CAPÍTULO II- CONOCIMIENTO DEL CORAZÓN HUMANO
1. Aprende de los diversos “discursos” que se suceden en su interior
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CAPÍTULO II- CONOCIMIENTO DEL CORAZÓN
85 malo que proviene del enemigo. El Peregrino, como los que le precedieron, distingue la diversidad de espíritus que se debaten en un mismo campo de batalla: su interior315
En el número 32 de los Ejercicios había formulado una expresión orientando para el examen general de conciencia: “presupongo en mí tres pensamientos, uno el mío propio que sale de mi libertad y querer y otros dos que vienen de fuera: uno del malo y otro del bueno”.
Rastreando la Tradición en la experiencia del Peregrino podemos descubrir elementos que le unen a la tradición espiritual y que han sufrido una notable trasformación, como lo veremos después. Es probable que el Peregrino haya conocido un texto de Orígenes en el que se analiza el origen de los diversos pensamientos que sobrevienen al hombre
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Lo que sucede con el Peregrino también sucede con los PP. del desierto, estos descubren que hay pensamientos que vienen de fuera, perturban, mueven, afectan para el bien o el mal. El hombre en su libertad puede rechazar o aceptar estos pensamientos. En la vida de San Antonio, el anacoreta, encontramos que una de las armas utilizadas por el enemigo contra los monjes son los pensamientos que traen sugerencias, recuerdos, imágenes que intentan hacerles desistir y abandonar la decisión tomada
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Estos pensamientos proceden de fuera, del mal espíritu. Evagrio Póntico
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318 lo llamó de logismoi, no se trata realmente de pensamientos y sino, de imágenes, eikon, que se produce en la sensibilidad e intentan trasformar el modo de percibir la realidad, despierta el deseo desordenado de la sensibilidad provocando una reacción desproporcionada. En este nivel se produce la lucha entre la propuesta de Dios y la del enemigo319
315 Como lo explicitará magistralmente en la meditación de las Dos Banderas [EE. 136-147]. Es como el paradigma del discernimiento ignaciano.
316 Cf. ORÍGENES. De Principiis III, 2, 4 (SCh 262, 168) Apud. ARZUBIALDE, Santiago. op. cit. p. 108, nota 17.
317 Cf. ATANÁSIO Santo. Vida e conduta de Santo Antão. São Paulo: Paulus, 2002, (col. Patrística 18) p. 298- 299.
318 Cf. EVAGRIO PÓNTICO. Obras espirituales. Madrid: Ciudad Nueva, 1995, p. 57-63. Apud. GARCÍA DE CASTRO, José. El Dios Emergente, op. cit. p. 68. Cf. También EVAGRE LE PÓNTIQUE, Traité Practique ou le Moine. v. II. Paris: Les Editions du Cerf. 1971(S Ch 171), c. 80, n. 80, p. 669. Logismoi, tiene particularmente un sentido peyorativo en la tradición monástica oriental, Evagrio Póntico es el sistematizador de esta teoría.
319 Cf. GARCÍA DE CASTRO. op. cit. p. 68-69.
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86 Juan Cassiano320, vincula este texto a la discreción de espíritus. Reduce a tres las causas de los pensamientos y presenta a Dios como agente principal321. Distingue tres principios de los pensamientos: Dios, el diablo y nosotros322
Fundamentado en su experiencia el Peregrino transforma lo que recibe de la Tradición separando los pensamientos del contexto del discernimiento, como estaba en Cassiano.
Descarta a Dios como causa de los pensamientos, porque él experimentó que el lenguaje propio de Dios es la moción de consolación que afecta al ser. Él lo sitúa en el contexto del examen general sobre el lenguaje que nace de la libertad, para distinguir de lo que, según él es el discernimiento. Conserva la fórmula tradicional: tria cogitationum nostrarum esse principia
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Sucede a veces que dominado nuestro espíritu por algunos de estos tres […]
En este caso pienso que no es fácil discernir cuando habla nuestro mismo espíritu, o cuando escucha a alguno de estos tres: Dios, ángel, demonio .
Encontramos también en San Bernardo esta experiencia:
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En el contexto de la discreción de espíritus distingue los diversos géneros de espíritus para no dejarse engañar. Exhorta a sus monjes a estar atentos a los pensamientos porque tanto
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320 Juan Cassiano: nacido hacia el año 360, en la actual Romenia, recibe en su familia la formación clásica y cristiana. Atraído por el ideal monástico ingresa en la vida cenobítica, en Belén, en el año 378-380. Contagiado por la fama de los monjes de Egipto decidió viajar con su amigo Germano. Visita anacoretas y cenobios, entra en contacto con monjes seguidores de Orígenes, especialmente Evagrio Póntico, que marcó sus obras. Cuando se desata la persecución contra S. J. Crisóstomo, que culmina con la expulsión de este de su diócesis, el clero encomienda a Cassiano y Germano llevar una carta al papa Inocencio informándole de lo sucedido. No se sabe cuánto tiempo permaneció Cassiano en Roma, ordenado sacerdote entra en contacto con el futuro papa León Magno, junto a él tiene la oportunidad de enriquecer la experiencia de vida contemplativa adquirida en oriente.
Al sur de las Gálias funda los monasterios de S. Víctor, masculino y el de S. Salvador, femenino. Organiza una vida monástica bien diferente a la que estaba siendo practicada. Con su amplia experiencia monástica Cassiano intenta una integración entre los elementos esenciales del anacoretismo con el estilo de vida cenobítico de occidente. Cassiano es el responsable de que la tradición monástica oriental haya enriquecido la experiencia contemplativa de occidente. Es considerado junto con S. Agustín como uno de los luminares de occidente, muere en Marsella en el año 434-435. Sus obras escritas en latín contribuyeron para la propagación del monaquismo cristiano en occidente. Cf. CASSIANO, Juan. Conferências I a VII. Tradução Aída Batista do Val. Juiz de Fora:
Mosteiro de Santa Cruz, 2003, v1. p. 7-11.
321 Cf. CASSIANO, Juan. Conferências I, 19. op. cit. p. 41-43.
322 Cf. LÓPEZ TEJADA, Darío. op. cit. p. 203.
323 Cf. Si se comparan los textos de Orígenes y Casiano con el número 32 de los Ejercicios, no cabe duda de que Ignacio lo elaboró a partir de uno de estos textos, pero suprimió la expresión “a ex deo” y desdobló el influjo de los espíritus angélicos, el buen espíritu y el malo, para conservar la fórmula tradicional: “tria cogitationum nostrarum esse principia”. Cf. el comentario de ARZUBIALDE, Santiago. op. cit. p. 108, nota n. 18-19.
324 Cf. BERNARDO San. Obras Completas. Sermones Vários, 23, 4. Vida de San Bernardo por Pedro de RIBADENEIRA, Introducción general. Sermones de tiempo, de santos y varios. Sentencias. Edición española preparada por Gregorio Díez Ramos. Madrid: Editorial Católica, 1953, (BAC 110), v.1. p. 972.
87 el espíritu del mundo como el de la carne son “satélites del príncipe maligno”325
Es interesante percibir en la experiencia del Peregrino, por un lado, la continuidad con la tradición espiritual precedente en cuanto descubrimiento y distinción de la diversidad de pensamientos que se agitan en su interior, por otro, la ruptura en cuanto distingue lo que es materia de discernimiento de lo que es materia de examen. Tanto en Orígenes como en Cassiano los pensamientos estaban íntimamente ligados al discernimiento. El Peregrino desvincula a Dios como origen de los pensamientos y explicita que el examen general versa sobre la respuesta que nace del propio querer e interés, el núcleo de la libertad
y guerrean contra la vida verdadera. Con sabiduría y lucidez se dedica a enseñar el discernimiento a sus monjes. Ayudándoles a distinguir los pensamientos por su origen.
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