• Nenhum resultado encontrado

Estado de la erradicación de la viruela en las Américas

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2017

Share "Estado de la erradicación de la viruela en las Américas"

Copied!
12
0
0

Texto

(1)

ORGANIZACION

ORGANIZACION

PANAMERICANA

MUNDIAL

DE

LA SALUD

DE LA SALUD

XI Reuni6n XI Reunión

Washington, D. C. Septiembre 1959

CDll/14 (Esp ) 25 agosto 1959 ORIGINAL: ESPANOL

Tema 28: ESTADO DE LA ERRADICACION DE LA VIRUELA EN LAS AMERICAS

1. Introducci6n

Después de considerar en detalle el problema de la viruela en el Hemisferio Occidental, la XV Conferencia Sanitaria Panamericana (San Juan, Puerto Rico, 1958), en su Resoluci6n VI, estim6 que la

erradica-ci6n de esa enfermedad requería urgente atenerradica-ci6n en todos los paises; encareció que se procediera a la realización de planes nacionales de erra-dicaci6n en donde todavía existe la enfermedad; pidi6 a los Gobiernos Miembros que facilitaran vacuna antivariólica y asesoramiento técnico;

encareci a la Oficina que adoptara todas las medidas necesarias para alcanzar el objetivo de la erradicación de la enfermedad en escala con-tinental y solicitó que aquella realizase os estudios necesarios a fin de establecer una definición de erradicación que pueda ser aplicada uni-formemente en los diferentes paises.

La 12a Asamblea Mundial de la Salud (Ginebra, 1959) adopt la Resoluci6n WHA12,54, que el Director General desea someter a la atención

de los Comités Regionales de la OMS. En consecuencia, el texto completo

de la mencionada resolución se presenta como Anexo de este documento.

En vista del interés demostrado por los cuerpos directivos de la Organizaci6n, as! como del hecho de que recientemente se ha observado un aumento en la incidencia de la enfermedad, que ha alcanzado proporcio-nes de brotes epidémicos en algunos paises, el Director ha estimado nece-sario presentar el problema a la consideración de la XI Reuni6n del Con-sejo Directivo.

2. Definición de "erradicación de la viruela"

En cumplimiento del mandato de la XV Conferencia Sanitaria Pana-mericana, la Oficina ha comenzado a realizar los estudios y consultas

(2)

CD11n14 (Esp.) Página 2

Como indica muy bien la misma resolución de la Conferencia, tal definición debe ser de aplicación universal, de modo que exista un solo criterio para uzgar cuándo los paises han cumplido el objetivo ideal en

la lucha contra la enfermedad. Por tal razón, la Oficina se mantiene en

contacto con la OMS, la cual está también prestando debido interés al asunto.

El proceso de elaborar una definición adecuada requiere cierto

tiempo, pues se necesita formular consultas a personas autorizadas en di-versos paises además del intercambio de opiniones y puntos de vista entre

la OPS y la OMS. Se espera completar este trabajo en el curso de los

pr6-ximos meses, a fin de presentar una información concreta a la próxima reu-nión del Consejo Directivo,

Los estudios y consultas preliminares hacen suponer que, con fi-nes exclusivamente prácticos, podría considerarse que en los paises en

donde la viruela ha estado persistentemente presente, la enfermedad ha si-do erradicada cuansi-do no ocurren casos aut6ctonos en el transcurso de si-dos o tres aos consecutivos después de inmunizar no menos del 80 por ciento

de la población y siempre que el nivel inmunitario de ésta se mantenga permanentemente en aquella proporción.

3. Extensi6n del problema

La viruela constituye todavía un serio problema de salud pdbli-ca en el Continente, como lo demuestra su presencia en varios paises, con elevadas cifras en algunos de ellos. De acuerdo con los datos de que se dispone, en 15 paises y otras reas se notificaron en el período decenal 1949-1958, 103,491 casos, con no menos de 16,000 defunciones. En el mis-mo período, 7 países (Canadá, Costa Rica, El Salvador, Haití, Honduras, Nicaragua y Reptdblica Dominicana) y 15 reas (Bahamas, Barbada, Belice, Bermuda, Guadalupe, Guayana Francesa, Islas Leeward, Islas Malvinas, Is-las Vrgenes, IsIs-las Windward, Jamaica, Puerto Rico, San Pedro y Miguel6n, Surinam y Zona del Canal de Panamá), no notificaron caso alguno.

El Cuadro A muestra la distribución geográfica y por ao de los

casos de viruela notificados a la Oficina en el perido 1949-1958. Este cuadro indica que, hasta 1958, en algunos paises como Chile, México, Perú y Venezuela, donde anteriormente se observ6 una alta incidencia, no se han notificado casos de la enfermedad en afños recientes, lo que indudablemente se debe a las campanas de erradicación llevadas a cabo por dichos paises. En otros, como Bolivia, Paraguay y Colombia, el nimero de casos notifica-dos ha venido disminuyendo, debido también a los programas desarrollanotifica-dos. Puede observarse que en Centro América.y el Caribe no han ocurrido casos

en los ltimos 5 aos, con excepción de Panamá, donde en 1958 se presentó un brote de ocho casos en una población fronteriza con Colombia. Sin em-bargo, como en muchos de esos paises o áreas el número de vacunaciones

(3)

En el primer semestre de 1959 se notificaron 6 casos en Argen-tina, 38 en el Brasil, 535 en Colombia y 366 en Ecuador, En lo que va

del segundo semestre de 1959 se han tenido noticias de la ocurrencia de brotes importantes en el Brasil y Ecuador, En Chile, donde no se

regis-traban casos desde 1954, se notificaron 3 casos importados, a los cuales

siguid un caso autóctono secundario.

4. Estado actual del programa t

La Organizaci6n ha continuado estimulando y cooperando con los

Gobiernos Miembros en el planeamiento de programas de erradicación de la viruela mediante campañas de vacunacidn que puedan incorporarse,

oportu-namente, a la estructura general de los servicios nacionales de salud

pública.

Para ayudar a los gobiernos a organizar y desarrollar progra-mas de vacunación, la Oficina proporcion6 asesoramiento tcnico en la producción de vacuna antivaridlica y suministró equipos a varios paises para preparar vacuna desecada. Facilitd también a varios paises la ad-quisici6n de vacuna lista para su uso. Proporcion6 los servicios de con-sultores especializados en la organizaci6n y desarrollo de campañas de vacunacidn,y becas para el adiestramiento del personal nacional. Ha fa-cilitado, igualmente, los servicios de un laboratorio acreditado para determinar la pureza y actividad de las vacunas preparadas por los labo-ratorios nacionales.

El Cuadro B presenta la información más reciente llegada a la

Oficina con respecto a las vacunaciones efectuadas en 1958 y primer se-mestre de 1959; y el Cuadro C, la correspondiente a la produccin de va-cuna en 1957, 1958 y primer semestre de 1959.

A continuación se presenta un resumen del estado de las acti-vidades desarrplladas por los paises miembros.

En las Antillas Menores, fueron notificados en 1958 algunos ca-sos, uno en Sn Vicente y dos en Anguila, que ms tarde fueron diagnosti-cados como varicela. Esto di6 origen a un programa intensivo de vacuna-cidn que puso en evidencia el bajo nivel inmunitario de la población. La vacuna que se us6 en estas circunstancias fué cedida, libre de costo, por Venezuela.

(4)

C])11/14 (Esp.) Pá gina 4

es suficiente (10,000,000 dosis en 1958) para cubrir las necesidades

na-cionales. La producción de vacuna desecada es todavía reducida (155,000 dosis en 1958).

En Bolivia ocurrieron en 1957 varios brotes en Cochabamba y en el Departamento de la Paz, por lo cual se efectuaron campanas de emergen-cia con vacuna desecada obtenida de Chile y Perú; despuls se inició un pro-grama de alcance nacional, con el propdsito de cubrir, co,o rmnimo, al 80%

de la poblacidn total del pals, con vacuna facilitada por el "Institue

de Vaccine" de P ar', y por elInstituto Nacional de Higiene del Perd. Se

usd el procedimiento de casa a casa seguido, en los casos apropiados, por, vacunaciones en centros temporales para aquellos que no fueron vacunados; a domicilio. Toda la poblacidn fue vacunada, con excepción de los meno-res de 4 semanas y los gravemente enfermos o con afecciones de la piel. Para fines de 1958, se había alcanzado una cifra de 2,432,186 vacunacio-nes; y actualefiete se está consolidando el programa por la extensidn de

la vacunaci6n a ciertas áreas escasamente pobladas o que no han sido

cu-biertas todavía. Se están estableciendo servicios para mantener un alto ,

nivel de inmunidad por medio de centros urbanos de vacunacidn y equipos

rurales móviles. En este programa colabora activamente la Administración

de Cooperaci6n Internacional de los Estados Unidos. El laboratorio de preparacidn de vacuna desecada, cuT-o equipo fue proporcionado por la Or-.

ganizacidn entr6 en su fase de producción, habiendo elaborado 363,000 do-.:

sis en el primer semestre de 1959.

El Gobierno del Brasil ha aprobado un plan nacional de

erradi-cacidn de la viruela, habindose iniciado las actividades en los Estados

de MaranhAo, Alagbas, Ro de Janeiro, Paraná, Rlo Grande do Sul y Gois.,

La Organizacidn ha enviado equipos para los laboratorios de produccidn

de vacuna desecada de los Estados de Rio Grande do Sul y Pernambuco; y

con igual propósito, se ofrecieron equipos adicionales para ampliar el laboratorio del Instituto Oswaldo Cruz. Se otorg una beca a un profe-sional para visitar centros científicos de produccidn de vacuna deseca-da. En 1958 se vacunaron 4,139,872 personas y 2,129,232 en el primer se-mestre de 1959. La produccidn de vacuna glicerinada en los mismos perio-dos fue de 8,196,555 y 6,219,622 perio-dosis, respectivamente.

En Chile, el programa normal de vacunación est a cargo de los, servicios locaTe-de salud publica, que procuran mantener el nivel de protección de la población, especialmente en las zonas rurales, en las que la vacunación antivaridlica se aplica conjuntamente con la

inmuniza-ción con BCG. Con motivo de los casos de viruela (3 importados y uno

autóctono) mencionados anteriormente, las autoridades iniciaron un plan :

intensivo de vacunación. Se están adoptando, también, medidas para au- X

(5)

En Colombia, la campaPa nacional se inicid en octubre de 1955 con el propósito de vacunar al 80% de la población, estimada en 9,600,000, en un periodo de cinco aos. El plan tiene también como objetivo incorpo-rar la vacunación antivaridlica a las actividades de los servicios locales

de salud pública, en forma racional y orientada para mantener en forma permanente la inmunidad de la población. La Organizacidn ha venido pro-porcionando los servicios de un consultor que coopera con las autoridades nacionales en el desarrollo del programa, facilitd también los servicios

de un consultor en la producción de vacuna desecada y concedid becas en el exterior a tres profesionales para estudiar la producción de vacuna y la organización y desarrollo de campañas de vacunación. El UNICEF

propor-ciond el equipo para la producción de vacuna desecada. Se ha llevado a cabo una campaia sistemática de vacunación --de casa en casa-- en los

De-partamentos de Santander del Norte, Santander, Boyacá, Tolima y

Cundina-marca (incluyendo el Departamento Federal de Bogota), Caldas, Valle y Antioquia. Hasta el 31 de marzo de 1959 se efectuaron 5,645,851

vacuna-ciones, de las cuales el 39.7% fueron primovacunaciones. El Instituto Samper Martinez inicid en 1958 la elaboración de vacuna desecada y en cantidades suficientes para atender las necesidades de la campaña, ha-biendo producido 2,125,800 dosis de vacuna glicerinada y 4,087,980 dosis de vacuna desecada. En los primeros 6 meses de 1959 produjo 3,>99,550 dosis de vacuna liofilizada.

En Cuba se produce vacuna glicerinada, suficiente para las ne-cesidades del-pais asi como una pequeña cantidad de vacuna desecada. La

Organizaci6n ha proporcionado el equipo necesario para producir este

ti-po de vacuna en mayor cantidad y un consultor visitará próximamente el pals para colaborar con las autoridades nacionales en el logro de este

objetivo, El Gobierno ha ofrecido 500,000 dosis de vacuna glicerinada

para el programa regional y ha anunciado otra aportación de dos millones de dosis para el programa mundial auspiciado por la OMS.

En Ecuador se inici~ el programa, que tiene como objetivo va-cunar por lo menos al 80% de la población del país en un plazo de 5 aos. En 1958 se realizaron 301,112 vacunaciones y 160,845 en el primer semes-tre de 1959. La Organizaci6n proporcionó en 1958 los servicios de un consultor por un periodo de tres meses, y en 1959 ha designado uno per-manente para cooperar con el Gbierno en este pregrama. El Instituto

Nacional de Higiene elabor6 161,830 dosis de vacuna glicerinada y 337,900

de vaeuna desecada en 1958; y 540,010 dosis de vacuna desecada en el pri-mer semestre de 1959.

En Hait1 el Gobierno aprovechó la fase de vigilancia de la cam-paia de erradicación de la frambesia para efectuar una de vacunación an-tivaridlica, que comenzó en 1957 en las principales ciudades del pals.

Desafortunadamente, por razones de orden administrativo, no se ha podido

(6)

CDIl1/14 (Esp.) Página 6

como primera fase de un programa más amplio de higiene rural. El nmero de vacunaciones fue de 443,119 en 1958, habiéndose usado vacuna

suminis-trada gratuitamente por Cuba, México y Venezuela.

Desde 1952 no han ocurrido casos de viruela en México, como

re-sultado de una campana que cubri6 todo el territorio nacional- Se

man-tienen los niveles debidos de inmunidad mediante la vacunación regular

efectuada por los servicios locales de salud pblica. En 1958 fueron

va-cunadas 5,000,000 de personas. La Organización ha proporcionado equipo

para la preparación de vacuna desecada ylos' sérvicios de un consultor

especializado en la producción en gran escaála de ste tipo de vacuna. México cuenta con grandes cantidades de vacuna glicerinada (12,000,000 de dosis producidas en 1958). Se pus.eron a'disposición de la Organizaci6n, para el programa regional, cinco millones de dosis.

En Paraguay, la campafa de vacunación comenzó en septiembre de 1957 con la cooperación de la Organización, habiéndosé vacunado 976,617

personas hasta el 30 de junio de 1959, 1o que representa alrededor del

60% de la población del pals. Se espera. que para fin de ao se haya cu-bierto el 80% de la población, Durante toda la campafia se ha usado vacu-na glicerinada producida en el Uruguay.

En Perú, la campana de erradicación se inició en octubre de 1950, con la colaboraci6n de la Organización, y alcanzó a 7,672,892 per-sonas, o sea, el 87% de la población del pats. El resultado de esta bien organizada campana queda demostrado por el hecho de que no han ocurrido

casos desde diciembre de 1954. En 1958 se vacunaron 1,273,017 personas

y 441,445 en el primer semestre de 1959. El Instituto Nacional de

Higie-ne, produjo 3,896,255 dosis de vacuna desecada y 932,100 de glicerinada en 1958, y 459,585 de glicerinada en el primer semestre de 1959.

En Uruguay se organizó una campa5a de vacunación en la zona fronteriza con el Brasil, y se están elaborando planes para ampliarla a todo el pafs, El convenio sobre este programa no pudo ser firmado por ciertas implicaciones legales relacionadas con la firma del acuerdo bási-co bási-con la Organizaci6n. El laboratorio de la Municipalidad de Montevideo

produjo 2100,000 dosis de vacuna glicerinada. El equipo para la produc-\

ción de vacuna desecada ha sido proporcionado por la Organización.

Du-rante 1958 se vacunaron 102,054 personas y 34,553 en el primer semestre de 1959.

En Venezuela se completó con éxito la campañia en todo el terri-r. torio nacional, no habiendo ocurrido casos desde 1957. Con el fin de consolidar los resultados obtenidos se proyecta, entre otras medidas, au-mentar la producción de vacuna desecada (la Organización ha provisto el

(7)

semestre de 1959; y se produjeron

6,000,000

do dosis de vacuna glicerinada y 200,000 dosis de vacuna desecada, En el primer semestre de 1959, se prepararon 3,000,000 do dosis de vacuna glicerinada y 300000 de dosecada.

5, Consideraciones finales

La campana de erradicacidn de la viruela en las Américas avan-za más lentamente de lo que se habla previsto. Para lograr este objeti-vo en el Hemisferio se requiere el esfuerzo mancomunado de los paises in-teresados, tanto para la proteccidn de sus propios habitantes como para la seguridad de aquellos paises que han adoptado ya las medidas necesa-rias para erradicar la enfermedad, Se sabe que, en muchos paises, esta demora ha obedecido a dificultades de carácter administrativo y financie-ro, entre las cuales figuran el atraso en la adquisicidn de suministros y equipo, la falta de un nmero suficiente de personal disciplinado y de-bidamente remunerado, la carencia de medios adecuados de transporte y los deficientes sistemas de pago de gastos de viaje para el personal de campo.

Los gastos que es preciso efectuar para completar la campaia continental de erradicación de la viruela resultan relativamente peque-ños en comparación con el enorme costo de las campanas de erradicacin de otras enfermedades importantes. Cabe esperar que los gobiernos esta-rán en condiciones de asegurar las asignaciones necesarias, en sus pre-supuestos nacionales, para proseguir las actividades de erradicación.

Desde hace ms de 150 aos se dispone de una vacuna eficaz con-tra la viruela, cuya aplicación sistemática, debidamente organizada, bas-ta para asegurar la proteccidn complebas-ta de una población. No hay duda de que se puede y se debe lograr la erradicación de la viruela en las Américas.

Por tanto, es preciso insistir sobre la necesidad de que los paises realicen los esfuerzos indispensables para vencer todas las rUfi-cultades administrativas y financieras que hayan podido demorar las ac-tividades en la lucha contra la viruela y para dar al programa de erra-dicaci6n la importancia y prioridad que merece, tanto desde el punto de vista de la salud nacional como de la internacional.

Los cuerpos directivos de la Organizacidn han expresado repe-tidas veces la necesidad de que, de una vez por todas, se elimine la vi-ruela del Hemisferio Occidental. La Oficina ha venido colaborando y es-tá dispuesta a continuar sirviendo con todos los medios a su alcance, a

(8)

011/14l (Esp.)

Página 8

1-4 CM c\ 00 'l co

Ch IM rl~~-- C O 0o

0 95

e- I \ LO C'..l Kt( tK rl- ¡ 4 UI C ¡ 3 UU U I I l

LP' N\

0r1-\- C\J O cd

-4 03 * *'O - ~ 'OIr

LN r-f H- CMJa

rl I c r u- r- c ,,\ 1 1 \i 1 m t 1

~~O Ln (\J rl ~O rl ni cu-~~~f O '

0 I -I O 4LPC\J ¡ON II; IC\ICi- I I

LP' e'- 000- C- N-,\ -d o

CD Mu\ia

* ON N U' i C __ -1C NOUI \

a3 ~ 0u OÚ IC\ II O··

rr\ i Ln CD N-\

'"ai,\

Lr\ c\i N-\ CD cocd

cn C\M l: Id Cd

rx_ -P

tr;! · : i i i ~ ~ ~~~~~~~~~~~~~~~cd cd

co k - LrN-,\ N ¡ 1 \0 c,\ y U U U 1 -\ 'r--\ 1 U U m O)

H UN,\ U,\c\i P\0C '-4 ; ~ C 0r 4 rlir

rn ,-·· Ori rc CI) O>niMO

-4 '-4 e- C\( oD

01\ 0,\ o c\i " 1-1 '

Oc cd

a,

F

t

a,

NN e'M - '\OONN NS ION O-*0 r -- COOIJe'-U ¡ ¡

Un L' NN C C O CC cIm a

o\ ~~~~~~~~\ Ln o\~~~~~~~~ M;f ~~~~~~~~a, [` ~

l 0i c o\A

U) O 0N'NN rrO' O'z 0

H C31\ H 0 $d4 c

U-n r 4 D cr Q ' i O C rH C O P H C

______D- _____________ C( \., I, m

- - - - . f -4

X~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~C.

C JuL'' '..r tAJ '

C0 - ' J C\i 4-

4-r- t -- U,,\.- - O -- cd ·O

'-4 o*. c M 1<l a\ a-\ ^ M a r ·

rl r k ri0rcd ·ri~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

ca p

O\ cu o o\ Ln O o H rH \-0 t< \ a) * o a, m

C ··o~ UN 0.'a3 \.O NN,-4k0 `O 0 M 0i Ln I -P u F- f ·· cij ~

~-c'J ON CM ONUNOO N~~~~~4--*ON.-d0 U ONUNON,-4 U U U -4.H~rd ca i2 *r ;ca F o a>a,

-4 o.+, - - o. -, rI).

0 '-4 -4-'F .4cd ·ri o-a, ·r

cd (

) o(ocd

a, á o_,

'5 cp o,< Ci)

cdH L -O1O o

o .- ,'d oCr-4 F\ cd *Pi ,

cd 'c d N -OcdcI)>P o

a, a, .H (

4 - cd rcd cd l2Clcd U)b UmC

*<-lc *H o, U)c cd a) cd ONiGU

~~~ o m ~~,Do '

0 0 M 0 e q- a co ;j N <D 0 C' r- Id

E-4 Pq ri 1 i ·l CLd I · 1-

(9)

CUADRO B

Vacunaciones antivariólicas en las Américas

Año 1958 y let. semestre de 1959

P a i s 1 9 5 8 1959

9 5

(imer semestre)

Argentina 714,393 107,630

Bolivia 2,432,186 226,099 (1)

Brasil 4,139,772 2,129,232

Colombia 2,557,615 1,371,881

Costa Rica 25,395 10,200

Cuba 7,996 6,668

Chile

Ecuador 301,112 160,845

El Salvador 43,620 17,235

Guatemala 99,200 32,212

Haiti 443,119

-Honduras 32,328 10,637

México 5,000,000 3,000,000

Nicaragua 10,108 5,415

Panamá 48,610 21,105

Paraguay 594,003 184,005

Perú 1,273,017 441,445

República Dominicana 4,511 1,340

Uruguay 102,054 34,553

Venezuela 862,585 344,300

Guayana Británica 2,720 4,248

(10)

C311/l4

(E p)

'gina 1O

cd OOíOíoOOí íOl lO lO

cdId 0 0 L (D -H O - O

F-: Qa > ~ ONI Qn ',I I O O 1111011 INI\ lO

-i' c 02 '~O'~o QN L Ln 1:'- 0

> p-a> MI -l 1 Llry I I I I I I C'JI IN

E C\

iri a> r

H

Cd O C'J 00 --JN N r\-L 0 00

cd O \O 1100 I NC\J i NrN-" \l I LN 1 O

D O I1I UOO -HO I 0'\ - J IO r\iO

oCa o -í u-l0 Q t 00

hO~~~~~~

,--f~~~~~~~~~~-C31

a>

0 0 10 11C)011IIItIO

c~d 00 0 0 Lr C o

c) c 0OON IOGNI\ 1 11 1 11 IC\Ji O1

cd 0 0t< O 0rC QN O

(D 00

a

cd ,< c\d

o

Cd O tnO IOO O<OUníO O 11010

C) Id O LN0 00D<N0- 0C'N,0 0 00

-H - ~ Cd~ O Lr' 0 0Lf00N,\IC -i 0 1 0

-O 0 0 a aa aa) \ a a a a a

*H U"% i O C) \D -\ y C rOC c ¡ .oL\ \1 c ("1 lO

9- al c a> c) O QC\J o\-O -NO ,\ IC\ 00

Cd r_ cd ) UrNIrHr Ir- 40 r- -4 C 1 07\ D 1 IO I-1 0

ci I>'d H- a a a

Hl 'sc)~~~~~~~~~r1 , 1aDCJ U 0C'J,

0+ a f

O $- a 4

i cd 0 0 1

:j:

a>c c'd O O Oc'J O O O

cdo 01 I\O U I \cd I I 1 I 0

rd 0 a> C o 011 1 ICJ II IONI111 1 I-10 \ 1

'H ) iO1

p: F-4 cd 0 hn O r4

· ri~~~~~~4 IL*N ILNN III I I I r- IrHl

0o

cC

c\i

0c -d Oí O OO o ío oí ít\O

0 00 00 00 Oc'Jc'- lso O

02 cdW 0 IO O L0 Lfn ciCJ0 1 NI 1

'- cdl 0a) cdC) 0 O 00 QN OO " N cJ \i .o O

ICOD I-4L<NIC\J 1-1 1 1 o IUNI

C]O CJ'D J QN

Cd

Cd IH~~~~~~~~~~~~~~c o

cd O

P-4 E~~cH dc d Cd D 4~3 ;4 cdr N

cd -4 U) ' q d- cl U cd -H cd *, '-,a>

P, ~ -E cd a>'d d3a>Hc ~r-HcdcdI

bD~-Hcd-H0u).Hcd cd : Xo -4p

CFl

0 C 0c)d 0 3 -4 -CZ cd c %a) c d a> a> I a>

(11)

RESOLUCION VHA12.54

ERRADICACION DE LA VIRUELA

La 1 2a Asamblea Mundial de la Salud,

Visto el informe del Director General sobre la erradicaCión de la

viruela,l

Considerando:

1. que, no obstante los grandes progresos que se han hecho en algunas

regiones del mundo hacia le erradicación de la viruela, todavía subsisten

focos endémicos importantes en otras zonas especialmente de Asia

Sudorien-tal y de Africa, desde donde la enfermedad puede propagarse a países

ahora indemnes;

2. que la erradicación de la viruela puede obtenerse en una zona

endé-mica, mediante la vacunación o la revacunación efectiva del 80% de la

po-blación durante un priodo de 4 a 5 aos, según se ha comprobado en va

rios paises;

3. que la información cientfica y técnica existente sobre preparación

de vacuns antivariólicas adecuadas es suficiente;

4. que si el programa de erradicación puede requerir durante cuatro o

cinco años un aumento de los esfuerzos y de los fondos consagrados a la

campaña antivariólica que ha de intensificarse, la pesada carga anual de

los gastos repetidos con ese motivo podrá aligerarse notablemente cuando

se alargue el intervalo entre las vacunaciones, una vez que pueda consi

derarse obtenida la erradicación

(12)

CDll//i (Esp.) ADI'EXO

Página 2

1. ENCARECE la urgencia de realizar la erradicacion de la viruela en todo

el mundo;

2. RECOMIENDA a les administraciones sanitarias de los países donde pers:Lste

la enfermedad que organicen y pongan lo ntes posible en marcha un program de erradicación y adopten las medidas necesarias para disponer de una vacune efi.

oaz y estable;

3, PIDE al Director General:

(1) que haga presente a ls administraciones sanitarias de los países donde persiste la enfermedad la urgencia de emprender programas de

erra-diceción, y que ponga a su disposición las orientaciones técnicas y el

asesoramiento que pueden necesitar;

(2) que en los proyectos de programa y de presupuesto de los aflos

veni-deros inscriba las oportunas previsiones para favorecer los programas de

erradicación de la viruela y prestar la cyuda que a esos efectos pidan

las administraciones de sanidad; y

(3) que recoja información de los países interesados acerca de la

orga-nización y curso de los respectivos programas de erradicación y presente

un nuevo informe a la 13a Asamblea Mundial de la Salud.

12a sesión plenaria, 29 de mayo de 1959

Referências

Documentos relacionados

En relación con estas cifras, debe observarse que en muchos programas -particularmente en los que se plantean problemas técnicos, pero tambien en aquéllos que

programas de erradicación todavía no se inician para que lo hagan a la mayor brevedad posible; recomienda a los Gobiernos estudiar la manera de producir y almacenar

(e) El rociado se continua en el área registrada como en fase de consolidación en previos informes... Las reducciones de la po- blacidn sometida a la fase de

&#34;IWORME SOBRE zyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQPONMLKJIHGFEDCBA E;L ESTADO DE ERRADICACION DE LA VIRUELA EN MEXICO&#34;.. O

económicas y administrativas, sólo será posible evitarla cuando la erra- dicación de la viruela se logre en escala continental. a

luego de considerar el informe presentado por el Director sobre la situa- ci6n de la viruela en' las Américas, acordó expresar su satisfacción ante el xito obtenido

Con el fin de consolidar los resultados obtenidos, ha aumentado la produc- ci6n de vacuna desecada (la Organizaci6n ha provisto el equipo necesario); se ha iniciado también la

dominar la viruela, que constituyen un capítulo de la medicina preventiva que se extiende a todas las etapas de la inmunización, desde la aplicación que se hiciera de