NECESIDAD DE ACELERAR LA LUCHA ANTITUBERCULOSA l
Dr. Alfonso H. Holguín ’
La magnitud del problema de la tuberculosis en los Estados Unidos-325,000 casos registrados para el I de enero de I966--sugiere indirectamente la cantidad de trabajo que hay que realizar para no quedar a la zaga. El problema es más grave en muchos condados de la frontera sur, donde se ha registrado un índice de casos dos veces mayor que el de todo el psis, lo que hace que la lucha antituberculosa sea de mutuo interés para los Estados Unidos y México.
Según estadísticas, el 1 de enero de 1966 había 325,000 personas inscritas en los re- gistros de tuberculosis de los departamen- tos de salud de los Estados Unidos. En esa fecha se sabía que 100,000 personas te- nían la enfermedad en su forma activa, unas 40,000 de las cuales se encontraban hospitalizadas y las 60,000 restantes esta- ban teóricamente bajo el cuidado o trata- miento de diversas clínicas y médicos parti- culares (se sabe que no todos los casos ac- tivos son atendidos). Además, se informó que unas 225,000 personas con tuberculosis inactiva se encontraban bajo supervisión mé- dica o vigilancia de las autoridades médicas. Estas estadísticas revelan muchas cosas, pero no indican si quienes necesitaban servicios por razón de la tuberculosis los recibieron ‘efectivamente, ni reflejan el esfuerzo y los
recursos invertidos para controlar la en- fermedad. No se incluyen los 49,000 casos nuevos agregados durante los 12 meses an- teriores a los miles de personas cuya enfer- medad se reactivó en el curso del año, o el número de personas agregadas a los 25 mi- llones de habitantes de los Estados Unidos que han sido infectados.
Lo cierto es que se realizó una labor con- siderable para observar los contactos de *Trabajo presentado en la XXV Reunión de la Aso- ciación Fronteriza Mexicana-Estadounidense de Salu- bridad, celebrada en Houston, Texas, del 5 al 9 de junio de 1967.
2Director del Programa de Lucha Antituberculosa, Centro Nacional de Enfermedades Transmisibles, Atlanta, Georgia, Servicio de Salud Pública de los ES- tados Unidos.
casos activos y sospechosos recientemente localizados, cuyo número asciende a más de 250,000 personas. Parece existir consenso en que la cantidad de trabajo que se debe realizar en todo momento simplemente para no quedar a la zaga indica que la tubercu- losis continúa siendo un problema principal de salud en los Estados Unidos. La distribu- ción de nuevos casos en 1965 según el con- dado informante puede apreciarse en la figura 1, en la cual aparecen los condados del país que notificaron menos de 10 casos, los que notificaron de 10 a 99 casos y los que notificaron 100 o más casos. Es de notar que muchos de los condados a lo largo de la frontera común Estados Unidos -México pertenecen al grupo con impor- tante número de casos.
La figura 2 da a conocer un aspecto aún más interesante: las tasas promedio de ca- sos de 1962 a 1965 por condado. No deja de llamar la atención el hecho de que hay un número incluso mayor de condados a lo largo de la citada frontera en los cuales el índice de casos es el doble del promedio nacional del país.
FIGURA 1-Ccms de tuberculosis en los Estados Unidos, por condado, 1965.
centaje de reactores con 10 mm o más de induración a la prueba de la tuberculina de Mantoux de 5 UT, de todas las regiones de los Estados Unidos. Lo que revela que el problema de la lucha antituberculosa es de interés y preocupación mutua para los Es- tados Unidos y México.
En los Estados Unidos, cada estado desa- rrolla su propio programa antituberculoso aunque el Gobierno Federal ayuda al es- tado y a los organismos de salud locales. Desde 1961, con el fin de complementar aún más el esfuerzo estatal y local, el Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos ha facilitado fondos especiales en forma de una subvención destinada a la tuberculosis, a fin de colaborar en el mejoramiento y extensión de la lucha contra la enfermedad.
Dondequiera se llevan a cabo proyectos especiales de lucha antituberculosa, se soli- citan informes especiales que proporcionan detalles más amplios para determinar el grado de éxito de las actividades del pro- grama combinado. Estos informes sobre el
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programa proporcionan los datos que cada funcionario encargado del control de la tuberculosis necesita para realizar su pro- pio programa en forma satisfactoria y efi- caz. Dichos datos se refieren al estado de los informes del registro, a la situación bac- teriológica y a la supervisión, examen y tra- tamiento de contactos y curso dado a los in- formes sobre casos sospechosos. Estos datos son relativamente sencillos pero ayudan a los funcionarios de salud y a las zonas lo- cales a evaluar el progreso y constituyen una base objetiva para planificar el pro- grama futuro.
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FIGURA Z-Tasas de nuevos casos activos de tuberculosis, por promedio en cada condado, 1962.1965.
TASA POR 100,000 HABITANTES
de grupos expuestos a gran riesgo. No se escatiman esfuerzos por mantener el estado no infeccioso de casos inactivos de tubercu- losis mediante vigilancia a largo plazo o, por lo menos, durante cinco años. La pre- vención de la enfermedad se inicia con el tratamiento de personas infectadas suscep- tibles de contraer la tuberculosis. Hay planes de organizar un programa nacional para evitar la infección futura de los niños mediante un programa de identificación con- cebido en función del niño, quimioprofilaxis y vigilancia ulterior de niños y adultos in- fectados, especialmente de adultos muy susceptibles de contraer la tuberculosis infec- ciosa y de transmitirla a los niños. Con to- dos estos elementos del programa se redu- cirán los casos infecciosos, y habrá todavía menos casos infectados en el futuro, con lo cual cabe esperar el comienzo de una gene- ración libre de infección.
Estos son algunos de los aspectos princi-
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pales del amplio problema y programa de carácter nacional. Otro aspecto de la lucha contra la tuberculosis que es digno de con- sideración y que muy a menudo se pierde en la abundancia de números, conceptos epidemiológicos y problemas de organiza- ción es el de las personas que necesitan ser- vicios médicos para combatir la tuberculo-
sis.
Por desgracia, no es posible decretar la eliminación de la tuberculosis. El bacilo tuberculoso no respeta fronteras nacionales,
estatales o de condado. Afecta a las per- , sonas, y tratamos con personas dondequiera
si ha cumplido o no con todas las normas y reglamentos que los hombres establecen. Ya sea en Tijuana o Tulare, Ensenada o El Paso, Laredo o Nuevo Laredo, el norte o el sur del Río Grande, la tuberculosis es la misma enfermedad y merece ser objeto de igual atención.
Sin querer minimizar la importancia de los aspectos técnicos y médicos de la lucha antituberculosa, es preciso reconocer que los problemas sociales y humanos están adquiriendo cada día más importancia. No sólo hay que persuadir a los-pacientes a que acepten ayuda médica, sino también elimi- nar las barreras artificiales de leyes y regla- mentos que impiden tal aceptación.
Con frecuencia se olvida que la variedad y complejidad de la vida, el auge de la espe- cialización y nuestra fragmentación social han dejado a grupos lamentables y numero- sos de Estados Unidos al margen de la co- rriente principal de atención médica. No se han podido mantener los servicios de salud sistemáticos y continuos que se necesita para tratar a todos los pacientes de tuberculosis. Es posible que las instalaciones, medica- mentos y conocimientos sean adecuados o incluso excelentes, pero si no se ha logrado aplicarlos en forma congruente y con deter- minación, o incluso aplicarlos a todos de- bido a algún artilicio vago o legalista, los esfuerzos serán vanos.
A menudo la labor de control es limitada por hábito o conveniencia y se apoya en trivialidades jurídicas. Sm embargo, existe la obligación moral de modificar ambos as- pectos. Hay que mejorar la atención y el cuidado de los pacientes de tuberculosis y suavizar su tratamiento con comprensión humana. Como no se ha aprendido a re- cabar la cooperación del bacilo tuberculoso, es preciso que el personal de salud intere-
sado coopere para resolver el problema común. Procediendo así no habrá fracaso.
Resumen
Según estadísticas, el 1 de enero de 1966 había 325,000 tuberculosos registrados en los Estados Unidos, cifra que no incluye 49,000 casos nuevos de 1965 ni las per- sonas que se han sumado a los 25 millones que están infectados en el país.
Es digno de atención el hecho de que, a lo largo de la frontera con México, muchos condados de los Estados Unidos cuentan con importante número de casos y que, con mayor frecuencia todavía, el índice de casos en esos condados es doble del promedio na- cional. Así, el problema es de interés y pre- ocupación mutua para ambos países.
Cada estado está desarrollando en los Estados Unidos su propio programa antitu- berculoso con la colaboración del Gobierno Federal: se llevan a cabo programas espe- ciales de investigación, registro de casos y tratamiento; se procura reducir las fuentes infecciosas a diversos niveles, y hay planes de organizar un programa nacional de identi- ficación, quimioprofllaxis y vigilancia ulte- rior para evitar la infección futura de los niños. Otro aspecto de la lucha antitubercu- losa es el de que, por afectar la tuberculosis no sólo al individuo sino a la comunidad, deben ofrecerse servicios médicos a quien los necesite, independientemente de su lugar de residencia o del cumplimiento de algunos estatutos legales.
Se hace hincapié en la necesidad de unir al tratamiento médico un sentido más hu- manitario en el control y erradicación de la tuberculosis, eliminando barreras jurídicas artiíiciales y mejorando la atención de los pacientes. Q
The Need +o In+ensify Tuberculosis Con+rol (Summary)
According to estimates, on 1 January 1966 added during 1965, or de number of people there were 325,000 tuberculosis cases on the added to the 25 million citizens who were records of health departments in the United infected.
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with Mexico, many counties in the United of identification, chemoprophylaxis, and fol-
States have an important number of cases, and low-up in order to avoid the future infection
often there is an even greater number of coun- of children. Another facet of the tuberculosis
ties along the border with case rates twice
those of the national average. The problem campaign is that since the disease affects not
is therefore one of mutual interest and con- only the individual but also the community,
cern to both countries. services ought to be offered to those who need
In the United States, each State is respon- them, regardless of place of residence or com-
sible for tuberculosis control and receives pliance with certain legal provisions. The need Federal Government assistance: there are is stressed for combining medical treatment
special research programs; there is case report- with a more humanitarian approach in the
ing and treatment; there are attempts to reduce control and eradication of tuberculosis by the surge of infection at the various levels; and eliminating artificial legal barriers and improv-
there are plans to organize a national program ing patient care.
Necessidade de Acelerar a Luta Antituberculosa (Resumo)
Segundo as estatísticas, em 1” de janeiro de 1966 havia 325,000 tuberculosos registrados nos Estados Unidos, cifra que náo inclui 49,000 casos novos de 1965 nem as pessoas que se somaram aos 2.5 miihões que estão in- fetados no país.
É digno de atencáo o fato de que, ao longo da fronteira com o México, muitos municípios dos Estados Unidos contem com um número importante de casos e que, com maior fre- qüência ainda, o índice de casos nesses muni- cípios seja o dôbro da média nacional. Assim, o problema é de inter&se e preocupacáo mútua para ambos países.
Cada Estado está desenvolvendo nos Estados Unidos seu próprio programa antituberculoso com a colaboracáo do Govkno Federal: rea- lizam-se programas especiais de pesquisa,
registro de casos e tratamento; envidam-se esforcos para reduzir as fontes infecciosas nos diversos níveis; e há planos para organizar um programa nacional de identificacáo, quimio- profilaxis e vigilancia ulterior para evitar a infeccáo futura das criancas. Outro aspecto da luta antituberculosa é o de que, por afetar a tuberculose náo só o indivíduo mas também a comunidade, devem ser oferecidos servicos a quem dos mesmos necessite, independente- mente de seu lugar de residência ou do cum- primento de alguns estatutos legais.
Insiste-se na necessidade de imprimir ao tratamento médico um sentido mais humani- tário no controle e erradica@0 da tuberculose, eliminando-se barreiras jurídicas artificiais e melhorando a assistência aos pacientes.
Nécessité d’intensifier la lutte antituberculeuse (Résumé)
D’après les statistiques, il y avait, le ler janvier 1966, 325,000 tuberculeux déclarés aux Etats-Unis, chiffre qui ne tient pas compte des 49,000 cas nouveaux de 1965 ni des personnes qui sont venues grossir les rangs des 25 mil- lions qui sont infectés dans le pays.
ll convient d’attirer l’attention sur le fait que, dans de nombreux comtés des Etats-Unis, situés le long de la frontière du Mexique, il existe un grand nombre de cas et l’indice des cas dans ces comtés est encare tres souvent deux fois plus élevé que la moyenne nationale. Ainsi, le problème doit intéresser et préoccuper les deux pays.
les sources d’infection aux divers niveaux; en outre, il existe des plans visant à organiser un programme national de dépistage, de chimio- prophylaxie et de surveillance post-thérapeuti- que afin d’éviter l’infection future des enfants. D’autre part, si I’on veut combattre la tuber- culose non seulement chez I’individu mais également dans la communauté, il est néces- saire d’offrir des services médicaux & tous ceux qui en ont besoin, indépendament de leur lieu de résidence ou de l’accomplissement de cer- taines formalités légales.
Chaque Etat des Etats-Unis met sur pied son propre programme antituberculeux avec la collaboration du gouvernement fédéral: programmes spéciaux de recherche, déclaration des cas et traitement; efforts en vue de réduire