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Cad. Saúde Pública vol.32 número1 X csp X00121114

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Litigio judicial y el derecho a la salud en

Argentina

Litigation and the right to health in Argentina

Litígio judicial e o direito à saúde na Argentina

1 Centro de Estudios Interdisciplinarios, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina. Verónica Gotlieb 1 Natalia Yavich 1 Ernesto Báscolo 1

Resumen

El propósito de este trabajo es explorar el perfil del litigio por el acceso a la atención de la salud, tramitado ante la Corte Suprema de Justicia Ar-gentina, y reflexionar sobre su potencial para influir sobre la equidad y el derecho a la salud, en el marco de un proceso de crecimiento de la judicia-lización. Se llevó a cabo un análisis documental de 125 litigios con senten-cias dictadas entre 1994 y 2013. Se observó una preeminencia de la recla-mación individual (88% reclamantes personas físicas individuales), y de reclamantes afiliados a la seguridad social o a seguros privados (64%), con un esquema típico del derecho privado (87% reclama cobertura de un ser-vicio médico). El 75% de los fallos ordenaron brindar los serser-vicios de salud reclamados, sin visibilizar los fallos del sistema de salud, ni ordenar accio-nes para promover la equidad y garantizar el derecho a la salud, que al-cancen a otras personas sometidas a la misma situación que el reclamante. La judicialización, hasta el momento, no está promoviendo activamente la equidad, el derecho a la salud y el diálogo interinstitucional.

Jurisprudencia; Derecho a la Salud; Equidad en Salud

Correspondencia

V. Gotlieb Centro de Estudios Interdisciplinarios, Universidad Nacional de Rosario.

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Introducción

Durante las últimas décadas el protagonismo ju-dicial ha ido en aumento en América Latina 1. Se sostiene que ha conducido a una judicialización de la política, en tanto que distintos actores so-ciales comenzaron a advertir esta vía como una alternativa al sistema político para exigir el res-peto de los derechos humanos 2,3. En Argentina, este fenómeno tomó un impulso adicional, fruto del precedente marcado por una gran mayoría de fallos a favor de los demandantes y la refor-ma constitucional de 1994, que incorporó con jerarquía constitucional declaraciones y tratados internacionales de derechos humanos, integrando al ordenamiento normativo interno los derechos sociales, económicos y culturales, entre ellos el de-recho a la salud 4.

La judicialización de la salud y sus efectos han sido ampliamente abordados en países de-sarrollados 5,6,7 y en varios países latinoamerica-nos como Brasil 8,9,10,11,12,13,14,15,16,17,18,19,20,21,22, Colombia 2,21,23 y Costa Rica 21,24. En contraste,

su estudio en Argentina se encuentra en una etapa incipiente 4,25,26,27,28,29. Hasta ahora, los estudios han caracterizado al litigio por acceso a la atención de la salud por la preeminencia de la reclamación individual, de derecho privado, con tendencia a convertir las reclamaciones en procesos rutinarios, por la resolución favorable de casos puntuales y la ausencia de un análisis crítico sobre los fallos del sistema de salud y sus reglas de juego. En este marco, se estima que el litigio en Argentina tendría una escasa capacidad para reducir las inequidades en salud, pero sus efectos son inciertos 4,28.

Distintos autores 30,31 han señalado la inter-vención judicial como un ámbito propicio para que los jueces puedan colaborar en el proceso de toma de decisiones de los otros poderes, am-pliando la participación democrática o generan-do espacios de debate y diálogo inter-institucio-nal. El Poder Judicial desempeñaría una función dialógica, promoviendo la vigencia de los dere-chos, instando a los otros poderes a identificar los fallos del sistema y definición de mecanismos para garantizar el derecho a la salud.

Argentina es un país de organización federal, cuyo sistema de salud se estructura a partir de tres sub-sistemas: el público (financiado y pro-visto por estructuras nacionales, provinciales y municipales), el privado (organizado a través de entidades de medicina prepaga) y la seguridad social (financiado por obras sociales sindicales, provinciales y nacionales y provisto por efectores propios o del sector privado). Dentro del mismo existen fuertes inequidades, fruto de la debilidad de la función de rectoría de las autoridades

sa-nitarias, y la profunda segmentación y fragmen-tación, asociadas con una cobertura diferencial, según condición socioeconómica y contributiva, y desiguales condiciones de acceso a los servicios de salud 32.

La fragmentación y segmentación se repli-can en el sistema jurídico. Si bien el derecho a la salud tiene reconocimiento constitucional en el propio articulado de la Constitución Nacional, y por la vía de la incorporación con jerarquía constitucional de distintos tratados internacio-nales de derechos humanos, Argentina no tiene sancionada una ley general de salud, sino que regulan el sistema de salud distintas normas na-cionales, provinciales y municipales. Este plexo normativo establece responsabilidades diversas en la cobertura de las necesidades sanitarias de la población. Por ejemplo, la Ley no 23.66033 sólo regula el comportamiento de una parte de las entidades de la seguridad social, y contempla la posibilidad de una adhesión voluntaria a su ré-gimen de otras entidades de la seguridad social; las Leyes no 22.431 34, 24.901 35 y 26.378 36

legis-lan específicamente sobre la cobertura integral de salud para las personas con discapacidad de cualquiera de los tres sub-sectores; y la Ley no 24.75437 regula la obligatoriedad del Programa

Médico Obligatorio (PMO) 38 para el sector pri-vado. El PMO constituye la canasta prestacional mínima de cobertura obligatoria para los sub-sistemas privado y de la seguridad social, esta-blecida mediante una resolución del Ministerio de Salud de la Nación.

Este trabajo tiene como propósito explorar el perfil del litigio por acceso a la atención de la sa-lud, tramitado ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, y su potencial para influir sobre las problemáticas que determinan la inequidad del sistema de salud argentino. La Corte constituye la máxima instancia del sistema judicial del país y recibe litigios de todo el país. Su intervención puede producirse por vía del recurso extraordi-nario o competencia originaria. El primer esce-nario trata de casos que involucran la interpre-tación de normas federales y/o la vulneración de un derecho constitucional; el expediente llega a la Corte tras haber transitado instancias judicia-les previas ante tribunajudicia-les federajudicia-les o provincia-les. El segundo escenario corresponde a casos en que una provincia es parte en el juicio, lo cual inhabilita la actuación de sus tribunales y, por lo tanto, se requiere la actuación de la Corte como tribunal de primera instancia (Figura 1).

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Figura 1

Flujograma del sistema judicial argentino en reclamaciones por el acceso a la atención de la salud.

jurídico distintas instituciones y prácticas a través de las cuales se produce, interpreta e incorpora el derecho en el proceso de toma de decisiones de la sociedad 39. En este marco sus sentencias revelan los actores jurídicos y socia-les, y las disputas que intervienen en el litigio al interior y exterior del campo jurídico 40.

Método

Se llevó a cabo un análisis documental de sen-tencias judiciales de la Corte Suprema de Justi-cia de la Nación de Argentina sobre acceso a la atención de la salud dictadas entre 1994 y 2013. Por acceso a la atención de la salud nos referi-mos a la capacidad de utilizar servicios de salud integrales, adecuados, oportunos y de calidad, en el momento en que se necesitan 41. Los

pro-motores de los litigios son personas jurídicas o físicas, individuales o colectivas, que reclaman al Estado y/o a una organización privada o de la seguridad social el acceso a una práctica o trata-miento, cuya prestación y/o cobertura les habría sido negado.

Los procedimientos para llevar a cabo un análisis documental son: la búsqueda de ma-terial, la selección de mama-terial, su organiza-ción y síntesis 42. A continuación se describen estos procedimientos.

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“discapacidad”, “derechos de incidencia colec-tiva” y “fertilización asistida” como frase exacta. Asimismo, se ingresó el término “derecho a la salud” usando el formulario de búsqueda avan-zada (vigente para las sentencias dictadas a par-tir del 1º de febrero de 2012). Los términos fue-ron construidos a partir de la exploración de los descriptores vigentes a partir de 2012. Los tér-minos “salud” y “enfermedad” no se utilizaron, debido a la baja especificidad de las sentencias captadas (tales como litigios por enfermedades profesionales, inculpables o accidentes).

La búsqueda fue ampliada mediante la re-visión de: (a) el Boletín de Jurisprudencia sobre derecho a la salud publicado por la Corte 44 que

contiene una selección de 45 fallos sobre derecho a la salud dictados entre 1887 y 2011, (b) el primer

Tratado de Derecho a la Salud que contiene rese-ña de 151 sentencias sobre derecho a la salud 29

y (c) la base de datos de sentencias de la Revista La Ley (http://www.laleyonline.com.ar, accedido el 21/Ene/2014).

Del conjunto de sentencias obtenidas se se-leccionaron aquellas que se referían al acceso a la atención de la salud como pretensión principal del reclamante y aquellas en que el acceso cons-tituyó uno de los temas debatidos o argumentos vertidos por alguna de las partes o los jueces. Se excluyeron las sentencias sobre derecho a la sa-lud que no involucrasen como discusión central el acceso a la atención de la salud, como senten-cias sobre aborto no punible.

Sólo se analizaron las sentencias de la Cor-te, debido a la inexistencia de una base de da-tos nacional de sentencias de primera y segunda instancia a través de la cual sea posible identifi-car litigios y sentencias vinculados al acceso a la atención de la salud.

Las sentencias fueron abordadas a través de un análisis de contenido temático y frecuenci- al 45. Se definieron categorías analíticas que fue-ron exploradas a través de medidas cuantitativas (estadísticas basadas en el recuento de unidades) y cualitativas (análisis de significado mediante la interpretación del texto a partir de la identifica-ción de dimensiones conceptuales). Las catego-rías utilizadas fueron: (1) magnitud del litigio por acceso a la atención de la salud tramitado ante la Corte, (2) características procesales del litigio, (3) actores jurídicos participantes del litigio, (4) tipo de reclamaciones promovidas a través de los litigios y (5) respuesta de la Corte ante el litigio. La categoría 1 es abordada a través del análisis frecuencial. Las categorías 2 a 5 son exploradas a través del análisis temático y frecuencial.

La definición de las categorías partió del marco analítico propuesto por Gloppen 7, quien distingue diferentes fases en los procesos de

liti-gación: la generación de la reclamación, la deci-sión judicial, la implementación y los resultados en la sociedad. Nuestro trabajo se centra en la generación de la reclamación (los actores invo-lucrados, las características de la reclamación, la pretensión, el modo en que se promueve y su fundamento normativo) y la decisión judicial.

Este estudio fue llevado a cabo en el marco de la investigación desarrollada para la tesis de doc-torado (Facultad de Derecho, Universidad Nacio-nal de Rosario, Argentina) de uno de los autores de este trabajo.

Resultados

Fueron identificadas 125 sentencias: 84 captadas en el sitio web de la Corte, 13 en el Boletín de Jurisprudencia sobre derecho a la salud, 26 en el cuadro de jurisprudencia del tratado de derecho a la salud y 2 en la base de datos de la Revista La Ley (http://www.laleyonline.com.ar, accedido el 21/Ene/2014). Entre 1994 y 1997 no se identifica-ron sentencias. A continuación se describen los datos relativos a la categoría “magnitud del litigio por acceso a la atención de la salud tramitado ante la Corte”. Las primeras sentencias fueron las dictadas en 1998 (3 sentencias). Durante esos 26 años (1998 a 2013) se dictaron en promedio 8 sentencias por año. Entre 2003 y 2006 se dictaron el 48% de las sentencias. Excluidos estos años de alta actividad, entre 1998 y 2013 los mínimos y máximos anuales de producción de sentencias fueron de 3 y 11 respectivamente.

El 87% de los casos fueron promovidos co-mo amparos, proceso con rango constitucional caracterizado como expedito y rápido, previsto para la tutela de derechos vulnerados por actos u omisiones públicos o privados. Las reclama-ciones fueron promovidas por personas físicas individuales en el 88% de los casos, la mitad per-sonas con discapacidad, con una adscripción a la seguridad social y la medicina prepaga en un 64% de los casos (Tabla 1).

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Tabla 1

Características procesales del litigio, actores jurídicos participantes, reclamación y decisión de la Corte Suprema de Justicia (n = 125).

Variables Casos

% n

Características procesales del litigio Trámite procesal del juicio

Amparo 87,0 109

Juicio ordinario 7,0 9

Otros 6,0 7

Total 100,0 125

Actores jurídicos participantes del litigio Parte actora

Persona física individual 88,0 110

Procesos colectivos: ONG, Defensor del Pueblo 7,0 9

Otros actores individuales 5,0 6

Total 100,0 125

Personas físicas individuales con discapacidad * 49,0 54

Personas físicas individuales con otras problemáticas de salud 51,0 56

Total 100,0 110

Parte demandada

Obras sociales (provinciales, sindicales y otras) y INSSJP 26,0 33 Estado varios niveles (nacional y/o provincial y/o municipal) 21,0 26 Obras sociales (provinciales, sindicales y otras) y INSSJP + Estado 18,0 23 Estado un solo nivel (nacional, provincial o municipal) 15,0 19

Entidades de medicina prepaga 15,0 19

Entidades de medicina prepaga + Estado 2,0 2

Otros 3,0 3

Total 100,0 125

Tipos de reclamación promovidas a través de los litigios Pretensión parte actora

Cobertura prestacional ** 87,0 109

Salud pública o colectiva *** 4,0 5

Derecho a la alimentación 3,0 4

Otros 6,0 7

Total 100,0 125

Cobertura prestacional para personas con discapacidad 47,0 51

Otros pedidos de cobertura prestacional 53,0 58

Total 100,0 109

Respuesta de la Corte ante el litigio Resolución del caso

Favorable al acceso a la atención de la salud 75,0 94

Desfavorable al acceso a la atención de la salud 25,0 31

Total 100,0 125

Resolución desfavorable

Por motivos de fondo 6,5 8

Por cuestiones procesales 18,5 23

Total 25,0 31

INSSJP: Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados. * Se refiere a que el reclamante es una persona con discapacidad;

** Se refiere a la reclamación por atención médica, vinculada a la provisión de bienes o servicios de salud: tratamientos médicos, medicamentos, prótesis, etc.;

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de las prestaciones de salud cubiertas y exclui-das por el PMO.

Las reclamaciones de cobertura de prestacio-nes de salud se amparan mayoritariamente en el derecho constitucional a la salud, respaldado por leyes, decretos y tratados internacionales so-bre derechos humanos ratificados por Argentina. El PMO fue conceptualizado, tanto por la Cor-te como por los reclamanCor-tes, como una norma de jerarquía inferior que debe ser interpretada y aplicada en consonancia con la norma superior constitucional, teniendo en miras el acceso a los bienes y servicios básicos para la conservación de la salud. Este marco normativo ubica al de-recho a la salud como un dede-recho social directa-mente operativo y exigible, tanto respecto a los prestadores privados como al Estado.

En los litigios que discutieron la obligato-riedad del PMO para las entidades privadas, la Corte declaró la constitucionalidad de la Ley no 24.75437 que equiparó en obligaciones de cober-tura a las prepagas o seguros privados de salud, incluyendo las entidades de la economía social (mutuales), y obras sociales (seguridad social). También, con fundamento en la misma norma y en otras leyes aplicables, estableció una con-cepción dinámica del PMO, declarando que el mismo incluía las prestaciones básicas para las personas con discapacidad. De esta forma, la Cor-te respaldó las decisiones políticas que se plasma-ron en las Leyes no 24.754 37 sobre obligatoriedad

del PMO para las entidades de medicina prepaga y 24.901 35 sobre prestaciones básicas para personas con discapacidad.

En los litigios que discutieron la interpreta-ción y aplicainterpreta-ción del PMO no hubo una clara tendencia en las sentencias. La Corte amplió o restringió la cobertura haciendo referencia a la protección del derecho a la salud o al principio de interpretación del derecho a favor del hombre (pro homine), aplicado a los distintos casos. Las sentencias no instituyeron un fuerte precedente respecto a la interpretación del PMO. El debate en términos generales sobre cobertura y excep-ciones a las normas de cobertura fue propuesto en algunos casos por la minoría de la Corte, pero no fue aceptado por la mayoría.

De las 109 reclamaciones promovidas por co-bertura prestacional, 23 sentencias discutieron la obligatoriedad y extensión de las prestaciones para personas con discapacidad, previstas en la legislación vigente. 18 casos discutieron la obli-gatoriedad de brindar dichas prestaciones y 5 ca-sos discutieron el contenido de las prestaciones. Todos los litigios fueron promovidos por per-sonas físicas individuales, fundados en normas legales y constitucionales (incluyendo tratados internacionales de derechos humanos).

Los 18 litigios sobre la obligatoriedad de brindar prestaciones para personas con disca-pacidad fueron promovidos mayoritariamen-te contra entidades de medicina prepaga (3) y obras sociales no adheridas a la Ley no 23.66033

(3 fuerzas armadas, 3 obras sociales provinciales, 3 otras obras sociales). En ambos casos existía un vacío legal y/o normas poco claras sobre su responsabilidad en la cobertura de dichas pres-taciones. El resto de los litigios (6), promovidos contra el Estado, debatieron la responsabilidad de los distintos niveles estatales en la cobertura de las prestaciones de salud para las personas con discapacidad.

La Corte resolvió por la obligación de cober-tura de las prepagas y obras sociales no adheridas a la Ley no 23.66033 en 11 sobre 12 casos. En el caso de las prepagas bajo un argumento norma-tivo (Ley no 24.75437) se las obliga a brindar la

cobertura equiparándolas con las obras sociales. Para las obras sociales no adheridas a la Ley no 23.66033 la decisión judicial se funda en prin-cipios constitucionales -el interés superior del niño, la protección de la discapacidad-, consi-derados de superior jerarquía a la normativa que posibilita la no adhesión de ciertas obras sociales al régimen protectorio. En cuanto a la obligación de cobertura estatal, la Corte estableció la obliga-toriedad del Estado Nacional de garantizar el de-recho a la salud, sin perjuicio de las obligaciones que deban asumir en su cumplimiento las juris-dicciones sub-nacionales y las demás entidades privadas o de la seguridad social. Asigna además al Estado Nacional un rol de garante subsidiario, con fundamento en distintos pactos internacio-nales (Pacto Internacional de Derechos Econó-micos, Sociales y Culturales 46; cláusula federal de la Convención Americana sobre Derechos Humanos 47).

5 litigios cuestionaron la integralidad de la cobertura de las prestaciones previstas por la normativa vigente para las personas con disca-pacidad. La Corte dictaminó a favor de 3 deman-dantes, sin establecer criterios generales o líneas argumentativas que puedan alimentar futuras reclamaciones.

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La Corte estableció la responsabilidad del Estado Nacional como garante subsidiario del derecho a la salud. No obstante, algunos de los casos analizados para las combinaciones Es-tado Nacional -obras sociales y EsEs-tado Nacio-nal- prepagas plantearon un debate judicial no tomado por la Corte en su sentencia definitiva: la responsabilidad subsidiaria del Estado sólo en casos de población sin cobertura explícita priva-da o de seguripriva-dad social, o en cualquier caso (6 casos), y la definición del responsable (la entidad de medicina prepaga, el enfermo o el Estado) de las prestaciones excluidas de la cobertura de la medicina prepaga, pero que resultan necesarias para la efectiva vigencia del derecho a la salud (3 casos). En la primera discusión la Corte no entró en el debate por considerarlo conjetural. En el segundo tema, impuso la cobertura a la prepaga, descartando de plano la posibilidad de gravar al enfermo, pero sin entrar en la discusión sobre la posible responsabilidad del Estado.

Entre 2000 y 2011 el Estado Nacional niega sistemáticamente la responsabilidad directa del nivel central en las prestaciones demandadas. En una primera etapa el planteamiento de irrespon-sabilidad se fundamenta en que la actuación del Estado Nacional es solamente subsidiaria ante los obligados primarios (provincias, obras socia-les y prepagas) y en algunos casos incluso indica que la responsabilidad subsidiaria sólo rige para personas sin cobertura, pero no respecto a todos los habitantes. En una segunda etapa, el Estado fortalece este argumento, enfatizando su rol de “coordinación y rectoría”.

El acceso a la atención de la salud fue ordena-do por la Corte en el 75% de los casos (Tabla 1).

Discusión

El litigio por acceso a la atención de la salud tra-mitado ante la Corte se caracteriza por la pree-minencia de la reclamación individual -con un esquema típico del derecho privado, en tanto los litigantes, en su gran mayoría, solamente litigan para obtener la cobertura de un servicio médico que les fue negado por su proveedor o financia-dor. Los juicios, generalmente entablados como amparos para ser reconocidos como urgencias que requieren ser atendidas mediante un proce-so rápido, se promueven principalmente contra obras sociales y entidades de medicina prepa-ga, y en menor medida contra el Estado en sus distintos niveles jurisdiccionales. Las sentencias dan cuenta de un elevado nivel de éxito para los reclamantes, pero circunscripto al objeto de la reclamación, sin incorporar consideraciones adicionales que pudieran beneficiar a otros

in-dividuos afectados por las fallas o deficiencias del sistema de salud que la judicialización revela.

La comparación de estos hallazgos, con aque-llos derivados de estudios del litigio en primera instancia, indica que ambas instancias comparten los mismos patrones de litigio 4. Ello indica que tanto en primera, como en segunda instancia, se consolida una línea jurisprudencial promotora del derecho a la salud de los reclamantes, com-prometida con la provisión efectiva de atención de la salud para quienes llegan al litigio, imponiendo vertical y horizontalmente obligaciones de cum-plimiento del derecho a los distintos sub-sectores y niveles del sistema de salud, pero que limitada a la resolución del caso concreto no abre el de-bate sobre las debilidades o fallos del sistema de salud y/o brinda una plataforma para su extra-polación a otras poblaciones o para el diseño e implementación de políticas públicas de salud.

El litigio ante la Corte operaría entonces co-mo una caja de resonancia de los tribunales de primera instancia, retroalimentando a su vez los patrones litigiosos descriptos. En efecto, siendo que la Corte pronuncia la última palabra del sis-tema judicial argentino, es posible suponer que su impronta en la resolución de los litigios marca la respuesta de los tribunales inferiores, limitan-do el potencial de la judicialización.

Mientras que otros temas vinculados a la salud, como la contaminación del Riachuelo o el aborto no punible, adquirieron notoriedad y presencia pública a través de la intervención de la Corte, que usó recursos como las audiencias públicas en el trámite de las respectivas causas, el acceso a la atención de la salud no ha logra-do provocar una intervención judicial más afín a un modelo dialógico 31,48, con el dictado de sen-tencias que podrían, aún a partir de casos indi-viduales, generar discusiones sobre la situación de un colectivo o motorizar reformas estructura-les 30,49. Los fallos evitan mayormente el debate y el cuestionamiento directo de las políticas públi-cas de salud.

La Corte reconoce un estándar mínimo de protección del derecho a la salud, pero reserva a los Poderes Legislativo y Ejecutivo el diseño e implementación de políticas públicas de salud, quedando en la órbita del Poder Judicial exclu-sivamente resolver los litigios en lo concerniente a la provisión de servicios en el caso concreto, máxime cuando se trata de casos urgentes. De es-ta forma, la Corte, hases-ta el momento, se auto-limi-ta y no opauto-limi-ta por otro tipo de intervención judicial que, sin vulnerar la división de poderes, pudiera jugar un rol de mayor incidencia en las políticas públicas de salud.

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dere-cho a la salud en el caso concreto, pero sin avan-zar hacia otro tipo de definiciones sobre políticas públicas. Esto se advierte fundamentalmente en las sentencias dictadas sobre la cobertura obliga-toria del PMO y la cobertura básica para perso-nas con discapacidad. En ambos casos la Corte sienta importantes precedentes en la ampliación de obligaciones de las entidades de medicina prepaga y obras sociales, pero cuando se trata de la interpretación y aplicación del PMO, o de la concreta realización del derecho a la salud de las personas con discapacidad, se torna más dificul-toso detectar directrices o estándares jurispru-denciales. Pareciera que la Corte se plantea un límite en la protección del derecho individual ju-dicializado, restringiendo la fijación de criterios que pudieran entrar en conflicto con los otros poderes.

En consonancia con esta posición, el están-dar protectorio establecido por la Corte promue-ve una ampliación de la cobertura para los afilia-dos a la seguridad social y la medicina privada, pero no entra en la discusión sobre la cobertura esencial que debería brindar el Estado, la uni-versalidad de la política pública de salud, el rol del Estado Nacional en la rectoría, coordinación, articulación del sistema de salud, y la definición de la incorporación de tecnologías sanitarias. Es-tos debates hubieran sido posibles en algunos de los casos estudiados, sin embargo, el tribunal no aceptó las propuestas de debate de la minoría, por ejemplo, respecto a cómo opera la respon-sabilidad subsidiaria del Estado en la provisión de los servicios de salud, o cómo se definen las inclusiones y exclusiones de la cobertura de sa-lud obligatoria.

Por otro lado, el acceso a la atención de la salud tampoco ha generado litigios colectivos o estructurales, cuyas sentencias pudieran in-volucrar a grupos más numerosos de personas, afectar recursos públicos e impactar en el dise-ño o implementación de políticas públicas 49. Este tipo de litigios, además de lograr como efecto directo la provisión de un bien o servicio de salud, pueden generar efectos indirectos en las políticas de salud vigentes o contribuir en la conformación de actores con pretensiones de incidir en la problemática de salud pública. La judicialización, asimismo, puede tener efectos simbólicos, directos o indirectos, contribuyen-do a que el sistema de salud argentino ingrese en la agenda pública, promoviendo el debate público y la posibilidad de reformas estructu-rales 30,49,50.

La ausencia de procesos colectivos o es-tructurales por el acceso a la atención de la sa-lud podría estar reflejando cierta debilidad de la movilización social, en referencia a temáticas de salud pública o colectiva. Nuestros resultados muestran que los litigios promovidos por acto-res colectivos son escasos, al tiempo que aún las personas con discapacidad, litigantes vinculados a organizaciones de la sociedad civil, con impor-tantes antecedentes de movilización social y por tanto posibles promotores de procesos colecti-vos, plantean mayoritariamente pleitos limita-dos a la reclamación por la provisión de bienes o servicios de salud. La reiteración de reclamacio-nes no promueve una atención de la salud más equitativa, ni evita nuevos juicios 51. Las senten-cias aportan al cumplimiento del derecho, pero no inciden profundamente en el sistema de sa-lud, de modo tal que quienes acceden a la tutela judicial logran un tipo de prestaciones, y los que no acuden a los tribunales reciben otro tipo de prestaciones 30.

Es posible presumir que la limitación del li-tigio a la reclamación individual por la provisión de bienes o servicios de salud esté generando di-ficultades para el surgimiento de otro perfil de litigio, de derecho público o de interés público, más afín con los derechos colectivos, al estilo del caso por la contaminación del Riachuelo, cu-yo potencial transformador ha sido destacado

28,30,48. La Corte, dada la promoción de este tipo

de litigios y atendiendo a sus precedentes, podría jugar un rol de mayor incidencia en la política pública de salud.

Consideraciones finales

Hasta el momento la judicialización se ha limi-tado a operar como una válvula de escape pro-tectoria de los derechos individuales, pero sin demasiada incidencia en las políticas públicas de salud. En este sentido, mientras el litigio por acceso a la atención de la salud mantenga su actual patrón individualista, difícilmente podrá desarrollar todo su potencial para garantizar el efectivo respeto por el derecho a la salud.

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Colaboradores

V. Gotlieb participó de la redacción del artículo, recolec-ción, procesamiento y análisis de datos. N. Yavich cola-boró en el diseño de la estructura del artículo y abordaje metodológico, análisis de datos y redacción del artícu-lo. E. Báscolo participó del diseño de la estructura del artículo, análisis de datos y sucesivas revisiones de la redacción del artículo.

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Abstract

This article explores the characteristics of lawsuits for obtaining access to healthcare through the Argentine Supreme Court and reflects on the potential to in-fluence health rights and equity in a context of gro-wing litigation. An analysis of documents from 125 la-wsuits with verdicts issued from 1994 to 2013 showed a majority of individual claims (88% of claimants were individual physical persons), and of claimants covered by social security or private insurance (64%) with ty-pical private legal counsel (87% claiming coverage of a medical service). 75% of the verdicts simply ordered the provision of the claimed health services, without highlighting failures in the healthcare system or man-dating measures to promote equity and guarantee the right to health for other persons subject to the same si-tuation as the claimant. Thus far, litigation in health has failed to actively promote either health equity, the right to health, or inter-institutional dialogue.

Jurispridence; Right to Health; Equity in Health

Resumo

O propósito deste trabalho é explorar o perfil do lití-gio pelo acesso à atenção da saúde tramitado ante a Suprema Corte de Justiça Argentina, e refletir sobre seu potencial para influir sobre a equidade e o direi-to à saúde, no marco de um processo de crescimendirei-to da judicialização. Levou-se a cabo uma análise docu-mentária de 125 litígios com sentenças ditadas entre 1994 e 2013. Observou-se uma preeminência do recla-mo individual (88% dos reclamantes são pessoas físi-cas individuais), e de reclamantes filiados à segurança social ou a seguros privados (64%) com um esquema típico do direito privado (87% reclamam cobertura de um serviço médico). Os 75% das sentenças ordenaram brindar os serviços de saúde reclamados, sem dar vi-sibilidade às falhas do sistema de saúde nem ordenar ações para promover a equidade e garantir o direito à saúde que atinjam a outras pessoas submetidas à mes-ma situação que o reclames-mante. A judicialização, até o momento, não promove ativamente a equidade, o di-reito à saúde e o diálogo interinstitucional.

Jurisprudência; Direito à Saúde; Equidade em Saúde

Recibido el 12/Ago/2014

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