12.0.0- SEDA
La cría de gusanos de seda o sericultura se originó en China hace unos 4000 ó 5000 años y el procedimiento fue mantenido en secreto durante siglos. Los tejidos de seda fueron seguramente conocidos por Alejandro Magno durante su campaña en Persia (331-323 AC), pero recién del 700 DC en adelante, lentamente, se difundieron y apreciaron en Europa, donde llegaban luego de recorrer la legendaria “Ruta de la Seda”. Sin embargo, la sericultura se comenzó a practicar en Europa solo hace unos 600 años (ver más abajo, 12.1.0).
La mayor parte de la seda es producida por el gusano Bombyx Mori que es la variedad que se ha “domesticado” desde hace milenios. Si bien actualmente se han desarrollado alimentos alternativos, este gusano se alimenta casi exclusivamente de hojas de morera (morus alba), especialmente en las ultimas etapas de crecimiento que es cuando come con más voracidad. Al cabo de 25 a 30 días de vida, en que crece de 2 a 70 mm de largo y cambia de piel cuatro veces, el gusano se envuelve en un capullo (Fig. 2.128 a 2.131) que teje con un filamento doble, producido por combinación de dos filamentos de fibroína, de sección triangular, unidos por una materia adhesiva, la sericina, excretados cada uno por correspondientes glándulas colocadas a cada lado del labio inferior de su boca. La fibroína es una proteína que contiene glicina y alanina como aminoácidos principales. Es insoluble en agua pero, en forma similar a las queratinas de la lana, se disuelve en soluciones fuertemente alcalinas en caliente y en ácidos concentrados. La fibroína es una proteína ββββ con enlaces hidrógeno intermoleculares (no intra como en las estructuras αααα). Esta estructura hace que la seda no sea muy elástica y extensible pero en cambio, le confiere gran resistencia a la tracción
por la cantidad de enlaces hidrógeno intermoleculares que posee. La sericina, que actúa como adherente, es también una proteína, pero de menor peso molecular, soluble en agua caliente. La seda se tiñe con la misma extensa gama de colorantes que se utilizan para la lana obteniéndose colores de gran brillo.
El capullo es elaborado con movimientos de la cabeza del gusano y el filamento doble o bifilamento que lo forma, puede tener aproximadamente de 1 a 5 deniers de densidad lineal, pero en general es de alrededor de 2 deniers. La longitud del filamento dependerá de la clase, linaje o
familia de bombix mori, ya que este puede pertenecer a dos: la bivoltine y la multivoltine. Los
bivoltine son capaces de producir dos generaciones por año mientras que los multivoltine pueden producir varias. Los bivoltine producen capullos con filamentos que alcanzan hasta 1600 metros de longitud. Con estos filamentos se pueden obtener hilados de muy buena calidad, regulares, de buen lustre y muy resistentes. Estos gusanos son, sin embargo, muy vulnerables a enfermedades, especialmente la pebrina (estudiada por Louis Pasteur en el siglo XIX) y por tanto deben criarse bajo estrictas condiciones de higiene y en climas templados. Los multivoltine, en cambio, son muy resistentes a las enfermedades, aceptan condiciones de crianza menos exigentes aún en climas húmedos y tropicales, pero producen filamentos mucho más cortos (de aproximadamente 400 a 600
metros de largo) y de menor calidad. Actualmente se realizan investigaciones de ingeniería genética
para producir una variedad de bombix mori que reúna las mejores condiciones de ambas familias. Otra especie distinta al bombix mori, la variedad Tusa, originaria de la India, es criada en forma silvestre y el filamento producido es más grueso, fuerte y durable que el del bombyx mori.
Si a la larva se le permite completar su ciclo biológico, se transforma en crisálida y al cabo de unos 20 días emerge, perforando el capullo, transformada en mariposa. Estas mariposas, ciegas y sin aparato digestivo, han perdido la capacidad de volar, luego de milenios de cría selectiva, y pueden
ser macho o hembra. Luego de fecundarse, la hembra comienza inmediatamente a poner de 300 a 400 huevos por día, del tamaño de una cabeza de alfiler, y luego muere. En general, los huevos requieren ser sometidos a un periodo de hibernación a bajas temperaturas, para recién luego ser incubados si se dispone de hojas de morera en cantidad suficiente para cuando nazcan las larvas. Al nacer la larva se inicia nuevamente todo el ciclo.
Salvo aquellos capullos más perfectos y sanos que se reservan para la continuidad del ciclo biológico, los demás se sumergen en agua hirviendo para matar las crisálidas y evitar que las mariposas perforen el capullo y malogren la continuidad del bifilamento. Los capullos, seleccionados por su tamaño y color, son luego devanados (“reeling”) para formar multifilamentos de 7 a 10 bifilamentos individuales, según el título final deseado (ver figura 2.132). Con estos multifilamentos se forman luego madejas que son enviadas al molinado (“throwing”) operación por medio de la que se aplica la cantidad de torsión necesaria, de acuerdo al uso final al que se destinará el hilado. Dado que el título de los bifilamentos y la cantidad que se reúnen es variable, el título final del hilado multifilamento resultante se expresa con un entorno de tolerancia. En el mercado entonces pueden encontrarse hilados de seda designados, p.ej., como 13/15, 16/18, 32/34, 60/80, etc., siendo cada par de valores el entorno del título en deniers que tiene el hilado. Las torsiones insertadas son de 100 a 150 T/m y de 2000 a 3500 T/m según el uso final al que se destine el hilado. Los desperdicios o filamentos cortados que se producen a lo largo del proceso, se utilizan para producir fibra discontinua o “schiape” que se destina a mezclar con otras fibras textiles, cortas o cortadas.
Es interesante tener en cuenta que 1500 huevos pesan aproximadamente 1 gramo. Los gusanos que nacen de esos huevos consumen unos 56 kg de hojas de morera aproximadamente (cada
gusano come un total de aprox. 37g). Suponiendo un 100% de eficiencia en la crianza, se obtienen
entonces 1500 capullos que rinden de 300 a 400 g de filamento de seda (0,20 – 0,25 g de filamento
por capullo), cantidad suficiente como para confeccionar una camisa de hombre.
Antes de teñirlos, los hilados de seda, en general, deben ser “desgomados”, es decir se debe retirar la sericina por tratamiento con agua caliente, con lo que se separan los dos monofilamentos que
estaban unidos formando cada bifilamento. La seda sin desgomar dificulta la penetración de los
colorantes y da una mano “acartonada” a las telas, por lo que desgomar es imprescindible, si bien puede no hacerse completamente. El desgomado es una operación delicada, que si no se hace correctamente produce defectos de igualación que se detectan recién después del teñido. En general si se desgoma el tejidos y no el hilado, las telas deben mantenerse 6 horas sumergidas en una solución de jabón de Marsella de 3 a 5 g/l, a 50ºC. Se lava luego durante 2 a 6 horas en una solución del mismo jabón de 8 a 10 g/l, a 90-95ºC. Finalmente se enjuaga cuidadosamente y se blanquea con solución de peróxido de hidrógeno (35 volúmenes) de 15-20 ml/l.
Luego del desgomado la seda sufre una importante reducción en su peso final. Se puede compensar esta pérdida y aún ganar más peso, sin que disminuya su brillo y elasticidad, “cargando” o “reforzando” la seda (“weighting”). Tradicionalmente esto se hacía mordentándola con sales de estaño y luego tratándola con extractos vegetales ricos en ácido tánico. La seda así “cargada”, además de adquirir propiedades ignífugas y antiestáticas, es más fácil de trabajar en tejeduría y las telas presentan un tacto más “lleno” y una mejor “caída”. Actualmente, por razones ecológicas, se prefiere no usar las sales de estaño y usar, en cambio, otros productos (como el metilmetacrilato) que se combinan con la fibroína dando resultados similares.
Las extraordinarias propiedades de la seda están vinculadas al hecho de ser un doble micro filamento, de sección triangular, lo que le da un brillo especial por reflejar la luz en tres caras y refractarla como un prisma. En la naturaleza, el capullo tejido con este microfilamento debe también cumplir roles extraordinarios: 1) debe ser lo suficiente elástico como para permitir el movimiento de la crisálida, 2) debe ser fuerte para resistir el ataque de pájaros, insectos y roedores y, 3) debe mantener regulada la temperatura y la humedad del interior del capullo. No es extraño entonces que la seda sea un filamento resistente, suave y que las prendas de seda sean muy confortables, tanto en climas fríos como cálidos. Las características destacables de las prendas de seda son el brillo, la resistencia al arrugado, la posibilidad de poder ser teñidas y estampadas con colores brillantes y poseer una “mano” y “caída” muy especial.
La seda, sin embargo, cuando se humedece es muy delicada: se hincha y es muy sensible a la abrasión, al calor y a la radiación ultravioleta. Conviene, entonces, lavar las prendas solas, a mano, con abundante agua fría o tibia y con detergentes neutros (p. ej un “shampoo” neutro), evitando siempre el contacto con prendas rugosas y con las piezas metálicas de una máquina de lavar. Si no se toman estas precauciones las prendas pueden sufrir un desgaste (“chafing”) que se manifiesta como zonas blanquecinas y se estropea definitivamente. Las prendas deben secarse a bajas temperaturas y a la sombra.
La seda es cara1 debido a que la sericultura es relativamente de baja rentabilidad. El cultivo de los
árboles de morera requiere inversiones importantes y la cría de los gusanos exige un manejo sanitario extremadamente cuidadoso. La seda representa menos del 0,2 % del total de la producción mundial de fibras y ese valor no puede, por tratarse de un proceso biológico, incrementarse fácilmente. Por otra parte las prendas de seda requieren un trato muy cuidadoso y, en ese aspecto, no pueden competir con los hilados de multifilamentos hechos por el hombre. Pero la seda, si bien no es de consumo masivo ha sido siempre muy apreciada. Los grandes diseñadores textiles generalmente incluyen prendas de seda en sus colecciones pues consideran que esa es la forma de elevar y destacar la calidad del conjunto de la muestra. La mayor parte de los artículos confeccionados con seda son corbatas de hombre y pañuelos, vestidos y lencería de damas 2
A pesar de sus dificultades, la sericultura es considerada una actividad que puede mejorar las condiciones económicas de las familias campesinas. En países de sericultura desarrollada se paga alrededor de 2 U$S el kg de capullos. Este precio es, en general, mejor que el de algunos productos de granja. Sin embargo, los expertos estiman que para desarrollar la sericultura, en un país o región donde no exista esa tradición, puede requerir no menos de 10 años e importantes inversiones, antes de obtenerse resultados satisfactorios.
Los principales países productores y consumidores de hilado de seda están agrupados en la
“International Silk Association (ISA)” fundada en 1949. Existen por lo menos 50 países productores
de seda y los mayores están en Asia, con excepción de Brasil. China es el líder seguido por la India, Japón y Corea. Actualmente hay grandes interrogantes sobre el futuro de la sericultura, pues la cantidad de personas que se dedican a ella, va disminuyendo rápidamente3.
1 En 1989 el hilado de seda costaba aproximadamente 50 U$S/kg y en 1999 unos 20 U$S
2 Hace unos años atrás se pusieron de moda prendas de seda “lavadas a la piedra” (“sand-washed silk”), de
baja calidad y baratas, dirigidas al mercado joven, que dañaron algo la imagen tradicional de la seda.
Figura 2.126 y 2.127 –Gusanos de seda alimentándose de morera
Figura 2.128 – Gusano tejiendo su capullo Figura 2.129 – Mariposa poniendo huevos
TABLA 2.48
DATOS SOBRE EL CICLO DE VIDA DEL BOMBIX MORI
HUEVO
Aproximadamente del tamaño de una cabeza de alfiler Período de Incubación: 12 a 14 dias a 25ºC
Nace la larva y comienza a comer vorazmente hojas de morera
LARVA o GUSANO
Etapas de crecimiento con varios cambios de piel: 1) 3 a 4 días, cambio de piel
2) 2 a 3 días, cambio de piel 3) 3 a 4 días, cambio de piel 4) 5 a 6 días, cambio de piel
5) 7 a 8 días, comienza a hilar y a formar el capullo Crece 100.000 veces su tamaño original en 20-25 días CRISÁLIDA
Se envuelve completamente en su capullo en 3-4 días Dentro del capullo se transforma en crisálida en 3-4 días y gradualmente en mariposa en aprox. 10 días
Rompe el capullo y emerge como mariposa MARIPOSA
Fecundación y comienzo de postura de huevos
Cada mariposa pone de 350 a 500 huevos y luego muere.
Conviene investigar la presencia de pebrina en las mariposas muertas
12.1.0- BREVE HISTORIA DE LA SEDA
Según Confucio la seda fue descubierta por la princesa Xi Lin Shi, en el año 2640 AC en circunstancias en que, mientras tomaba té en los jardines de palacio, cayó un capullo en su taza. A partir de entonces la domesticación del bombix mori y la producción de seda fue un secreto muy bien guardado por los chinos durante siglos pero, aproximadamente entre el año 1000 y el 1200 AC, la sericultura pasó primero a la India y luego a Corea y a Japón.
En el siglo I AC, siete legiones romanas bajo el mando de Marcus Licinius Crassus fueron derrotados por los Partos en la batalla de Corrhae (actualmente Harran en Turquía). La leyenda dice que los romanos se aterrorizaron al ver el extraordinario aspecto de los estandartes de seda del ejército enemigo brillando bajo el sol, ya que nunca habían visto nada igual. Pero cincuenta años más tarde, la seda ya era usada por las mujeres patricias de Roma.
Desde el año 220 A.C. ya se transportaban seda y otros productos a Europa, a través de Asia, por las rutas que seguían las caravanas que, uniendo regiones y culturas, estuvieron activas hasta que, a finales del siglo XV, se produce el ocaso del imperio Mogol y el desarrollo de las rutas marítimas. El impacto cultural y económico sobre las regiones que atravesaba la “Ruta de la Seda”, así como la atmósfera de romanticismo y aventura del que siempre estuvo rodeada, hacen que el estudio de todo lo relacionado con ella sea apasionante.
Recién en el 552 AC, el emperador Justiniano envió a China a dos monjes a tratar de descubrir los secretos de la sericultura. Los monjes regresaron con una cierta cantidad de huevos de bombix mori ocultos en sus bastones huecos y se supone que a partir de ese hecho es que comienza el lento desarrollo de la sericultura en Europa. Esto de ningún modo alteró el comercio de telas y prendas de seda con Oriente. Los árabes - que en menos de 100 años, habían extendido su influencia hasta las fronteras con la India y China - asimilan rápidamente los conocimientos que encuentran en Persia, Siria y Alejandría y crean en Damasco un gran centro sedero. De allí, alrededor del siglo VIII D.C.en adelante, difunden la sericultura y la tejeduría de la seda por el norte de África, en Sicilia y en España. En España la sericultura prospera en Murcia y en Valencia, mientras que la industria sedera en Almería, Granada y Córdoba. A partir de la caída de Bizancio, en 1453, la ruta de la seda será totalmente controlada por el mundo musulmaán..
En el 1060 el normando Roger II conquista Sicilia y le da un gran impulso a la producción sedera local. Se estima que a partir de este hecho comienza la verdadera difusión de la industria sedera en Europa. La creatividad del diseño de las telas de seda del mundo Árabe y de Oriente influye poderosamente en los artesanos europeos sobre todo después de las Cruzadas (s. XII y XIII) y de los viajes de Marco Polo (s. XIII). Como resultado de todas estas influencias, ciudades como Lucca y Florencia en Italia, comienzan a destacarse por la importancia de su industria sedera y la calidad de los artículos producidos.
En el siglo XV, durante el reinado de Carlos VII, comienza la importante industria sedera francesa, primero en Avignon y luego en Lyon con el aporte de comerciantes y banqueros florentinos. En un principio se importaba hilado, para luego tejer telas y confeccionar prendas. Recién en el 1466, bajo el reinado de Louis XI se inicia la cría de gusanos de seda. Sin embargo, en 1685, la revocación del Edicto de Nantes, que por mucho tiempo había protegido a los hugonotes de las persecuciones religiosas y políticas, provocó la migración de muchos de ellos a Inglaterra y Holanda. Entre ellos emigraron tejedores que iniciaron el desarrollo de los centros sederos ingleses de Spitafields y Macclesfield.
De todas maneras, en el siglo XIX, Lyon era ya el centro sedero más importante de Europa. La invención en 1810, por Joseph-Marie Jacquard, de un mecanismo que permitía tejer diseños complejos (ver Capítulo VI, “Tejeduría”), le dio un nuevo y gran impulso a la industria textil de Lyon. Sin embargo a mediados de ese siglo la sericultura fue muy afectada por una enfermedad infecciosa, la pebrina. Si bien esta enfermedad fue estudiada y combatida por Louis Pasteur, marcó el inicio de la declinación de la sericultura francesa. Actualmente, también se aprecia una declinación de la sericultura en todo el mundo, si bien esta es debida a causas distintas
Figura 2.133
La Ruta de la Seda BIBLIOGRAFÍA
1- “Silk. The Queen of Textiles”, National Geographic, January, 1984
2- “Handbook of Textile Fibres”, J.Gordon Cook, Marrow Technical Library, Durham, England, 1984. 3- “Only Silk is Silk”, The Silk Association of Great Britain, 1986
4- “Silk. How and Where it is Produced”, H.T.Gaddumm & Co., Maccesfield, Cheshire, 1989
5- “Silk, Mohair, Cashmere and Related Fibres”, Ed. R.Franck, , Woodhead Publ. Ltd., England, 2001 <[email protected]>
6- “Principles of Sericulture”, Hisao Aruga, <www. amazon.com>
7- “Sericulture and Silk Production: A Handbook”, Prebha Shekar, M. Hardingham, Intermediate Technology 8- “Silkworm Rearing”, Soo-Ho-Lim, FAO Agricultural Services Bulletin, Nº80, <www. amazon.com> 9- La Soie à Lyon” Bernard Tassinari, Ed. Lyonnaises d’Art et d’Histoire
MUSEOS
1- “The Working Silk Museum”, New Mills, South St., Braintree, CM7 3GB, U.K.
2- “Le Musée des Tissus”, 34 Rue de la Charité 69002, Lyon, Francia, tel +33 4 78 38 42 00
3- “Maison des Canuts. 10-12 rue d’Ivry,69004 Lyon, tel +33 4 78 28 62 04, <[email protected]> 4- “Soierie Vivante”, 21 rue Richan, 69004 Lyon, Tel: 04 78 27 17 13