Sc., 191, 1935.)
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OFICINA SANITARIA PANAMERICANA IMayode la cirugfa, los rayos X o el radio. Toda irritación prolongada puede dar origen a cáncer. Se curan muchos más casos de cancer tratado, que lo que se cree generalmente. Un buen tratamiento puede prolongar la vida y hacerla mas cómoda y útil. Siguiendo las instrucciones del doctor al pie de la letra, y con- sultándolo de cuando en cuando, se pueden evitar las recurrencias. Para impedir el cáncer: en la piel, haga que el médico le atienda todo grano, verruga, lunar, úlcera o bulto sospechoso; en la boca, manténgala limpia y haga que se la atienda periódicamente el dentista; en el pecho, consulte al médico al observar hinchazón, aspereza o exudado; en el estómago, evite toda bebida y alimento excesivamente caliente o frfo o muy condimentado, y de presentarse alguna indigestión que dure mas de un mes, consulte a un médico; en la matriz, consulte al médico sobre todo flujo extraño, sin esperar a que se presente dolor, y toda mujer que haya dado a luz, debe hacerse practicar un examen pelviano dentro de un año; en el intestino, si se presentan hemorragias, estreñimiento prolongado y dolor persistente, con- súltese al médico; y en los huesos, haga que le practiquen una radiograffa, si hay dolor que dure más de un mes. (Mouth Health Quart., obre.-dbre. 1934.)
CARDIOPATfAS
Aneurisma aórtico en Chile.-En el material de 1152 autopsias durante 4 años en el Instituto de Anatomfa Patológica de la Universidad de Concepción se han encontrado en 11 casos aneurismas aórticos, es decir, un porcentaje de 0.95, de los cuales 9 son de origen silfilftico seguro comprobado por examen histol6gico. La edad preferida es entre los 30 y 50 años; en cuanto a sexo predominaron las mujeres, lo que está en contradicción con otros autores, pero lo que no tiene mucha importancia práctica por el discreto número de casos. Entre 1152 autopsias se encontraron 33 casos, histol6gicamente comprobados, de mesaortitis luética que corresponde a 2.86 por ciento. Este porcentaje en relación con la frecuencia general de la lúes parece bajo. En cuanto a sexo, predominaron en este grupo los hombres con 75.76 por ciento, lo que está en relaci6n con los resultados obteni- dos por otros autores. Es de importancia que en este material de autopsias la mesaortitis con los aneurismas figura casi como la única manifestación de la sffilis visceral, mientras que gomas, etc., son muy raros. Este hecho y la relativa escasez de una lúes visceral en el material de Anatomfa Patológica podrfa expli- carse por cambios sufridos en l’a biología, como atenuación de la virulencia de los espiroquetos o resistencia aumentada del hombre o, finalmente, como consecuen- cia de la terapia. (Jara A., Guillermo, Aneur. aórticos y su rel. con la mesaor. luét. en el mat. de autopsias de Concepci6n,” 91, Santiago, Chile, 1935.)
Aumento aparente en los Estados Unidos.-De su análisis, Cohn deduce que en los Estados Unidos ha habido un aumento, pero ~610 ligero, en la mortalidad debida a las afecciones de la circulación, desde 1900 a 1930. Los cambios en el diagnóstico explican en parte la interpretaci6n que ofrece el autor. El ligero aumento observado procede aparentemente de la disminución en las muertes debidas a enfermedades infecciosas, en los mismos decenios en que se nota el leve aumento de las cardiopatfas. En la nefritis crónica, el coeficiente de los 70 años en adelante ha disminuido desde 1920, y otro tanto sucede con la hemo- rragia y reblandecimiento cerebral, y con la senilidad. (Cohn, A. E. : Jour. Am. Med. Assn., 1394, nbre. 2, 1935.)