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que versa sobre el asunto, de modo que de ahora en adelante el departamento abandonará el examen de los manipuladores de alimentos, salvo en lo tocante a los empleados en la industria lechera, quienes deben presentar a los patronos cada año un certificado de salud timado por un médico. El comisionado de sanidad, Dr. John L. Rice, al anunciar el cambio de política, declaró que lo apoyan el Cirujano General del Servicio de Sanidad Pública, y el jefe del Departamento de Sanidad del Estado de Nueva York.
Intoxicación alimenticia.-Para Goforth, los datos disponibles indican que
no está justificado el empleo de la expresión “envenenamiento por ptomafnas.” Las variedades principales de la intoxicación alimenticia aguda comprenden la invasión y proliferación en el organismo, de microbios patógenos capaces de producir toxinas; y la intoxicación por toxinas formadas por bacterias en el alimento, antes de ingerirse éste. En la mayoría de los brotes de intoxicación alimenticia aguda, intervienen los gérmenes del grupo de las salmonellas, y en particular la S. aertrycke, S. enteritidis, y S. suipestifer, que son capaces de formar una sustancia irritante termoestable. En la mayoría de los casos, los vehículos de la infección están representados por alimentos proteicos, y en particular carne
y lacticinios. Para determinar el diagnóstico y etiología precisan métodos de
laboratorio, que el médico debe emplear más a menudo. La profilaxia exige en gran parte el trabajo coordinado del laboratorista, el higienista, el veterinario, la enfermera y el médico general, para hacer cumplir los principios sanitarios en la
preparación, conservación, manipulación y exposición de los alimentos. (Go-
forth, J. L.: South. Med. JOUP., 659, jul. 1935.)
EstujiZococos.-McBurney hace notar que hasta Ia fecha se han descrito en la
literatura seis brotes de intoxicación alimenticia debidos a estafilococos, segun se
comprobara epidemiol6gica y experimentalmente. El brote ahora descrito es
el séptimo de la serie, habiendo tenido lugar todos ellos en los Estados Unidos o en sus posesiones. De los siete, en dos intervino la leche, en dos el bizcocho, en uno el queso, en uno salsa de pollo, y en uno pastelillos de chocolate. Es pro- bable que en un gran número de brotes de intoxicación alimenticia en que no se determinara el factor etiológico, hayan intervenido estafilococos. El peligro parece ser mayor en lo tocante a pasteles, natillas, etc., que deben ser refrigerados inmediatamente después de prepararlos, y rodeados de toda clase de precauciones
higiénicas en su preparación y conservación. (McBurney, R.: Jour. Am. Med.
Assn., 1999, jun. 24, 1933.)
ESTUPEFACIENTES’
Am&-&.-En una encuesta de Bard en varios países acerca de la toxicomanfa, el jefe de investigaciones de la policfa de la capital Argentina, contestó que la ley actual adolece del defecto de su benignidad, aunque después de promulgarse se restringió la actividad de los expendedores y de los viciosos. Un mejoramiento consistiría en reforzar las penalidades y redoblar las penas en los casos de rein- cidencia. Para el informante, de los diversos narcóticos que llegan al pafs, ~610 10 por ciento se destina a uso medicinal, pasando el resto a manos de los viciosos. Entre los factores que concurren a la difusión del mal, figuran el terreno psicofí- sico, el ambiente, etc. El alcaloide mis difundido parece ser la cocaína con SO por ciento, viniendo después la morfina, incluso heroína, con 15 por ciento. Lo ideal para la profilaxia sería contar con un establecimiento donde recluir a los
delincuentes. Los toxicómanos se encuentran distribuídos entre diversas clases sociales, hallándose un gran porcentaje en la esfera más elevada; un verdadero ejército en el elemento mundano: prostitutas, intelectuales, etc.; y siendo escaso el número en el elemento obrero. Los principales expendedores son mozos de café, etc., y parece necesaria la creación de una oficina de toxicomanía. (Bard, L.: Rev. Asoc. Méd. Arg., 620, jun. 1934.)
En el Brasil, el Prof. Flamino Favero declara que desde 1921 existe una ley contra el abuso de los estupefacientes, reformada en 1932, la cual ha rendido resultados valiosos, aunque su aplicaciún adolece de muchas faltas. Las estadís- ticas son incompletas aun, pero la impresión general es que predomina el abuso de la cocaína; en cambio, entre los internados en el hospital, el porcentaje mayor corresponde a la morfina. La ley brasileña establece penalidades para todos los que vendan, administren, den, o en cualquier forma proporcionen estupefacientes, y hasta para los que induzcan o instiguen al uso de esas sustancias. En el Brasil existen pabellones aislados en distintos establecimientos para el tratamiento de los toxicómanos. El mal es mas frecuente en las clases sociales más elevadas, y más cultas, y también mas desocupadas. Los traficantes también son mozos de café, porteros, etc. Todavía no hay estadísticas disponibles sobre el número de
toxicómanos y traficantes. (Ibid., 1183, obre. 1934.)
Contestando a la encuesta, el Dr. E. Blanco Acevedo, Ministro de Salubridad del Uruguay, declara que una ley de 1914 ratificó la Convención de La Haya de 1912. La toxicomanfa ha aumentado como consecuencia del fenómeno social de la post-guerra y la falta de una severa ley de inmigración. En la clase social alta el número de toxicómanos es reducido, y éstos pululan en los cabarets y los llamados “bares ” como lugares de donde irradia el vicio, y la gran mayoría de
los traficantes io:,, extranjeros. Las penalidades son ínfimas. El país se ha
adherido recientemente a la Convención de Ginebra de 1931, y una comisión honoraria preparó un reglamento actualmente en vigencia, conforme a cuyas disposiciones se constituyó una comisión especial asesora del Consejo de Salud Pública, y pyede afirmarse que eso colocara al país en mejor situación, ya que hasta la fecha muy poco se hacfa en materia de represión de la toxicomanía.
(Ibid., 1186.)
Argentina-El número de toxicúmanas internadas en el Hospital Nacional
de Alienadas en 1932 fue de 14, de las cuales siete usaban morfina, dos morfina y herofna, dos cocaina, una herofna y una veronal. En el Hospicio de Las Mer- cedes, de los 2,102 ingresados en 1931, eran toxicbmanos 19, o sea menos de 1 por ciento. En siete sanatorios privados de Buenos Aires, los toxicómanos internados en 1932 subieron a 30. En el Boleth Policial de Buenos Aires para 1932, también
es insignificante el total de toxicómanos y traficantes. En cambio, Bard afirma
que existen más de 300 expendedores y más de 3,000 toxicómanos. Con respecto
ala toxicomanfa más frecuente faltan las estadfsticas, pero parece que la prioridad corresponde a la cocafna, viniendo después la heroína y la morfina. En los terri- torios del norte, va tomando importancia la intoxicación por las hojas de coca. En Argentina, la cantidad de morfina importada en 1932 fué 168 kg, y la de cocaína 159 kg. Ha habido oscilaciones en los últimos años, pero esos totales son su- periores a los de 1928, lo cual quiere decir que, de aumentar el comercio ilfcito, es a expensas del contrabando. El autor aboga por la creación de un registro,
donde serfan inscritos todos los toxicómanos de cada localidad. (Balestra, S.:
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se inicia en la niñez, al principio mezclado en pequeña proporción con la infusión
de coca, hasta que acaban por tomarse puros coca y alcohol. (Etcheto, Elvira C.:
Ibid., Tomo III, la parte.)
Prohibición de heroina en la Repdblica Dominicana.-Por ley del ll de octubre
de 1934, queda prohibida en la República Dominicana la importación de la droga
denominada diacetilmorfina (herofna). Las cantidades de la droga que hayan
sido embarcadas con anterioridad a la publicación de la ley podrán ser intro- ducidas, pero su distribución se hará bajo la vigilancia de la Secretaría de Estado de Sanidad y Beneficencia y Obras Públicas, y los importadores deberán notificar a dicho Secretario de los pedidos que hayan sido embarcados. (Gac. Of., obre. 17, 1934.)
Brasil.-Por decreto de 8 de outubro 1934, tem-se adherido o Brasil á Con-
venpão de Genebra para a limitapão do fabrico e regulamenta$o da distribuipáo dos estupefacientes.
Segundo decreto de 29 de junho de 1934 que regulamenta o comercio de toxicos e entorpecentes no Brasil, sgo consideradas entorpecentes as seguintes subs- tancias: Opio bruto e medicinal, morphina e seus sais, diacetilmorfina ou heroina,
benzoilmoriina, dilaudide, dicodide, eucodal, folhas de coca, cocaina bruta,
cocaina e seus sais, ecgonina, cannabis indica. (Bol. Assoc. Bras. Farm., 370,
agto. 1934.)
0 Ministro das Rela@es Exteriores do Brasil tem reunido varias autoridades e alguns medicos especialistas no emprego de entorpecentes, afim de estudar a possibilidade de uma campanha mais intensa contra o uso abusivo da cocaina, da morfma, da heroina e outros derivados, de maneira o Governo fique de vez habi- litado a dar formal desempenho ao compromisso que assumiu perante outros governos, no sentido de corroborar com eles na repressáo do abuso desses alcaloides. A iniciativa do Ministro visa conhecer e adotar o modo mais seguro de que se valeráo as autoridades para por em pratica uma serie de medidas de alta
valia contra o comercio criminoso de entorpecentes. (Medicamenta, 54, agto.
1935.)
Proibicão da heroina-E’ pensamento das autoridades sanitarias proibir a
importapão da heroina no Brasil; acabado o “stock” existente não sera mais permitido o uso da heroina. (Medicamenta, 56, agto. 1935.)
Maconha no Brasil.-Segundo Lucena, provavelmente deve-se aos negros
escravos a penetragão da maconha, Bamba ou diamba, especie de canhamo, no
Brasil; prova-o até certo ponto a sus denominacáo, fumo d’Ang6la. (R. Doria)
0 habito foi, porem, francamente assimilado pelos aborigenes tanto que entre as denominagões populares do canhamo está a de fumo de caboclo. A incidencia da narcomania no Brasil se faz quasi exclusivamente em alguns Estados do nor- deste e do norte. Alagoas e Sergipe sáo os principaes focos. Na visinhanpa de Penedo a planta cresce espontaneamente e em Maceió, na Levada, existem verdadeiras plantagões regulares. A venda da maconha constitue genero de
exploragão lucrativa. Em Pernambuco, si a liamba se mostra facilmente aclima-
tavel, a sua proliferapao espontanea no entanto s6 raramente 6 registrada.
É
por essa razão que os fumadores se váo abastecer nos Estados limitrofes. Rodrigues Doria menciona ainda o uso da maconha no Para e no Amazonas. Nesses Estados ella recebe as denominagões de birra e dirijo, desconhecidas no nordeste (Gastão Cruls). Talvez porque a planta seja difficilmente encontrada
em Pernambueo, os seus consumidores sgo mais numerosos na capital. Pelo
menos foi no Recife que foram surpreendidos todos os observados. Mas no interior de Alagoas e Sergipe a distribuicão geografica da toxicomania se superpóe
exactamente as zonas de distribuicáo do vegetal.
É
verdade que tambem a zonao seu emprego em engenhos visinhos do Recife. A predominancia do vicio da maconha nas classes pobres e pouco instruidas é sublinhada por varios autores. Sao principalmente mesticos e negros os observados pelo A. A maconha é fumada em cachimbos ou cigarros. 0 que chama a atencao, a primeira vista, ao comparar os efeitos do canhamo indiano, da marihuana e da maconha é a a@o mais discreta
e mitigada desta ultima. Como soe acontecer com outros venenos cerebraes, a
efficacia da maconha depende muito de certas condipóes exteriores. (Lucena,
José: hg. Assist. Psic. Pern., 53, 1” sem. 1934.)
ZiW$caci6n por Costa Rica-Con fecha 10 de noviembre de 1934, previa apro-
bación por el Congreso Constitucional, el Presidente de la Republica ha decretado la adhesión de Costa Rica a la Convención y Protocolo sobre el Tráfico del Opio y otras Drogas Peligrosas, firmados en Ginebra el 19 de febrero de 1925. (La Gaceta, dbre. 8, 1934.)
Chile.-La Dirección General de Sanidad de Chile ha señalado como cuota
de importación 25 kg de morfina y 15 kg de cocaína anuales. La Farmacia Chilena (jun. 1935, p. 113) hace notar el aumento de precio que ha tenido lugar última- mente. Hay 22 importadores de esas sustancias.
Adhesión del Ecuador.-El Presidente de la República, por un decreto del 3
de septiembre de 1934, ha promulgado la adhesión del Ecuador a la Convención Internacional del Opio de 1925. (Registro Ojkial, obre. 1, 1934.)
Paraguay.-Con fecha 28 de agosto de 1934 se dictó en el Paraguay una ley
sobre importación, exportación, compra y venta de narcóticos. La ley, que
consta de 14 articulos, define los narcóticos, prohibe la importación y venta excepto en los casos autorizados que especifica, exige una declaración de existencia de los institutos y farmacias que los posean y un registro exacto del movimiento de los mismos. (Znf. IX Conf. Pan. Sun.)
Perú.-En una comunicación a la Asociación Médica Peruana, el Dr. Vargas
Prada, Director de Salubridad Pública del Perú, hace notar que es imperativo subsanar las deficiencias y lagunas de que adolece la actual legislación dictada en 1921, para el control de la importación, venta y consumo de estupefacientes. Dichas deficiencias han permitido el desarrollo creciente del trafico invisible, asf como de la secuela de éste, la narcomanía. Contestando la consulta de dicho funcionario sobre los mejores medios de librar la lucha contra el mal, García Rosell, Lastres y Levi Rendón, de la Asociación Médica Peruana, resumen asf sus recomendaciones: revalidación del articulo 1 de la ley No. 4428 de 1921, prohibiendo los fumaderos de opio; declaración obligatoria de la toxicomanfa; declaración del nombre y dirección de los pacientes no toxicbmanos; limitación del expendio de estupefacientes a toxicómanos, a los funcionarios médicos de salubridad; confeckión de un registro de autógrafos de médicos e impresión en hojas distribuibles a las farmacias; prohibición de marcar dosis máximas; y formulación de recomendaciones a los médicos en el sentido de recetar dosis mínimas y por tiempos limitados, evitando el empleo de las soluciones puras y, en lo posible, de la vía hipodérmica, así como de que el enfermo se entere de la droga que se le administra. (Bol. 1 f n orm., Asoc. Méd. Per., sbre. 20, 1934.)
Caravedo y Loayza hacen notar que en el Perú no se ha hecho campaña sis- temática contra los narcómanos, que de vez en cuando son perseguidos por la policia y conducidos o admitidos al Hospital de Alienados en mfnima proporción, y casi siempre únicamente los de posición muy modesta. No es posible alli prestarles la asistencia requerida, pues son confundidos con los enfermos comunes y permanecen poco tiempo. Ni en el Perú, ni siquiera en Lima, se conoce el
número de narcómanos existentes. En el Hospital Victor Larco Herrera han
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sado en 1934 hasta julio es de 19, nueve de ellos por primera vez; en 1933 ingresaron 22. En julio, la Sociedad de Beneficencia dispuso que no se recibieran más narc6manos en el hospital por existir sobrepoblación y no contarse con un servicio especial. El Perú fué de los primeros países en dictar disposiciones de orden interno (1921) contra la narcomanfa, y prestar su cooperación internacional contra esa plaga. Los autores llaman de paso la atención de la Dirección de Salubridad Pública hacia el abuso de los barbitúricos en el Perú, por no existir disposición alguna que impida su expendio, y constituir el barbiturismo una nueva forma de
narcomanfa, cuya generalización debe tratar de impedirse. (Caravedo, B., y
Loayza, F. D.: Bol. Hig. Mental, obre. 1934.)
Uruguay.-En el Uruguay, se creó una Comisión de Defensa contra las Toxi-
comanías y Contralor del Tráfico de los Estupefacientes en junio de 1933, en- comendándosele el estricto cumplimiento de las disposiciones nacionales e inter- nacionales sobre el asunto, centralización de los datos relativos al número de toxicómanos en el pafs y tráfico lícito e ilicito, y una activa propaganda educativa. La reglamentación fué aprobada el 1” de julio de 1933, al mismo tiempo que se constitufa la Comisión. El nuevo Código Penal, que entró en vigor el 1” de julio de 1934, modific6 la insuficiente legislación previa con una disposición especial que castiga con seis meses de prisión, o cinco años de penitenciaría, al que ejerciere el comercio ilícito de estupefacientes, o tuviere en su poder, o fuere depositario de dichas sustancias. Como cifras de importación, se propusieron para 1934: 7 kg de diacetilmor&a y 15 kg de cocaína. Al mismo tiempo, se realizó una activa propaganda entre el cuerpo médico para restringir el empleo de los alcaloides del opio. En un artfculo de un proyecto de ley, se mencionaba la prohibición del empleo de la diacetilmorfina (heroína) y sus sales y derivados a partir de julio de 1933, tratando de ir a la supresión. Consultada, sin embargo, la Sociedad de Tisiología del Uruguay, por ser los tisiólogos los médicos que más utilizan ese estupefaciente, la misma opinó en contra, lo cual hizo que se resolviera retener el producto, aunque extremando las medidas de control, y estableciendo el monopolio de importación y distribución del mismo. La Comisión se propone, de acuerdo con el Ministerio de Salud Pública, estudiar nuevamente el problema, y ver si es posible llegar a la supresión, o por lo menos limitación, de la heroina. En el Uruguay no se cultivan ni adormidera, ni coca, ni cáñamo indiano. Tampoco se fabrican estupefacientes, y sólo hay una razón social que puede ser considerada como fabricante, por transformar el opio bruto en opio en polvo y medicinal. Está absolutamente prohibido el tráfico del opio preparado con destino a ser fumado. La cantidad de codefna consumida en 1933 alcanzó a 18.5 kg, la de morfina 9, heroína 9, cocafna 16, opio bruto 35, opio medicinal 60, y hojas de coca
74 kg. No se exporta ningún estupefaciente. Los médicos tienen que recetar
esos alcaloides en formularios duplicados, conforme a una ordenanza de 1934, que estipula los procedimientos de distribución, asf como los alcaloides a los cuales debe aplicarse el sistema de las órdenes médicas duplicadas. El control inter- nacional del comercio se realiza de acuerdo con las convenciones vigentes. (Minis- terio de Salud Pública: “ Relación del Gobierno del Uruguay sobre el Tráfico del Opio,*’ etc., 1934.)
Aumento en Jamaica.-En Jamaica ha aumentado mucho en los últimos años
el consumo de “ganja,” habiéndose extendido de los hindús a los trabajadores jamaiquinos, de modo que hoy día el número de los naturales del país condenados por delitos cometidos a consecuencia del empleo de esa droga, es tres veces mayor que el de hindús. La ganja se prepara de las hojas y flores del cáñamo indio, que se cultiva facilmente en la isla, lo cual complica el problema, pues es fácil ocultarlo entre otras plantas. (Jam. Pub. Health, 1, eno. 1935.)
propone que se generalice el tratamiento por la sugestión hipnótica, para los narcómanos que voluntariamente lo acepten, y que se aplique el método forzosa- mente para los reincidentes, es decir, los individuos previamente detoxicados, que readquieran el hábito. (Roberts, H.: Bol. Of. Secret. Sun. & Benef., jul.- dbre. 1934.)
DiZuudid.-King y colaboradores estudiaron en siete morfinómanos los efectos
del dilaudid y su capacidad para sustituir la morfina. Al principio los sujetos no percibieron la sustitución, pero después observaron que el preparado que recibían era algo más potente, y que su efecto no era tan prolongado como el de la morfina. Según parece, el dilaudid es cuatro veces más potente que la morfina, y a las dosis correspondientes, aquél evoca tanto estreñimiento como ésta. Los sintomas de supresión del dilaudid se presentan más pronto y con mayor intensidad que los de la morfina, pero su duración es menor. Los autores deducen de su estudio que el dilaudid es un sustituto eficaz de la morfina, aunque no la supera. (King, M. R., Himmelsbach, C. K., y Sanders, B. S.: “Dilaudid,” Supp. No. 113, Pub. Health Rep., 1935.)
OFIDISMO*
São Paulo.-Segundo o Dr. do Amara1 fazem parte da fauna ophidica de Sáo
Paulo cerca de 85 especies de ophidios, das quaes um pertence a familia das Typhlopideas (cobras-minhocas), cuatro á das Boideas (constrictoras), 66 á das Colubrideas (sendo 37 de aglyphas e 29 de epistoglyphas), seis á das Elapideas
(coraes venenosas) e nouve á das Crotalideas (solenoglyphas). De accôrdo com
as estatisticas do Instituto Butantan, as serpentes venenosas representam tres quartas partes das remessas e seu augmento de numero parece acompanhar de perto o desenvolvimento agricola, o que se justifica pelo facto de ellas de ali- mentarem de roedores, que se tornam cada vez mais abundantes a custa da
lavoura. (Amaral, A.: Annues Paul. Med. Cir., 411, abro. 1934.)
Colombia.-Em diversos trabalhos anteriores Amara1 se tem ocupado da fauna ofiologica da Colombia, mostrando as suas afinidades e a distribucáo de suas especies constitutivas pelos diversos distritos dessa interessante e pouco conhe- cida seccáo da America do Sul. Por esses trabalhos se verifica a variedade das especies ali ocorrentes e cuja número atinge atualmente a mais de 120. Essa variedade de formas representativas explica-se, sem duvida, pela grande diversi- dade de climas, topografia e acidentes geol6gicos característicos do território colombiano. Tendo-se em vista esta diversidade, náo é de admirar que a ofio- fauna local seja tao rica e multiforme, riela predominando curiosamente as especies do género Atructus, que parece ter ali, sináo sua origem, pelo menos seu centro de dispersáo. Todavia, ás especies até agora assignaladas se devem juntar mais algumas, cuja descricáo consta do presente artigo, que se ocupa particularmente de mais duas colecpões de ofidios colhidos ali e recebidos dos correspondentes RevO. Niceforo Maria, do Instituto de La Salle, de Bogotá, e Revo. Irmao Daniel, do Collegio Departamento de S. José, de Jericó. A presente con- tribui9áo inclue, alem de muitas outras formas, 3 especies novas (Atructus nigri-
venttis, A. punctiventris e A. trivittatus) e 1 género (Sibynophis) e 6 especies ainda náo assignaladas na Colombia (Sibynophis venustisimus, Helicops angulatu, H. le&
pardina, Atructus guentheri, Micrurus nurduccii e M. surinumensis). (Amaral,
A. do: Mem. Inst. Butuntun, Tomo VII, 105, 1932.)
Costa Rica.-En su repaso sobre 20 años de investigación en el laboratorio del