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Tratamiento de las dermatosis tropicales

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Academic year: 2017

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(1)

Por

ROBERT

R. M.

MCLAUGHLIN

Subwmondante del

Cuerpo

Médko Naval de Reserva

de Estados Unidos

No hay oficial medico, ya sea en campaña o en algún servicio inde-

pendiente, que pueda evitar la necesidad de tratar enfermedades de la

piel, y en muchos buques, la mayoría de los enfermos diarios está formada

por estos casos. Entre unas 2,000 admisiones al hospital y entre unas

3,000 consultas durante unos nueve meses, la tercera parte de los en-

fermos con lesiones de la piel se presentaron con un diagnostico de

infecci6n mitótica; 10% con úlceras de la piel o piernas;

10%

con

dermatitis venenosa (por maderas u hojas tropicales); 15% con acné

pustular o qufstico; y aproximadamente 6yo con impétigo o ectima. A

estos cinco estados les corresponden más del 75% de los ingresos. En los

tratamientos que resultan satisfactorios para la asistencia de todas estas

dermatosis, empleáronse sustancias que se encontraban a mano en todos

los servicios médicos navales.

Mrcosw

PODALES

Flictenas grandes.-Trátase de vejigas claras, multiloculares, muy

pruriginosas, que se presentan en la planta del pie o empeine, ya solas

o en placas irregulares. Tratamiento: (1) Recórtese la porción superior

de las flictenas; (2) Séquese y tbquese con una solución de nitrato de

plata al 10%; (3) Aplfquese ungüento de sal-azufre.

Infecciones interdigitales tempranas agudas--Generalmente, el habi-

tual “pie de atleta” comienza en los espacios interdigitales laterales en

forma de lesión pruriginosa, macerada, o agrietada seca. Las vesfculas

suelen aparecer tempranamente. La erupcitín se extiende por continui-

dad a la planta del pie, y al triángulo dorsal basado en los dedos. Una

vez establecido el proceso se ve favorecido por el calor excesivo, el

traumatismo leve, debido a zapatos mal ajustados, la caminata excesiva

y tratamiento hiperirritante.

Estos factores pueden igualmente reacti-

var un caso leve o latente. La contaminación de los zapatos ocurre en

las primeras etapas de la enfermedad. Tratam%ntO:

(1)

Tbquense las

grietas y zonas afectadas con una soluci6n de nitrato de plata al 10%;

(2) Aplfquese durante el dfa a la zona edematosa e inflamada de los pies

un apósito humedecido con solución boricada; (3) Por la noche tr&ese

con ungüento de sal-azufre.

* Traducido

por

la Oficina Sanitaria Panamericana del U. S. Naval Med. Bull., 315,

agto.

1945.

(2)

Infecciones subagudas.-El enrojecimiento agudo y el dolor desaparecen en este período caracterizandose las lesiones por bordes socavados evolutivos de placas algo secas con margenes vesiculares. Puede presentarse en el dorso del pie típica tiña oircinada, especialmente en las zonas cubiertas por los zapatos de campaña. Tratamiento: (1) Aplíquese nitrato de plata al 10% frotandolo en el borde de cada lesi6n con un palillo recubierto de algodón. Todas las vesículas deben abrirse. (2) Cbrese con ungüento de sal-azufre.

Infecciones cr6nicas.-Este período caracterizase por alteraciones eozematosas secas en el asiento de las previas erupciones agudas. Si hay mucho exudado, es probable que el tratamiento habitual sea demasiado fuerte, o que haya creado en el enfermo sensibilidad local al mismo, lo cual puede suceder hasta con tratamientos relativamente suaves, tales como ácido bórico, en cuyo caso apósitos húmedos de solución salina o el polvo de talco corriente pueden modificar el cuadro. Si el prurito es intenso y el enrojecimiento pronunciado, debe sospecharse la presencia de una sensibilización adquirida al cuero de zapatos. En todo 6áso est6n indicados la comprobación y tratamientos suaves. Sin embargo, en los verdaderos casos liquenificados, resulta con frecuencia eficaz la aplicación de la pasta de Lassar con 1% de alquitriLn, y ungüentos más concentrados de sal-azufre. La roentgenotera- pia resulta especialmente beneficiosa en los casos crónicos, pero muy a menudo no se tiene a mano. Puede realzarse la eficacia de los ungüentos concentrados, mediante aplicaciones previas durante unos 30 minutos de ap6sitos de solución salina, agua del grifo o solución de acido bórico.

INFECCIONES MIC~TICAS DE LA PIEL, ZONAS CRURALES Y DEL TRONCO

La tina circinada se encuentra frecuentemente en los trópicos, pro-

pagándose con rapidez sorprendente. Las zonas más invadidas son la

de la cintura y la crural, pero ninguna regibn esta exenta. Las lesiones

se caracterizan por la presencia de zonas anulares rojas, con cicatrización

central y difusión periférica. Algunas cepas de hongos producen placas

redondas sin la zona central mencionada. El borde activo revela

vesiculillas, y algunas veces, en las formas explosivas de erupción, se

nota formacibn de flictenas. Tratamiento: (1) Aplfquese todas las,

mañanas alguna solución fungicida eficaz, tal como nitrato de plata al

lOy& alcanfor yodado, solución compuesta de yodo, 6 5-lOyo de ácido

salicflico en alcohol. (2) Cúbrase con loción de calamina con 2% de

fenol. (3) Frótese cada noche ungüento de sal-azufre. (4) El trata-

miento de los zapatos es muy importante para evitar reinfecciones:

Lávese el interior de los zapatos con agua y jabón, enjágüese bien, y

séquese a la luz solar directa.

Formulario de preparaciones fungicidas.

(3)

19461

ACNÉ VULGAR, PUSTTJUR Y QUÍSTICO

Esta erupción es un trastorno funcional de las ghkrdulas sebaceas de la piel, y no una infección. En contraposición a la creencia general, las erupciones del acn6 pustular y el quístico se agravan en los trópicos, y el estado se presenta con frecuencia en individuos que no lo tuvieron en su adolescencia. Si ha existido previamente, con toda seguridad se agravara en los trópicos. El uso constante y exclusivo de agua clorada, la hiperhidrosis asociada con el estímulo de las gl&n- dulas sebaceas de la piel por las temperaturas elevadas y la humedad excesiva, la alimentación relativamente rica en grasa del hombre blanco, y la dificultad de mantener en campaña una higiene personal apropiada, todo esto, contribuye a la producción y agudización de esta dolencia. Cierto es que los esquimales consumen grandes cantidades de grasa, pero aparentemente la asimilan completamente y no manifiestan acné. No se ha determinado arín el papel que los factores psicomá- ticos y los desequilibrios endocrinos juegan en la acnigenia. La erupción afecta primero la cara, base del cuello, porción central superior del pecho, hombros y espalda, y porción superior de los brazos y con frecuencia también se observa en los antebrazos, caderas y piernas, especialmente el llamado acné grasoso, y otros tipos industriales de estas condiciones. El hecho de que estas erupciones termi- nan abruptamente en la cintura, sugiere, en contraposición a la creencia popular, que la luz solar no representa un tratamiento apropiado para el acné pustuloso o el quistico. Las características lesiones del acn6 vulgar son papulas y comedones; las del pustuloso son similares, mas acompafiadas de pustulas inflamatorias; las del quístico presentan ambas formas, comedones “ciegos” y acné conglobado. La forma quística y la pustolosa van siempre seguidas de cicatrices graves que des- figuran. Puede ocurrir infección secundaria del acn6, pero es rara. Las carac- terísticas inflamatorias de la erupción se deben primordialmente a la reacción de cuerpo extraño a las materias sebáceas retenidas en las pústulas y quistes. El proceso termina cuando los comedones, pústulas o quistes se evacuan en forma cuidadosa y por completo. El uso local e interno de sulfonamidos en el acné simple de cualquier variedad, no ~610 no est8 justificado por la observación clínica, sino que puede ocasionar mucho daño en los trópicos, y debe condenarse. Su empleo indica uu concepto err6neo fundamental del proceso ácnico. La penicilina ha resultado inocua, pero ineficaz.

Tratamiento: (1) Alimentación pobre de grasas, evitando chocolate, nueces, mantequilla de cacahuete, alimentos mantecosos o grasosos, pasteles, bebidas gaseosas, cantidades excesivas de leche, queso y mantequilla. (2) Tomar una ducha jabonasa por lo menos una vez al día. (3) Eliinar los comedones. In- cindir y canalizar los quistes o pdstulas fluctuantes. (4) Aplicar apósitos húmedos seg6n se necesite. (5) Apl icar dos veces al dia azufre al 20% en loción de calamina. (6) Evitar los baños excesivos de sol, el sudor, el agotamiento, el estreñimiento, y la ropa sucia y grasienta. (7) Evacuación rapida de los casos graves a climas templados, lo que resulta ser la medida más eficaz que se conoce contra esta afección.

ÚLCERAS-IMPÉTIGO CONTAGIOSO-ECTLWA

(4)

tratamiento. La infección avanza del tipo impetiginoso al ectimatoso,

formando ulceraciones profundas y atravesando la piel hasta la aponeuro-

sis y el músculo subyacente. Los cultivos muestran con tanta regu-

laridad ciertos microorganismos, que a menudo es posible diagnosticarlos

clínicamente por medio del examen físico. Los estafilococos dorados y

blancos anhemolíticos anaerobios, producen una úlcera bien definida

sin rubefacción circundante, pero con una costra oscura, tenaz y espesa

que se adhiere por el centro a la base. LOS estafilococos hemolfticos

provocan una tfpica zona de hemólisis alrededor de la úlcera, el exudado

es acuoso, y hay poca tendencia a la formación de costras. Los difte-

roides producen una costra blanco-amarillenta, membranosa, delgada,

adhesiva, de bordes desprendidos y levemente enrojecidos en la periferia.

A veces se presenta verdadera difteria cutánea. En la estación lluviosa,

y principalmente en los casos impropiamente tratados, una amplia zona

alrededor de la úlcera puede revelar “dermatitis eczematoidea infecciosa,”

debida a contaminación y autoinoculaci6n secundarias contiguas.

Las úlceras consecutivas a las lesiones suelen ser aisladas, mientras que

las producidas por picaduras de insectos son por lo general múltiples y

se presentan en ambas piernas. Tro,tccm~e~&:

(1) Si es posible, hágase

un cultivo; (2) Aplfquense compresas salinas por 24-48 horas, retirando

al paciente del servicio activo hasta que cedan los síntomas agudos; (3)

Lfmpiese y séquese la úlcera con ungüento de mercurio amoniacal al

lOTc, cubriéndola con gasa esteril; (4) Aplfquese un vendaje elástico.

Ni el uso prolongado de sulfonamidos en polvo ni la administrac%n

interna de sulfonamidos están justificados en la mayorfa de los casos por

la experiencia o por los hallazgos de laboratorio. La penicilinoterapia

resulta eficaz, pero representa un procedimiento hospitalario y los resulta-

dos obtenidos no han sido hasta ahora mejores que con el régimen

descrito.

DERMATITIS VENENOSA

En la zona estudiada las principales caucas de las formas graves de estas derma- titis han sido ciertos arboles, arbustos y enredaderas, todos los cuales contienen una savia lechosa. Los arboles pertenecen a dos grupos generales; de madera rojiza y madera amarillenta. Un Árbol de esta ríltima variedad también contiene una sustancia que mancha la piel y la ropa de negro intenso, pero solamente en ciertos puntos, como si hubiera dos sustancias irritantes primarias. La madera retiene su facultad irritante, y hay que descartar los muebles con ella construidos. La savia del papayo es lechosa y nociva y la erupción aparece a las pocas horas o varios días de la exposición, dependiendo el tiempo aparentemente de la intensidad del contacto y de la susceptibilidad individual, y pudiendo o no haber histo.ria de sensibilidad a los tóxicodendros. La erupción es típicamente pruriginosa, de

(5)

quense apósitos húmedos de &ido b6rico a todas las zonas exudantes; (3) Aplí- quese loción de calamina con 2% de fenol a todas las dem&s zonas con la frecuencia que sea necesaria para cohibir la picazón; (4) Al mejorar la erupción aplíquese cold-cream, ungüento boricado, o crema de afeitar; (5) Adminístrense sedantes segbn sea necesario; (6) Concedanse de 10 a 14 días para que la erupción desa- parezca.

MILIAR ROJA

Sumamente común esta erupción en los trópicos, probablemente se debe a un agotamiento fisiológico de las glándulas sudorfparas con la subsiguiente inflamación de los folículos, presentandose en zonas de la piel que por lo general no están sometidas a sudor excesivo. La tfpica erupción consiste en un eritema granuIar, fino, rosado, formado por pápulas cónicas, acompañado de una típica y pronunciada sensacibn de cosquilleo, que a veces aparece en zonas aparentemente sanas. Las regiones más afectadas son los lados del cuello, las caras laterales del tronco, abdomen, la porción inferior de las regiones crurales y esca- pulares, y la porción superior de los brazos en su cara lateral. En los casos graves se invaden todo el tronco, brazos, muslos y piernas. En los casos crónicos desaparece la rubefacción observada en las lesiones agudas y obsérvase una erupción folicular, blancuzca, liquenificada y eczematoidea. El eritema afecta por igual la piel tostada o no por el sol. Después de lograda la aclimatación, la mayoría de las personas manifiestan cierta tolerancia. Evítese la luz solar si provoca sudor profuso. Sin embargo, un eritema solar suficiente para causar una exfoliación moderada, con frecuencia mejora el estado. Con el descanso y evitando el sudor profuso, desaparece el estado agudo en 7-10 días. La ingestión de sal, calcio, vitaminas y otros numerosos remedios sugeridos, han resultado de valor dudoso y no la recomienda la expe- riencia. Tratamiento: (1) Aplíquese una loción antiprurítica tal como: (a) Loción de calamina con l-2’% de feno1; (b) AIumbre l’%, mentol 0.25%, en alcohol al 70%; (c) Alumbre l%, mentol 0.25%, alcanfor 2%, en alcohol de 70y0. (2) En los casos crónicos, aplíquese dos veces al dia resorcina 3-6%, azufre 5-lo’%, en loción de calamina. AI acostarse puede ser de valor el ungüento de sal-azufre en los casos eczematoideos. Si es necesario, adminístrense sedantes.

IASPÉTIGO BULOSO TROPICAL

(6)

cuerpo esti exenta. Tratamiento: (1) Quitense las flictenas y aplíquese tintura de mertiolato, o solución de nitrato de plata al 5-10%; (2) Aplíquese polvo de talco una vez seca la lesión; (3) Si hay infección interna aplíquese ungüento de mercurio amoniacal al 5-10% a toda la zona, protegiendo con compresas de gasa la ropa; (4) En casos persistentes y recurrentes, resulta a menudo eficaz el empleo de bicloruro de mercurio al 1:5,000 después de tratar las flictenas.

SARNA

La sarna caracterízase por la presencia de pápulas vesiculosas, sobre todo en los genitales, caras flexoras de las muñecas y zonas interdigitales. La picazón empeora por las noches y con el sudor. Si la higiene personal es buena, la erupcibn es relativamente leve y puede eludir el diagnóstico por varios meses, pero si es deficiente, por lo general se observan urticaria secundaria, imp&igo, furunculosis, y arañazos ocasionados al rascarse. La presencia de esta infestación, causada por el ácaro de la sarna, pasa por lo general desapercibida, pero debe tenerse presente siempre que se encuentre una erupción pruriginosa persistente en los genitales, muñecas o entre los dedos, especialmente entre el personal militar. Tratamiento: (1) Ducha jabonosa. Antes de secarse, aphquese una loción de benzoato de bencilo a todo el cuerpo excepto la cara y el cuero cabelludo, dejándola secar y repitiéndola a los 15 minutos; (2) Repítase la ducha jabonosa a las 6 6 12 horas, cambiando de ropa; (3) Aplíquese una loción de calamina fenicada para calmar la picaz6n subsiguiente. No debe repetirse el tratamiento por una semana, y entonces hágase solamente si los síntomas persisten. (Loci6n de benzoato de bencilo: benzoato de bencilo: 25%, linimento de jabón 35%, y alcohol (95”) 40’%.)

POLIFURUNCULOSIS

El furrirmulo corriente se vuelve por lo general m6ltiple cuando hay sudor ex- cesivo y la higiene personal es defectuosa. Esta infección estafiloc6cica resulta a menudo difícil de combatir en campaña. El uso de vacunas no es practico y gene- ralmente no se necesita. Tratamiento: (1) Empléese cualquier aplicaci6n local seguida de ungüento de mercurio amoniacal al 10%; (2) Aplfquese ungüento de sal-azufre a todo el cuerpo, con apósitos de gasa dobles por 5-10 días sobre las lesiones supurantes; (3) Adminístrense sulfonamidos en las infecciones graves.

PEDICULOSIS PÚBICA

Estado este frecuente, puede diagnosticarse fácilmente por la presencia de piojos adultos y liendres en los vellos de la región pubiana. En personas muy vellosas, tambi6n se infestan a menudo los muslos y nalgas. Trotamiento: (1) Pulverícese bien con un aerosol de freón insecticida.

DISHIDROSIS

(7)

por la aparición de-vesículas discretas, bien impkntadas, frecuentemente a lo largo de Ias caras laterales y las porciones distales del dorso de los dedos. La picazbn es espasmódica y

a

veces intensa. La eczematiza- ción secundaria sobreviene cuando las vesfculas coalescen y se abren. Con frecuencia se presentan dermatofitides verdaderas en las palmas asi como los dedos de las manos, y aquellas a su vez ocasionan lesiones simi- lares en las plantas y dedos de los pies. Las erupciones por contacto, las infecciones micóticas y las erupciones eczematoideas bacterianas, representan entidades clfnicamente diferentes, que deben tomarse en cuenta al establecer el diagnostico diferencial. TrakmkntO: (1) Aplíquense compresas de soluckín de ácido bórico dos veces al dia, por 30 minutos: (2) Sequese bien y aplíquese ácido salX.lico al 2% en pasta de Lassar.

URTICARIA

La urticaria es relativamente rara entre las tropas en los trópicos, porque pocas veces van a éstos soldados con manifestaciones alérgicas conocidas. La causa mS;s frecuente de estas urticarias radica en la ingesti6n de cantidades excesivas de jugos de frutas para calmar la sed. Entre las drogas, los barbitríricos y la aspirina son las nn& inculpadas, correspondiendo unos pocos casos a los líquidos insectici- das. Los sulfonamidos suelen causar otras formas de erupciones. Una cuidadosa historia clínica vale m& que cualquier tratamiento. Tratumiento: (1) Elimínese el factor causante, si se conoce; (2) Aplíquese loción de calamina con 2% de fenol; (3) Adminístrese sulfato de sodio en solución al 25% u otro laxante suave; (4) Adminístrense sedantes según se necesite. Evítense los barbitínicos si ya se han administrado previamente; (5) Si existe dificultad respiratoria, puede adminis- trarse una inyección de epinefrina en aceite (0.2 gm por CC) 6 5-7 gotas de solución acuosa al l:l,OOO, mas evítese esta medicación en lo posible; (6) Como dieta especial consúmanse solamente-frutas cocidas o vegetables, carne de res, cordero, gallina, leche, mantequilla, pan, mantecado, pudines sencillos, te 6 café (sólo una taza o vaso en cada comida).

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PITIRIASIS VERSICOLOR

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