M
ENSAJE
DEL DIRECTOR
U
N PASO MAS . . .
En 1985 el Consejo Directivo de la OPS aprobó un plan de acción para erradicar de la Región de las Américas la transmisión autóctona del virus salvaje de la poliomielitis. Era una metaosada, que implicaba movilizar $US 520 millones en medio de una crisis económica; convencer a los ue dudaban de su factibilidad; integrar nuevas estrategias en las actividades h abituales de atención sanitaria; descentralizar la vigilancia para llevarla al nivel comunitario, y conseguir el objetivo 1990. Los propulsores de la iniciativa fuimos tildados de ilusos y soña B ores. ara Sin embargo, en solo cuatro anos, la firme intención de erradicar la
poliomielitis se ha convertido en una fuerza motriz que ha prestado mayor impulso al Programa Ampliado de Inmunización. La incidencia de las enfermedades enfocadas ha disminuido ano tras ano y en 1988 se alcanzó
la cobertura de inmunización más alta de todos los tiempos. La circulación del poliovirus ya se ha confinado a menos de 1% de las localidades en América Latina y el Caribe, a pesar de que la intensa vigilancia ha
redundado en una notificación mucho más eficiente. Se estima que los casos confirmados de poliovirus salvaje no excederán de un total de 100 para
1989, cifra menor de la que se espera en Euro a.
Aunque no podamos todavía decir que K emos vencido la poliomielitis, la meta está a la vista y nos sentimos orgullosos y
conmovidos ante la determinación desplegada por miles de personas que han dedicado su voluntad y su trabajo a conquistarla. La historia oficial de la humanidad destaca los grandes guerreros y las deslurnbrantes figuras políticas, pero erradicar de la faz de la tierra una causa de tantas muertes y angustia vale mucho más que las hazanas que les dieron su gloria y sus medallas. La proximidad de la meta debe animar a los países todavía afectados a perseverar, con sentido de urgencia, en las estrategias trazadas; a hacer el esfuerzo final
que a veces es el más dlif . ‘cil. La victoria debe ser para todos un estímulo ara no perder terreno y ganar ese ultimo tramo avivador de su dedicación, y una señal de que ha llegado la hora de plantearse nuevos desafíos y consagrarse sin demora a la erradicación del sarampión, del tétanos neonatal y de otras enfermedades prevenibles mediante técnicas de fácil aplicación.
Pronto podremos anunciar al mundo que la poliomielitis ha desaparecido de los países de las Américas v sumar este logro al de la
Carlyle Guerra de Macedo
OFICINA SANITARIA PANAMFRICANA
erradicackn de la virueli. Al llegar a la meta deseada, recordemos ue nuestro compromiso de contribuir e ectivamente 9 a la salud y al bienestar de los pueblos requiere siempre dar. . .