CAPÍTULO IV: DESARROLLO Y EXPLICITACIÓN (1949-1960)
2.3 La existencia espiritualmente personal como “individuum ineffabile”…
Para contestar ese modo errado de entender la individualidad humana y a partir de ella, la forma errada de entender la situación presente, Rahner recurre al concepto de “individuum ineffabile” tomado de santo Tomás y de la gran metafísica escolástica, aunque ahí no es aplicado a los seres humanos, sino a los ángeles. La tesis de Rahner es que “hay en el ser humano, igual que en el ángel, conciencia personal, libertad, historia irrepetible, responsabilidad absoluta y validez eterna de cada individuo”.52 Refiriéndose a la doctrina de santo Tomás sobre los ángeles señala que
cuando y en la medida que el ser humano como persona espiritual participa en sus actos de la subsistencia-en-sí-misma de la forma pura, que no desaparece en su ordenación a la materia como el principio de la repetibilidad, tiene él que participar de aquella individualidad espiritual de lo espiritual, que tiene una individualidad positiva.53
El ser humano en cuanto individuo no es un mero caso de lo universal, pues “él es cada vez un [ser]-que-se-da-solo-una-vez y, en definitiva, nunca totalmente deducible”.54 Rahner va más lejos al afirmar que “él es ‘inmortal’ y sujeto de una determinación eterna y un destino eterno”.55
Este concepto de individuum ineffabile se puede aplicar también a figuras individuales de orden superior (ver arriba 1.2): una comunidad determinada, un determinado tiempo de la Iglesia, un país determinado.56 Esto no significa negar que exista una idea general del ser humano, una naturaleza general que le es propia, pues eso también es el ser humano. Por tanto hay también una ética y moral esenciales.57
Ahora bien, en cuanto existe el individuum ineffabile
hay una llamada irreductible, individual de Dios a cada ser humano como individuo, que no puede ser considerada como la mera suma o el mero punto de cruce de los principios generales. Y esta llamada individual de Dios, no reducida a normas generales, no es meramente el llamado a lo posible y a lo permitido al ser humano, por lo demás indiferente, sino al menos bajo condiciones,
52 „...es nämlich beim Menschen genauso wie beim Engel personales Bewußtsein, Freiheit, einmalige Geschichte, absolute Verantwortung und ewige Gültigkeit des eizelnen Individuums gibt“. RAHNER. Anspruch Gottes, 471.
53 „Wenn und insofern der Mensch als geistige Person in seinen Akten partizipiert an der Insichselberständigkeit der reinen Form, die nicht aufgeht in ihrer Hinordnung auf die Materie als das Prinzip der Wiederholbarkeit, muß er auch an jener geistigen Individualität des Geistigen partizipieren, das eine positive Individualität hat“.
RAHNER. Formale Existentialethik, 309.
54 „Er ist je ein Einmaliger und letzlich nie total Ableitbarer“. RAHNER. Würde und Freiheit, 187.
55 „Er ist ‚unsterblich’ und Subjekt einer ewigen Bestimmung und eines ewigen Geschicks“. RAHNER. Würde und Freiheit, 187; cf. tb. RAHNER. Bedeutung des einzelnen, 426.
56 Cf. RAHNER. Anspruch Gottes, 478.
57 Cf. RAHNER. Anspruch Gottes, 472.
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también absolutamente, llamada de Dios a lo que es significativo para la salvación y [a lo]
imperativo.58
En otro lugar lo llama “[lo] imperativo, que obliga rigurosamente” [(das) streng verflichtend Gesollten].59 La llamada de Dios se dirige al individuo concreto en una situación concreta, en su irrepetibilidad positiva, objetiva y material. A Dios le interesa la historia “en la medida que ella es una-única, y que, justamente por eso tiene un significado de eternidad”.60
El ser humano es individuo de este modo, porque es amado con un amor personalísimo de Dios que se le autocomunica. Por este amor, el más personal de todos [allerpersönlichste Liebe], el que es amado deviene un absolutamente único [eine absolute Einmaligkeit].61 Pero esta individuación no lo separa de la realidad, pues cuanto mayor es la individualidad real y la plenitud del ser, tanto mayor será la proximidad y la vinculación con los demás seres. Esto se verifica en la experiencia humana del conocimiento y el amor, pues acontecen en el ser humano en una apertura a la realidad una que todo lo abraza. El sujeto espiritual, conociendo y amando, se abre a la realidad ilimitada y universal que llamamos Dios.62
Afirmar que el ser humano, en cuanto individuo concreto, está destinado a la vida eterna, no tiene que ver solo con una condición que experimentará después de la muerte, sino con una cualidad del acto moral, pues los actos de un individuo no son mera modalidad espacio-temporal como lo material, sino que “tienen un significado de eternidad, no solo moralmente, sino también ontológicamente”.63 El acto libre es un acto irreductible que configura para la eternidad; un acto que hace que cada uno sea lo que quiere ser definitivamente;64 son “realizaciones de una individualidad personal-espiritual y sobrenatural- por-gracia en obediencia delante de un llamado totalmente personal y de una vocación
58 „Es gibt den irreduktiblen, individuellen Anruf Gottes an den Menschen als Einzelnen, der nicht als die bloße Summe und als der bloße Schnittpunkt der allgemeinen Prinzipien angesehen werden kann. Und dieser individuelle und auf allgemeine Normen nicht reduzierte Anruf Gottes ist nicht bloß der Zuruf des Möglichen und des für den Menschen Erlaubten, im Übrigen aber Gleichgültigen, sondern mindestens unter Umständen absolut auch der Anruf Gottes zum Heilsbedeutsamen und Gesollten“. RAHNER. Anspruch Gottes, 472.
59 Cf. RAHNER. Anspruch Gottes, 480.
60 „...insofern sie die einmalig-einige und gerade so Ewigkeitsbedeutung habende Geschichte ist“. RAHNER. Formale Existentialethik, 311.
61 Cf. RAHNER. Bedeutung des einzelnen, 427-428.
62 Cf. RAHNER. Bedeutung des einzelnen, 423-424.
63 „...sie haben eine Ewigkeitsbedeutung, nicht nur moralisch, sondern ontologisch“. RAHNER. Formale Existentialethik, 309. [Cursivas del autor]
64 Cf. RAHNER. Freiheit in der Kirche, 223.
82 realmente individual por parte de Dios”.65 La realización de cada vocación individual tendrá una influencia decisiva en la salvación de los demás.66
Es interesante la comprensión que adquiere la muerte67 a partir de esta concepción del ser humano concreto: no es el paso a una nueva forma de experimentar el tiempo que se despliega ahora in infinitum en una apertura que debe ser determinada siempre de nuevo. La muerte es el fin para el ser humano entero (también para el alma)68. Porque él es persona espiritual, responsable y eternamente válido, la muerte es el acontecimiento decisivo de su historia. Al ser humano la muerte no solo le “acontece”, pues él se mueve hacia ella por un impulso interno más profundo que el puramente biológico. La libertad espiritual es la razón de ese impulso, pues la libertad no es solo la posibilidad de hacer esto o aquello, sino la posibilidad de la irrupción de lo definitivo, lo no sobrepasable [das Unüberholbare], de la historia que deviene y que no puede quedar simplemente atrás como pasado que se diluye y que hay que olvidar. Esta libertad, en su dinámica de realización alcanza la corporeidad para sobrepasarla hacia la inmortalidad: no es el acontecer siempre de nuevo y sin fin en el tiempo, sino el valor de lo hecho-una-vez-por-todas [das Ein-für-alle-mal-getan] y así eterno69: “por la muerte (no: después de ella) es (no: comienza a acontecer) la definitividad ya hecha de la libre existencia temporal del ser humano”.70
El morir lleva en sí una paradoja, pues, por un lado es el comienzo de la definitividad, de aquella definitividad que es fruto maduro de la libertad pero, por otro lado, es la máxima y absoluta manifestación de la pérdida de poder [Entmächtigung] del ser humano. De este modo la libertad que se perfecciona en la corporeidad es, al mismo tiempo, la libertad expuesta a que otros dispongan de ella. Porque la corporeidad es el lugar del encuentro de la acción interna y el padecimiento de lo externo, la libertad tiene que entregarse siempre, aun en medio de su autodisposición [Selbstverfügung] a la disposición por otro [Fremdverfügung]. En la muerte ese entrecruzamiento llega a su cumbre: el ser humano al perfeccionarse en la libertad, es al mismo tiempo “el que padece la total disposición sobre sí mismo”.71 La última acción de su libertad, en la que dispone total e irrevocablemente de sí mismo es la acción de la
65 „Realisierungen einer wirklich geistig-personalen und gnadenhaft-übernatürlichen Individualität im Gehorsam gegenüber einem ganz persönlichen Ruf und einer wirklich individuellen Berufung von seiten Gottes“. RAHNER. Bedeutung des einzelnen, 428.
66 Cf. RAHNER. Bedeutung des einzelnen, 430.
67 Cf. RAHNER. Christliches Sterben, 534-538.
68 Cf. RAHNER. Leben der Toten, 540.
69 Cf. RAHNER. Christliches Sterben, 537.
70 „Durch den Tod (nicht: nach ihm) ist (nicht: fängt an zu passieren) die getane Endgültigkeit des frei gezeitigten Daseins des Menschen“. RAHNER. Leben der Toten, 541. [Subrayado del autor]
71 RAHNER. Christiliches Sterben, 537.
83 aceptación voluntaria o de la protesta última de o contra su absoluta impotencia, en la que el misterio indecible dispone del ser humano de manera absoluta. La muerte, entonces, es el fin del morir que se extiende a lo largo de toda la vida, dicho de otro modo, la vida lleva ese término en sí como momento esencial. La muerte mantiene siempre un sentido oculto; por ello es la situación de la fe redentora o de la desesperación final.