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A CTIVIDADES EXTRACTIVAS

No documento GEO ALC 3 (páginas 68-73)

M ENSAJES CLAVE

2. T IERRA

2.2 A CTIVIDADES EXTRACTIVAS

Las actividades extractivas, tales como la obtención de hidrocarburos y minerales, provocan en muchos casos el hundimiento de suelos orgánicos, debido al

2 Datos tomados de : http://faostat.fao.org/site/570/DesktopDefault.aspx?

PageID=570#ancor, fecha de consulta 10 marzo 2010

3 Datos de FAO (2005) disponibles en el portal de datos GEO indican una pérdida anual promedio de 0,6 por ciento de la superficie boscosa del país en el período 2000-2005.

asentamiento de suelos, el que puede ser consecuencia de (i) la oxidación de turbas por el abatimiento del nivel del agua, o (ii) la extracción misma de gas o agua (Jiménez y otros, 2006).

En cuanto a la actividad forestal, los efectos de la extracción maderera conllevan una pérdida de la biodiversidad, así como de los servicios que proveen los ecosistemas naturales, entre los que figuran la manutención de los ciclos biogeoquímicos, la protección y conservación del suelo y la captura de agua hacia los mantos freáticos; los cambios en las actividades forestales también han llevado al fenómeno conocido como transición forestal (ver Recuadro 2.6).

2.2.1 M

INERÍA

La minería ha sido, desde la época colonial, una de las actividades más contaminantes e influyentes en el bienestar humano de poblaciones de la región. Su práctica influye no sólo en las reservas de los minerales explotados sino que impacta fuertemente otros recursos naturales – agua, bosques, suelos – y genera grandes cantidades de residuos contaminantes.

Este sector continúa siendo una fuente de atracción de capitales para la región; se estima que unos 10 billones de USD son invertidos cada año, lo que la hace la región que atrae el mayor porcentaje de capitales en el mundo

América Latina 23%

Estados Unidos 8%

Pacífico / SE Asia 4%

Canadá 19%

África 17%

Resto del mundo 16%

Australia 13%

Fuente: Pricewaterhouse Coopers, 2006. Mine: Let the good times roll.

Review of global trends in the mining industry.

GRÁFICO 2.1

Porcentajes mundiales de inversión en exploración minera, por región (2005)

(Gráfico 2.1). De acuerdo con datos de Bebbington (2009) la inversión extranjera del sector minero en la región se ha incrementado en un 400% desde el 2000;

un caso paradigmático es Perú cuya inversión extranjera llegó a superar el 1000% en los últimos 10 años (Bebbington y Bury, 2009).

Extracción minera: El Cerrejón, Colombia: Cerrejón es una de las operaciones de minería de carbón de exportación a cielo abierto más grande del mundo, localizada en la península y departamento de La Guajira, al noreste de Colombia. El proyecto Cerrejón, iniciado en la década de los 80, ha realizado una amplia variedad de estudios ambientales, monitoreado la calidad del aire y reciclado materiales para aminorar algunos de los efectos negativos que produce la mina, entre ellos: la generación de material particulado, gases y la intervención de cerca de 7800 ha de suelo. Las imágenes del satélite Landsat muestran cambios en la cobertura del suelo en el área de El Cerrejón, entre los años 1986 y 2007. Fuente: PNUMA (2010) Atlas de Nuestro Cambiante Ambiente:

América Latina y el Caribe.

31 Julio 1986 11 Septiembre 2007

Los factores que influyen en la actividad minera, apuntan a una tendencia hacia la especialización en la extracción de recursos naturales no renovables en diversos países de ALC (Bebbington, 2009). La demanda internacional indica que la extracción de minerales se ha aumentado cerca de un 56% en los últimos años, esto significa que éstos continúan siendo insumos importantes para el sector industrial y las actividades económicas en general. Si se considera el potencial minero, al cual se llega considerando las mejores prácticas mineras y sin considerar las restricciones de uso de la tierra, los grandes inversores consideran a Perú como uno de los países más atractivos, seguido por Chile, México, Brasil, Argentina, Bolivia, Venezuela y Ecuador.

La actividad minera en ALC se ha dado en zonas conocidas por su tradición de extracción como Chile, Perú, México y Argentina. Los principales productos extraídos en estos países incluyen el cobre, el carbón, el níquel, el oro, la plata, así como materiales de construcción como la arena. En el Caribe, la actividad minera se centra en la extracción de bauxita (Jamaica) y, de manera generalizada de arena y materiales de construcción que se extraen de zonas montañosas y riberas de ríos.

El papel que esta actividad está jugando en las economías regionales se puede apreciar a partir del

aporte que el sector minero tiene en las economías; por ejemplo, según Chaparro y Lardé, 2005, el aporte que la actividad minera tiene en Chile varía entre un 6 y un 8%, cifra muy parecida a la de Perú (por arriba del promedio regional del 4%). El sector minero en los países centroamericanos no supera el 3%, incrementándose en países como Honduras y Guatemala que tienen proyectos de prospección a lo largo de la región. Un caso interesante es el de Jamaica cuyo PIB minero se ha calculado entre un 10-25% (corresponde especialmente a la extracción de Bauxita) (Chaparro y Lardé, 2005).

En Colombia, por ejemplo, los proyectos mineros de exportación son los más grandes realizados a cielo abierto en el mundo. En 2007 se reportaron extensiones superiores a las 70 mil hectáreas y volúmenes anuales de exportación de 29,8 millones de toneladas para sólo una de las zonas productoras de carbón: El Cerrejón.

Colombia, como primer productor latinoamericano y cuarto exportador mundial de carbón, cuenta con reservas cercanas a 7.063 millones de toneladas, de las cuales el 84,5% se localizan en ecosistemas secos del Caribe (Guajira, Cesar y Córdoba) (UPME, 2005).

Por otro lado, la minería de pequeña escala es fuente de importantes focos de contaminación en diversas regiones de ALC. El uso de mercurio para extraer minerales y la erosión están afectando fuentes de agua con consecuencias negativas para organismos acuáticos y para poblaciones que dependen de este recurso, principalmente en zonas selváticas y montañosas.

Estudios recientes estiman que entre 1975 y 2002, la explotación de oro en la Amazonía brasileña produjo alrededor de 2000 toneladas de oro, lo cual dejó cerca de 3000 toneladas de mercurio en el medio ambiente de la región (Lacerda, 2003, citado en PNUMA 2009).

Se estima que entre el 5 y 30% del mercurio utilizado para extracción aurífera a baja escala en la cuenca del Amazonas es liberado en las aguas, y aproximadamente el 55% se evapora en la atmósfera (Singh y otros, 2003;

citado en PNUMA, 2009). Las consecuencias de estas prácticas mineras, sumadas al cambio en el uso de la tierra y a los proyectos de represas hidroeléctricas en el Amazonas contribuyen conjuntamente a la contaminación con mercurio en los sistemas acuáticos, en las poblaciones de peces y en las comunidades humanas que dependen de estos recursos pesqueros (Kherig y otros, 2008, Márques y otros, 2005).

Las regulaciones ambientales sobre la inversión minera varían de país en país, sin embargo, en varios países de la región (Gráfico 2.2), estas regulaciones no son vistas por la industria como un desestímulo a la inversión.

Australia Occidental Territorio del Norte (Australia) Queensland (Australia) Mongolia México Manitoba (Canadá) Quebec (Canadá) Australia Sur Alberta (Canadá) Brasil Chile Nevada (EE.UU) Saskatchewan (Canadá) Nueva Gales del Sur (Australia) Ontario (Canadá) Kazajistán Bostwana Argentina Chile Mali Bolivia Sudáfrica Utah (EE.UU) Columbia Británica (Canadá) Irlanda Nuevo Brunswick (Canadá) Ghana España Terranova / Labrador (Canadá) Arizona (EE.UU) Rusia Papúa Nueva Guinea Turquía Perú Wyoming (EE.UU) Alaska (EE.UU) Victoria (Australia) Ecuador Burkina Faso Zambia República Dem. del Congo

*Tasmania Finlandia Tanzania Venezuela India Suecia Territorio Nor-occidendal (Canadá) Yukon (Canadá) Nueva Escocia (Canadá) Indonesia Nuevo México (EE.UU) Nunavut (Canadá) Filipinas Dakota del Sur (EE.UU) Nueva Zelandia Idaho (EE.UU) Colorado (EE.UU) Zimbabwe Minnesota (EE.UU) Washington (EE.UU) Montana (EE.UU) Wisconsin (EE.UU) California (EE.UU)

Fuerte desestímulo hacia la inversión.

0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100%

No buscaría exploración debido a este factor.

GRÁFICO 2.2

Regulaciones ambientales sobre la explotación minera

Fuente: Fraser Institute Annual Survey of Mining Companies 2005/2006.

Disponible en: http://www.fraserinstitute.org/commerce.web/product_files/MiningSurvey2005.pdf

Las regulaciones ambientales son necesarias debido a la variedad de graves consecuencias ambientales y sociales que la minería puede ocasionar. En algunos casos puede involucrar un proceso de deforestación masiva, con la consecuente pérdida de cobertura vegetal, erosión del suelo y formación de terrenos inestables. Las alteraciones generan también sedimentaciones en las corrientes de agua que llegan a alterar el funcionamiento natural de las cuencas. Estos efectos se multiplican aún más en la minería a cielo abierto –operación que requiere tajar la superficie para extraer el mineral–, que en la minería subterránea (PNUMA, 2003a, Jiménez y otros 2006).

Además de los graves impactos a los ecosistemas que conlleva la actividad minera, esta industria suele considerar la tenencia de la tierra y los sistemas tradicionales de gobernanza local como un «obstáculo»

para su desarrollo (Camimex 2008, Cortina y Zorrilla 2009), lo cual genera inequidades y conlleva conflictos sociales potenciales. De acuerdo con un reporte de diciembre de 2008, la Defensoría del Pueblo de Perú registró un total de 93 conflictos socioambientales, el 46% de los cuales estuvo relacionado con la actividad minera4. Asimismo, el incremento en los precios de los minerales desde 2007 ha influido en la apertura de nuevos frentes de extracción. Tal es el caso de Centroamérica en donde el número de conflictos

socio-ambientales en torno a esta actividad ha aumentado;

por ejemplo, de los 118 conflictos registrados en la base de datos del Observatorio de Conflictos Mineros en América Latina5, que corresponden a 140 proyectos de exploración y/o explotación minera, se identifican al menos 150 comunidades indígenas y campesinas afectadas. De este total, los 21 eventos registrados en la región de Centroamérica y México corresponden a episodios recientes que comienzan a finales de 1990 y se intensifican durante la década del 2000.

2.2.2 E

XPLOTACIÓN DE HIDROCARBUROS

La extracción de petróleo tiene altos costos ambientales que varían desde la transformación irreversible de los ecosistemas terrestres y marinos donde se extrae el llamado oro negro, hasta los efectos severos de los derrames. Estos problemas se agravan cuando las condiciones económicas en los países productores no permiten el uso de tecnologías de punta que son menos riesgosas y tienen impactos menos severos.

América Latina y el Caribe cuenta con más del 10% de las reservas de petróleo mundial, alrededor del 14% de la producción y solamente un 8,3% del consumo global.

En varios países de la región la economía es altamente dependiente de la explotación y comercialización de hidrocarburos fósiles; tal es el caso de Brasil, México y Venezuela; este último es uno de los más grandes productores de petróleo en el hemisferio occidental, y en 2006 se clasificó como el sexto exportador neto de petróleo del mundo.

4 Defensoría del Pueblo 2008. En línea: http://www.defensoria.gob.pe/

conflictos-sociales-reportes.php.

5 Información disponible en www.conflictosmineros.net

México y Venezuela son los principales exportadores de petróleo de la región; el 63% de la producción regional proviene de Sudamérica, el 34% de Mesoamérica y solamente el 13% del Caribe (PNUMA 20106). La región cuenta además con más del 4% de las reservas de gas natural, cerca del 6% de la producción y un 6% del consumo en el mundo.

Argentina y Bolivia son los principales exportadores de gas natural en la región (IEA, 2008; Omar Farouk, 2007).

En los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID) del Caribe; Trinidad, el mayor productor de petróleo, tiene importantes yacimientos de gas que son explotados actualmente; similarmente, Cuba está ampliando su producción mar afuera y las áreas del Mar Caribe son un prospecto prometedor de petróleo.

En 2007, Nicaragua condujo una ronda de licencias para bloques mar afuera en las cuencas del Caribe y el Pacífico. Similarmente, la información geológica y sísmica actual de la Zona Económica Exclusiva7 (ZEE) de Jamaica ha sugerido el potencial para encontrar cantidades comerciales de petróleo y gas en las áreas de la Cuenca Walton y Pedro Bank en el Mar Caribe, las exploraciones que empezaron a inicios de 2008 actualmente se llevan a cabo por varias compañías.

También, Belice empezó a realizar investigaciones mar afuera en 2006. En el caso de México, desde 2004 la empresa estatal petrolera (PEMEX) decidió incrementar las exploraciones en aguas profundas y por su parte, en el 2007 Venezuela invirtió US$ 8.261 millones en exploraciones marinas8 siendo Brasil el único país en ALC con la capacidad tecnológica propia para explorar en aguas profundas9 (Morales Gil, 2008).

Las actividades relacionadas con el petróleo muy probablemente se intensificarán debido a los prospectos de yacimientos grandes y no explorados de hidrocarburos fósiles. Sin embargo, la regulación del sector petrolero y de gas se hace principalmente por las jurisdicciones correspondientes y aunque no se han

6 Información disponible en www.geodatos.org

7 http://www.un.org/Depts/los/convention_agreements/texts/unclos/

convemar_es.pdf

8 Información disponible en www.pdvsa.com 9 Información disponible en: www.petrobras.com

10 GLADA proporciona una nueva evaluación cuantitativa a nivel global identificando áreas degradadas a través del análisis de las tendencias de la producción primaria neta (NPP o producción de biomasa) sobre un período de 23 años. La producción primaria neta se deduce a partir de mediciones por satélite (MODIS, GIMMS NDVI) del índice de vegetación diferencial normalizado (NDVI, o índice verde), y se combina con información sobre la eficiencia en el uso del agua de lluvia. Se identifican como áreas críticas las zonas con una tendencia descendente de la producción primaria neta y un descenso también en la eficiencia del uso del agua de lluvia en el transcurso de los últimos 23 años, aislando los efectos simples de la sequía.

realizado muchos estudios sobre sus impactos, se sabe por otras áreas del mundo que estas actividades pueden tener consecuencias ambientales si no son reguladas efectivamente. En la actualidad no existe una política común para la región.

No documento GEO ALC 3 (páginas 68-73)